Medicina

Sarna: ¿qué hacer?

por Samir Kabbabe

22/04/2018

Imagen de Mehmet Pinarci / Flickr

La Sarna o Escabiosis es una enfermedad parasitaria de distribución mundial, con prevalencia variable en grupos poblacionales. Y aunque afecta todos los estratos sociales, está asociada al hacinamiento, la pobreza, la carencia de agua y las malas condiciones de salubridad en general.

Sin registros estadísticos que aporte el Ministerio de Salud, ha habido un progresivo aumento de la escabiosis en nuestra población. Los médicos dermatólogos estiman que actualmente el 11% de los pacientes que acuden a consulta tiene escabiosis, cuando hasta hace unos quince años representaba un 3%.

Naturaleza de la escabiosis

La sarna es una parasitosis que solo afecta la piel. Producida por un ácaro, el Sarcoptes scabiei, hay unas 30 variantes de la enfermedad, pero es la hominis la que exclusivamente afecta al ser humano, y resulta altamente contagiosa.

El ácaro no vuela. Y se transmite por contacto directo, estrecho y prolongado de persona a persona, aunque también a partir del contacto con espacios donde puede permanecer el parásito, como sábanas, colchones, muebles, etc., y es por eso que se hace epidémico en institutos escolares, cuarteles, hospitales y hasta en peluquerías.

Es la hembra adulta la que produce la enfermedad. Mide unos 0,35 mm de longitud, es redonda, amarillenta, con tres pares de patas y numerosas espinas. Por la disposición de sus extremidades solo puede moverse hacia adelante. El macho, de 0,20 mm y con menos espinas, muere después de copular.

Una vez infestada la piel por el ácaro, tras la cópula, la hembra busca depositar los huevos dentro de la capa córnea, la más superficial de la piel, para lo cual va horadando, cavando túneles y avanzando 2 a 3 mm diarios, principalmente en horario nocturno, buscando las zonas más calientes del humano, como las ingles y axilas, mientras deposita los huevos que madurarán hasta ninfas, y posteriormente en formas adultas, las cuales buscarán salir a la superficie. A las cinco semanas de horadar y depositar huevos, la hembra fallece atrapada en su túnel.

Cuáles los síntomas

El picor o prurito es el síntoma fundamental de la escabiosis, el cual se inicia de cuatro a ocho semanas luego de iniciado el contagio, cuando ya hay diseminación por el cuerpo. El prurito se debe a la sensibilización del organismo, como reacción alérgica al ácaro, sus deposiciones o huevos y larvas en evolución. De manera típica, el prurito tiene franco predominio en horario nocturno y se exacerba con el calor.

Más frecuente en mujeres y niños, las zonas predilectas de prurito y erupción en la escabiosis son los pliegues interdigitales de manos, parte anterior de muñecas y codos, axilas, pliegues submamarios y areolas en mujeres, alrededor del ombligo, ingles, glúteos, pliegues subglúteos, genitales, detrás de las rodillas, antepié y en los pliegues interdigitales de los pies. El cuero cabelludo, la cara y el cuello, no se ven afectadas en adultos, aunque sí en lactantes.

La lesión típica que podría observar el médico es de un surco lineal y descamativo con un punto de entrada en ojal o en forma de perla, pero es muy poco probable observarla porque se modifica con escoriaciones por rascado; de hecho, no son infrecuentes las infecciones que se añaden por efecto del mismo.

Qué hacer ante la sospecha de escabiosis

El prurito generalizado de predominio nocturno en las zonas descritas, el cual se exacerba con el calor, requiere de atención médica para el diagnóstico y tratamiento. Si el médico sospecha escabiosis, le indicará tratamiento con algunas lociones tópicas o con tabletas de drogas escabicidas. Este deberá cumplirse en forma estricta, y se debe ser muy escrupuloso en el cumplimiento de las medidas de baño corporal, lavado de vestimenta y ropa de cama.

No se sienta mal si le dicen que tiene sarna, escabiosis o salpullido inglés (como algunos médicos venezolanos denominan eufemísticamente a la sarna). Es una realidad el progresivo deterioro de las condiciones de salubridad y el racionamiento de agua en nuestro país, como también el aumento de enfermedades asociadas tradicionalmente con la pobreza.

La escabiosis es curable en el 100% de los casos cuando se cumple el tratamiento, pero puede haber recontagio si no cambian las condiciones. El prurito puede tomar tiempo en desaparecer a pesar de que la piel quede libre de ácaros: recuerde que se desarrolla un estado de hipersensibilidad ante los residuos del parásito.

Mientras más tiempo pase con escabiosis más puede tardar el prurito en quitarse. Algunos pacientes ameritan de ansiolíticos cuando desarrollan “psicosis de prurito”. Es el caso de sentir el prurito cuando se recuerda el picor o cuando se observa a otro rascarse. Hay incluso quienes desarrollan un “delirio parasitario”. Estos “ven” los ácaros caminarles por el cuerpo y las sábanas, cuando este no es visible por el ojo humano.


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