Blog de Willy Mckey

Nicolás Maduro sale de escena en San Félix y aparece en Miraflores; por Willy McKey

Por Willy McKey | 12 de abril, 2017
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Fotografía de AVN

Nicolás Maduro parece haber evitado pasar las tardes en Caracas. Es 11 de abril y están en San Félix, conmemorando el bicentenario de una batalla de la que se habla muy poco. Rangel Gómez, el gobernador del estado Bolívar, está a su derecha. El acto parece estar cerca de culminar y se da cuenta de algo. Algo raro. Se lo comenta a Cilia Flores. Más bien se lo señala. Así, con la boca, como se señala en el Caribe.

Nicolás Maduro se gira hacia su izquierda y ve algo. Su cuerpo reacciona desde la contención. El discurso se le apura y toma la decisión de terminarlo: “Para seguir avanzando… con ese pueblo” dice mientras señala hacia donde está eso que no vemos. Se apura un poco más y entrompa la retórica: “¡Que viva Chávez! ¡Que viva Bolívar! ¡Que viva Piar! Hasta la victoria siempre. Adelante, General”, mientras mira hacia donde nada sabemos.

El general le hace saber que ha entendido la orden y es ahí cuando se devela la escena: apenas empieza a moverse la tanqueta aparece aquello que nos era ocultado. La gente corre. Un despelote sirve de backing al armatoste que torpemente se desplaza en una reversa incómoda que era transmitida en cadena nacional. Y de pronto una cada vez más inusual toma abierta deja ver cómo las masas se han salido del redil.

Cuando empiezan a aparecer objetos al vuelo, lanzados hacia el presidente, los escoltas activan una especie de acción grotesca. Trepan por encima del capó. Superan el parabrisas. Uno parece darle un manotón sin alevosía, un intento fallido de protección. En el aire se adivinan formas de vegetales, huevos, cáscaras.

De inmediato cambian de toma. El perfil de una estatua resulta más sospechoso que nunca. La manera abrupta de terminar la transmisión confiesa alguna angustia y ese fragmento del video se vuelve viral en segundos.

A alguien se le ha salido de las manos una retirada transmitida por todos los canales de televisión abierta.

Muchos en las redes recuerdan lo que sucedió en Nueva Esparta hace ya unos meses. Incluso el Ministro de Comunicación e Información reacciona de la misma manera: muestra otro video, uno que más nadie tenía, donde el amor parece venir de todas partes. Llama la atención que ese video parece culminar justo antes de que los escoltas inicien esa curiosa coreografía protectora y todo luzca peligroso, desbocado.

Nicolás Maduro salió del desfile en San Félix mientras la gente arrojaba objetos en dirección al vehículo descapotado trepado por sus escoltas. La versión oficial dice que eran acólitos, pueblo entusiasmado, el ejercicio de aquello de amar amando. Sin embargo, el corte abrupto de la escena parece confesar un descontrol inusual, el temor de que el repudio pueda ser transmitido por la señal del Estado.

La lluvia de objetos contundentes simula el final de una mala función. Una mala y larga función. La política transformada en un teatrino del siglo XIX y el público convirtiendo su puntería en gesto crítico, repudio, abucheo.

Sin embargo, fue inevitable recordar aquel episodio cuando una mujer que supuestamente le arrojó un mango terminó consiguiendo un apartamento.

En una guerra comunicacional toda interpretación consigue cabida. Así sea descabellada. De modo que tiene sentido pensar que ahí, en San Félix, cada quien haya apuntado en el vegetal que tenía a mano su necesidad y salió a arrojarlo: algo de comida, algún medicamento, justicia para un muerto, un trabajito.

En medio de la escasez puede verse como un halago que alguien te arroje algo del poco alimento que tiene en casa. Decidir si el alimento debe ser una cena posible en proyectil es un dilema feroz.

Sin embargo, ninguna de las versiones del video revela tanto como algo que el propio Nicolás Maduro compartió al poco tiempo de haberse vuelto viral la lluvia de objetos. Se ha cambiado de ropa, como si el traje que llevaba en su salida de escena en San Félix no le perteneciera a él, sino a un personaje que ha dejado atrás. Tal como si el traje y la banda tricolor le pertenecieran sólo en la ficción, como si ya no fueran suyas, como si le molestaran al momento de volver a casa.

