Blog de José Ignacio Hernández

Sobre la violación de la autonomía universitaria; por José Ignacio Hernández

Por José Ignacio Hernández G. | 6 de abril, 2017
universidad-de-carabobo

Fotografía referencial

En la tarde del 5 de abril de 2017, diferentes medios de comunicación informaron que la Guardia Nacional Bolivariana estaba dispersando protestas en las adyacencias de la Universidad de Carabobo. Poco después la rectora de esa casa de estudios denunció que fuerzas de seguridad habían ingresado a la sede del alma máter. Como resultado de esas denuncias, el gobernador del estado Carabobo solicitó investigar el hecho recordando que el recinto universitario es inviolable. Otros medios reportan diversos heridos, como consecuencia de lo que califican como el allanamiento al recinto de la Universidad.

Frente a estos hechos, es preciso recordar que de conformidad con el Artículo 109 de la Constitución “se establece la inviolabilidad del recinto universitario”. De acuerdo con la Ley de Universidades y su Reglamento, ello implica que las fuerzas de seguridad, incluyendo a la Guardia Nacional, no pueden ingresar al recinto universitario, salvo (i) con orden judicial o (ii) para evitar la perpetración de algún delito inminente. Aquí aplican las mismas reglas que el Código Orgánico Procesal Penal establece para el allanamiento del domicilio.

Esto quiere decir que, si no existe orden judicial, solo podría allanarse el recinto de la Universidad de Carabobo para impedir delitos que se están realizando o acaban de realizarse. Y en ese caso, por supuesto, la actuación tiene que ser proporcionada y adecuada, resguardando el debido proceso.

De acuerdo con la denuncia realizada por la rectora de la Universidad de Carabobo, el ingreso de efectivos de la Guardia Nacional a su recinto no cumplió con esas dos condiciones. No se trató de un allanamiento amparado en orden judicial ni se trató de un allanamiento orientado a prevenir delitos de manera proporcionada. La denuncia más bien alude a que los efectivos realizaron tal acción al repeler con la fuerza una manifestación. Además, el listado de heridos, por el contrario, es suficiente indicio para considerar que la actuación de los efectivos fue desproporcionada.

La inviolabilidad del recinto universitario es un componente esencial de la autonomía universitaria. A fin de evitar la politización de la educación universitaria, la Constitución garantiza que la Universidad asumirá la gestión de sus instalaciones y actividades sin controles directos del Estado. Al vulnerarse el recinto universitario se viola la autonomía de la Universidad.

Junto a lo anterior, estas denuncias señalan el uso desproporcionado de la fuerza pública, lo que constituye otra violación a la Constitución y a diversos tratados de derechos humanos. En especial, por el uso de armas tóxicas, como las bombas lacrimógenas, tal y como en el pasado he explicado en Prodavinci.

Todo lo cual hace recordar que la violación de derechos humanos compromete la responsabilidad personal del funcionario, sin que le sirva de excusa órdenes superiores, como dispone el Artículo 25 de la Constitución.

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José Ignacio Hernández G.  José Ignacio Hernández es abogado venezolano, Doctor en Derecho de la Universidad Complutense de Madrid y Profesor de la UCV y UCAB. Puedes seguirlo en Twitter en @ignandez

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