Tecnosociedad

Pedofilia en las redes, por Luis Carlos Díaz

Por Luis Carlos Díaz | 19 de noviembre, 2012

La sociedad tiene temas oscuros e Internet no escapa a esa condición humana. En línea se consiguen los archivos digitalizados de Francisco de Miranda pero también guías para fabricar bombas, catálogos de prostitución en Caracas y material para pedofílicos. Y sí, es ilegal. La pedofilia en Internet se persigue desde sus inicios, pero es una batalla de nunca acabar, como la del narco.

Hace unas semanas apareció en Twitter una cuenta llamada @LaPedofilica, que, sin que el nombre diese mucho tiempo para pensar, distribuía fotos de niños en actos sexuales. De inmediato se desencadenó la bomba. Mucha gente, con toda la mejor intención del mundo, empezó a denunciar en público que un perfil como ese debía ser eliminado de Twitter.

El resultado inmediato no fue su eliminación, sino que la cuenta multiplicara sus seguidores por cuatro. Resulta que cada vez que alguien hacía un tweet dando el nombre de la cuenta con contenido sexual, en realidad la estaba promocionando entre sus seguidores. Algunos de ellos rechazarían también la cuenta, pero después de ver las fotos de niños siendo abusados ¿o no? Y otros seguidores de esa cuenta la empezarían a seguir o buscar más fotos similares. Es la paradoja: la gente buena, creyendo que hacía cosas buenas, promocionaba la aberración.

Al igual que las imágenes de violencia extrema, famosos desnudos y otros especímenes de Internet, la gente común puede hacer condena pública de esos hechos, pero nada le impide su consumo privado porque hace de manera anónima, desde la intimidad, a golpe de clic. Así que todos los ataques públicos en contra de @lapedofilica después de un buen tiempo lograron bloquear su cuenta, pero tras una pésima batalla.

Twitterzuela se ha caracterizado en el último año por ofrecer un espacio para la cayapa. En el plano político se generó por un lado la guerrilla comunicacional y por el otro las operaciones para bloquear cuentas chavistas, así que un pedófilo en ese entramado de animosidad es similar al sádico de pueblo que corre entre la gente con antorchas y picos.

El episodio fue un baño frío para muchos usuarios de Twitter que no estaban acostumbrados a tropezarse las oscuridades de la red en espacios tan públicos. En Venezuela el caso más conocido al respecto fue la distribución de pornografía infantil y juvenil de escuelas de Caracas en 2007, pero pocas cosas más. El asunto no se procesó correctamente porque ganó el tabú. Uno de los problemas en estos casos es que la gente cree que haciendo turba contra una aberración, logrará el rechazo popular, cuando en realidad la promueve entre más gente y la eliminación inmediata de estas cuentas no permite realizar un perfil del agresor o rastrear su identidad. Por desgracia no sólo las legislaciones están rezagadas en estas materias, sino que además no hay colaboración entre países ni protocolos comunes entre distintas redes, así que los usuarios creen que pueden hacerlo por su cuenta.

Marcelino Madrigal, un conocido activista español en contra de la pedofilia, recordó hace días en su blog personal algunas claves para la gente con buena voluntad que quiera ayudar en la búsqueda y detección de personas y contenidos pedofílicos en la red. Este es un extracto que muestra los riesgos de hacerlo con buena voluntad pero sin criterios. Aunque se ajustan a la realidad española, sirven de ejemplo:

“1. No existe la figura del colaborador, ni nada parecido para usuarios en España. Nadie les protegerá. No podrán decir “Es que yo colaboro con tal o cual” si ustedes se saltan las reglas.

2. La posesión de pornografía infantil o la distribución es un delito. Podremos debatir si un enlace es contenido o no lo es, si la intención era tal o cual, pero esto es un hecho y algo que tampoco deben olvidar. Sean responsables con lo que uno publica o no.

3. Existen canales para las denuncias, tanto por parte de policía denuncias.pornografía.infantil@policia.es y por parte de Guardia Civil puede denunciar o simplemente informar

4. La pedofilia y su apología NO es un delito. Por tanto, niños en bañador (aunque habría que examinar el contexto) o páginas con texto y sin imágenes no son un delito en España. Denunciarlas no es útil.

