Discurso

3 lecciones de Sofía: el discurso de Daniel Varnagy para el conferimiento del doctorado Honoris Causa de la USB

08/05/2018

Sofía Ímber retratada por Roberto Mata

El 20 de febrero de 2017 murió Sofía Ímber. Fue fundadora del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, periodista, directora de las Páginas Culturales de El Universal, colaboradora de los diarios El NacionalÚltimas Noticias y 2001 en Venezuela y de otros medios internacionales como El Tiempo de Bogotá, La Nación de Buenos Aires y El Excelsior de México.

Sofía Ímber nació el 8 de mayo de 1924 en Soroca, Moldavia, pero cursó primaria, secundaria y la universidad en Venezuela. Se dedicó a la dirección y al ejercicio del periodismo, a la producción de televisión y a la promoción cultural. Entre sus reconocimientos destacan el Premio Nacional de Periodismo que recibió en 1971siendo la primera mujer galardonada. También recibió la Medalla Picasso otorgada por la Unesco por su extraordinaria contribución a la educación en América Latina, a través del periodismo y la difusión de las artes plásticas.

Sofía Ímber murió un día antes de que la Universidad Simón Bolívar le otorgara el título de Doctor Honoris Causa. Compartimos el Discurso de Orden íntegro que Daniel Varnagy tenía previsto ofrecer en el acto de Conferimiento. Haga click acá si quiere leer la carta de solicitud Doctor Honoris Causa de Varnagy.

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DISCURSO DE ORDEN EN EL ACTO DE CONFERIMIENTO DEL DOCTORADO HONORIS CAUSA POR LA UNIVERSIDAD SIMÓN BOLÍVAR A SOFÍA ÍMBER
POR: DR. DANIEL VARNAGY
PROFESOR TITULAR, UNIVERSIDAD SIMÓN BOLÍVAR

“El título de DOCTOR HONORIS CAUSA es el máximo reconocimiento que, desde la academia, desde el conocimiento, desde el mérito intelectual, se le puede hacer a una persona. No tiene parangón. No hay más allá. Representa además, un símbolo universal del saber al servicio de la humanidad, y en este caso al servicio de la construcción de lo mejor, de lo más obrado que ha tenido nuestro país. Es el reconocimiento a “la ciencia, la conciencia y la verdad” (en términos de los que será desde hoy para ti, Sofía, el Himno de tu Alma Mater, la USB) que encarna quien lo recibe de cara a su obra, y al enriquecimiento indiscutible de la (y en este caso en plural: LAS) disciplinas que asimismo son homenajeadas.

Sofía Ímber recibe el Doctorado Honoris Causa por la Universidad Simón Bolívar en reconocimiento a la elevación de Venezuela y su gentilicio a los máximos sitiales de reconocimiento en el ámbito cultural y en el ámbito periodístico, por lo cual en un solo diploma y en una sola medalla le entregamos también un doble agradecimiento por la labor de vida, pero también por las directrices que ésta genera y seguirán generando en la gerencia de las artes plásticas, y en la construcción de periodismo de investigación, sincero, respetuosamente intransigente, confrontativo y evaluativo, a la luz del abordaje metódico y sistemático de los de los temas de interés nacional, de sus actores y de sus circunstancias. El debate político de altura, y el constructo de una línea de pensamiento en “Opinión Pública y Comunicación Política” generó como resultado el posicionamiento del país como referencia internacional en el periodismo político crítico y libre. La operacionalización curricular del pensamiento periodístico y politológico se fusionan en la Especialización que tiene justamente esa denominación, y que me honro en conducir en este momento.