No comenta nada del suceso irregular. No lo define como amor desbordado. No lo condena como repudio violento. Calla. Como si aquello hubiera sucedido en otro día, en otra dimensión, en otro cuerpo. Cilia Flores, su copiloto, no dice ni una palabra. No asiente. No desmiente. Ningún escolta aparece trepado en el vidrio. Nadie sabe quién los graba, pero la iluminación confiesa una cámara profesional. Uno de los empleados reacciona como si no esperara que llegaran ahí, a esa hora. Abre la puerta y nos deja ver qué es lo que le espera al actor que interpreta a ese personaje que recibía vegetales aventados: una sala vacía, anacrónica, más grande que la reunión que ya nos hizo saber que tenía, esa reunión a la cual aparentemente sólo han llegado él y el desgaste del viaje.

Nicolás Maduro, el personaje, sale de escena en su huida de San Félix y aparece en Miraflores, sin sus escoltas y sin su vestuario, hablando solo. Hace que maneja. Ya habrá quien se encargue de reafirmarle que el pueblo sí lo quiere, que no ha sido más que un imponderable, otro impasse.

El asunto es que ha llegado a Caracas justo en la hora en la que todo ha pasado. Justo cuando al Poder le conviene el silencio. Justo a tiempo para no ver nada. Ni a nadie.

***

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Willy McKey  Parte del equipo editorial de Prodavinci. Poeta, escritor, docente y editor de no-ficción y nuevo periodismo. Especialista en semiología política y conceptualización creativa. Puedes leer más textos de Willy McKey en Prodavinci aquí y seguirlo en twitter en @willymckey Haga click acá para visitar su web personal.

Comentarios (21)

Alberto Balza
12 de abril, 2017

E x c e l e n t e !

LUIS HALCON
12 de abril, 2017

Epa Willy McKey, la gente lanzaba “cartas” enrolladas como pelotas de papel. Si alguien hubiera querido lanzar algo contundente, le hubiesen lanzado un proyectil con una piedra, lo que en lenguaje popular decimos: “un peñonazo”, con un resortera o fonda, que no deja rastro y no emite sonido, el momento, lugar y hora era propicio. No me vengas con tu analisis barato de lo que ocurrió.

Augusto
12 de abril, 2017

Bueno tu articulo👍🏼 Parece un vídeo viejo que le agregaron la voz de otro día. Me gustaría ver la pantalla del auto para ver realmente la fecha y hora q grabaron. Son puro cuento , cuento malo

nancy
12 de abril, 2017

La realidad duele. Y ésto ocurrió. Lo señala Victor Hugo Majano, periodista del regimen, en su blog La tabla, aunque lo adorne con otras características. Bien Willy.

simoran
12 de abril, 2017

se nota que es un video viejo, de esos que estan prestos para situacion es como la que el colombiano narco vivio en Bolivar, asi de simple, lo que agrada es que recibio su dosis, estos tipos sembraron pensando que reci birian flores y fijense lo que recibieron objetos contundentes.

glibertv
12 de abril, 2017

Formidable articulo, la hora menguada de un personaje que a toda luz es un parodia de si mismo.

Edmundo Pérez Arteaga
12 de abril, 2017

Será que el país entero ha soñado; será que todo ello fue una ilusión. Puede ser pero, parece ser una ilusión genérica, además trasmitida en cadena nacional; no se necesitó de RCTV ni de CNN para que esa ilusión la conociese todo el mundo.Pero, lo curioso es que se haya desbordado la sociedad ante una representación de la Fuerza Armada Nacional y que ésta no haya sido capaz de detener el desborde social. Me preocupa que mi Fuerza Armada, porque también he sido soldado de la Patria, con toda esa gama de armamento exhibido, sea incapaz ante una masa desarmada de no permitir el ataque al Presidente de la República. Si ello es así, ¿Cuál es el poder de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana? ¿Será capaz la FANB de defendernos de un ataque cualquiera? ¿Habremos perdido la inversión hecha en ella?

Elisabeth Roosen
12 de abril, 2017

Willy, muy bueno! Si Maduro de verdad llegó a Miraflores como aparece en el video, es un agente igual que el el Ramón Mercader de Padira… sin alma… increíble! Yo me hubiera escondido de la vergüenza si me tiran lo que fuera como pasó…

Migda Elizabeth Soto
12 de abril, 2017

Tremendo relato Willy! Sí a Maduro le lanzaron muchos papeles pero también muchas cosas más. De ahora en adelante creo que no saldrá del palacio y especialmente de esa sala donde nadie lo estaba esperando….

