ActualidadEconomía

Un análisis crítico del Libro Blanco del petro

por Laura Rojas

Fotografía de Federico Parra para AFP

19/02/2018

En anticipación a la salida al mercado de lo que sería la primera criptomoneda promovida de manera oficial por un gobierno, la Superintendencia de los Criptoactivos y Actividades Conexas de Venezuela (Supcacven) publicó el llamado Libro Blanco del petro (PRT). Este tipo de documento se utiliza para crear confianza entre potenciales usuarios y atraer inversionistas para que financien el desarrollo de la criptomoneda. El del petro, en cambio, ha prendido luces de alerta dentro de la comunidad de las criptomonedas y ha desacreditado aún más al proyecto entre los analistas.

¿Qué dice el libro blanco?

El 31 de enero, el gobierno de Venezuela dio a conocer el diseño de su anunciada criptomoneda, el petro (PTR), mediante la publicación de un libro blanco. El libro blanco es un tipo de documento que explica el concepto, los usos, los aspectos comerciales, técnicos y el modelo de negocio detrás del proyecto de creación de una nueva moneda. Es una pieza importante del proceso de recaudar fondos mediante una oferta inicial de monedas (ICO)[1], pues sirve para comunicarse con los potenciales usuarios, convencerlos de financiar el desarrollo del proyecto y explicarles la forma en que podrán obtenerlas cuando salgan al mercado. En pocas palabras, es todo lo que se necesita saber sobre la moneda antes de decidir si se invertirá en ella, se comprará o simplemente se usará.

El Libro Blanco del petro está llenó de clichés, medias verdades y aspiraciones sin fundamento. Como intento de justificar la introducción de la criptomoneda, en la primera parte del documento leemos que esta funcionará para:

  1. Sustituir al dólar como moneda de reserva y así darle estabilidad al sistema financiero internacional.
  2. Aprovechar la tecnología del blockchain, o cadena de bloques, para crear una moneda alternativa al dólar.
  3. Reducir la volatilidad típica de las criptomonedas, dándoles el respaldo de activos reales o, como soñaba Chávez (sic), de materias primas.
  4. Utilizar las amplias reservas certificadas de petróleo que existen en Venezuela como respaldo para esa nueva criptomoneda.

Con esos cuatro elementos, el gobierno busca “diseñar un criptoactivo poco convencional que aproveche la tecnología de cadena de bloques para garantizar transparencia, auditabilidad e integridad de la información para ofrecer la estabilidad que aún requiere el volátil mercado de las criptomonedas. De esta manera, promovería al país como referencia global de soberanía frente a los grandes centros financieros globales”[2]. En esa medida, agrega: “tendrá la capacidad de sortear bloqueos, retrasos y limitaciones del sistema financiero tradicional, favoreciendo el crecimiento de un nuevo ecosistema económico basado en la cadena de bloques”[3].

En concepto, el petro será “un criptoactivo soberano respaldado por activos petroleros y emitido por el Estado venezolano como punta de lanza para el desarrollo de una economía digital independiente, transparente y abierta a la participación directa de los ciudadanos”. Según la visión delineada en el documento, la criptomoneda servirá como: a) un medio de intercambio, b) una plataforma digital para crear otros productos y servicios y c) un instrumento de ahorro e inversión [4].

La moneda será pre-minada[5], y el estado venezolano emitirá 100.000.000 unidades de petro, reservando para sí 17.600.000 y vendiendo el resto. El petro llegará al público a través de una preventa de 38.400.000 unidades y una oferta pública inicial, o ICO, de 44.000.000 unidades adicionales.

El petro como moneda de reserva internacional

Después de la Segunda Guerra Mundial, el dólar sustituyó a la libra esterlina como moneda de reserva internacional; es decir, otros países comenzaron a acumular dólares o activos denominados en esa moneda en sus fondos de reservas internacionales y a usarlo como referencia para realizar transacciones comerciales y financieras a nivel global.