Para mí, Sofía, ser el promotor de esta distinción, y asimismo ser quien hoy te presente académicamente ante este claustro, constituye un honor que intentaré, con tu permiso, y con todo respeto y amor, honrar. Aunque ya todo se haya escrito y dicho acerca de ti, yo debo explicarle al mundo las razones por las cuales en este acto yo RECLAMO la restitución de tu nombre para el Museo Contemporáneo de Caracas, el cual debería llamarse por siempre SOFÍA ÍMBER; y también por cuál razón cada vez que un periodista haga una entrevista sesuda, profunda, sin miedos y que devele la verdadera esencia de la persona entrevistada, usa el método de SOFÍA ÍMBER. Te pregunté recientemente: “¿Qué significa para ti la felicidad?” Tu respuesta fue: “Felicidad es estar en paz con uno mismo”. Pienso, a la luz de conocer tu trayectoria, y de la cual distinguiré algunos elementos, que puedes estar feliz con tu vida, y con este Doctorado que te la reconoce desde la perspectiva académica, metodológica, y de la investigación y aportes al conocimiento humano.

Sofía Ímber es única, y ella lo sabe. No es una persona pacata, modesta, o de bajo perfil; aunque según ella asegura, nunca tuvo ni quiso el poder. ¡¡Pero vaya que sí lo tuvo!! Por ser “Sofía”, consiguió absolutamente todo lo que quiso, incluyendo el reconocimiento universal: Sofía Ímber está más allá del bien y del mal. Teniendo plena conciencia de quién es y sabiendo hacer uso de ello cuando era necesario, presidentes de países y de grandes empresas, Premios Nobel, reyes, y notables abrieron sus puertas para ella. Muchos para ser entrevistados; pero otros para ser convencidos de convertirse en mecenas en Venezuela, con la finalidad de constituir ahí un centro de artes plásticas de clase mundial. Y lo logró! Pero Sofía no es, ni fue, ni quiso ser amiga de todos. Tampoco quiso ser querida por todos: ¡Sofía quiso HACER!

Este acto es eso: el reconocimiento a la magnitud del talento, del legado, de la determinación, de la exigencia inclemente para consigo misma y para con quienes la rodearon, que nos puso como venezolanos en un relieve mundial valorativamente positivo, y que hoy queremos y luchamos por recuperar. Su actitud ante la vida, la forma taxativamente firme de enfrentar retos y quehaceres, contribuyó a formar en este país a generaciones de venezolanos que no se conforman con lo fácil, con lo burdo y con lo bajo; sino que escogen para sí modelos de actuación constructivos, retadores e innovadores.

Sofía genera empatía, y también polémica al saber ser incisiva; impecablemente elegante, y a la vez irreverente dentro de su estilo conservador. Aunque haya quienes la perciben como una mujer dura, Sofía es la hija acuciosa, la hermana admiradora, la mamá-diva, la esposa y a la vez colega férrea, la abuela cordial, pero quizás algo distante. Me honro en decir que cuando Sofía es amiga, lo es en una dimensión inusual en estos tiempos: fiel, pero agudamente sincera. Respetuosa, pero implacable en su curiosidad. Irreductible con sus afectos, pero sin hacerse una con ellos. De sentimientos muy profundos, amorosos, cálidos y dulces para con quien logre penetrar más allá de la superficie…

LAS TRES LECCIONES DE SOFÍA

Insisto: Sofía tuvo que tener cierto grado de irreverencia para triunfar en la vida. Romper moldes y esquemas. Hacer que el mundo tenga la medida que ella necesitaba para brillar lo suficiente… De hecho, hoy tenemos un especialísimo caso de irreverencia, y no podía ser distinto, cuando investimos con las máximas galas académicas a quien las viste por primera vez: Sofía no necesitó concluir ningún grado universitario para llegar hasta aquí, y con esto doy pie para compartir lo que a mi juicio son tres lecciones que Sofía nos da:

PRIMERA LECCIÓN: “LA ACTUACIÓN EXCELENTE ENCIERRA EN SÍ
EL CONOCIMIENTO NECESARIO PARA GENERARLA”