ALFREDO Gonzalez
13 de abril, 2017

LUIS HALCON como que no vio los videos rales, Y si eran solo cartas de amor enromladas como pelotas de papel ¿PORQUE TIENEN A 5 JOVENES DETENIDOS?

leonardo
13 de abril, 2017

Fino análisis, como de costumbre, de todo lo que dice la simple imagen. El patético vídeo de la llegada de NM a Miraflores, la insistencia en la hora, el discurso en el coche que circula por una avenida vacía y tranquila y segura, todo esto no es más que una confirmación de lo ocurrido en San Félix y una manifiesto de la inepcia del ejecutivo. Negar la realidad, ocultarla a como dé lugar, esconderla con una retahíla vacua, imágenes de la insignificancia, con el vacío de una sala donde nadie espera, pero seguir ahí, en Miraflores, agarrado al poder cueste lo que cueste. ¡Qué presidente! ¡y qué comunicador! Chávez era un actor formidable y un director de escena intuitivo y genial; sus restos han de agitarse en su tumba!

maridelfy
13 de abril, 2017

Muy bueno tu articulo , solo que te falta conocer un poco de Historia de venezuela, porque la Batalla de Chirica , es importante comandada por Manuel Piar que luego fue fusilado por Bolivar en Cd Bolivar.No la ignores El Bicentenario de la batalla es muy importante

Jenny
13 de abril, 2017

Muy bueno en tiempos donde nuestros medios de comunicación no informan nada, los análisis posteriores saltan a la vista, el gobierno tratando de ocultar la verdad por eso están así de mal …pero los Vzlanos y le mundo entendió el msj

Margarita Oviedo Urrutia
13 de abril, 2017

Personaje funesto junto a su corte de adulantes no mereces menos!

Apartam Entomango
13 de abril, 2017

“Nicolás Maduro, el personaje, sale de escena en su huida de San Félix y aparece en Miraflores, ” …porque en La Casona no puede.

soraya
13 de abril, 2017

Pues yo les voy a decir algo, varios familiares mios estuvieron ahí y la gente lo que manifestaba era descontento, de hecho enviaron videos por las redes donde algunas personas le decían cualquier cantidad de grocerias… No pretendan “tapar el sol con un dedo”, ya que todos sabemos que el 85% repudia la gestión del Sr. Nicolas Maduro.

alexandra
13 de abril, 2017

Que vergüenza me da donde ha quedado la educación en este país donde no respetan a nadie y los periodistas ya ni ética profesional tienen viven culpando a un gobierno de sus propias sinverguensuras la culpa no es del gobierno es de cada uno de nosotros que nos gusta la papa pelada y después nos lavamos las manos como pilato

Jose Contin
14 de abril, 2017

El que tenga ojo que vea..para eso existen los teléfonos inteligentes que grabaron gran parte de la incidencia. Yo diria, el que tenga ojo, quiere y puede, entonces que vea.

Espartaco de Tracia
14 de abril, 2017

Esté personaje; qué se ufana llamarse chofer de auto bus, es un gran irresponsable. Se dan cuenta qué ninguno de los dos tiene puesto el cinturón de seguridad.

Manuel Enrique Rizo Ceballos
14 de abril, 2017

Sr. Ernesto Villegas. El pueblo si vio el verdadero vídeo, y esta claro que no fueron flores ni cartas de amor como dicen que ocurrió, es lamentable que a una persona se repudie tanto como ser humano en mi caso personal me sentiría mal que ocurriera algo así, me mudaría bien lejos para que nadie me conozca, pero en el caso de el personaje no lo puede hacer es conocido mundial mente por sus malas acciones hacia su pueblo y no puede ser olvidado.

Jose Espinoza D
16 de abril, 2017

Refrendo por un pelín casi todo el contenido del articulo y los comentarios de los colegas opinadores excepto la calificación de batalla de que se habla muy poco o pocos recuerdan, del montón etc. Pudiera ser cierto, pero, si a ver vamos; significó la pérdida de Guayana para las tropas del Rey y el comienzo del fin para el coloniaje. Pablo Morillo el único general realista a temer será herido de prosnóstico en El Semén y de allí en adelante los ibéricos comienzan a pedir cacao y a buscar el armisticio, lo logran, ¿quiénes lo violan? Los patriotas en Barinas y Maracaibo. Morillo aprovecha para regresar a España. Carabobo es el punto final, pero San Felix es la clarinada de la Libertad ayer como hoy la historia parece repetirse el el Siglo XIX con lanzas, obuses y sables, en el XXI con tomates , huevos y se vale toda clase de hortalizas. Gracias pór su tiempo.

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