Blog de Albinson Linares

¿Qué esperan los cubanos de la reforma migratoria?, por Albinson Linares

Por Albinson Linares | 15 de Enero, 2013
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habana viaje

Corren tiempos de cambio en las calles de La Habana. Los que han visitado la capital cubana en la década de los noventa e inicios del siglo se topan con novedades en cada esquina como la iluminación, mortecina pero constante, y el tráfico automotor, no sólo de taxis, sino de largos autobuses bielorrusos y chinos.

“Yo estoy muy contento porque con esta reforma migratoria del 14 de enero voy a poder visitar a mis amigos en Europa y Estados Unidos. Antes, con la ‘tarjeta blanca’, era muy difícil salir. Pienso que esta apertura va a ser muy buena”, explica Pablo Martínez, quien vive de “recomendar” restaurantes a los turistas.

En octubre pasado, el gobierno de Raúl Castro anunció que hoy entraría en vigencia un conjunto de normas que le darán un “giro radical” a la política migratoria de la isla.

Entre los grandes cambios reseñados por diarios oficiales como Granma y Juventud Rebelde están la eliminación del permiso de salida, la actual visa obligatoria para los cubanos que deseaban viajar al extranjero y cuyo pago oficial era de más de 150 dólares hasta hoy. También se derogó el pago de la “carta de invitación” que, dependiendo del país, costaba entre 120 y 150 CUC (peso convertible que equivale a más de un dólar).

Algunas de las grandes novedades son la extensión de la permanencia fuera del país por un lapso de hasta 24 meses sin que se pierda la residencia cubana, y la posibilidad de que los emigrados puedan volver a la isla hasta por 90 días, a diferencia de los 30 fijados actualmente.

Según datos oficiales, “entre el año 2000 y el 31 de agosto del 2012, de los cubanos que solicitaron el permiso de salida lo recibieron 99,4%. Sólo 0,6% fue denegado por razones fundadas. En ese mismo período, viajaron al exterior por asuntos particulares 941.953 personas”, reseña Granma.

Martínez es maestro de escuela y se “rebusca” en sus tiempos libres trabajando en turismo. Mientras pasea por las inmediaciones del cine Yara de El Vedado, asevera: “Nada de esto se veía antes. Hay mucho tráfico de carros, en todas partes hay gente que te venden artículos en sus tiendas y taxis. Con Raúl (Castro) las cosas están cambiando rápido y eso me tiene contento”.

Establecimientos como “La Rampa”, ubicada frente a la vieja heladería Coppelia, abre las 24 horas desde hace meses. Allí, Pedro Ángel Pérez engulle un enorme sandwich y explica su dilema: “Estoy casado con Catherine, una canadiense, desde hace dos meses, pero no he podido salir de Cuba. Si me voy antes de las reformas me toca sacar la ‘carta blanca’, que es cara. Por eso prefiero esperar los cambios aunque mi mujer esté loca por verme”.

Ingeniero en sistemas, graduado con honores en Berlín vive de ser “cacharrero”, en un pequeño taller que regenta en la calle 28, entre 5° y 7° del municipio Playa.

“Arreglo de todo lo que se consigue: iPhones, Motorola, Samsung. Además cargo las bases de datos de los clientes de Etecsa (empresa de telecomunicaciones de Cuba) para que llames adonde quieras aquí”, comenta Pérez.

Su peregrino oficio consiste en liberar celulares, repararlos y descargar programas de TV y películas para vendérselos a sus clientes.

“Acá nosotros no tenemos acceso a la web, tampoco hay TV por cable. Entonces con servidores ftp de amigos se consiguen programas de TV, documentales y series. Vas a la casa de los clientes y descargas el contenido por cuatro dólares. De eso vivimos, pero ya quiero irme para Toronto a juntarme con mi esposa. Por eso le doy gracias a Dios por esta reforma que elimina la visa y la carta de invitación”.

Mercedes Guerra trabaja como enfermera en el Complejo Ortopédico “Frank País” y vive en Centro Habana. Allí la blancura de su atuendo contrasta con las paredes sucias de las casas derruidas que abundan en las cuadras de este populoso barrio: “Tengo tías y hermanas fuera de Cuba que viven en Europa. Ahora voy a poder salir para verlas, porque nunca he viajado al extranjero. Era una cosa que estábamos esperando desde hace muchos años y creo que la apertura con los médicos es importante para todo el sector salud”.

