Blog de José Ignacio Hernández

Sobre la decisión del CNE y los cuadernos de votación, por José Ignacio Hernández

Por José Ignacio Hernández G. | 28 de abril, 2013

Sábado 27 de abril. 10 de la noche. Una hora poco habitual para hacer anuncios de interés nacional, pues, por lo general, los ciudadanos no están pendientes de lo que dice el árbitro electoral un sábado por la noche. A esa hora,  y por ende, de manera poco transparente, el Consejo Nacional Electoral (CNE) emite, en cadena nacional, un nuevo pronunciamiento en relación con la auditoría electoral. Como se recuerda, la noche del 18 de abril el CNE hizo pública su decisión de aceptar la auditoría a través de la ampliación de la verificación ciudadana al 46% de las mesas.

¿Cuál es el contenido de esta nueva decisión del CNE? Trataré de responder, en las líneas siguientes, a esta interrogante.

La auditoría no es una impugnación

Buena parte de la cadena del CNE se dedicó a explicar que la auditoría no es un mecanismo de impugnación de las elecciones. Asimismo, se analizaron algunos de los anexos de la solicitud presentada por Henrique Capriles el pasado 17 de abril, para resaltar que esos anexos no constituyen prueba de vicio alguno sobre el proceso electoral.

Comenzaré por lo primero. Ciertamente, la auditoría no es un mecanismo de impugnación de las elecciones, como expliqué en mi primer artículo sobre este tema. La auditoría pretende verificar la sinceridad de todos los datos del proceso electoral, como una herramienta para garantizar el principio de transparencia propio de toda democracia. No era necesario, por ello, insistir en este punto.

En cuanto a la impertinencia de las pruebas que se dirigirían a acreditar vicios sobre el proceso electoral, el análisis luce innecesario. Si el CNE había aclarado que no podía conocer de impugnación alguna a propósito de la auditoría, entonces, tampoco podía entrar a valorar las supuestas pruebas de los vicios existentes sobre el proceso. Aquí, por ello, el CNE se extralimitó. O entendía que sí podía conocer de los “vicios” del proceso electoral, y valoraba las pruebas, o entendía que no podía conocer de impugnación alguna y, por lo tanto, no valoraba las pruebas. Pero valorar las pruebas afirmando que carece de competencia para conocer impugnación es, al menos, contradictorio.

La auditoría no es un nuevo escrutinio

Luego de este análisis, detenido pero de poco provecho, el CNE insistió una y otra vez que la auditoría no es un nuevo escrutinio, asomando lo que dos de sus Rectoras –incluyendo a su Presidenta- ya habían anunciado los días 19 y 20 de abril. Tampoco me parece que este punto era necesario, pues ciertamente, la auditoría no es un nuevo escrutinio, como de manera por demás clara señala el artículo 437 del Reglamento.

El alcance de la auditoría

¿Cuál es el alcance entonces de la auditoría? Lo que se señaló que es que la auditoría versaría sobre los comprobantes de votación y los datos de acta de votación, entiendo, del acta de escrutinio. Pareciera así que se rechazó el examen de los otros instrumentos electorales, incluido el cuaderno de votación.

Por lo tanto, la auditoría –según mi interpretación del anuncio del CNE- permitiría revisar los comprobantes de votación, para contrastar que ellos sean consistentes con los datos contenidos en el acta de escrutinio, en concreto, con el número total de votos (válidos y no válidos) y con el resultado arrojado en el acta del conteo de tales votos. Eso y nada más.

De nuevo, sobre la verificación ciudadana

Asumiendo esta interpretación, entonces, puede decirse que la decisión anunciada el 27 de abril contradice el anuncio que se hizo al país la noche del 18 de abril. Entonces, como se recordará, se anunció que se había decidido ampliar la auditoría en su fase II, para realizar la verificación ciudadana sobre el 46% de las mesas que no fueron objeto de tal verificación la noche del 14 de abril. De hecho, en el anuncio del 27 de abril, en varias oportunidades, se volvió a insistir que la auditoría se regiría por las reglas de la verificación ciudadana.

 El punto es que la verificación ciudadana no se limita en la práctica a la revisión de comprobantes de votación y acta de escrutinio, como explico en mi anterior artículo. En este punto hay que leer con mucha atención el artículo 162 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales. Le pido al lector un poco de paciencia. El camino que tendremos que recorrer es, quizás, un poco largo. Pero el esfuerzo bien merece la pena, para tratar de entender este enrevesado asunto.

