Blog de Pedro Plaza Salvati

Matar un ruiseñor y la reacción de Borges; por Pedro Plaza Salvati

Por Pedro Plaza Salvati | 29 de junio, 2017

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Estupefacto ante la escena protagonizada por el Coronel Vladimir Lugo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional, cuando le exigía una explicación sobre la presencia militar en la sede del Poder Legislativo, no pude dejar de asociar el hecho con un pasaje de Matar un ruiseñor, la clásica novela de Harper Lee, una de las primeras y de las más leídas en relación al tema de la discriminación racial en los Estados Unidos. Me recordó, específicamente, la escena de la película basada en la obra, en la que a Gregory Peck, personificando al abogado Atticus Finch, lo escupen en la cara. Se me quedó grabada en la memoria cuando, de pequeño, la vi por primera vez. No podía comprender bien que a un hombre al que le escupieran a la cara no tuviese ninguna reacción física de defensa o retaliación.

Atticus es viudo y tiene a su cargo dos hijos: Jem, el niño, y Scout, la niña. Es un hombre de claras convicciones morales y acepta algo inusual para la época: la defensa de Tom Robinson, un hombre de raza negra acusado de violar a una mujer blanca de nombre Mayella Ewell. La novela se desarrolla en Alabama a principios de los años treinta durante la Gran Depresión y está narrada desde el punto de vista de Scout. Ella, con solo seis años, tiene mucha sensibilidad pero es a la vez impulsiva y a menudo se cae a golpes con sus compañeros del colegio. Luego de una de esas peleas Atticus le dice:

—No quiero que pelees. Nunca quiero que pelees. Te prohíbo que pelees.

A pesar de que es claro que el juez y todos los presentes en el juicio saben que Tom Robinson es inocente, el jurado lo declara culpable por los prejuicios raciales. El verdadero violador había sido el padre de la víctima, Bob Ewell, un borracho del pueblo. Y aunque hayan condenado a Robinson a prisión y lo hubieran matado ese mismo día en extrañas circunstancias cuando lo trasladaban a un calabozo, Ewell se siente humillado por la descollante defensa de Atticus (al que llama nigger-lover), y que lo evidencia ante todo el pueblo como el verdadero abusador de su propia hija.

Cuando Atticus se dirige a dar la mala noticia a la esposa de Robinson de que acababan de matar a su marido, se aparece Ewell, pide que Atticus salga de la casa y cuando lo tiene enfrente le escupe la cara. En la película podemos ver cómo Gregory Peck se le queda viendo, lleva la mano hacia el traje (como para sacar un arma) pero toma más bien un pañuelo con el que se limpia la cara. No dice nada y se monta en el carro ante la mirada de su hijo Jem que presencia todo con perplejidad. ¿De qué clase de estatura moral estaba hecho este abogado Atticus para no responder físicamente a semejante humillación? En una parte del libro recuerdo que Atticus explica que era preferible que se dejara escupir a que le diera una nueva paliza a Mayella Ewell. Pero más que todo podemos interpretar que actuaba cónsono son sus principios (“No quiero que pelees. Nunca quiero que pelees. Te prohíbo que pelees”).

El Coronel Lugo, al estilo caribeño y no del sur racista de la época en Estados Unidos, pero sembrado del mismo sentido de odio y superioridad, insulta a gritos al presidente de un Poder Público, lo empuja por el pecho y por la espalda, de una manera degradante y seguramente, como indicó José I. Hernández, “compromete la responsabilidad penal personal del agente y la responsabilidad institucional”. ¿Es esto más o menos humillante que si le hubiera escupido en la cara? Borges le dice a Lugo:

—Yo soy el presidente de la Asamblea.

—Y yo soy el Comandante de la unidad. Usted puede ser el presidente de la Asamblea, pero yo soy el Comandante de una unidad militar —responde Lugo sacudiendo con violencia su brazo de arriba abajo.