Sócrates desarrolló la “mayéutica”, método según el cual se es capaz de generar respuestas a las preguntas que un maestro –o bien uno mismo– formule, dado que la capacidad de buscar y descubrir el conocimiento nos es innata. De hecho, Sofía significa “conocimiento”, y considero que en tu caso no es casualidad: Lo llevas en tu nombre. Pero el conocimiento está consustanciado con la “psique”. “Psicología” etimológicamente, se traduce como el “estudio del alma”, tema al cual se ha dedicado Sofía a título personal a lo largo de toda su vida, debido a la necesidad de buscar en su interior respuestas a sus angustias vitales. Ese trabajo en sí misma derivó en que logró tener tal nivel de introspección e introyección, que desarrolla su método personalísimo de conocer al otro a través de lo que significa conocerse, y de comprender al entorno a través de comprender su propio mundo interior. Hoy, la USB reconoce y honra la capacidad que tuvo Sofía de construirse a partir de ella misma, y darlo todo hacia afuera. Lo que a los demás egresados nos ha costado momentos difíciles junto a muchos compañeros de clase tales como las caídas, tropiezos, reconocimiento de fallas, levantamientos, continuaciones y triunfos, Sofía lo hizo todo a partir de sí, construyendo una fortaleza, y convirtiéndose en una “Institución”… Desde hoy tú, Sofía, eres UNA con ésta Institución Universitaria.

LA SEGUNDA LECCIÓN: “LA DETERMINACIÓN ES EL ARMA MÁS PODEROSA 
CON LA QUE CUENTA UN SER HUMANO”

Durante muchos años, Sofía iba varias veces al año a distintos países para negociar obras de arte. La mayor parte de las veces eran visitas de muy bajo perfil. Algunas adquisiciones se lograban después de años de esfuerzos. Sofía supo convertir en mecenas a quienes quizás no pensaban serlo, y a artistas prácticamente desconocidos en grandes protagonistas de la plástica mundial. La mejor colección de arte contemporáneo del continente por varias décadas se logró con una determinación que no admitía excusas, derrotas, enfermedades o retrasos. De este modo, aquí se ve retratada Sofía en una carrera académica de pregrado o postgrado en la USB, donde la meta por graduarse no la desdibujan los avatares de la vida. La excelencia de nuestra Universidad, de la cual hoy Sofía es distinguida como Doctor Honoris Causa, también está representada en todos y cada uno de sus egresados, quienes también han llevado el nombre de Venezuela y de Simón Bolívar, orgullosamente, ¡alrededor del mundo!

LA TERCERA LECCIÓN: “LA PERFECCIÓN PUEDE SER 
UNA FORMA DE OBSESIÓN QUE HACE SUFRIR A QUIEN LA PADECE, 
PERO EXALTA A QUIENES RODEA”

La mayor parte de la humanidad aspira en la vida a ser feliz. Sofía aspiró y sigue aspirando a ser perfecta en todo lo que hace. Eso, obviamente, genera una enorme tensión personal, ya que la auto-referencia siempre es imperfecta. Sofía manejaba 5 agendas. Las necesitaba todas para poder planificar de forma precisa sus actividades como periodista, paciente de psicoterapia, directora de un museo, mamá, esposa y ciudadana. Ella no delegaba en asistentes la tarea de construir su propio entendimiento de la realidad mundial, y especialmente la venezolana. Nunca obvió su persistencia para entrevistar a opuestos políticos, con idéntica vehemencia, y sin preferencias personales, al momento de realizar su trabajo. Esta, justamente, es una de las muchas lecciones éticas y metodológicas que forman parte de este reconocimiento académico.

El respeto que muy bien se ha ganado, lo ha logrado por su congruencia y coherencia entre lo que piensa, lo que dice y lo que hace en todas sus actuaciones profesionales, públicas y privadas a lo largo de su vida. Esta consistencia obsesiva se observa en muchos ámbitos. Por ejemplo: Sofía ha guardado metódica y sistemáticamente todos los documentos que le han resultado relevantes a lo largo de su vida, y que conforman uno de los futuros tesoros museísticos más importantes del continente: su legado de documentos personales.

