Blog de Juan Nagel

¿Qué puede aprender Venezuela de Hart y Holmström, los nuevos Nobel de Economía?; por Juan Nagel

Por Juan Nagel | 11 de octubre, 2016

H y H 2

Este lunes, el Banco Central de Suecia otorgó el Premio Nobel en Economía a los profesores Oliver Hart y Bengt Holmström. Y la razón principal para darles este reconocimiento ha sido su extensa contribución a aquello que se conoce como “Teoría de Contratos”.

No lo culpo, estimado lector, si cree que eso de la Teoría de Contratos es una cuestión para abogados. De modo que si se pregunta qué puede decir la economía acerca de los contratos pues, gracias a Hart y a Holmström, mucho.

Los contratos juegan un papel fundamental en la forma de distribuir los derechos de propiedad en una sociedad. El diseño de los incentivos dentro de los contratos determina cómo se comportan los agentes económicos. Es decir: si diseñas una buena política, pero los incentivos de los agentes que la implementan están mal encaminados, esa política se puede ir por un barranco.

De hecho, muchos de los fracasos de las políticas públicas en Venezuela tienen que ver con contratos mal diseñados y agentes económicos que responden a intereses propios y no a los de sus superiores. Por eso, he aquí algunas de las lecciones de Hart y Holmstöm y cómo aplicarlas a la realidad venezolana.

1. Quién es el dueño de qué sí importa… ¡y mucho!

A través de una serie de papers, Hart y sus coautores determinaron que la propiedad sobre los activos cambia radicalmente los incentivos que tienen los socios de preservar el valor de la empresa.

Por ejemplo: cuando una empresa compra a otra, los incentivos de los gerentes de la empresa que ha sido comprada son muy diferentes a aquellos que tenían  antes de la compra. Ahora que han sido comprados, estos gerentes tendrán menos incentivos para preservar el valor de la empresa más grande.

En Venezuela tenemos un buen ejemplo: la situación de nuestra industria petrolera demuestra cómo los venezolanos no hemos logrado aprender de la sabiduría de Hart. Es sabido que durante buena parte de la era chavista el gobierno se dedicó a expropiar empresas petroleras y conexas. Esos contratos fueron rediseñados y hubo empresas enteras que fueron tomadas. Hoy los resultados están a la vista: los trabajadores de las empresas tomadas fueron despedidos o cambiaron sus incentivos radicalmente.

Ya sea que hablemos de empresas que prestan servicios o de socios minoritarios en empresas mixtas, la desaparición de los derechos de propiedad ha resultado en incentivos perversos que motivan a los agentes involucrados a no velar por preservar el valor de la industria.

Por supuesto, esto no sería un problema si los incentivos de los nuevos dueños de todo (es decir: el Estado) estuviesen bien alineados, pero ahí es donde las teorías del profesor Holmstöm entran en juego.

2. Cuando a un empleado se le pide mucho,
se dedicará a aquello por lo que más se le recompense

A PDVSA se le exige mucho: se le pide que produzca petróleo, se le pide que explore, se le pide que mantenga, se le pide que refine, pero tambié se le pide que venda alimentos, que construya casas, que financie campañas políticas y pare usted de contar.

¿Cómo puede un gerente hacer todo esto bien? Pues la respuesta según Holmström es sencilla: no puede.

Un gerente en una situación como ésta decidirá enfocarse en aquello para lo cual la recompensa personal sea mayor. El tiempo es finito y si hay que decidir entre complacer al gobernante de turno y financiar su último capricho (lo cual le rendirá una gran recompensa personal) o invertir en el mantenimiento de un pozo (por lo cual se le premiará poco), generalmente los gerentes decidirán enfocarse en lo primero.

Aunque sería equivocado creer que los males que estamos señalando son exclusivos del gobierno.

Por ejemplo, una profesión en la cual los incentivos perversos del “multi-tasking” están presentes es en la educación. Nuestros maestros tienen que hacer muchas cosas: preocuparse por la educación de los niños, disciplinarlos, asegurarse de que lleguen bien a sus hogares e incluso últimamente preocuparse por su alimentación. En esa situación, la forma en la cual se mide su desempeño determinará la actividad a la que le dedicarán más tiempo. Es decir: si a un maestro se le premia por la cantidad de alumnos que pasan su materia, decidirá enfocarse en eso, dejando de lado las otras responsabilidades que se le exigen pero por las cuales no se le recompensa.

3. Si te importa la calidad, cuidado al privatizar.

Las teorías de Hart y Holmström incluso afectan cómo miramos las privatizaciones.

Una de las posiciones más controversiales de Hart tiene que ver con las privatizaciones. Los contratos mediante los cuales los agentes privados prestan servicios públicos son, por naturaleza, incompletos. Esto quiere decir que nunca especificarán completamente todo lo que debe hacer el privado ante cada situación que se presente. Por supuesto, el privado buscará aprovecharse lo más que pueda dentro del límite de lo establecido en el contrato, de modo que siempre tratará de disminuir costos. Así, si el contrato no está bien escrito, buscará ahorrar lo más posible en la prestación del servicio contratado.

Esto no es malo per se, pero en algunas situaciones puede serlo. Y mucho. Por ejemplo, Hart ha dicho que privatizar las cárceles no es buena idea, ya que los contratos incompletos llevarán a que el prestador privado rebaje los costos, brindando un servicio de mala calidad. Los incentivos nunca estarán bien alineados como para impedir que esto suceda, según explica Hart.

