Las cuñas de navidad de RCTV (a 25 años del “Aquí te esperamos”) [3 de 3]

por Willy McKey

28/12/2018

En 2013, se publicaron en Prodavinci tres textos con la intención de abarcar los mensajes navideños de RCTV producidos entre 1993 y 2007. El motivo inicial fue que un grupo de actores y trabajadores de RCTV, convertida en productora tras su cierre en 2007, hicieron un video amateur en homenaje al tradicional mensaje navideño que hacía el canal. Y lo hicieron justo 20 años después de que se dejara de corear el “Estamos contentos/ contigo, con todos…” que desde 1993 fue sustituido por canciones anuales, marcadas principalmente por la idea de recorrer las regiones geográficas de Venezuela en sus versos. Hoy es una serie que sirve de repaso a esas ideas, nombres y variantes.

A continuación republicamos para los lectores de Prodavinci el tercer texto de la serie. Al final del texto encontrará los enlaces a las otras dos partes.

2002. Que vuelva la paz a nuestro país. Si los coletazos de los sucesos de abril de 2002 todavía tienen consecuencias casi doce años después, con apena ocho meses de vividos la cosa no estaba para festejos desmedidos. Mucho menos cuando entre la patronal y la central obrera el país se había activado un paro general que, al sumar a los trabajadores de PDVSA, se transformó en un paro petrolero que radicalizó el clima político. Por eso el mensaje navideño (de apenas cuarenta segundos y colocado en la grilla de programación dentro de las franjas comerciales y pocas veces en el prime-time) parecía ser suficiente para no romper la tradición del saludo navideño, esta vez hecho sin mayores aspavientos. Al final, una imagen de la Sagrada Familia rompía con el ritmo pop-rock escogido como tema musical para enunciar el deseo de “Que vuelva la paz a nuestro país”.

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2003. Pieza de retazos. La pieza de este año es un repaso de los mensajes que, en una suerte de patchwork navideño, intenta mezclar los momentos icónicos de cada momento, pero empezando convenientemente con los mensajes de 1993 y 1989, para luego dar lugar a una cadena de imágenes de archivo (que incluso recuerdan al león utilizado en los años ochenta como una suerte de mascota del canal) en la cual las imágenes del mensaje navideño del año 2000 tiene una marcada presencia. También retoman el remate de la pieza de 1994, evidentemente haciendo referencia a los sucesos de 2002 a partir de los cuales el canal se vio afectado desde el universo de la política, planteándose como un claro objetivo del gobierno. El final que repiten es el de la pieza de 2001, convirtiendo la paz nuevamente en el eje del mensaje.

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2004. Pa´lante es pa´llá. Este año RCTV intentó convertir sus telenovelas históricas en películas para televisión. Uno de los primeros experimentos se hizo con Natalia de 8 a 9, la telenovela escrita por José Ignacio Cabrujas en 1980 y protagonizada por Marina Baura y Gustavo Rodríguez. La versión “película para TV” la protagonizaron Ruddy Rodríguez y Luis Fernández, así que la vuelta de Rodríguez a la televisión venezolana está representada en el mensaje como la potencia de arranque. Pero la espectacularidad del inicio no consigue sostenerse en el uso de exteriores, casi protagonizado por el elenco de Negra consentida. Sin embargo, la austeridad presupuestaria es bien resuelta por la producción, mediante recursos como una parranda en una locación que imita un paisaje andino filmada en un plano secuencia o talento del canal cantando en embarcaciones en el Lago de Maracaibo, con el puente como backing. Si bien el auge del reguetón se cuela casi torpemente en el tema, dos estrellas invitadas se convierten en los primeros vocalistas encargados de una parte en específico de la pieza: Gilberto Santarrosa y Olga Tañón. El remate se hace en el Hotel Humboldt, consiguiendo un paisaje espectacular y fácil de enfocar como navideño en la propia capital.

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2005. Buena vibra (Tú tienes el control). El punto de partida de esta lectura que repasa los mensajes navideños de RCTV y sus cambios en el tiempo empieza con que justo en el año en que nace María Gabriela De Faría, actriz joven presente en el mensaje referido en 2013, se deja de usar el estribillo “Estamos contentos contigo, con todo…”. Pues bien: la edición de 2005 es la primera en la que se ve claramente y como protagónica de algún fragmento a De Faría.