—¿Y tú crees que gritándome?…

—Le agradezco que se retire. Usted puede ser presidente de lo que sea. Le agradezco se retire. Ya hablé con usted. No, no, no importa. ¡Yo manejo mi conflicto como me dé la gana!

Primero lo empuja por el pecho. Borges se voltea evitando el forcejeo. Y cuando le da la espalda para salir —como ha sido la actuación de los guardias nacionales durante la represión (atacar por la espalda, a quemarropa, contaminando los cartuchos con metras y tuercas, ejecutando lanzamientos prohibidos en línea recta de proyectiles lacrimógenos)— lo empuja como si lanzara un chorro de agua a un manifestante desde una ballena. Borges se voltea con asombro, no reacciona, no se limpia la saliva metafórica de los empujones y sale del recinto.

Al mismo tiempo que asociaba la reacción de Borges con la reacción de Atticus, ambos abogados por cierto, uno un personaje de ficción el otro real, no puedo dejar de pensar en el significado del título de la novela, porque eso es lo que las fuerzas del orden público en Venezuela han estado haciendo cuando se cumplen 90 días de protestas: matando ruiseñores. En un momento en que comen juntos Atticus le dice a Scout que no hay nada más sagrado que un pájaro ruiseñor, que vive para dar alegrías a los humanos, que es un pecado acabar con su vida. El ruiseñor es un ave que se distingue por encima de las demás, por su gran registro de silbidos y tonalidades, cantos variables, melodiosos, desconcertantes y que hasta tiene el hábito de cantar inclusive cuando las otras aves han callado. Tom Robinson es un ruiseñor al que condenan injustamente y luego asesinan. En el fondo la novela trata sobre la pérdida de la inocencia y la justicia racial. Y uno piensa en los jóvenes que han muerto por Venezuela, esa bandada de ruiseñores, con su inocencia y su canto, en busca de una justicia (Yo soy libertador) que se traduzca en el fin de la dictadura.

Ese mismo día las opiniones en las redes se encontraban divididas: unos se sentían humillados y comentaban que Borges no “tuvo las esféricas” de mostrar una posición más airada y firme, y otros decían que había hecho lo correcto al no reaccionar con mayor fuerza. Eso es materia de interpretaciones pero lo que sí es un hecho es que Borges, al no reaccionar, colocó aún más en evidencia cómo la dictadura ha puesto la bota militar sobre todas la instituciones. Esa escena simboliza el dilema de Venezuela de los últimos dieciocho años. Borges se convirtió en tendencia mundial en Twitter esa misma noche y hasta fue entrevistado, como primera noticia-análisis al día siguiente, por la quintaesencia de los periodistas de guerra de los Estados Unidos: Christiane Amanpour. ¿Habría esta importante entrevista ocurrido si Borges hubiera alzado la voz, manoteado y hasta irse a los golpes con alguien de un rango y calificación moral y jerárquica infinitamente inferior a la del presidente de la Asamblea?

Por otro lado, María Gabriela Chávez, escribe y opina en Twitter en relación al hecho Borges-Lugo: Pa’ que respete, pues!!! Avalar la actitud y el uso de la violencia de un coronel desconociendo e irrespetando a una de las cabezas de los Poderes Públicos, significa directamente que para la hija de Chávez, haciendo honra a la herencia del padre, considera que lo militar está siempre por encima de lo civil y, en el fondo, no respeta la separación de poderes ni ningún sentido de justicia, se coloca ella y todos los defensores de la cúpula chavista actual al mismo nivel que los racistas sureños que lincharon al pobre ruiseñor de Tom Robinson.