Cuando se trata de monedas de reserva, en principio, cualquier moneda funcionaría, pero debe ser una que otras personas y negocios deseen utilizar como medio de intercambio y referencia de valor. Los gobiernos también deben querer utilizarla. Por eso, la credibilidad en las instituciones del país emisor es muy importante.  Así fue que, durante mucho tiempo, la moneda que todos querían tener era la libra esterlina, pues Gran Bretaña era una potencia comercial y un centro financiero de importancia, y su fuerte economía estaba respaldada por un gobierno y un banco central que trabajaban para mantener el crecimiento y la estabilidad de precios.

Es cierto que por años se ha cuestionado el papel central del dólar porque hace que el sistema monetario internacional (SMI) dependa excesivamente de las condiciones económicas y las políticas de Estados Unidos. Sin embargo, no parece factible que una sola moneda reemplace al dólar. Ni siquiera China, con todo su crecimiento y avance tecnológico, tiene el desarrollo económico necesario, ni sus instituciones tienen la credibilidad suficiente como para que el renminbi sea aceptado como moneda de reserva. Para terminar con la “hegemonía del dólar”, varios países, entre ellos los más críticos de Estados Unidos -Rusia, China y Brasil-, apoyan la creación de una moneda mundial emitida por el Fondo Monetario Internacional: los Derechos Especiales de Giro (DEG), especie de divisa fiduciaria respaldada por una canasta de monedas, como el dólar, el euro, el yen y el mismo renminbi chino [6].

El petro no es una moneda respaldada por las reservas petroleras

A pesar de los anuncios públicos del gobierno venezolano, el petro no está respaldado por las reservas petroleras y mucho menos es una moneda convertible en barriles de petróleo.

El respaldo del petro es la garantía de que el gobierno de Venezuela aceptará la criptomoneda como forma de pago de impuestos, tasas, contribuciones y servicios públicos nacionales, tomando como referencia el precio del barril de la cesta venezolana del día anterior con un descuento porcentual, el cual se estima que será del 10%. Adicionalmente, el gobierno de Venezuela se compromete a promover el uso del petro en el mercado interno y a realizar esfuerzos para estimular su aceptación en todo el mundo[7].

El petro como moneda estable (stablecoin)

El bitcóin se origina a partir de la idea de contar con una moneda estable que no pueda ser devaluada ni manipulada por los estados a través de la creación descontrolada de dinero. La innovación que introdujo Satoshi Nakamoto fue perfeccionar una tecnología -blockchain- para mantener fija la oferta de bitcóin mediante unos protocolos de computación que están insertas en el funcionamiento del blockchain. Pero el bitcóin ha resultado ser altamente volátil, por lo cual se ha reducido su capacidad de ser reserva de valor y de ser ampliamente utilizada como medio de intercambio.

La creación del petro se fundamenta en la necesidad de reducir la volatilidad en el precio de las criptomonedas. Otros proyectos han nacido sobre esa base, y por ello han aparecido las llamadas monedas estables (stablecoins, por su nombre en inglés)[8], dentro de las cuales existen dos tipos:

  1. Aquellas emitidas por empresas que poseen activos depositados en una cuenta bancaria o bóveda y emiten monedas digitales que representan un derecho sobre los activos subyacentes, sean moneda fiduciaria (dólares, euros, yen) o metales (oro y plata). Estos tipos de empresas ofrecen total convertibilidad entre la criptomoneda y su activo de respaldo a una tasa de conversión o cambio que puede ser la paridad de uno a uno, como ofrece Thether[9], o utilizando una regla predeterminada, como en el caso de GoldMint[10], empresa rusa que tiene oro como respaldo.

Este tipo de criptomonedas basan su valor en la confianza en el emisor, específicamente en su disposición y capacidad de realizar la conversión a la paridad acordada. En caso de comprobarse que la oferta sea falsa, los tenedores de sus monedas no tienen ningún mecanismo legal para hacer valer sus derechos y recuperar su dinero. Algunas empresas están trabajando para solucionar ambos problemas, pero está por comprobarse el éxito. Recientemente, la empresa TrueCoin, en Estados Unidos, lanzó la preventa de la moneda TrustUSD, respaldada uno a uno por dólares americanos, los cuales están supuestamente en un fidecomiso depositado en bancos reconocidos. La empresa firma, además, contratos legales con los tenedores para garantizar su derecho a la recompra[11].