El artículo 162 de la Ley dispone que la “verificación ciudadana del cierre de la votación, se efectuará mediante la revisión de los comprobantes de votación con relación a los datos contenidos exclusivamente en el acta del acto de votación elaborada por los miembros de mesa”. Hay aquí un buen punto: la Ley señala que la verificación ciudadana comprueba sólo comprobantes de votación con los datos del “acta del acto de votación”, o sea, el acta de escrutinio. ¿Implica eso que no puede verificarse el cuaderno de votación?

El artículo 163 de la Ley acota que los elementos de la verificación ciudadana serán establecidos mediante Reglamento para cada proceso electoral. La regulación que existe en este sentido es general, contenida en el Reglamento de esa Ley. De ese Reglamento, interesa analizar el artículo 437.

De acuerdo con ese artículo, y cito, “la Verificación Ciudadana del cierre de la votación consiste en la confrontación del contenido de los comprobantes de votación con relación a los datos reflejados en el Acta de Escrutinio”.  En este punto se me señalará que, nuevamente, se limita la verificación a la revisión de los comprobantes con el acta de escrutinio. Pero hay que seguir leyendo la norma.

Así, el citado artículo 437 indica a continuación que la verificación “tiene por finalidad verificar la correspondencia entre los datos producto del acto de votación, referidos al número de votantes y observaciones reflejadas en el acta de escrutinio, con relación al proceso de votación desarrollado durante el evento electoral”.  Esa parte del artículo debe leerse muy bien: la verificación controla si los “datos producto del acto de votación” referidos al “número de votantes” y que se reflejan en el acta de escrutinio, coinciden con el proceso de votación. Como se observa, aquí el Reglamento es un poco más amplio.

La razón es muy sencilla. Si volvemos al artículo 163 de la Ley, recordaremos que la verificación versa sobre los datos que contiene el acta de escrutinio. Por lo tanto, el alcance de la verificación versa sobre la sinceridad de todos los datos que refleja el acta de escrutinio, y que son los datos producto del acto de votación. He aquí la clave: debemos acudir al acta de escrutinio para saber cuáles son los “datos producto del acto de votación” que allí están contenidos.

Aquí entre el artículo 388 del Reglamento. De acuerdo con esa norma, “en la Mesa Electoral, los integrantes procederán a colocar en el Acta de Escrutinio el número de electoras y electores que votaron según el cuaderno de votación”. Es decir, que el número de electores que sufragaron según el cuaderno de votación, debe incluirse en el acta electoral. Ese es, pues, uno de los “datos producto del acto de votación” que deben ser verificados.

Es por ello que la verificación ciudadana versa, también, sobre los cuadernos de votación, en tanto esos cuadernos contienen “datos producto del acto de votación” que están contenidos en el acta de escrutinio, y que por lo tanto, deben ser revisados conforme al artículo 162 de la Ley. Cualquier lector que desconfíe de esta conclusión, podrá revisar el modelo de acta de verificación ciudadana que está en la página web del CNE, en concreto, en el Manual de Funcionamiento de la Mesa Electoral. Ahora busque la página 46. Allí podrá revisar el modelo de acta verificación ciudadana. Verá que hay varios datos que deben ser llenados. Mire muy bien el dato identificado con el número 14. ¿Cuál es ése dato? Se lee claramente lo siguiente: Electoras y electores que votaron según Cuaderno de Votación.

Ahora pregunto, ¿puede verificarse el número de “electoras y electores que votaron según Cuaderno de Votación” sin revisar ese cuaderno? Salvo que usted tenga facultades sobrenaturales, la respuesta es, obviamente, negativa. La verificación ciudadana implica, necesariamente, la revisión de los cuadernos de votación.

De nuevo, sobre el significado de la auditoría

Auditar viene del inglés “audit”, y esa expresión a su vez proviene del latín “audīre”, o sea, “oír”.  Eso lo enseña el Diccionario de la Real Academia Española. Allí también puede leerse que auditar supone examinar información para determinar si se ajusta a la Ley.  Examen que debe ser claro, pues sólo lo claro puede ser oído.

La auditoría es un proceso indispensable para cumplir con el principio de transparencia, al cual alude el artículo 141 de la Constitución. Asimismo, a través de la auditoría, los ciudadanos tienen acceso a los registros y archivos de la Administración Pública, en ejercicio del derecho que le reconoce no sólo la Constitución –artículo 143- sino en numerosas Leyes. El principio es básico: la Administración Pública debe ser una Administración abierta, transparente. Una Administración auditable.

