Blog de Luis Vicente León

Vuelta a Caracas; por Luis Vicente León

Por Luis Vicente León | 19 de marzo, 2017
Fotografía de Diego Vallenilla / Haga click en la imagen para ver la galería completa

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Después de un viaje espectacular a San Cristóbal llegamos al aeropuerto de Santo Domingo para regresar a Caracas. Ya con el boarding en mano, sólo quedaba desayunar pastelitos y comprar pan andino (bueno, no había pan, pero es igual). A la hora indicada avisaron que el vuelo estaba retrasado y seis horas después lo cancelaron. Es una escena natural hoy en Venezuela, con un sistema aéreo deteriorado, sin divisas y con precios regulados.

Ya no había vuelos en El Vigía, La Fría o Barinas, reducidos a su mínima expresión. Todo indicaba que había que quedarse, pero para mí esa no era una opción. Tenía la presentación de Escenarios Datanálisis la mañana siguiente y una conferencia sobre mi visita a Japón organizado por la embajada.

Sin tiempo que perder conseguí un taxi y salí sin pestañar con un estimado de 12 horas de odisea. Tan pronto entramos en la carretera el taxista mencionó que debía cargar gasolina. En Táchira los obligan a tener un chip para poner máximo 30 litros por día. Las primeras bombas estaban cerradas y cuando finalmente llegamos a una con gasolina, la cola suponía al menos dos horas de espera. Decidimos seguir, pero la situación se tornó crítica. En el próximo pueblo nos paramos a preguntar a un viejito dónde se conseguía gasolina. Él mismo ofreció diez litros a 400 bolos cada uno. Hecho el “deal” necesitaba ir al baño pero todo estaba cerrado. Regresé sin cumplir mi cometido y le pregunté dónde podía conseguir uno. Me miró como quien mira a un bobo y preguntó por qué no me iba a la matica. Seguimos sin resolver el problema. En el camino, el taxista me preguntó qué hacia yo en San Cristóbal. “Tuve varias presentaciones”, respondí. “Ah, ¿usted es cantante?”. Me reí y sólo dije: “¿con esta voz?”.  Muchos pueblos y muchas bombas después: gasolina. La cola era feroz pero no había opción. Dejé al taxista en su puesto y me fui a buscar el baño y al verlo entendí la sabiduría del viejito anterior. Al regresar, el taxi estaba a dos puestos de echar gasolina delante de un camión. ¿Cómo llegó ahí? Supuse que le había pagado al camionero para colarse. Cuando le fui a reclamar, el camionero me reconoció: “el señor de Globovisión”. “No, vale, de Datanálisis”, respondí para no usurpar funciones. Pidió una foto y me manifestó su preocupación por los grados de corrupción a los que hemos llegado en el país. Tenía un ataque de moralidad bachaquera.

Regresado el taxista a regañadientes al puesto de atrás, el resto del viaje fue un poema. Había 12 alcabalas en la autopista José Félix Ribas. Nos pararon en 8, y de esas 5 fueron consecutivas, con diferencia de menos de 3 kilómetros entre cada una. En la cuarta se me ocurrió hacer un chiste: “Esta debe ser la autopista más segura del mundo”. No se los recomiendo. El policía me ordenó llevar mi maleta al otro lado de la autopista y en una mesita de plástico inmunda chequeó artículo por artículo, con saña y placer.

Llegando a Valencia: Gasolina otra vez. No hubo bomba abierta en la vía y cuando el carro ya estaba echándose explosiones, apareció una bomba del otro lado de la autopista a la que recurrimos tirándonos prácticamente por un barranco para girar.

Ahora sí, rumbo a Caracas. Ya no puede pasar nada más. Bueno, sólo que estaban haciendo mantenimiento al túnel de Los Ocumitos y la cola parecía una panadería antes de la militarización. Ahora ya no hay colas… porque tampoco hay pan.

Fue una odisea. Pero llegué, cumplí mi responsabilidad con éxito y ratifiqué lo que he pensado siempre respecto a nuestro país. El camino puede ser largo, difícil y peligroso, pero hay momentos en la vida cuando hay hacer lo que se deba hacer pese a las trabas, la adversidad y el miedo.

Luis Vicente León 

Comentarios (22)

yaritza
19 de marzo, 2017

por eso, yo ahorro cual gallinita, para comprar el boleto de avión para visitar cada año a mi hija y nieta.lo que paso LUIS VICENTE, es el pan de cada día, quién viaja en autobús. cuando no los atracan en el camino, son las benditas alcabalas, en total son apróximadamente 16 horas de fastidioso viaje.Al menos LUIS VICENTE se bajo, camino, hizo pipí jejeje y estiro las piernas.