  1. Aquellas empresas que vinculan el valor de la criptomoneda al precio de un activo, puede ser una moneda fiduciaria u otro tipo de activo. Así como ocurre con las monedas nacionales que se vinculan al dólar, estas criptomonedas siguen de cerca al precio de un activo. No están respaldadas en sentido estricto, sino que venden la confianza de que van a conservar su valor en el tiempo. Esto lo hacen mediante el uso de un algoritmo pre-programado en la criptomoneda que puede tanto determinar la tasa de cambio con respecto al activo como controlar cuando se expande o contrae la oferta de la criptomoneda y así responder a cambios en el mercado[12].

Bajo esta categoría, ya existen monedas vinculadas al dólar, como Basecoin[13] y DAI, así como el BitCNY, cuyo precio está vinculado al renminbi chino.  Cada una de este tipo de criptomonedas tiene características diferentes y todas ellas están todavía en la fase inicial, por lo que es difícil saber si tendrán éxito consiguiendo estabilidad. A pesar de manejar algorítmicamente el asunto de la oferta y la tasa de cambio,  estas tienen el mismo problema que las criptomonedas con respaldo: deben generar confianza en que siempre se realizará la conversión de la criptomoneda a la paridad acordada.

La confianza en el petro

Hay que señalar, de entrada, que la escogencia de una materia prima cuyo precio se caracteriza por la volatilidad no es un buen augurio para el petro. Pero no es la única característica que causa desconfianza en el proyecto:

  1. La fórmula que establece la tasa de cambio del petro con respecto al bolívar es determinada unilateralmente por el gobierno de Venezuela. La fórmula es petro /bolívar = Precio del crudo / petro * petro/ Bolívar (1 – Dv)[14], que al final se reduce al precio del barril de petróleo en bolívares menos un descuento (Dv).
  2. El cambio a bolívares se realizará en plataformas de cambio autorizadas por el gobierno[15]. No se dicen cuáles son esas casas de cambio, aunque se mencionan que ellas jugarán un papel clave. Es de suponer que el gobierno prevé la baja probabilidad de que el petro llegue a ser listado en casas o plataformas de cambio en otros países, y por ello deberá desarrollar sus propias casas de cambio. Ese es un elemento de enorme complejidad tecnológica que no está desarrollado en el libro blanco.
  3. El gobierno también establece directamente la tasa de descuento (Dv). Se menciona una tasa mínima del 10% “en el caso de que se hayan colocado más de 48.000.000 unidades de petro en el mercado, y solo será superior mientras no se haya alcanzado esta cifra”[16]. No se sabe en qué condiciones se alterará la tasa de cambio ni quién será el responsable de esa variación que podría ser poco atractivo cuando se lleve a cabo el cambio a bolívares.
  4. Aún si la tasa de descuento fuera atractiva, hay que señalar que el cambio del petro se hará en bolívares, una moneda sin valor alguno debido a que el mal manejo de la economía ha generado hiperinflación en Venezuela.
  5. Hay poca información y varias inconsistencias sobre la forma en la que la oferta del petro responderá al mercado. Por un lado, se dice que la oferta es fija, pero también que Supcacven podría decidir minar (crear) más petros “con la aprobación de los tenedores del petro”[17].
  6. Finalmente, el Estado venezolano es el ente emisor y quien promete la recompra del petro. Considerando que la República de Venezuela ha hecho default de sus obligaciones con tenedores de bonos, proveedores y socios y su acceso a los mercados de crédito está bloqueado, la confianza en su promesa de pago es muy débil. El libro blanco no ofrece ninguna garantía legal o de otra naturaleza que le haga creer a los poseedores de petro que el Estado venezolano cumplirá su promesa de recompra y mucho menos que lo hará a una paridad que permita mantener el valor.

Ausencia de detalles técnicos

La mayoría de los libros blancos están llenos de detalles técnicos. No es este el caso del Libro Blanco del petro, el cual incluso carece de una hoja de ruta.