Criada en el sistema comunista, ve con buenos ojos los recientes cambios que se están dando en su país pese a que advierte que no es la primera vez: “Estamos acostumbrados. En los noventa hubo ciertas reformas pero todo eso se restringió después. Creo que llegó el momento de continuar con este camino que lleva Raúl porque él quiere lo mejor para nosotros que somos su pueblo. Los Castro y la revolución nos lo han dado todo”.

Nuevos requisitos. El escritor y periodista independiente Lucas Garve se muestra optimista con los cambios, pero advierte que “el Estado aún se reserva la potestad de otorgar el pasaporte”. También hace énfasis en que ciertas categorías de profesionales que trabajan en centros importantes y cuya estancia sea necesaria en Cuba “no van a poder salir sino con autorización del Gobierno”.

Garve agrega: “Además, hay que tener dinero para sostenerse en otro país, la visa y el seguro médico. El pasaporte cuesta 100 pesos convertibles (CUC más de 100 dólares) que son 2.400 pesos cubanos”.

En declaraciones a la agencia AFP, Elizardo Sánchez, líder de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, expresó sus reservas con respecto a la nueva ley. La percibe como discriminatoria y teme que las autoridades la apliquen con discrecionalidad y limitaciones en el caso de los disidentes.

Desde la terraza de su casa en Miramar, el físico Antonio González Rodiles mira el mar que lo vio nacer. Pese a que su área de especialización es física cuántica y teoría de cuerdas, disciplinas que estudió en México y Estados Unidos, desde hace un par de años decidió volver a su país. Allí se ha dedicado a la creación de un foro de debates llamado “Estado de Sats”, en el que diversos panelistas hablan de los temas críticos de la Cuba actual.

Él se muestra positivo con la actualización migratoria de su país: “Antes existía la llamada ‘tarjeta blanca’, que era para controlar si entrabas o salías. Eso tenía un costo de 150 CUC (un poco más de $150) para realizar el trámite. Eso ahora lo quitaron y también quitaron el pago de la carta de invitación que costaba entre 120 y 150 CUC dependiendo del país”.

“Desde el punto de vista monetario es una ganancia para la persona que puede salir porque hay otro pago descomunal: cuando salías de Cuba después de que permanecías fuera más de un mes, tenías que pagarle una tasa al consulado para poder regresar. En el caso de EEUU, era de 170 dólares al mes”, asevera el científico.

Rodiles piensa que es una medida para aflojar la tensión social del país, “es un éxodo encubierto”, y cita como ejemplos a Camarioca en 1965, el Mariel en 1980 y la crisis de los balseros en los 90. “El Gobierno sigue teniendo el derecho de decidir si sales o no. Las personas que ‘no se portan mal’ y tienen los recursos para viajar podrán hacerlo.

En mi caso, temo salir y que no me dejen regresar”, acota con tristeza.

Así las cosas, los ojos del mundo vuelven a posarse en La Habana para ver cómo sus ciudadanos podrán salir al mundo con menos trabas burocráticas.

Cuba defiende sus intereses

Pese a los actuales cambios y la agilización de las políticas migratorias, el Estado cubano mantiene algunas restricciones con sus ciudadanos.

A inicios de enero, la agencia noticiosa Prensa Latina conversó a propósito de estas situaciones con el segundo jefe de la Dirección de Inmigración y Extranjería (DIE), el coronel Lamberto Fraga.

El funcionario explicó que los países “tienen el derecho de actuar en función de defender los intereses supremos de la sociedad, prerrogativa en la que el Gobierno se apoya para resguardar a cuadros, profesionales, científicos, técnicos y deportistas considerados clave de cara al desarrollo socioeconómico del país”.

En una posterior intervención televisiva, Fraga aseveró: “Sin embargo, podemos adelantar que la mayoría de las solicitudes que se realizarán en los próximos días tendrán una respuesta positiva, y que estos causales no son permanentes”.

En esa ocasión, el director del máximo organismo cubano de inmigración y extranjería precisó que “los incluidos en los supuestos que pudieran impedir la salida de la isla y la necesidad de una autorización para hacerlo, recibirán las explicaciones correspondientes en las oficinas de trámites de pasaporte”.

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Publicado el 14/01/2013 en Últimas Noticias

Albinson Linares 

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