Alexjo
19 de marzo, 2017

ESA es la Venezuela potencia, lo q nos dejo el comandante

Angel Biaggini Cárdenas
19 de marzo, 2017

Que peripecia la ida ida a mi Ciudad de San Cristóbal espero tiempos mejores y volver a ser un País digno.

Dulce
19 de marzo, 2017

Y gracias a Dios llego vivo y no fue presa de la delincuencia en la AUTOPISTA MAS SEGURA DEL PAIS… PURA REQUISA DE LOS GUARDIOLOS SOLO DE ADORNO.Los delincuentes de carretera saben muy bien donde y como evadir.

Jesus Varela
19 de marzo, 2017

Saludos, el que no vive esta realidad de viajar desde el occidente del país creerá que es un chiste. Sólo para corregir el nombre de la autopista la cual es la José Antonio Páez, y las alcabalas seguidas son en los alrededores de Acarigua. Saludos.

Emma Delgado
19 de marzo, 2017

Hola, cuando empezó su articulo describió su viaje aSan Cristóbal como “ESPECTACULAR” encontró la región tachirense en mejores condiciones que Caracas? si es tan amable me podría responder a esto? gracias y felicitaciones

Rodolfo G. Molleja
19 de marzo, 2017

Bueno mi estimado Luis Vicente ese chiste es perjudicial, para asistir a mi trabajo debo viajar a diario desde Carora a Barquisimeto y en tan solo 97 km de carretera existen 05 puntos de control fijo 03 de la PNB y 02 de la GNB y le aseguro que cuando se ponen intensos el viaje se puede convertir en tiempo como si usted viajase a Barcelona o a Puerto Ordaz. Aprendí a ser paciente, educado y a prestar la mayor colaboración a pesar de cualquier uniformado para ahorrarme cualquier mal rato.a los que viajen intente un buen libro y a estar calmado.

Harvin Villamizar
19 de marzo, 2017

Amigo así es. Ahora imagínese la extorsión a los camioneros, todo el costo que eso conlleva y bueno los militares tratando de hacer el día para llevar comida a su casa, porque aquí nadie se salva. Saludos.

PD: en Ureña y San antonio del Táchira, las colas para poner 30 litros de gasolina (cuando llega, día por medio) son de un día o más, y de la cola legal solo pasan unos 50 carros por ahí a las 2pm (los demás pasan pagando 3mil o 5mil dependiendo del tamaño). y toda esa plata es para Dueños de las bombas, paramilitares y militares venezolanos.

Gladys Garcia
19 de marzo, 2017

Es un anécdota única (como dirían los Abogados “sui géneris”, primero por quien se toma “el gusto” de contarla (y digo “gusto”, porque sé que seguramente la disfrutó, le causó mas que estupor, por la cantidad de tropiezos que tuvo para regresar a cumplir, como toda persona responsable a cumplir sus compromisos, le causó repito ese “quisquilleo”, ese “gusanito” que llevan los escritores para contar historias) segundo por quien la escribe: Nada mas y nada menos que el Presidente de DATAANALISIS, pero no es por el hecho de su cargo, sino que es un hombre que se ha dado a la tarea de profundizar, de ahondar en nuestra realidad política, económica, financiera a través de sus cálculos estádisticos… así que : Gracias por hacernos disfrutar de este “viaje quijotezco” y hacernos recordar, consciencia de lo que sufren día a día los que necesitan trasladarese alrededor del país, que no saben qué sorpresas les espera.Sigue escribiendo, eres buen escritor !!!

Serruchini
19 de marzo, 2017

así así es que se gobiernas (jejeje)

jose mesa
19 de marzo, 2017

..Yo solo viajo por avion a ver a mis nietos e hijos, pues tendra que viajar 8 horas para llegar a mi destino. sumemos el cansancio, el deterioro del vehiculo, el mal estado de las vias, y la inseguridad reinate. el problema radica en que casi nunca se consigue boleto de avion pues los pocos vuelos hay estan todos copados….no todos podemos pagar un raxi desde san cristobal a caracas.

Aurora Rosales
19 de marzo, 2017

El camino mas largo y accidentado , al final es el más reconfortante…así nos pasará a los venezolanos…ya vamos llegando al final. Hay luz.