La criptomoneda venezolana está creada sobre la plataforma de la cadena de bloques de Ethereum. Para usar una analogía, un teléfono inteligente –iPhone o Android— es una plataforma sobre la cual otras empresas pueden crear aplicaciones.  La plataforma Ethereum ha estandarizado y simplificado el proceso de creación de nuevas aplicaciones ofreciendo a otras empresas un token digital básico, un conjunto de códigos y funciones que se conocen como el token ERC20, el cual permite la creación de una criptomoneda en menos de una hora de trabajo.

Sin embargo, la funcionalidad de esa moneda requiere de programación posterior.  La hoja de ruta no es otra cosa que el plan de desarrollo del programa específico de una criptomoneda, con hitos y fechas esperadas, de forma que los inversionistas sepan qué esperar. La hoja de ruta debería informar cuándo y cómo el equipo plantea resolver asuntos técnicos y cualquier problema que impacte la ruta planteada. Un tema crucial es cómo impedir que la moneda sea fácilmente atacable por hackers, pues ello puede resultar en pérdidas millonarias para los inversionistas. Nada de eso está en el Libro Blanco del petro. Es especialmente preocupante que no se diga nada sobre el desarrollo de plataformas o casas de cambio de criptomonedas, las cuales juegan un papel importante dentro del ecosistema del petro, a sabiendas que las mismas han resultado particularmente vulnerables al hackeo y han generado pérdidas multimillonarias en robos de información personal y de fondos alrededor del mundo.

Además de la ausencia de una hoja de ruta, no hay referencia alguna a los equipos técnicos que apoyan el proyecto. Esta es una información crucial para generar confianza[18]. ¿Quién puede pensar que solamente Supcacven tiene la capacidad técnica y la experiencia necesaria?

Falta de transparencia

El uso poco transparente de los fondos es otro aspecto que llama la atención del libro blanco.

En la página 19, se indica que la distribución de los fondos recaudados en la oferta inicial se hará de la siguiente manera[19]:

 15% Proyecto petro: fondos destinados a los desarrollos tecnológicos y esfuerzos de promoción que permitan cumplir con la hoja de ruta anunciada.

15% Desarrollo del ecosistema: fondo para la promoción e impulso a las aplicaciones dentro del ecosistema petro, las cuales serán propuestas a través de la Supcacven y seleccionadas por los tenedores de petro por medio de votaciones a través de la cadena de bloques.

15% Desarrollo tecnológico: fondos destinados a inversiones en tecnologías, infraestructuras, zonas especiales

y proyectos que contribuyan al avance económico del país, con especial énfasis en aplicaciones de las cadenas de bloques para mejorar la productividad y transparencia en empresas y organismos públicos.

55% Fondo Soberano: destinados a la República por el respaldo otorgado al uso del petro.

Se dice que el 30% se dedicará a desarrollar tecnológicamente el proyecto (es decir, cumplir con la inexistente hoja de ruta) y a crear el ecosistema. Otro 15% es para el desarrollo “tecnológico” que no está directamente relacionado con el proyecto del petro, sino que va a “fondos destinados a inversiones en tecnologías, infraestructuras, zonas especiales y proyectos que contribuyan al avance económico del país, con especial énfasis en aplicaciones de las cadenas de bloques para mejorar la productividad y transparencia en empresas y organismos públicos”. Si bien es cierto que una parte de los objetivos del petro es la creación de una economía digital independiente, transparente y abierta a la participación directa de los ciudadanos, también lo es que no hay información sobre el tipo de proyectos que pudieran desarrollarse. Simplemente se menciona que los proyectos serán seleccionados por los tenedores de petro por medio de votaciones a través de la cadena de bloques.

Aún menos transparente resulta que el 55% del dinero recaudado irá a un fondo separado manejado por la Supcacven sin que se diga para qué es ese fondo ni cómo se manejará. Lo común es que, en proyectos de criptomonedas, el desarrollo tecnológico y la operación del proyecto absorban la mayor parte de los fondos. En el caso del petro, no se proporciona más información sobre este fondo, el cual, de concretarse los planes de recaudación, podría llegar a tener $ 2.5 mil millones de dólares.