La auditoría sobre las elecciones del 14 de abril, que el CNE acordó sobre el 46% de las mesas, tenía ese propósito: que los ciudadanos puedan acceder a información que, por la Constitución y las Leyes, es información pública. Los comprobantes de votación, las actas de escrutinio, los cuadernos de votación, las Actas de Constitución y Votación, en fin, todo el material electoral, es de público acceso. No sólo, acoto, el material físico, sino también el material electrónico, como el registro de incidencias de la –llamada- “capta huella”. Todo ese es material auditable según el artículo 156 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales. La norma es muy contundente: la auditoría versa sobre todos aquellos “recursos materiales, tecnológicos y datos utilizados en la ejecución de las distintas fases del proceso electoral. “Todos”, señala la norma.

Cuando el CNE accedió a la auditoría, el pasado 18 de abril, se entendía que se trataba, precisamente, de garantizar el acceso público a una información que es pública. Ese fue el entendimiento también de organizaciones internacionales que respaldaron esa decisión, como el UNASUR o la OEA.

La decisión anunciada el 27 de abril cambia este panorama, pues parece reducir injustificadamente la auditoría, al excluirse elementos indispensables para una verificación.

Siempre les digo a mis alumnos que las instituciones jurídicas no pueden manipularse hasta el extremo de desnaturalizarlas. Coloco siempre el mismo ejemplo: una mujer está o no está embarazada. Lo que no puede admitirse es que una mujer esté “cuasi-embarazada”.

Precisamente, la decisión del CNE pretende crear una “cuasi-auditoría”. Admitir la auditoría limitando el acceso a los cuadernos y otros datos públicos no sólo viola el artículo 156 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales. Viola además el sentido común: ¿qué sentido tiene hacer una auditoría electoral para negar el acceso a documentos fundamentales que son, además, públicos?

Por ello, en el fondo, el CNE ha negado la auditoría, desconociendo su propia decisión del 18 de abril, y defraudando la confianza que los venezolanos y la comunidad internacional habían puesto en esa decisión. Con ello, además, el CNE mella su credibilidad y con ello, la credibilidad del sistema, incluyendo, por supuesto, la credibilidad de los resultados del 14 de abril.

José Ignacio Hernández G.  José Ignacio Hernández es abogado venezolano, Doctor en Derecho de la Universidad Complutense de Madrid y Profesor de la UCV y UCAB. Puedes seguirlo en Twitter en @ignandez

Comentarios (55)

Valentín Martínez
29 de abril, 2013

Buenas tardes,

Muy buenos los comentarios. De todos ellos, se pueden tomar interesantes juicios de valor. Creo el primero sería, que repetimos y creemos todo lo que nos dicen. No pretendo juzgar a nadie, pero la verdad que no puedo darle credibilidad a vídeos, fotos o cadenas sobre fraudes electorales cuando su fuente no es fidedigna. Que sale en youtube? Que mire las fotos de la quema de cajas que pasaron por alguna red social? Para mí carecen de veracidad alguna… Lo siento pero es así, puede que levanten suspicacia, pero no conceden la verdad per se. Si fueran ciertas todas ellas, la impugnación sería pan comido, pero como son de dudosas procedencias, pues no se ha hecho hasta ahora.

No hace falta ser abogado o letrado en ciencia alguna, para ver como se violentó de manera flagrante la LOPE (Ley Orgánica de Procedimientos Electorales) y su reglamento. Eso no se tapa ni con todos los dedos disponibles en el planeta, es tan claro como la luz del sol… Sin embargo, a pesar de ello, nada se ha hecho al respecto, sólo denuncias a través de los medio de comunicación. Eso es lo que critico. Se empecinan en hacer una auditoría que no estaba en los papeles, pues como se adujo en uno de los comentarios, en cada elección se elabora un reglamento (art. 163), y para esta oportunidad, se acordó una verificación ciudadana del 54%. El haberla dado por el restante 46%, sorprendió a propios ya extraños, en su momento pensé, es lo más conveniente para el país, sin embargo, siempre lo vi con escepticismo.