Sofía siempre usó dos relojes: “Si uno se me estropea, no tengo excusa para llegar tarde, ya que tengo el otro”. Esa obsesión por la consistencia, la coherencia y la perfección hasta en los detalles yo lo denomino EXCELENCIA. Y en eso, Sofía y la USB también se parecen mucho. La excelencia y la simpatía no siempre suelen ir tomadas de la mano; pero sí la excelencia y la exigencia. Para con uno mismo y para con los demás. Sofía personifica la “Intransigencia” ¡para con la búsqueda de la excelencia!

HACIA DÓNDE VA SOFÍA

En este proyecto personal de investigación me he topado con gente maravillosa, e inicio la lista con la misma Sofía. Entrevisté a sus hijas Adriana y Daniela, a su nuera Fabiana, y a su nieto mayor, Guillermo. Eso me permitió entender quién es la personalidad en privado. Asimismo, las tres biografías publicadas: la de Manón Kübler, Arlette Machado; pero muy especialmente la de Diego Arrollo, me permitieron conocer, comprender y sintetizar las distintas visiones de ese crisol de razón y emoción, esa “fuerza de la naturaleza” que es Sofía Ímber. Su colaboradora, amiga, y asistente SONIA CHACÓN, con quien trabajó más de una década en el MACCSI, y quien atiende actualmente todos sus asuntos, me comentó: “Sofía me ha enseñado que la mente humana permanece joven, aunque el cuerpo se empeñe en decir lo contrario, si de las 24 horas que tiene el día, trabajas 25. Si te detienes a descansar, dejas utilizar el tiempo a tu favor, y eso –precisamente– es envejecer. Ella es mi ejemplo”.

INGRID BRAVO BALABÚ es una joven periodista que yo aprecio, y que me dijo cuando le di la noticia:“Bella Sofía Ímber. La veía de niña. Ella no lo sabe, pero hay mucha inspiración de ella en mi irreverencia […]. Sofía fue una gran entrevistadora, polémica, contundente. Brillante como pocas. Hasta incomprendida […] Sofía es referencia obligatoria para todos los periodistas que toman en serio la profesión […] Y la sagacidad, el ímpetu, acorralar al poder […] Sofía era una entrevistadora inclemente”.

CLAUDIA VALLADARES, cercana amiga en esta época en su vida, me dijo: “Compartimos ese amor increíble por Venezuela. Sofía no quiere que la saquen de aquí y quiere seguir trabajando por Venezuela. Asimismo, es tan lúcida, inteligente, rebelde y a la misma vez, vanguardista. Muchas veces incomprendida, porque siempre ha estado adelantada a lo que sus tiempos marcaban. Ella siempre ha sido la primera: cuando nadie hablaba de ciertas cosas, ella ya las decía… o las hacía”.

Su amigo MIGUEL BECERRA, me comentó: “Daniel hoy es un día muy emotivo, Sofía es un maravilloso personaje. Si Almodóvar la conociera sería otra de sus Musas… Me enseñó a leer la verdad en la mirada, a sentir las emociones en el aire, a ver la vida con la frialdad y a la vez con la calidez de la inocencia. Sofía me seguirá enseñando el resto de mi vida. Acciones como la tuya de proponerla para que se le otorgue el Doctorado de la Universidad de las Ciencias de Venezuela será una enseñanza inclusive para ella misma.Sofía es la más rutilante de las actuales figuras públicas de la Venezuela culta, y por lo tanto este también es un logro para la comunidad judía”.