Reacciones de la criptocomunidad

Después de leer el libro blanco, la criptocomunidad en internet ha comenzado a expresarse negativamente sobre el petro. El 7 de febrero, Alex Van de Sande, diseñador principal de la Fundación Ethereum, y por tanto una de las voces más respetadas dentro de la comunidad, criticó duramente varias de las contradicciones del libro blanco en una serie de tuits. A continuación, algunos de ellos[20]:

“El gobierno no puede crear petros (pero sí puede), lo que en teoría debe hacer feliz al mercado, pero no hay mecanismo para destruir o emitir los tokens, así que es básicamente imposible que el petro haga lo que supuestamente debe hacer, que es seguir el precio del petróleo”.

“Es un token en Ethereum que no necesita ser minado. Pero podría ser minado de todas maneras mediante una prueba de stake[21]. O a lo mejor ellos se reservan el derecho de hacer una prueba de trabajo. Y los mineros serán pagados en petros, cuyo precio está referido al petróleo, pero que no tiene relación con el minero o los costos de seguridad”.

“La oferta tiene un límite, la demanda la fija el mercado, pero el precio de alguna manera está vinculado al precio del petróleo. Porque, gracias a la magia del socialismo, el precio no se fija entre la oferta y la demanda, sino por esta fórmula increíble, donde ambos, el petro y el bolívar se dividen entre ellos mismos”.

“Ahí lo tienes. Si estás buscando apostar algo de dinero mientras que, al mismo tiempo, financias la opresión y probablemente estés enloqueciendo con las leyes financieras internacionales, entonces tengo el token perfecto para ti”.

Por su parte, Peter Schnürer, jefe de tecnología de la firma suiza de servicios Inventx, señaló que “las criptomonedas emitidas por el estado tienen un enorme potencial. Sin embargo, este proyecto (petro) desaprovecha la posibilidad de una ‘buena’ criptomoneda y amenaza con dañar la reputación de las criptomonedas emitidas por el estado. Personalmente, considero que es el deber moral y económico de todos los inversionistas en criptomonedas dejar que este proyecto falle, como con cualquier otra ICO dudosa. Las inversiones responsables disuaden a los usuarios habituales y allanan el camino para una economía de tokens sostenible”[22].

Reflexiones finales

La noción de una moneda estable tiene atractivo para quienes creen en el futuro de las criptomonedas, ya que reduce el problema de la volatilidad que hasta ahora presentan las monedas virtuales como bitcóin. El anuncio de que un gobierno salga con una criptomoneda también fue considerado interesante, ya que impulsaría la credibilidad y ayudaría a la aceptación de las monedas, no necesariamente como reemplazo de las monedas legales, pero sí para otros usos.

Pero nada permite pensar que el petro se justifique y mucho menos que pueda hacer lo que pretende, que es reemplazar al dólar como moneda de reserva internacional. En todo caso, la única moneda que pudiera terminar siendo reemplazada es el bolívar, e incluso queda la duda de si la intención final del gobierno es que la criptomoneda sea de uso obligatorio. Si bien no se establece la obligatoriedad de su uso o aceptación, uno de los puntos de venta del proyecto es que el petro tiene un universo potencial de usuarios de al menos 20 millones de venezolanos, los cuales podrían pagar impuestos y servicios públicos e incluso recibir bonificaciones especiales utilizando la moneda. De hecho, algunos analistas han asomado la idea de que el proyecto del petro no es otra cosa que el inicio de una reforma monetaria encubierta[23].

Sin embargo, el análisis del libro blanco apunta a que el gobierno busca, como siempre se sospechó, aprovechar el mecanismo del ICO para recaudar fondos y evadir el cerco creado por las sanciones internacionales. Hay que recordar que el ICO supone que individuos y organizaciones compren Ether (la moneda de Ethereum) y la transfieran al gobierno a cambio de petro. De ser exitoso el ICO –cosa que ponemos en duda- el Ether podría ser cambiado, en teoría, en algunos países por moneda dura para fondear actividades que nadie conoce. Todo ello refuerza la creencia de que el petro es, antes que nada, una estafa a los potenciales inversionistas.