Armando León Vargas
19 de marzo, 2017

Luís Vicente los que vivimos en el interior, la pasamos peor. Desde Maracaibo a Caracas solo han quedado tres frecuencias diarias. Si tu quieres viajar desde Maracaibo a Barquisimeto o Valencia no tienes otra alternativa que viajar a Caracas previamente. El país es un caos. Sociológicamente y Antropológicamente estamos entrando en un atraso que será difícil de recuperar.

Patricia neri
19 de marzo, 2017

Estimado Luis Vicente: me atrevo a darle mi opinión porque o estimo y lo admiro mucho. Creo que usted es una de las reservas importantes del país. El punto es Luis Vicente, usted no ha sido responsable de su trabajo, usted ha sido un gran irresponsable de su vida, poniendo en riesgo su vida, su familia al recorrer desde el tachira a Caracas!!yo también hacía esas gracias! Ya no lo hago. Un cordial saludo. Patricia de Neri

Fabiola Acuña
19 de marzo, 2017

Es lamentable lo que nos toca vivir a los venezolanos en situaciones tan simples como es trasladarse dentro del mismo país. Y a quién le importa, las penalidades del ciudadano? Cuando algun representante del gobierno hace alusión a las dificultades de nosotros los ciudadanos. Estamos en manos de delincuentes resentidos que solo piensan en ellos.

Flor Bello
19 de marzo, 2017

Lo importante para usted era cumplir con sus compromisos del día siguiente, no importa los obstáculos pero usted cumplió. Esto es lo que tenemos y debemos seguir adelante. Para usted fue una u otra gran experiencia. Lo felicito.

Yamilet Lopez
19 de marzo, 2017

Sr. Jose Vicente que mas quisiera uno que conseguir un boleto aéreo nacional, ya estamos preso, pues no se consiguen, en mi caso vivo en barcelona, y los vuelos a Valencia están reservados a los usuarios con conexiones internacionales, en bolívares no los consigues, pero si llamas al call center de Avior Miami, te lo venden para cuando y cuantos desees pero en dolares. Razón sencilla, los pasajes en bolívares no dan ganancia. Yo o viajo en forma terrestre o sin opción. Destinados a transitar las riesgosas carreteras nacionales, que gracias a esta miserable administración gubernamental, carecen de seguridad, peajes, ambulancias, y abarrotadas de huecos, desvíos, y piratas de carretera. Que Desgracia.

Luia F Gutierrez C
20 de marzo, 2017

Que tal Luis Vicente. Tremenda odisea y muy agradable tu narracion al respecto. En Enero pase exactamente la misma aventurilla. No vuelos, no gasolina, todo un desastre. Finalmente 16 horas de viaje a Caracas enn un bus sin baño, sin luz interna y las mismas alcabalas. En dos de ellas nos obligaron a bajar TODAS las maletas y luego volverlas a meter. Bueno, Luis tocayo, buena aventura y un motivo mas para ARRE….pentirse de todo lo que esta pasando. Con respecto a la foto, ESPECTACULAR foto usada para la gente del exterior que no sabe que es una estructura de casi 20 años sin terminar, Este gobierno la mantiene solo para propaganda pero en realida es casi como un arreglo TEATRAL, pura `pinta…y lo poco que se utiliza (Cartografia Nacional) es lo mismo que un rancho medio parapeteado. Un saludo Luis Vicente.

Luis Farías
20 de marzo, 2017

No contaste lo del dolor de muela

Fernando Colmenares B.
20 de marzo, 2017

Luis Vicente, hubo algo que no dijo pero me despierta curiosidad. ¿Cuánto costó el taxi de Santo Domingo a Caracas ?

Pablo Mendoza
20 de marzo, 2017

Sin detallar el baño sauna en el Aeropuerto de Santo Domingo, no habló de los famosos policías acostados , el nivelado de carreteras y autopistas (huecos y demás precipicios) y finalmente la excelente señalización sobretodo en entradas y salidas de grandes ciudades como por ejemplo San Carlos y Valencia ( el propio turismo de aventura). Feliz Viaje.

Joeif Duroim
21 de marzo, 2017

En 1990 conocí un ingeniero que vino de Chile por carretera, entró por Cúcuta e hizo la vía del Táchira a Caracas. Estaba maravillado de ver tantas vías pavimentadas. Luego de haber atravesado Chile, Ecuador y Colombia me dijo que Venezuela era el país con el mejor sistema de comunicaciones terrestres. No sé qué cosa opinaría ahora…lo que sí que sé es que pasar 16 horas en un viaje tal debe haber sido una plata interesante para el taxista en primer lugar y dos, es de reconocer su responsabilidad señor León de cumplir con los tiempos de su trabajo.

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