Sofía: En la entrevista que te hiciera mi sobrina Shirley, el 6/5/2016, comentaste: “Para mí es importante la libertad en cualquiera de sus formas”. La libertad, querida Sofía, es la única forma de lograr la paz. La libertad plena produce la paz plena, completa, correcta. Ovidio, en “La Metamorfosis”, y específicamente en las “Las edades del hombre” dice: “Aurea prima sata est aetas, quae vindice nullo, sponte sua, sine lege fidem rectumque colebat”. Lo cual se traduce como: “Esta era la Edad de Oro en la cual sin coerción y sin leyes, se alimentaba espontáneamente lo bueno y lo verdadero”. Tú estimulaste en este país el amor hacia lo bello, lo bueno, lo verdadero y lo libre. Representas la Edad de Oro de Venezuela, y estarás presente cuando ésta regrese, ¡lo cual será muchísimo más pronto que tarde!

El Doctorado Honoris Causa por la Universidad Simón Bolívar se le han concedido a 30 extraordinarias personalidades antes que a ti y ello te convierte en la número 31, y la tercera dama en recibirlo. Tú entrevistaste brillantemente a varios de ellos; pero deseo recordar ahora a dos, quienes posteriormente se convirtieron respectivamente en Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, y Premio Nobel de la Paz, Shimon Peres (Z´L). Para mí, tú ejemplificas la praxis de la paz combinando la investigación de la realidad mediante el periodismo, y la manifestación superior del ser humano a través del arte: ¡eso te hace inspiradora, ejemplar, irrepetible e insustituible!

CIERRE: SOFÍA Y LA USB

Quizás Sofía se pregunta: ¿porqué es la USB la única Universidad venezolana en otorgarle la máxima de las distinciones académicas? ¿Por qué la Universidad de las ciencias puras y aplicadas, la de las ingenierías, la de la tecnología va a contar con tal honor? ¿Por qué un campus con hermosos jardines, extraordinarios laboratorios, muchos investigadores científicos y muy sencillos edificios, con relativamente pocas obras de arte en comparación con la UCV? ¿Por qué, si no somos Patrimonio Cultural de la Humanidad gracias parcialmente a ella, ni tenemos los archivos donados de su trayectoria periodística, como la UCAB?

Respondo: Nuestro Rector Fundador, y “jardinero”, Ernesto Mayz Vallenilla, es también el autor de nuestro himno, con música de Alberto Grau. Él definió nuestra esencia cuando nos pidió que “Unidos trabajemos por el hombre, la ciencia, la conciencia y la verdad. Que de América nazca un nuevo mundo regido por el signo de la paz”. Nuestra Misión indica que:

“La Universidad Simón Bolívar es una comunidad académica, innovadora, participativa, productiva y plural, en permanente aprendizaje y desarrollo, y comprometida con la excelencia, cuya misión fundamental es contribuir significativamente con:

1. La formación sustentada en valores éticos de ciudadanos libres, líderes emprendedores, de alta calidad profesional y humana, orientados hacia la creatividad, la innovación, la producción, la sensibilidad y la solidaridad social.

2. La búsqueda y transmisión universal del saber, la generación, difusión y aplicación del conocimiento; dentro de un foro libre, abierto y crítico.

3. La transferencia directa de su labor investigativa, académica, creativa y productiva, a manera de soluciones y respuestas a las necesidades y demandas de la sociedad, a cuyo servicio se encuentra, en pos de un mundo mejor.

4. La universidad entiende esta misión como su particular manera de participar activamente en el logro de una sociedad más justa, y de promover el desarrollo armónico y sustentable de sus dimensiones sociales, políticas, culturales y económicas”.

De este modo, “La USB es una universidad, reconocida nacional e internacionalmente como un centro de excelencia por su capacidad de formar líderes con un alto compromiso social, por su capacidad de generar aportes creativos y pertinentes de naturaleza tecnológica, científica y humana y por su capacidad de auto renovación y aprendizaje”. Este es el elemento medular de nuestra Visión, y el cual tiene todo que ver contigo, y con el día de hoy.

