Blog de Luis Vicente León

¿Y para qué un Sistema Centralizado y Estandarizado de Compras Públicas?; por Luis Vicente León

Por Luis Vicente León | 3 de febrero, 2016
Luis vicente León

Fotografía de AVN

El Sistema Unificado de Compras Públicas es un intento del gobierno para organizar y controlar un proceso atomizado, no supervisado, ineficiente y corrompido de compras e importaciones que realizan de manera autónoma diferentes actores de gobierno central y de los entes descentralizados.

En un país normal, las compras públicas corresponden principalmente a un pequeño grupo de productos para el consumo propio del gobierno que responden tanto al presupuesto nacional como a la contraloría. El problema es que en el caso Venezuela las compras e importaciones públicas incluyen cosas tan diversas como maquinarias y sus respectivos insumos, pollo, café, azúcar y maíz entre otros ítems para la venta en los canales de distribución de alimentos del Estado; pero también otros tan variados como medicamentos e insumos médicos, carros y repuestos, armamento militar, bicicletas y hasta champú.

Tanto como 60% de las importaciones totales del país están hoy en manos del sector público. Y esa es una cifra dramáticamente más alta que la de cualquier país racional del planeta entero.

Y, obviamente, éste es un sistema peligrosísimo en términos de eficiencia y transparencia.

La experiencia mundial indica que los gobiernos no son los actores adecuados para realizar esta actividad. Se desgastan. Se corrompen. Y cada dólar que importan de manera directa genera menos de una cuarta parte en volumen de lo que puede generar el sector privado con la misma cantidad de dinero.

Algunos pueden pensar que eso justifica entonces que el gobierno intente poner “orden en la pea”, algo que en el presente de Venezuela parece traducirse en centralizar y organizar, con la excusa de evitar la corrupción y hacer más eficientes los procesos nacionales.

Sin embargo, cometen un error grave quienes así piensan, porque resulta que el problema central venezolano es el intervencionismo y el control del Estado sobre la economía.

No se trata de que los procesos de control en Venezuela son ineficientes y corruptos: se trata de que el control estatal es ineficiente y corrupto por definición.

Y mientras más intentes sofisticarlo, sea con métodos gerenciales o con métodos represivos, lo único que estás haciendo es ponerle más gasolina a la candela y alejándote más y más de la solución.

Sin un mercado cambiario adecuado y abierto, sin una empresa privada sólida que esté produciendo e invirtiendo, sin precios reales de las mercancías y los salarios, sin pagarle a los proveedores internacionales lo que se les debe, sin recuperar la confianza de los inversionistas y acreedores, por más motores que pongas todos estarán fundidos y la corriente terminará llevándose este peñero directo a la cascada, sin freno y sin salvavidas.

Luis Vicente León 

Comentarios (5)

Rafael Vivas
3 de febrero, 2016

Las organizaciones gigantescas son mas dificiles de gerenciar que las mas pequenas , tienen demasiadas cosas y demasiadas gentes con demasiados niveles de responsabilidad lo que complica su gestion y las hace incontrolables . Ademas se necesitan de unos super gerentes honestos que en Venezuela no abundan por que un gerente ordinario no puede con ellas. Ademas si los rubros de compra son muy distintos entre si se pierde la conexion entre la necesidad especifica de cada ente adquirente y lo que en definitiva se compra causando la compra de cosas desadaptadas a las necesidades de la administracion . Los gobiernos autoritarias tienen una fascinacion con el gigantismo de las organizaciones y no se dan cuenta que el tamano de una organizacion tiene que adaptarse a las multiples necesidades de la tarea sin hacerse demasiado complicadas para manejar . El gigantismo sin embargo proyecto majestuosidad poderio y fuerza lo que encanta a los espiritus fascistas y faraonicos!!

Carlos Perez Delgado
3 de febrero, 2016

O sea Luis Vicente, más de lo mismo…

Jose R Pirela
3 de febrero, 2016

El problema de Venezuela somos los propios venezolanos que no conocemos la misión de los gobiernos. Todos los mensajes reafirman la preponderancia del gobierno sobre la sociedad. El mensaje que se envía es que solo tiene que cambiar de manos para que regrese la eficiencia y la transparencia, sin percatarnos que esas características sociales solo se logran cuando la sociedad sepa que el condominio es la población, y el gobierno es solo el empleado encargado por el condominio para que le mantenga los servicios comunes funcionando.

Y bajo el precepto de esa tradición, le entregamos todas las riquezas naturales del territorio para que las “administre con eficiencia y transparencia” ¡OH DIOS! Porque nos hiciste tan incautos.

Freddy Siso
3 de febrero, 2016

Si algo puede empezar a paliar la situación de emergencia que vivimos todos los venezolanos, es que Maduro renuncie mañana.

Miguel Arenas
9 de febrero, 2016

Totalmente de acuerdo con que el problema de Venezuela lo somos todos los nacionales, pero lo de que Dios nos hizo tan incautos es seguir culpando a otros de nuestros hechos, digo por aquello del libre alvedrio

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