En esta ocasión repite el reguetón y la letra vuelve a estar llena de los lugares comunes del principio del género (you-you, sandungueando, dale), pero eso pasa a segundo plano cuando se repara en que, ante las amenazas venidas desde la política, lo que se dice en los versos es que nosotros los televidentes somos quienes tenemos el control y, en razón de ello, somos quienes decidimos qué vemos y qué dejamos de ver. Lo hacen usando la base armónica de “Yo no olvido al Año Viejo” y repasando los programas exitosos en su lugar de realización, subrayando de manera particular el reality-show musical Fama, sudor y lágrimas, animado por la reconocida Érika de La Vega y con un jurado conformado por Daniel Somaró, Pablo Dagnino y Carla Tofano. Junto a la dupla de Aprieta y Gana, Camila Canabal y Winston Vallenilla, parte del elenco de Amor a palos (destacando Norkys Batista, Luciano D’ Alessandro y Roberto Mesutti), los protagonistas de Amantes (Chantal Baudaux y Juan Carlos Alarcón) y figuras de Mujer con pantalones (Marlene De Andrade, Winston Vallenilla y Alfonso Medina) permiten cargar el ánimo de la pieza mediante el reconocimiento inmediato de las figuras del momento y su entusiasmo y compromiso con el mensaje optimista.

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2006. Tenemos con qué. Los protagonistas del mensaje son una muestra actoral del cambio generacional: el elenco de Te tengo en salsa más (el protagónico que finalmente le llegaba a Estefanía López con Luciano D’Alessandro, con la vuelta a RCTV de Roberto Moll) además de Y los declaro marido y mujer (con Marjorie de Sousa, Juan Pablo Raba y la villana Marlene De Andrade). Pero también representaban un cambio en parte producido por las condiciones políticas del país y la necesidad de hacer productos que fuesen fáciles de colocar en el extranjero.

Este año las amenazas de no renovación de la concesión que se concretó a mediados del año siguiente ya eran frontales. Por eso el mensaje se basa en la empatía existente entre RCTV y el público televidente venezolano: la construcción de un nosotros que intenta ser optimista ante lo que parece venirse encima. Las imágenes del abrazo, de acompañarse y de la tradición de verse en estas fechas son los tópicos más constantes, junto al “Y seguiremos aquí por siempre” y destacar que se estaba hablando de un canal de televisión con más de cincuenta años.

Te tengo en salsa fue la última telenovela que tuvo su capítulo final en señal abierta, el 1ero. de mayo de 2007. El remate de los versos es: “Porque no hay manera que Venezuela pueda sacar de su corazón lo que significa Radio Caracas Televisión”.

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2007. “Ahora internacional”. Eladio Lares tiene que ser, una vez más, quien traduce las emociones que venían después de sus palabras. Tener que aclarar que el mensaje navideño no salía por primera vez en señal abierta era algo difícil de hacer manteniéndose optimista. “Aquí seguimos, en esta casa de Quinta Crespo”, dice antes de que empiece una pieza que tiene como primeras imágenes a Jalymar Salomón llorando apenas unos meses antes por el cierre del canal 2. “Esta Navidad no es igual que siempre, / esta Navidad es muy diferente”: menos que nunca le tocaba al estamos-contentos convertirse en ritornelo. Figuras de siempre, como Marietta Santa, Esperanza Magaz o Flor Núñez, comparte coro con generaciones más jóvenes como la de Jean Paul Leroux, Ámbar Díaz, Roberto Mesutti y Christina Dieckman. La pareja joven a quienes RCTV les daba la oportunidad de ser la punta de lanza del canal eran la miss Mónica Spear y el joven Manuel “Coco” Sosa, con Mi prima Ciela, remake del dramático protagonizado por Caridad Canelón y Orlando Urdaneta.

Entre los versos, dicen “Estaremos siempre juntos,/ no importa lo que suceda,/ porque quien se siente libre/ de engañarlo no hay manera.// Somos esa traza fuerte/ que lucha por sus derechos/ y de todos el más bello/ es vivir el libertad”. El remate de la pieza parece haber sido grabado justo en el mismo estudio donde todos esperaron el cierre de la concesión del uso del espacio radioeléctrico apenas unos meses antes. La de 2007 es una pieza hecha, en su mayoría, puertas adentro: quizás la primera parte de una nueva manera de entender esos pasillos, esas redacciones, esos estudios, reflejada en la iniciativa tomada en 2013 por quienes decidieron seguir animándose a “trabajar por el país”, como dice la canción de antes, de siempre.

Aquí te esperamos, añito que viene.

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Este texto fue publicado originalmente en Prodavinci el 25 de diciembre de 2013.


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