Sofía: La USB es una Universidad con terribles dificultades. Sumida en una crisis presupuestaria sin precedentes en la historia de este país. El deterioro de nuestra infraestructura tecnológica y física es importante. Una gran cantidad de eximios colegas ya hoy no están haciendo vida académica en este campus, y muchos tuvieron que cruzar nuestras fronteras. A pesar de ello nos sentimos optimistas, y por eso nos encontramos hoy honrando tu historia, tu vida, y tus aportes a la humanidad, porque lo que nos mantiene en pie es creer en la humanidad. Creer en los seres humanos integrales, éticos, cultos, decentes. Promoviendo egresados con una formación curricular en “Estudios Generales” con idéntico peso crediticio en sus cursos como las materias de formación profesional. En carreras que integran las matemáticas con el arte. La belleza con la precisión. La Arquitectura y el Urbanismo con las distintas ingenierías. La Biología que va de la mano de la Física, la Química, la Producción y próximamente la Economía, y Las Artes Liberales. Nuestros egresados de los postgrados en gerencia son tan relevantes para esta Institución como lo son los de Ingeniería, Nutrición, Ciencia Política, Filosofía, Interdisciplinario en Ciencias, así como en Ciencias Sociales, Literatura, Música y tantos otros. Más de 80 Especializaciones, Maestrías y Doctorados. Con Decanatos en Estudios Tecnológicos y en Extensión Universitaria que, junto con el de Investigación y Desarrollo no cesan de generarle conocimientos, proyectos, alternativas y vías de desarrollo al país, aunque no contemos con el apoyo de las altas esferas políticas –momentáneamente– dominantes.

Nuestra fuerza se parece a la tuya: Nada nos detiene, nada nos derrumba. Ni siquiera el profundo desprecio de algunos personeros en altísimos estamentos del poder al saber, al arte, a la ciencia o a la conciencia. La Universidad que te otorga el Doctorado que tú recibes hoy es como tú: Irreductible. Llena de luz, de fortaleza, de trascendencia universal. HANNAH ARENDT obsequió una frase que yo releo en los peores y también en los mejores momentos de mi vida: “SOLO ES VERDADERO AQUELLO A LO QUE LE SOMOS FIELES HASTA EL FINAL”. Esta Universidad le otorga la máxima distinción académica a tu constancia y fiel determinación por darle a este país, en todos sus estratos sin excepciones, lo que tú siempre consideraste lo verdadero y lo trascendente. Por tal razón, este inigualable honor académico, y por su propia naturaleza, te convierte en parte indisoluble de su comunidad. Por lo tanto, puedes estar segura de que ésta, tu Alma Mater, solicitará de forma permanente tu asesoría en referencia a las áreas que –de tu experticia– también son homenajeadas; y esperamos de ti, la fiel y verdadera belleza de tus sabias opiniones.

Sofía: Como lo expresé en mi carta de postulación para que recibieras este Doctorado, tu vida hace perfecto paralelismo con los Principios y Valores de esta Casa de Estudios. Tanto, que estamos en deuda contigo, pero también –y a la vez– con Venezuela: otorgarte esta distinción es un mensaje al país en mucho mayor medida que solamente un agradecimiento a tu trayectoria excepcional: El mensaje estriba en que la honestidad intelectual, el trabajo, el esfuerzo, la transparencia, la disciplina y el amor por la “ciencia, la conciencia y la verdad” son elementos absolutamente fundamentales para la construcción del país libre, justo, abierto, brillante y democrático que todos, sin distingo, deseamos y merecemos. Tú nos muestras que dichos valores se traducen inequívocamente y de forma trascendente en que Venezuela será siempre una referencia mundial por la calidad positiva de su gente. Y por eso: Hoy tengo el inmenso honor de darle una extraordinaria noticia a Venezuela y al mundo: SOFÍA ÍMBERES DOCTORA HONORIS CAUSA DE LA UNIVERSIDAD SIMÓN BOLÍVAR.

¡¡Muchas gracias!!”

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Este texto fue publicado originalmente en Prodavinci el 20 de febrero de 2017.


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