Perspectivas

Oposición reinventada; por Roberto Casanova

Por Roberto Casanova | 19 de diciembre, 2016
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Fotografía de Andrés Kerese

I

La oposición debe ser reinventada. La Mesa de la Unidad Democrática es, por diseño, una instancia político-electoral y, como tal, ha tenido importantes logros. El más reciente fue la resonante victoria parlamentaria del 6D y lo ocurrido luego no debe desmerecerlo. A pesar de ello está claro que la MUD —como instancia político-electoral, insisto no ha estado a la altura de otros dos desafíos: articular la protesta social y diseñar un plan de desarrollo nacional. La razón de este hecho es tan sencilla como contundente: la Mesa no ha logrado cumplir con ese cometido porque no puede hacerlo. La Mesa tiene una lógica determinante: dar forma y ejecutar acuerdos político-electorales. Nada más y nada menos. Sus decisiones en otros ámbitos están, inevitablemente, mediadas por cálculos partidistas. Y esto no es bueno ni malo: cada sistema tiene su razón de ser, su lógica. El problema surge cuando pretendemos que un sistema sirva a un propósito distinto al que lo define. Luego, los otros dos desafíos a los que me refiero han requerido y requieren otros esquemas y otros participantes.

II

La MUD debe dar paso al MUD. La Mesa debe convertirse en parte de un Movimiento de Unidad Democrática. No siempre evolucionar consiste en destruir para crear. En ocasiones evolucionar supone incluir para trascender. Nuestro reto como oposición (o, mejor dicho, como resistencia ante la dictadura) no es acabar con la Mesa sino diseñar otras instancias, otros sistemas funcionales que atiendan a procesos que la Mesa, dada su naturaleza, no puede liderar. La acción opositora debería contar pues con tres instancias, cada una con un ámbito de acción propio: 1) Procesos político-electorales (la Mesa), 2) Protesta social y, 3) Plan de desarrollo. Estas tres instancias conformarían el Movimiento de Unidad Democrática (MUD). La Mesa se trascendería a sí misma al incluirse en un sistema más complejo y con mayor capacidad para responder a nuestros principales desafíos colectivos. No ahondaré aquí en los cambios internos que la Mesa debería experimentar pues pienso, con toda honestidad, que quienes la integran lo saben bien. Me parece más pertinente ofrecer algunas ideas en relación con las otras dos instancias que, junto a la Mesa, constituirían al MUD.

III

El país está encendido. Al finalizar este año 2017 habrán ocurrido unas 6.000 protestas, de acuerdo a cifras del Observatorio Venezolano de la Conflictividad Social. Las razones directas de estas protestas son diversas: la inseguridad, la escasez, la vivienda, el empleo, el voto y, mientras escribo esto, la pérdida de dinero en billetes de 100 bolívares. La mayoría de la población entiende, sin embargo, según varios estudios de opinión pública, que la causa general de nuestras desgracias es la gestión de un régimen dictatorial, incapaz y corrupto. Pero ocurre que estas protestas no han logrado convertirse en manifestación masiva y sostenida frente al régimen. La Mesa no ha podido ni podrá lograr esa tarea. Sí podría hacerlo una instancia integrada por representantes de diversos sectores sociales. Hay aquí, debo anotar, un reto de creatividad que no hemos resuelto. Marchas y cacerolazos ya no surten efecto. Debemos inventar nuevas formas de movilización social. ¿Qué ocurriría si en Caracas, por ejemplo, surgiesen 7 grupos, de unos 10.000 ciudadanos cada uno, dedicados a protestar, a razón de uno por día, con respecto a los diferentes problemas colectivos y con consignas comunes? No daríamos ni un día de descanso a la dictadura. Esta sería, de hecho, la base para convocar, eventualmente, a paros activos por ciudad o en todo el país, paros que no se limiten a la convocatoria a quedarnos en nuestras casas.

(Comentario adicional: para evitar que la dinámica de la instancia de protesta social colida con la lógica de la Mesa, quienes lideren aquélla quizás deberían comprometerse a no participar, durante un tiempo razonable, en ninguna elección a cargos de representación pública. Lo mismo aplicaría a quienes lideren la instancia de diseño de un plan de desarrollo).

