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“Me gritaron: a este país lo jodieron los extranjeros”; por Roberto Mata

Por Roberto Mata | 10 de junio, 2017
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Pierre Dumont retratado por Roberto Mata

“Fui con mi esposa al CCCT a solucionar un problema del celular, para luego ir al plantón del 5 de junio. Paré mi moto en las afueras del centro comercial, frente a la Carlota. Caminamos hacia la autopista para ver qué pasaba. Eran las once de la mañana. Había poca gente. No había plantón, tampoco GNB.

De la nada llegaron por lo menos 20 motos de la GNB con parrilleros. La gente comenzó a correr y bum bum bum. Traté de irme y le quité el candado a la moto, pero me di cuenta de que si me iba, me dispararían. Corrimos para protegernos, y en medio del humo vi como le dieron una patada a la moto, con rabia, pero sin fuerza. La moto no se cayó. Luego uno se montó y entre cinco o seis guardias la empujaron y la metieron en La Carlota. Yo estaba a unos cuarenta metros de ellos cuando se la llevaron.

Cuando bajó el humo, decidí ir a buscarla en la garita de La Carlota, solo y con las manos en alto. Los manifestantes estaban escondidos y les pedí que dejaran de lanzar piedras después de que me pegaron una en el casco.

-Buenos días, vengo a recuperar mi moto. La moto que se llevaron es mía.

-¡Guarimbero! ¿Qué hacía usted allí?

-Yo estaba allí, así como usted está aquí. ¿Acaso no puedo estar allí?

-¡Guarimbero! Váyase, acá lo que va a recibir es piedra.

Me golpearon con el escudo y me quitaron el casco y los lentes de natación que cargo cuando creo que va a haber gas. Decidí convertirme en un saco de arena, sin levantar los brazos ni protegerme la cara. Esa es la actitud corporal en la lucha no violenta. Funciona hasta con los perros.

-¿Por qué me pegas? ¿Acaso yo te pegué?, le pregunté.

Me pidieron la llave de la moto. Les dije que no se las iba a dar.  

Pasaron otros GNB en moto disparando gases lacrimógenos y mi esposa comenzó a desesperarse. El mismo GNB que me ofrecía piedras me dijo:

-Tranquilos, quédense aquí, que acá no les va a pasar nada.

Él adentro, nosotros afuera.

Decidí irme y conseguí dos PoliChacao en bicicleta. Les informé que me habían robado la moto. Tomaron la denuncia y me dijeron:

-Ciudadano, lo mejor que usted puede hacer es volver y reclamar su moto, porque está allí adentro.

Volví.

-Buenos días… Hola… Hola… Epa…

Los guardias se escondían y no se dejaban ver.

-¡Váyase, guarimbero, acá no hay ninguna moto!

De repente llegó otro y dijo:

-Yo soy Guardia Nacional, y le informo que este no es un lugar de retención. Su moto está en la zona 43, en Tazón.

-Es imposible, no han pasado ni diez minutos de que metieron mi moto aquí.

Me fui sin saber qué hacer. Sin embargo, intenté una tercera vez.

-Mi moto está aquí, ustedes la tienen y están filmados. Todo el mundo los vio, yo los vi. Además, me quitaron el casco. Tengo los documentos y sé que está aquí. Es propiedad privada y me la tienen que devolver. Quiero mi moto.

-¡Guarimbero! ¡Guarimbero! ¡Guarimbero! Lo que quieren es mandar en este país.

-¿Saben qué? Soy extranjero, y en treinta y un años en Venezuela nunca he visto tanta violencia. Jamás había estado en una situación como esta, ni había visto un comportamiento de la GNB así. Me voy a quejar a mi embajada.

Haber dicho eso fue como haber lanzado una bomba lacrimógena en esa garita. Se produjo una explosión de ira. Del fondo apareció otro GNB, que había estado escuchando pero que no se dejaba ver.

-¡Extranjero de mierda, hijo de puta, vete a tu país. A este país lo jodieron los extranjeros!

Lo dijo muchas veces. Sentí que me odiaban. Me fui de allí en un taxi a la Fiscalía por recomendación de un grupo de periodistas.

A mí esto me duele mucho. Mi vida está volcada a este país. Mi esposa y mis hijos son venezolanos. Amo la gente, los paisajes, la música, las artes. Yo voy a Bélgica y no pertenezco a ese mundo. No los entiendo y no me entienden. La afectividad del venezolano está más cerca de la piel, más cerca de ti, no tiene intermediario. Es un sentimiento más profundo. Tengo una misión en Venezuela: montar una fundación para el monitoreo del desove de tortugas marinas en Paria y educar a los niños y pescadores de la zona en ese tema.

Ya he aguantado muchos gases. La gente se asfixia pero yo camino a mi paso. No corro ni me tiro al Guaire. Si me van a matar, me matarán. Practico natación, por eso aguanto. Hay que seguir.”

***

Pierre Dumont, 58, Psicólogo, empresario, casado con venezolana y dos hijos venezolanos. Llegó a Venezuela el 29 de abril de 1986, sin ningún plan.