***

[1] Por sus siglas en inglés: Initial Coin Offering (ICO) es una forma de reunir capital para desarrollar un proyecto de criptomoneda, lo que implica resolver los aspectos técnicos (especialmente desarrollar el programa de computación) y los temas legales, de mercado, entre otros. La empresa emisora no emite las tradicionales acciones o bonos, sino que su compromiso es completar el proyecto. Los inversionistas entregan dinero a cambio de tener la moneda y de apoyar un proyecto en el que creen.

[2] Supcacven: Libro Blanco, pág.11.

[3] Supcacven: Libro Blanco, pág.11.

[4] Ídem, pág. 13.

[5] A diferencia del bitcóin, donde para adquirir la moneda hay que “minarla” (resolver acertijos matemáticos), muchas otras son generadas sobre el bloque de una moneda ya existente y lanzadas al mercado de manera centralizada por la entidad que las crea a través de un ICO.

[6] Ver, por ejemplo, lo que dice el Fondo Monetario Internacional: http://www.imf.org/external/np/pp/eng/2016/022216b.pdf

[7] Supcacven: Libro Blanco, pág.15.

[8] Myles Snaider: “Overview of stablecoins”. Multicoin. Enero, 2018. https://multicoin.capital/2018/01/17/an-overview-of-stablecoins/

[9] Thether es una empresa registrada en Hong Kong. De acuerdo a su página en internet, las monedas de la plataforma Tether están respaldadas al 100% por los activos reales en moneda fiduciaria (dólar, euros y pronto el yen japonés) en sus cuentas de reserva. Theter se puede canjear e intercambiar según los términos de servicio de Tether Limited.  Así, la tasa de conversión es 1 tether USD ₮ es igual a 1 USD. https://tether.to/

[10] GoldMint no canjeará GOLD por oro a la par, pero promete vender 1 GOLD por un 5% de prima sobre el precio spot de Londres de una onza de oro y volver a comprarlo con una prima del 3%. https://www.goldmint.io/

[11] TrueCoin Blog: https://blog.trusttoken.com/trueusd-faq-18dbc563fb67

[12] Myles Snaider: “Overview of stablecoins”.

[13] Basecoin: http://www.getbasecoin.com/

[14]  Supcacven: Libro Blanco, pág.15.

[15] Ídem. pág.15.

[16] Ídem. pág. 15.

[17] Ídem: “El Estado venezolano no podrá hacer nuevas emisiones del criptoactivo petro. El diseño de la red incluye la posibilidad de generar un incentivo por prueba de tenencia. Dicha característica estará inhabilitada inicialmente y sólo podrá activarse por iniciativa de la Superintendencia de la Criptomoneda de Venezuela con la aprobación de los tenedores de petro”. Pág 14.

[18] Como por ejemplo, el gobierno de Estonia está pensando en lanzar su propia criptomoneda, Estoicoin, y para ello ha pedido asesoramiento del creador de Ethereum y de otros expertos en blockchain y criptomonedas. https://medium.com/e-residency-blog/were-planning-to-launch-estcoin-and-that-s-only-the-start-310aba7f3790

[19] Ídem: pág. 19.

[20] Traducción propia del inglés. Ver original en la cuenta de Twitter @avsa.

[21] Prueba de participación o proof of stake (POS) es un protocolo que pide que los mineros presenten pruebas de posesión de esas monedas para validar las transacciones y recibir una recompensa. Se distingue de la prueba de trabajo o proof of work (POW), donde el minero muestra prueba de la cantidad de trabajo invertida en resolver el acertijo matemático. Ver Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Prueba_de_participaci%C3%B3n

[22] Peter Schnürer: “The Petro becomes the first state crypto-currency – a critical analysis”. Steemit. Febrero 7, 2018. https://steemit.com/cryptocurrency/@cryptopete/the-petro-becomes-the-first-state-crypto-currency-a-critical-analysis  

[23] Victor Alvarez: El Petro como inicio de una reforma monetaria. El Estímulo. Febrero, 2018. http://elestimulo.com/elinteres/el-petro-como-inicio-de-una-reforma-monetaria/


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