Perspectivas

Duke Snider, la nobleza del juego

por Mari Montes

05/05/2019

Fotografía de Lisa Blumenfeld | Getty Images

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“El campo era aún más verde que lo que mente de mi niño había imaginado. Cuando lo derrumbaron, arrancaron un pedazo de mí. Ni siquiera la Isla Esmeralda era tan verde como la hierba que crecía en el Ebbets Field”. Duke Snider.

Era uno de los “Muchachos del verano”, inmortalizados por el periodista y escritor Roger Khan, en uno de los libros de béisbol más hermosos que se han escrito. Aquellos últimos Dodgers de Brooklyn que fueron protagonistas desde el Ebbets Field de inolvidables páginas de ese deporte que tanto nos gusta: Clem Labine, George Shuba, Carl Erakine, Andy Pafko, Joe Black, Pee Wee Reese, Carl Furillo, Gil Hodges, Preacher Joe,  Billy Cox, Roy Campanella, Jackie Robinson y él, Duke Snider, uno de los mejores equipos de su tiempo y de toda la historia.

Se convirtieron en legendarios por el beisbol que ofrecieron y el impacto que causaron en la sociedad de entonces, sin proponérselo. El juego en equipo y la inclusión de Jackie Robinson y luego de Roy Campanella, dio verdaderas lecciones de lo importante de enfrentar la adversidad en unidad, con determinación y solidaridad. Duke Snider fue pieza clave para ganar juegos y hacer respetar a aquellos Dodgers que se convirtieron en un bloque en torno a Robinson en 1947.

Fue uno de los tres jardineros de los equipos de Nueva York  que formaba parte de la pregunta de entonces: ¿Quién es mejor entre Mickey Mantle, Willie Mays y Duke Snider?

Aunque sus números globales no están a la altura de los otros dos, a finales de la década del 40 y buena parte de los 50,  fue uno de los peloteros más destacados, el mejor productor de esos años.

A la defensa era inteligente, intuitivo, arriesgado y elegante, con un brazo potente, velocidad y talento para correr las bases. Todas las herramientas sobre las cuales basó su trayecto por las Grandes Ligas y que le permitió alcanzar la inmortalidad, aunque tardó once años hasta que fue elevado al Salón de la Fama de Cooperstown.

Se le recordará como parte de aquellos Dodgers que le ganaron la Serie Mundial a los Yankees en 1955, la serie del polémico robo de home de Jackie Robinson a Yogi Berra que aún se discute si en verdad fue quieto.

Junto a Gil Hodges, formó un temible dúo. En 1955 quedó detrás de su compañero, el careta afroamericano Roy Campanella, en la votación del Jugador Más Valioso, aunque se dice que por error del uno por ciento en el conteo de las boletas de los electores.

Donald Edwing Snider nacido el 19 de septiembre de 1926, fue Quarterback en High School, pero prefirió ser beisbolista, firmado en 1943, debutó en ligas menores en 1944, jugó en el ejército y el 17 de abril de 1947 hizo el grado con los Dodgers de Brooklyn,m, el año siguiente empezó en las menores con Montreal y su magnífico rendimiento lo llevó mitad de campaña a las Grandes Ligas, para ser un protagonista indiscutible por 18 temporadas.

Fue un gran bateador en Series Mundiales, conectó para .286, líder de la Liga Nacional de todos los tiempos con once jonrones y veintiséis empujadas, el único jugador en batear cuatro cuadrangulares en dos Series Mundiales distintas. Era demoledor en los mejores momentos. Fue uno de los mejores bateadores de la Liga Nacional, pero cuando los Dodgers se mudaron a los Ángeles, el Coliseo no fue bueno para su forma de batear y sus números mermaron considerablemente

Pero hay un hecho en su historia, más allá de sus estadísiticas y toda su gloria, por la que siempre lo recordará. Aunque las crónicas de la época van de un extremo al otro, no tenia buenas relaciones con buena parte de los escritores del béisbol de su tiempo y otros se esmeran en elogiar su juego.

Mi papá tenía una pelota firmada por aquellos Dodgers de 1949 donde está la firma de Snider, siempre que me la enseñaba (hasta que la donó al Museo del Beisbol de Venezuela), me decía señalando su autógrafo:  “Y este es Duke Snider, ‘El Duke Destructor’,  además de ser un gran pelotero, junto a Pee Wee Reese fue de gran apoyo para Jackie Robinson, en especial al comienzo (debutó dos días después), en los peores tiempecito”. Después agregaba: “Snider se negó a firmar una carta que pretendía bloquear el ingreso de Robinson a las Mayores y eso en aquella época quería decir que  además de todo lo que era,  era un gran tipo”.

Murió el 27 de febrero de 2011, en Escondido, California. Cuando surgen récords que se le acercan o lo dejan atrás,  se presenta la gran oportunidad de encontrarse con él, uno de los constructores del Ebbets Field.


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