Texto y fotografía de Roberto Mata para Prodavinci

***

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Roberto Mata 

Comentarios (23)

Miguel
10 de junio, 2017

Sr Roberto Mata ante todo mis respetos, admiro este trabajo sobre recopilar testimonios, lastimosamente es el pan de cada día en este país, algunos testimonios me han hecho reflexionar otros llorar, gracias por aportar su granito y darle voz a esa gente que es víctima de algo que se volvió “normal” por desgracia.

Myrzan
10 de junio, 2017

Solo puedo sentir una terrible vergüenza, una tristeza inmensa, un dolor indescriptible , una rabia infinita. Veinte anos ,, un hombre nuevo, hombres que actuan como delincuentes alimentados en revolución por un odio pegado a su piel, odio en la sangre!

Morella Martinez
10 de junio, 2017

Siento vergüenza cuando ofenden a una persona por ser extranjera. Si se quedó en Venezuela para contribuir con su esfuerzo al bienestar del país, es tan venezolano como los que nacimos aquí.

Martin
10 de junio, 2017

Mi amigo eso es lo que se conoce como nacional socialismo, o socialismo comun tampoco es que tengan verdaderas diferencias lo importante es el robo, el asesinato y la esclavitud y usted es la victi.. gobernado. (esperoq ue le diga a su embajador para ver si los jode un poco)

MICHELANGELO NIGRO
11 de junio, 2017

Demasiado claro, nada que entender, mucho que refleccionar.

francys urdaneta
11 de junio, 2017

Excelentes tus reportajes, Roberto Mata, gracias por mostrarnos la cara humana de toda esta barbarie, muchas gracias.

Asia
11 de junio, 2017

No tienes que justificarte Pierre, tienes todo el derecho de estar donde quieras estar, soy venezolana hija de emigrantes españoles y sé de esa rabia hacia el extranjero, producto de una enorme ignorancia y falta de educación, no podemos esperar más de los GNB lamentablemente. Lo que realmente ha jodido todo en Venezuela es ese resentimiento social, el odio, la ignorancia y la falta de educación. Te mando un fuerte y solidario abrazo amigo.

Aurora Rosales
11 de junio, 2017

Todos los venezolanos no son como esos guardias ladrones. Queremos y respetamos a los extranjeros porque ellos han contribuido a hacer grande este país, son seres humanos como nosotros que vivimos y sufrimos cada día este desastre en el que el chavismo convirtió Venezuela. Mis disculpas , señor Roberto, en nombre de los venezolanos honrados.

OfeliaOdon
11 de junio, 2017

Pasa que la mayoria de los extranjeros vinieron a Vnzla a hacer dinero, ellos lo envian a su pais Son duenos de empresas,aserraderos,etc.muchos de ellos sobornando. Nunca han ayudado al opositor cerrando negocios,calles,etc.cuando se ha necesitado, nunca han adoptado a ninos venezolanos, ellos son trabajadores pero las ganancias son solo para ellos, en realidad son extranjeros dentro de nuestro pais,quizas habra algunos que en verdad son amigos del venezolano, pero mas de los negocios que han hecho

Lillian Kerdel Vegas
11 de junio, 2017

Enternecedora y bella narración. Lamentablemente debo decir a un venezolano que no nació aquí, que yo tambien me siento extranjera en mi propio país. Ya no entiendo, ni quiero entender a dichos venezolanos. Solo me entiendo con los estudiantes, políticos y personas que luchamos para que nos devuelvan la libertad de ser como hemos sido, sin odios, crueldades, TÓXICOS, para ellos mismos y para los demás también

Kondorito Konstitución
11 de junio, 2017

“-¡Extranjero de mierda, hijo de puta, vete a tu país. A este país lo jodieron los extranjeros!” —///— (Santiago Rojas: Himno u Oda a la Xenofobia, más conocida como La Viuda Millonaria, canción jocosa, divertida, alegre, cómica, humorística, bromista, placentera, chistosa, …)—///—-“¡Extranjero de mierda, hijo de puta, vete a tu país. A este país lo jodieron los extranjeros!”

alexa Fernandez
11 de junio, 2017

Al sr Dumont, mis respetos y mi solidaridad con Ud, tambien mi indignación e impotencia por el maltrato y humillación a que fue sometido. Ud es venezolano y ciudadano del mundo como todos nosotros. Ojala un dia , mas temprano que tarde, este gobierno y sus delincuentes paguen por todo el mal que nos han hecho. Cuidese

alexa Fernandez
11 de junio, 2017

Al sr Dumont, mis respetos y mi solidaridad con Ud, tambien mi indignación e impotencia por el maltrato y humillación a que fue sometido. Ud es venezolano y ciudadano del mundo como todos nosotros. Ojala un dia , mas temprano que tarde, este gobierno y sus delincuentes paguen por todo el mal que nos han hecho. Cuidese