IV

La sociedad venezolana se viene pensando a sí misma. Existen diversos grupos de profesionales dedicados a diseñar, con visión de corto, mediano y largo plazo, propuestas de políticas públicas y de reforma institucional. Se ha realizado un excelente trabajo en esta materia. Esto no es algo reciente, para ser justos. Desde la propia Mesa, hace pocos años, se hizo un esfuerzo meritorio por presentar al país un plan de gobierno. Como era de esperar, esa iniciativa tuvo importancia secundaria para la Mesa. Los grupos que hoy se empeñan en pensar en nuestros problemas y en identificar las mejores soluciones yo mismo formo parte de un grupo así tienen el reto de integrar sus actividades. Esa articulación no debería consistir solo en la generación de un único producto, como un plan de gobierno. De lo que se trata es de crear un sistema que permita generar propuestas de forma permanente. Hablo pues de un proceso de planificación y no de un producto particular. Esto no supone, claro está, acuerdos totales con respecto a los diferentes temas pero sí con relación a un mínimo de principios y de postulados. Esto es lo que he llamado “centro” político, la “zona” de acuerdos mínimos en materia de políticas públicas y de cambios institucionales.

(Comentario adicional: un plan de desarrollo no es equivalente a una visión de país, aunque ésta suponga a aquél. Una visión es la narración que una sociedad hace de su pasado, de su presente y, sobre todo, de su futuro. Sin una visión inspiradora e incluyente difícilmente los venezolanos saldremos de este profundo bache histórico en el que hemos caído. Esta es una de las áreas en las que las tareas de expertos y políticos deberán conectarse: un discurso político que no se base en un plan de desarrollo es pura retórica y un plan de desarrollo que no se convierta en discurso político es vano ejercicio intelectual).

V

¿Cómo surgirán esas nuevas instancias? No desde la Mesa, desde luego. Aunque tampoco al margen de ella. Los ciudadanos organizados tienen aquí una misión histórica de primer orden. Por una parte, líderes sociales y políticos que hoy actúan en forma dispersa deben encontrarse para dar forma a un Frente Nacional de Protesta Social, coordinando sus esfuerzos a partir de ciertas reglas y definiciones estratégicas. De igual modo, diferentes grupos de profesionales deben crear los mecanismos para articular sus voluntades y diseñar un sistema una Comisión Ciudadana o algo así cuyo primer producto será un Plan Democrático de Desarrollo Nacional. Ni un grupo ni otro deben esperar que su impulso inicial provenga de la Mesa. Si eso ocurriese el riesgo de que la lógica político-electoral se imponga de nuevo sería muy alto. Una vez que emerjan las dos nuevas instancias, a partir del empuje creador de diversos actores sociales, diferentes a quienes integran la Mesa, todas las instancias podrán dar forma al MUD. Agrego que de los miembros de la Mesa deberíamos esperar, por una parte, sensatez política para no sentirse amenazados ante la emergencia de estos nuevos actores e instancias y, por la otra, grandeza de alma para asumirse como parte de una organización mayor.

VI

En esta suerte de división del trabajo ninguna instancia del MUD estará subordinada a otra. Cada instancia se ocupará de lo suyo, siendo coherente con la lógica que la define (siendo autorreferencial, para usar el término más técnico). Pero también cada instancia será consistente con las otras pues todas compartirán un mismo núcleo de valores, reglas y visión. Esto exigirá comunicaciones de calidad y, en especial, diálogo del verdadero: el que supone el mutuo reconocimiento como interlocutores y se orienta a encontrar lo válido para todos. Así, se promoverá la inteligencia colectiva y los logros de cada instancia potenciarán las actividades de las otras. Todas ellas coevolucionarán, logrando satisfacer las demandas de cambio de un entorno exigente. La oposición, en definitiva, se hará más compleja para enfrentar con éxito una realidad también más compleja. Demás está decir que el MUD prefigurará la manera en que deberá funcionar el futuro Gobierno Democrático de Unidad Nacional.

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Roberto Casanova 

Comentarios (9)

Victoria I
19 de diciembre, 2016

Claro que Sí A REINVENTARNOS TODOS: Fuerzas políticas del cambio y pueblo . Y a SEGUIR nuestra lucha para reivindicar a todo UN PUEBLO que espera con PRONTITUD la solución de sus problemas..El reloj no espera , vamos por El… ( gracias por el escrito, inyecta fortaleza a seguir nuestra lucha colectiva ).