No pretendo contrariar al autor de tan interesante artículo, como mencioné anteriormente, disfruto mucho leer sus perspectivas, ya que parten de razonamientos lógicos y coherentes, algo poco común en derecho estos días, no obstante, bajo su óptica respecto a la revisión del “Cuaderno de Votación”, si bien es cierto, es muy válida, pues tendrías súper poderes si sabes cuantos votantes hay en cada mesa sin verificarlo en el cuaderno, su revisión sólo se circunscribiría a eso, a determinar cuantos votaron en el acto, hasta allí, incluso, pudieran negarse con propiedad, pues de acuerdo al reglamento, ya esa información fue validada en cada mesa cuando se cerró el acto de votación (art. 338 del RLOPE), contó con los testigos necesarios (art. 334 RLOPE) y si habían disconformidades, se debieron expresar en su oportunidad (art. 342 RLOPE / 158 LOPE). Como argumento en contrario pudiera decirse, pero eso no es verificación ciudadana, eso es parte del acto de votación, sin embargo, alegarlo sería como echarse tierra encima, pues existieron filtros y oportunidades para expresar objeciones y nada se dijo en su momento. También, cuando dice que se debe verificar “todo”, que eso está en la Ley, considero impreciso dicho comentario, pues en su oportunidad ya se hizo. Lo que afirmo se basa en el artículo en el art.156 LOPE, cuyo acápite es “Definición” (Auditoría), siendo el del 159 “Fases de auditoria”, estando comprendida esta por la auditoría electoral (la que se hace previa a la elección y de la cual hay constancias de conformidad de todas ellas) y la verificación ciudadana. Partiendo de esas premisas, si se “auditó” todo.

Lo cierto es, que las reglas del juego eran harto conocidas… Se nos dijo que el sistema era impecable, que el voto era secreto y la elección estaba blindada. Se realizaron, tal y como dice en su artículo, innumerables auditorías previas a todos los procesos que intervendrían en el acto saliendo todos conformes. Conoce usted de alguna objeción al respecto? Yo no… sólo se de inconsistencias en el REP, las cuales hay que aclarar, por supuesto, pero en las captahuellas, en el modo de verificación de las mismas, de las firmas planas, de las cédulas en combo, del doble voto, de nada de eso se dejó constancia, y si no se hizo, fue, o porque no había duda sobre el sistema, o la oposición no tomó la debida diligencia que el caso requería. La auditoría se realizó a la totalidad del proceso electoral antes de la realización del mismo, eso deviene de la propia Ley, art. 159, solo restaba la verificación ciudadana. Que no habían testigos en algunos centros, que nos sacaron cuando se iban a escrutar los votos o a practicar la verificación ciudadana, error de la oposición, no puedes reclamar ahora si no llevaste a tus jugadores al juego o no hiciste valer tus derechos. No se puede salir ahora con estos argumentos, no ahora, a eso es a lo que me opongo.

Me parecen temerarias las posiciones que dicen que HCR ganó con 53% y que desde 2004 las elecciones vienen siendo viciadas, eso solo tiene cabida en el mundo de las teorías y, si eso fuera cierto, entonces estamos ante un grave problema de líderes, pues se quedan impávidos ante la viveza de los demás. Por ello, y lo repito, aplaudo su modo analítico de ver y exponer las cosas, ni siquiera hace falta decirlo, eso por los comentarios se colige de forma evidente. Otra cosa que critico de los dirigentes de la MUD, es su pasividad ante los escenarios de protesta, el no ir a la juramentación de Maduro, ambas, es desperdiciar oportunidades de oro para disentir, que los iban a callar, puede ser, pero habrían Jefes de Estado que presenciarían tal situación, así como vieron lo del espontaneo. Que no van a la auditoria… Yo en lo personal tampoco desaprovecharía esa oportunidad. Dar la espalda no resolverá los problemas.

Hay una falsa creencia que los chavistas son burros e ignorantes, pero señoras y señores, les digo algo, no lo son… son bien astutos… y por la avaricia de permanecer en el poder, ellos harán lo que sea… que no les quepa la menor duda, ya son testigos de ello, desde la enfermedad del fallecido HRCF hasta las pasadas votaciones, entre muchas otras.

Cuando digo que se han de activar lo mecanismos necesarios, lo hago en el sentido que con denuncias y entrevistas nada se hará… Aplaudo el amparo intentado por Perkins Rocha, equivocado en la argumentación, pero válido y heroico el intento, era lógica su inadmisibilidad, por teoría de legalidad del acto administrativo (algo bien aplicado a diferencia de la “continuidad administrativa”), el recurso se cayó solo, pero la intención bastó y sobró. Se han de activar todos los frentes posibles que hagan poner en evidencia que el Estado se encuentra bajo un hilo de insostenibilidad abismal y que la opinión pública sepa que la gobernabilidad del país es precaria.