Francia Cordido
11 de junio, 2017

Dígale al Sr. Pierre Dumont que lo amo…me avergüenza lo que le paso…pagaron caro lo que nos hacen…

Lim Chiu
11 de junio, 2017

Más bien el país fue construido por extranjeros e hijos de los extranjeros, es una exageración; no obstante, no hay duda que el crecimiento fue impulsado por extranjeros e hijos de extranjeros. Está difícil que consigamos a algún venezolano que no esté relacionado de alguna forma a una familia en el extranjero (salvo aquellos de tribus autóctonas). Yo soy hijo de un extranjero, mi padre y mi madre vinieron sin nada al país y erigieron todo lo que tienen, no es mucho pero es fruto de su trabajo, al mismo tiempo beneficiaban los empleados que tienen empleo gracias al negocio.

Sandra
12 de junio, 2017

Lo sentimos mucho por lo que le sucedió, soy hija de extranjeros y solo sé que desde que los recuerdo no hacían mas que trabajar y aún lo hacen.

LISBETH JONES
12 de junio, 2017

Solo el resentido social, el que nunca ha tenido ni ha luchado por nada esta de acuerdo con esta situación, es una lastima. No entienden que Venezuela esta formada y levantada con el Inmigrante. Ellos vinieron, trabajaron, parieron y aquí hicieron país y acogieron a este país como suyo… Mis abuelos llegaron huyendo de la hambruna de 1920 y aquí hicieron vida, raíces, familia SOMOS TODOS VENEZOLANOS deberíamos aprender de quienes perdieron todo y se levantaron mas fuertes…

jaime alvarado poturo
12 de junio, 2017

que impotencia se siente escuchar este testimonio ese gentilicio venezolano lo vinieron a cambiar estos desadaptados de este regimen pero le dire algo esto va a pasar seguro que si

Marc Urruela
13 de junio, 2017

Gracias!

Zen Ten Xiao
14 de junio, 2017

A este país lo jodieron los militares y en segundo plano los políticos, unos tan pillos como los otros, juntos han hecho mas daño en 200 años de vida republicana(*) que los que causó la corona española en 500 años de ocupación colonial. Lo común en este territorio inmenso que va desde el Rio Grande hasta la Tierra de Fuego además del idioma, el mestizaje, la yuca, papa, cacao y maíz, ha sido la corrupción, el caudillismo, el militarismo y la búsqueda insensata y enfermiza de la igualdad, mientras esos que levantan banderas de igualdad a favor del pueblo se hacen inmensamente ricos a expensas de su pobreza, una versión latinoamericana de independencia sin independencia. (*) hay que señalar que esa vida republicana, en el caso venezolano, esta llena de asaltos, obstáculos que pueden resumirse con un siglo XIX de guerras, conflictos, montoneras, rebeliones y uniformes, un siglo XX que nos agarró de cachuchas, dictaduras, rebeliones, golpes, petróleo, 40 años de democracia imperfecta y chavismo, al siglo XXI aun no entramos, por culpa de golpes, rebeliones, caudillos, militares y políticos corruptos, todo lo cual nos ha llevado, aunque nos duela afirmarlo, a pasar de una sociedad venezolana a otra sociedad, barriozolana, y que no se ofenda nadie, que el termino no se usa en sentido peyorativo, sino sociológico, pues el barrio y sus valores se desbordaron, cosa que ha convenido, de nuevo, a políticos y militares, que han sido los únicos beneficiados del bochinche, desde que Miranda señaló con esa cualidad la traición. A este país lo jodimos todos…

DANIEL DE SIMONE
14 de junio, 2017

Apuesto lochas a puyas q si esos verdes revisan el arbol genealogicode su familia “minimo” tienen origen Español… la verdad que la estupidez a veces no tiene limites…

Carlos
14 de junio, 2017

Apreciado Sr. Dumont, lamento mucho lo que le pasó. Leo en el excelente artículo del Sr. Mata que Ud. lleno a Venezuela en 1986 y decidió quedarse. Yo nací en Caracas mucho antes, y por eso me animé a escribirle para contarle que los venezolanos no siempre fuimos así en lo que nos hemos y nos convirtieron hoy. En la Venezuela de los 60s, me cuesta creerlo a mi mismo, uno podía dormir con las puertas de sus casa abiertas, el carro en la calle y no le pasaba nada. La gente súper-amable y respetuosa, le ofrecían los buenos dias al caminar las aceras. Nada de ésta delincuencia ladrona que nos gobierna, mucho menos uniformada. En los 80s cuando Ud. llega, en Caracas sólo nos quedaba el Metro como vestigio de esos años bonitos. Lamentó que los GNBs le robara su moto y le gritaran lo Ud. menciona. Afortunamente un pequeño grupo se anima a luchar en las calles contra la barbarie política que nos ha tocado vivir estos últimos 18 años, por nuestro país. No perdamos el horizonte, hay esperanza.

Asagi Ryuu
15 de junio, 2017

Sr este pais al que usted llegó en 1986 m ya no estiste.

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