Ahora bien, el contra-factual de Hart es el de un Estado que está en capacidad de prestar un servicio público de calidad y que le responde a sus ciudadanos. A  la hora de analizar la realidad venezolana, en la que muchos servicios públicos son ineficientes porque precisamente los agentes no tienen los incentivos bien alineados, el debate entre lo público vs. lo privado se vuelve más complejo.

Sin embargo, las ideas de Hart son valiosas a la hora de diseñar los contratos que necesariamente deberán ser suscritos, una vez Venezuela salga del foso en el que está.

El trabajo de Hart y Holmström nos recuerda que el diseño de los contratos determina los resultados. Más allá de las posiciones ideológicas que se puedan tener, a la larga los agentes responden a incentivos. Y muchas veces esos incentivos están estipulados desde las propias reglas del juego.

En otras palabras: el “qué se va a hacer” no es tanto o más importante que el “cómo se va a hacer”, bien sea cómo se alinean los incentivos para que aumente la producción petrolera o a si los gerentes le dedican más horas a las labores más importantes.

Por supuesto, todas estas teorías presuponen que existe el estado de Derecho. De modo que estando en un país que ha caído en la ilegalidad más absoluta, primero hay que pensar en recomponer las reglas del juego. Sin embargo, nunca es demasiado temprano para recordar que, una vez cumplida esa labor, el diseño de contratos bien pensados será una tarea importantísima a la hora de rearmar nuestra economía.

Ojalá al hacerlo recordemos las lecciones de los galardonados del Nobel de este año.

Juan Nagel 

Comentarios (6)

Roc
11 de octubre, 2016

Este año nos volvimos a queda sin un Nobel en ninguna rama, en la cuarta por lo menos tuvimos al maracucho-norteamericano Nobel de medicina Benacerraf. Esperemos que pal año entrante consigamos por lo menos uno.

Dvaluado Kontrato
11 de octubre, 2016

La Teoría de los Contratos (ciertas condiciones aplican)

Carmen Fernandez
12 de octubre, 2016

Yo pienso que la privatización sería muy ventajosa, si Venezuela establece cláusulas de inversión, desarrollo y ganancias. La empresa venezolana pudiere explotar el negocio concomitante con la empresa privada nacional o extranjera, en corto, mediano y largo plazo, de acuerdo con las proyecciones estipuladas. Es necesario levantamiento del control de cambios y de precios, para la recuperación del aparato económico; pues generaría más inversión, fuentes de empleo y equilibrio en la balanza de pagos. La administración eficiente es imprescindible. Atinente del tema penitenciario, la privatización sería ventajosa en los siguientes términos: 1) educación académica y para el trabajo. 2) El trabajo remunerado y la obligatoriedad de cotizar el seguro social y el pago obligatorio de impuestos para el reo. 3) rebaja en el tiempo de condenatoria penal -maxime 15 años- 4) obligatoriedad de inversiones y ahorro del dinero, para cuando sea liberado, cuente con una cifra que no esté devaluada.

Irma Sánchez de Díaz
12 de octubre, 2016

Buen artículo Sr.Nagel, para buen entendedor, pocas y buenas palabras bastan,pero pienso, que para nosotros llegar a la legalidad absoluta, y recomponer las reglas del juego, hay que cambiar de Manáger,y buscar uno que respete las reglas del juego, y que no se deje corromper,creo que,nosotros también tenemos que poner una gran parte, para poder rearmar nuestra economía, tendriamos que además de seguir la Teoria de Contratos de los Sres. Hart y Holmstrón, deberiamos empezar por devolver las Empresas a sus dueños,y comenzar un nuevo juego. Es todo.

Diógenes Decambrí.
12 de octubre, 2016

Trump, en el 2º Debate y con el mayor descaro, sostuvo frente a Hillary y más de 40 millones de audiencia por TV, que él se había aprovechado de lo que establece la norma (Contrato) para los casos de empresas con pérdidas (no necesariamente reales, su caso lo demuestra), y ha disfrutado de exoneración de impuestos por 20 años basados en una presunta pérdida que declaró (y no fue debidamente investigada). En la Venezuela sometida por el castrochavismo, la ARBITRARIEDAD es la norma, NO HAY CONTRATO, simplemente se hace lo que le provoque al caudillo (hasta diciembre del 2012) o su sucesor, en grosera copia de las arbitrariedades expropiatorias que dieron fama a Fidel Castro en los 60 (puros ABUSOS por los cuales EEUU impuso un EMBARGO, que los ñángaras llaman BLOQUEO para tergiversar su origen y funcionamiento). Si una empresa que funcionaba bien es ARBITRARIAMENTE ocupada, NO HAY CONTRATO, y prevalece el espíritu de aprovechar el BOTÍN, desvalijan y quiebran AGROPATRIA, PDVSA, ÉXITO,etc

elmer nuñez
13 de octubre, 2016

desde la epoca de mariano picon salas y desde 1938 cuando se observan los despegues interventores de economias centralizadas que trabajan con alto valor de capital politico, requieren, coadyuvan, fomentan y enpoderan todos los recursos posibles a preservar la renta nacional como unico factor dominador de la vida dentro de sus fronteras..

Envíenos su comentario

Política de comentarios

Usted es el único responsable del comentario que realice en esta página. No se permitirán comentarios que contengan ofensas, insultos, ataques a terceros, lenguaje inapropiado o con contenido discriminatorio. Tampoco se permitirán comentarios que no estén relacionados con el tema del artículo. La intención de Prodavinci es promover el diálogo constructivo.