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Presidenciales rusas 2018. El otro Vladimir: «¡Tiembla, Europa!»

11/03/2018

El populista de derecha Vladimir Zhirinovski es presidente del Partido Liberal Democrático de Rusia y uno de los siete contendientes de Putin en las elecciones presidenciales. En entrevista con DW, amenaza a Occidente.

Deutsche Welle: Sr.  Zhirinovski, ya ha concurrido cinco veces a las elecciones. Esta es la sexta. ¿No se aburre?
Vladimir Zhirinovski: ¿Cómo puede algo así ser aburrido? ¿Se aburre usted de hacer entrevistas? Es mi trabajo. El que más responsabilidad conlleva, el más representativo y el más solemne trabajo que existe. Como en el deporte, quien no participa no puede perder.

Usted dijo que Rusia necesitaba una monarquía. ¿Quiere que Rusia sea gobernada por un zar llamado Vladimir Zhirinovski?
No, pero Rusia ha logrado mucho como monarquía. Deberíamos haber mantenido nuestra monarquía, como Gran Bretaña, Dinamarca, Holanda, Suecia y Noruega. Como alternativa, ahora podríamos elegir un monarca y cambiar el nombre del país a «Imperio Ruso» y el presidente podría ser llamado «gobernante supremo».

Un candidato presidencial no puede ser indiferente a las relaciones con los países vecinos. En la cuestión de Ucrania, su país está en un callejón sin salida. ¿Qué haría usted?
Ucrania se está cayendo a pedazos de todos modos. Polonia ocupa la parte occidental, Hungría los Cárpatos, Rumania toma Bukovina y Besarabia. Nosotros tomamos todo el Novorossia. Ucrania no tiene futuro.

No creo que Ucrania vaya a estar contenta con estas declaraciones. ¿Qué se debe hacer para mejorar la relación?
Nada. Ahí gobierna un régimen antirruso y eso condiciona todo.

Entonces, ¿cree que Ucrania tiene la culpa de todo y no las políticas de Putin?
Solo Ucrania. Sus fuerzas antirrusas, prooccidentales, inconstitucionales. Los ucranianos colapsarán y tenemos que reconstruirlos. Donbass, Luhansk y otras áreas.

Occidente ha sancionado a Rusia por la anexión ilegal de Crimea. ¿Qué propone hacer sobre el tema?
Me gusta la situación hoy. Las sanciones fortalecen nuestra economía nacional.

Cuando el presidente Trump fue elegido en Estados Unidos, usted brindó con champaña aquí en la Duma. Luego la relación empeoró. Fue mejor con Obama. ¿Lo celebraron demasiado pronto?
Dimos la bienvenida a la victoria de Trump. Yo predije esta victoria. Y celebré lo acertado de mi pronóstico. Trump ganó. Eso era lo que importaba. Que él no haya mejorado la política hacia Rusia es incluso bueno.

¿Cuanto peor, mejor?
Es mejor que Occidente nos vea como un enemigo y nos limite por todos lados. Sanciones, sanciones y sanciones. Así nos desarrollamos más rápido.

Por primera vez doy con un candidato presidencial que aboga por que su país sea sancionado.
No se trata de las sanciones, sino de que Occidente no sabe hacer otra cosa. Y es un error por su parte, pero una ventaja para Rusia. Si nos trataran como a Ucrania, con cooperación europea, con Schengen… hace tiempo que nos habríamos ablandado. Y habríamos perdido peso. En cambio, así nos hacemos más fuertes.

¿Quiere destruir Occidente?
Por supuesto. Daña a la humanidad. América, Alemania… Alemania gobierna Europa. ¿Por qué?

Pero Alemania es el socio económico y comercial más importante de Rusia.
¡No lo necesitamos! No deberían comprar más nada nuestro. Ni nosotros de ustedes. Si ustedes no compraran nuestro gas, todo nuestro país estaría surgido con gasoductos. Y si no compraran nuestro petróleo, nuestro combustible sería muy barato.

El resultado del 18 de marzo parece claro. ¿Qué le espera a Rusia al final de este día de elecciones?
Yo podría ganar. Y a la mañana siguiente todo el país estaría en la calle con una sonrisa en la cara, feliz. Todas las sanciones serán abolidas en dos o tres meses. Ustedes, europeos y estadounidenses, se unirán. Pondré al mundo al borde de la guerra. Diré: o hacéis lo que quiero o preferiréis esconderos en un búnker.

Suena como si hablara un gran dictador. 
¿Por qué? ¿Por qué os entrometéis? Nosotros no lo hacemos. ¿Por qué nos quieren decir cómo tenemos que vivir los rusos? Crimea es un país ruso. Los que viven allí son rusos. En Donbass también viven rusos. Les dimos a los alemanes la oportunidad de reunificarse. ¿Qué nos pagaron por eso? Diez veces menos de lo que hubieran debido. ¡Tiembla, Europa! Incluso si no gano el 18 de marzo, el régimen en Rusia os obligará a finalmente dejar de decirnos cómo vivir. ¡Nosotros, los rusos, no dejamos que nos den órdenes!

Entrevista a cargo de Juri Rescheto (LGC/MS).


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