5. Actualmente denunciar casos en las redes sociales, (hablo de España, mi país) que no sean evidentemente españoles, o en redes que no son españolas es muy poco práctico. La colaboración de todos los países, algunos sin legislación, es muy cuestionable. La de las empresas, no españolas, mucho más”.

De hecho en 2010 Marcelino Madrigal nos contactó un par de veces para ver si era posible actuar contra un perfil pedófilo que supuestamente había sido ubicado en la ciudad de Maracay y que era receptor y distribuidor de pornografía infantil. Mientras se realizaban las consultas, el perfil en redes se diluyó porque los agresores tienen la ventaja de la velocidad, mientras que los buenos de la partida deben cumplir protocolos. Sin embargo Madrigal hace otra serie de recomendaciones de cosas que no puede hacer un ciudadano por su cuenta, por más preocupado que esté por la pedofilia:

“1. Nunca se deben hacer búsquedas ‘activas’ de pornografía infantil. Nunca. Se entiende por búsqueda activa el usar términos relacionados con esto. Aunque su intención sea denunciar estos contenidos, puede ser interpretado como delito.

2. Nunca se deben hacer capturas de pantalla de pornografía infantil para denunciarlo. Nunca. Referencien lo que ocurre con un enlace a las autoridades, no con imágenes de lo que sucede. Las capturas pueden quedar almacenadas en sus PCs y tener un grave problema por ello.

3. No se deben enlazar imágenes de pornografía infantil explícita (recuerden, una cosa es la pedofilia y otra la pornografía infantil) y pedir que hagan RT y demás. Usen para eso los formularios y direcciones.

4. Nunca se debe uno “infiltrar” o “hacerse pasar por” o cualquier cosa de ese tipo para acceder a contenido de foros privados, o solicitar o enviar pornografía infantil desde cuentas para “cazar” a un tipo de estos. No deben tener contacto alguno con foros, webs o chats o cualquier tipo de comunicación con ellos. Nadie tendrá en cuenta las intenciones de ustedes y para la ley usted será uno de ellos”.

De hecho, es raro que haya ocurrido el episodio en Twitter porque es una red extremadamente pública. Hace años los colectivos pedófilos internacionales se ocultan en la “Deep Web”, una capa de Internet invisible a buscadores y rastreos donde la impunidad es mayor. En la “Web profunda” no sólo están ellos sino también terroristas y traficantes, así que es un trabajo arduo y serio para las autoridades.

El hecho de que este episodio haya ocurrido en una plataforma pública como Twitter más bien pareciera responder a otra patología: la provocación. Los trolls son habilidosos para generar ruidos y sacar de quicio a una comunidad. Posiblemente lo hicieron sólo por el placer de medir el impacto y el secuestro de la agenda de temas de la gente por un rato. Así se juega con la atención como si fuese un laboratorio público de propaganda. Será crudo decirlo, pero también se usa la pornografía infantil y las reacciones de la gente sobre el tema para reír.

Incluso en Internet es popular desde hace años el “Pedobear”, el dibujo de un oso que representa a quienes padecen esta parafilia y sobre los cuales se hacen chistes, por más cruel que parezca hacer humor sobre un tema tan delicado.

Lo dicho: la cara oculta de la red esconde muchas cosas. Desde pedófilos hasta gente que sin serlo consigue placer en provocar a otros con temas delicados como la pedofilia. Y la gente cae.

Luis Carlos Díaz Periodista y bloguero

Comentarios (2)

mmadrigal
19 de noviembre, 2012

Muy agradecido por la mención. Desgraciadamente “la pedofílica”, como tantos otros en las redes sociales, hoy está otra vez activa. Yo he documentado casos que han llegado a tener hasta 25 cuentas una detrás de otra desactivadas y vueltas a crear. Mientras estas empresas no denuncien ante las autoridades los casos que reportan sus usuarios la estrategia de “reportar en masa” es un error Saludos

Danny
26 de agosto, 2014

Hola, yo he sido víctima de abusos siendo niño, y mi pregunta es, si hay cuenta en twitter (y en muchas otras redes sociales) solo les bloquean la cuenta y ya está? Esa gente sigue abriendo más cuentas sin ton ni son? No entiendo esto pero significa que sólo mediante denuncia a las autoridades pueden pillar a esta gente?

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