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Votar o no votar; por Federico Vegas

Por Federico Vegas | 9 de octubre, 2017

hamlet

Votar o no votar… ¡Esa es la vaina!

¿Qué es mejor para el alma,

sufrir los insultos de la injusticia, sus golpes y dardos,

o rebelarse contra el océano del mal y oponerse a él,

y que así todo cese de una vez y para siempre?

No votar, morir, dormir, no despertar nunca más,

y así poder decir por fin: “todo se acabó”,

y con un sueño sepultar para siempre los dolores

del corazón, los miles de quebrantos,

dando fin a todos los males.

No votar, morir, quedarnos dormidos… ¡Tal vez soñar!

¡Cómo será cuando de la democracia no percibamos ni un rumor!

¡Qué sueños nos traerá ese sueño de una muerte absoluta!

Esta posibilidad me espanta. He aquí la razón que alarga la vida de mi desgracia.

¿Pues quién puede continuar soportando al opresor,

y las burlas del mundo, la injusticia del tirano,

el áspero desdén del soberbio, la arrogancia del poder,

la espera del juicio y las demoras de la ley,

la hostilidad al mérito pacífico,

cuando uno mismo tiene a su alcance el descanso

de dejarse morir?

¿Quién puede soportar tanto? ¿Llorar tanto? ¿Llevar en la vida una carga

tan pesada? Nadie, si no fuera por el temor a ese algo tras la muerte

de la democracia, a esa dictadura absoluta de cuya lúgubre frontera

ningún viajero retorna, que nos hace soportar los males ciertos

y no volar a otros ignorados.

Esta duda nos hace a todos cobardes

y la ardiente resolución se desvanece en tenues sombras del pensamiento;

y así empresas de gran peso y valor llegan a torcer su rumbo

para nunca ser acción y convertirse en vanos designios.

Federico Vegas 

Comentarios (3)

Dimitry Kashkaroff
9 de octubre, 2017

Como siempre, excelente, amigo Federico. Es la primera vez que veo un poema convertido en artículo. Buen trabajo.

nelson lanz
10 de octubre, 2017

No iba a votar, pero la primera interrogante de Venegas (¿Qué es mejor para el alma, sufrir los insultos de la injusticia, sus golpes y dardos, o rebelarse al océano del mal y oponerse a el y así todo cese de una vez y para siempre?? colmó tato mi alma que me decidí a hacerlo. Quiero que la dictadura cese para siempre. Que el odio y la maldad que sienten el dictador y todos los bandidos que lo rodean contra la patria y el pueblo en general, se vayan para siempre. ¿Quien puede llorar tanto y llevar una carga tan pesada? dice Venegas. Y no por temor al mas allá de la muerte(en esto no estoy de acuerdo con él, sino porque todo ser humano está hecho para lo bello, para lo bueno, para ser feliz. Y todo eso lo conseguimos si ponemos todo nuestro empeño en busca de la derrota total y completa de los demonios que se han apoderado de nuestra amada patria.

Diógenes Decambrí.
13 de octubre, 2017

Los zapaticos me aprietan, las medias me dan calor, y el voto por la Democracia nos dará Gobernación. Si se puede caminar y mascar chicle a la vez, ¿para qué tanto dudar? Democracia hemos de ver, rechazando al despotismo doquiera me enfrente a él, sea en las calles, o eligiendo, a Caín vencerá Abel. Mientras la Patria amenace pelearemos con Luzbel.

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