Saludos y disculpen la cadena

Edwin Rios
1 de mayo, 2013

¿Qué prueban las elecciones de Venezuela?

Las elecciones prueban el siguiente modelo de la verdad:

opinión -> lógica -> pruebas -> hechos

Es decir, la opinión conduce a la lógica, la lógica conduce a las pruebas, y las pruebas conducen a los hechos. Cuando en Venezuela tachan la noción del recuento en las elecciones, cancelaron los primeros dos pasos. Las pruebas entonces quedaron secuestradas, precisamente porque no le dan espacio a la opinión y a la lógica, cuando tildan con un sentido perfecto a las máquinas de votar. En la experiencia humana, lo que más atrae la opinión es todo aquello que se llame perfecto, incluyendo a Dios. La democracia persigue el modelo escalado de la verdad. El socialismo persigue el modelo plano de la verdad. ¿Cuál de los dos es más perfecto? El modelo plano es el que se dicta, muchas veces desde la parte de atrás de un fusil; el modelo escalado es el que se descubre por el ejercicio libre del pensamiento. La experiencia de Venezuela demuestra lo más evidente; que el modelo plano de la verdad sólo puede existir cuando se opaca el ejercicio libre del pensamiento.

Beatriz Terán
1 de mayo, 2013

El CNE no puede permitir la auditoría de los Cuadernos de Votación, porque quedaría al descubierto la gran trampa: En los cuadernos de Votación está la constancia de los millones de fallecidos que VOTARON en las elecciones de estos gorilas…Las papeletas o Comprobantes de Votación y las Actas de Votación, o sea los “chorizos” que expide la máquina: NO PRUEBAN EL FRAUDE, SINO QUE LO RATIFICAN…Lo importante es revisar los CUADERNOS DE VOTACIÓN!!! Mi hermano tiene 37 años muerto…¡y VOTÓ en estas elecciones!!! ¿Quien firmó y estampó su huella por él en el CUADERNO?

José Ignacio Hernández G.
4 de mayo, 2013

Gracias por sus comentarios Veo que algunos acuden a razonamientos muy complejos para reducir el ámbito de la auditoría. El principio general es que todo el material electoral es público y de libre acceso. Cualquier restricción tiene que basarse en la Ley Lamentablemente el CNE limitó injustificadamente el alcance de la auditoría, lo que afecta la transparencia del proceso electoral De nuevo, gracias por su interés

Atilio Díaz Brito
10 de mayo, 2013

En referencia al Alcance.

El Proceso Electoral venezolano consta de 8 Fases: I- Registro Electoral II- Votación (herradura electoral) III- Escrutinio IV- Transmisión de resultados (sistema electrónico) V- Totalización (sistema electrónico) VI- Adjudicación VII- Proclamación VIII- Auditoria

El CNE ha establecido claramente el Alcance de las auditorias exclusivamente al sistema automatizado. Todo definido en http://www.cne.gov.ve/web/sistema_electoral/tecnologia_electoral_auditorias.php

Dos notas técnicas:

1. El CNE no dispone de Procedimientos Formales para extender el alcance de la Auditoria a procesos manuales; solo al sistema automatizado. 2. Con base en las auditorias formalmente reglamentadas, no se efectúa Validación Cruzada entre los resultados de las distintas auditorias al sistema automatizado, impidiendo determinar la consistencia de los resultados entre cada componente.

Sin embargo, y por sobre el art 156 está el articulo 3. en este sentido, la auditoria en curso compromete los Principios: Confiabilidad, transparencia e imparcialidad. enunciados en el articulo 3.

Con base en lo anterior, es de mi opinión que auditoría en curso no cumple con los principios enunciados en el artículo 3 de la Ley Organica de Procesos Electorales, ya que su alcance no contemplo la Fase Votación y la Fase Escrutinio.

En este sentido, y como bien usted refiere, la Opinión de la auditoria en curso se debería circunscribirse a las fases involucradas con el l sistema automatizado, IV- Transmisión de resultados y V- Totalización, respectivamente. Nunca sobre un Alcance mayor.

Algo así como que… La transmisión de los resultados y la totalización de los mismo se efectuaron según lo establecido.

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