Alonso Lizaraz
19 de diciembre, 2016

En palabras de la politóloga guatemalteca Gloria Alvarez: Venezuela no saldrá del desastre si la oposición es socialista.

Eleazar Chacón
19 de diciembre, 2016

Estoy de acuerdo en que la MUD no es capaz de ir por objetivos diferentes a los electorales. Y es que fue diseñada de manera errónea. Lo digo porque hasta hace poco pensaron que la única vía de conseguir restaurar la alternabilidad era la electoral a pesar que desde hace tiempo las costuras de la dictadura son altamente visibles.

La MUD es una organización diseñada para atender los intereses partidistas y no otra cosa. De allí que los intereses de orden nacional siempre quedan postergados en sus decisiones más importantes. Por otra parte, esta frágil unidad de la oposición se ha conseguido a pesar de los partidos que la componen y gracias a presiones de distintos sectores de la sociedad. De igual manera es bueno resaltar que el inmenso éxito del 6D de 2015 es más mérito de la sociedad que votó por la democracia que de la MUD, la cual salió aplazada en su primer año a cargo de la AN.

JOSE BOLIVAR
20 de diciembre, 2016

Excelente artículo, amigo Casanova. Por primera vez, desde que arrancó esta crisis (por cierto, mucho antes que el “por ahora”) leo algo coherente y que se separa del mundanal griterío descerebrado que caracteriza la situación actual. Ojalá los líderes -reconociéndoles sus méritos ya que no les ha tocado fácil- se suscriban a su línea de reflexión. Gracias. Espero nuevos aportes suyos y consecuentes contribuciones del mundo político opositor.

Wfranccesco
20 de diciembre, 2016

Conociendo a los principales actores de la MUD, como bien ya los conocemos, es muy difícil que esta vuelta de tuerca se de, ya que, pesan mas los objetivos personales o de su partido que los del pais! Cuando esta MUD, porque ya no sabemos si llamarla oposición, empieze por plantear y trabajar para resolver los problemas que aquejan al pueblo en vez de seguir poniendo sus intereses personales de por médico no por ejemplo la liberación de los presos políticos. Para ellos, eso tiene prioridad, pero para el pueblo l prioridad es la escasez, la hiperinflacion, y la seguridad.

eduardo fernandez
20 de diciembre, 2016

Excelente reflexión. La comparto plenamente. Saludos.

Bismarck Ortiz Rondon
21 de diciembre, 2016

En e caso del estado Bolívar, la Asociación Civil “Unidad y Cambio” tiene claro ese objetivo, se ha organizado y ya esta trabajando en la superación de los aspectos meramente electorales para intriducirse en los diferentes aspectos que habráin de conformar una propuesta de desarrollo armónico, integral y sustentable capaz de articular las potencialidades de la región en función de objetivos que han de ser logrados en el corto, mediano y largo plazo bajo una optica regional en el contexto Estado / pais que nos exigen los tiempos de cara al cuarto lustro y la tercera década del siglo XXI. Territorio inmenso que requiere, más de una organización como esta, la participación de multiples sectores de la vida en Guayana.

Odoardo Graterol
21 de diciembre, 2016

Amigo en la distancia Roberto Casanova.- Extraordinaria presentación. Muy buen enfoque. Original, certero y excelentemente estructurado. Ahora la “acción”. En mi opinión, Ud. “debiera” ser llamado por LA MUD para instrumentar EL MUD. Evoco a la COPRE creada en el gobierno de Lusinchi. Ojalá sea instrumentada su idea, y, más ojalá, sean instrumentadas, a su vez, con voluntad política “unitaria”, cual nuevo “pacto” (como el de Punto Fijo) permanente e institucional, flexible en sus reglas operativas y “dinámico” según las circunstancias para que no se quede en letra inerte e inerme, cual se quedaron los programas de la COPRE y “la intención” del de Punto Fijo. Esa es la meta. Gracias por su coherencia y, más agradecido aun, por su iniciativa. Espero sea “escuchado y promovido.

nelson briceno
28 de diciembre, 2016

Mas claro no canta un gallo, Gracias amigo casanova, muy bueno su art. deberia de servir para la mud y su combo, porque el año que tenemos encima(2017) hay que fajarse bien los pantalones y no cometer mas errores, para salir de esta cosa que tenemos y que gobierno(que asco)

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