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Pedro Plaza Salvati 

Comentarios (46)

Igor José Ramones Paez
29 de junio, 2017

Excelente artículo! Se necesita mucho temple moral para actuar como lo hizo Borges ante la degradante acción de ese coronel

luis villafane
29 de junio, 2017

Borges mantuvo lA COMPOSTURA ANTE LA salvajada militar que no

Estelio Mario Pedreáñez
29 de junio, 2017

Los venezolanos sentimos verguenza, tristeza e indignación ante nuevo ejemplo de la barbarie, la vileza, el atraso y el primitivismo enseñoreado en Venezuela. Ese violento desvarío, junto a los asesinatos en las protestas políticas, a las torturas y golpizas, a toda la canallada que reportan los medios de comunicación y las redes sociales, reflejan la podredumbre que impera en nuestra sufrida Venezuela. ¿Cuánto territorio perdió Venezuela bajo la mirada cobarde de unos dictadorzuelos? ¿Cuántos guerrilleros extranjeros actúan impunemente extorsionando, matando y traficando drogas en Venezuela y no solo en las fronteras? ¿Cuánto dinero malgastado en armas que jamás han sido empuñadas ni usadas para enfrentar una agresión de fuerzas militares o guerrileras extranjeras, pero sí para reprimir a civiles desarmados? ¿Cuándo se olvidó el ejemplo de Simón Bolívar y el pueblo venezolano que en 15 años de guerra contra los Ejércitos del Rey de España se libró Venezuela de gobernantes extranjeros?

Kondorito Konstitución
29 de junio, 2017

Años ha, un militar de alto rango, de confianza del presidente numeralAquiNoSeHablaMalDeChaveztodopegadito, acompañado de varios militares armados, irrumpe en un depósito de mercancías, de propiedad privada, y ante un empleado civil, le roba una malta porque le da la gana, se la toma a temperatura ambiente, y luego eructa sonoramente pa’ que respete, pues. Todo ello en vivo y en directo. Nada nuevo bajo el sol.

MARIA M SOSA
29 de junio, 2017

Un aplauso para este estupendo articulo, me encantó, felicitaciones señor Plaza!

pancho pepe
29 de junio, 2017

Un gran artículo sin duda alguna. Muy bien estructurado y con una gran reflexión sobre nuestra tragedia institucional actual.

Abdón Ernesto Morales Robles
29 de junio, 2017

Creo que debes releer la obra..m

José luis Alvarez Biord
29 de junio, 2017

Excelente.

Nelson Daló
29 de junio, 2017

Eso sólo demuestra, después de haber visto a oficiales como al Coronel Lugo que hay que eliminar a la GNB. La ¨B¨ de Bolivariana les queda demasiado grande. Hay que seguir los pasos de Costa Rica que eliminó a este tipo de ejército armado. Supuestamente defienden al pueblo. Pero lo que en realidad hacen es humillarnos. Borges representa al pueblo y s militares deben estar subordinados al poder civil. No para caeles a empujones. Veremos que pasa con este Coronel.

Rafael
29 de junio, 2017

Falta que hace Páez, que callen las armas y que se levante la voz de la asamblea …….

Hans Graf
29 de junio, 2017

GRACIAS…la gente inteligente como usted, hace que lo incautos como yo logremos entender lo que pasa. genial referencia. Apenas vi el titulo, comencé a leer, recordé la película y es el mejor ejemplo….

Yelitza perez
30 de junio, 2017

Borges, eres grande y seguramente le predicas tu acritud a tus hijos “no debes pelear”, los Ruiseñores trinan con la belleza que Dios les otorgó”. Borges mi RUISEÑOR. La vida y Dios te recompensarán y bendecirán grandemente. Adelante Rey de Ruiseñores. Tu ejemplo lo predicaré. Mis nietos porque esta historia quedo en el alma de los LIBERTADORES de este tiempo histórico que está pariendo nuestra amada Venezuela. Aplausos de pie RUISEÑOR de nuestros tiempos. Fuerza y Fe, querido líder, porque la esencia de un hombre se mantiene intacta en su valentía y no en las bravuconadas de un pobre ser como ese que te agredio.

Cecilio Figueras
30 de junio, 2017

Excelente su escrito sr. Pedro Plaza Salvati y su simil es extraordinario y ese tipo de comportamiento es absolutamente fuera de serie. El sr Julio Borges demostró su alta calidad moral, humana y capacidad de aplomo y serenidad. Felicitaciones tanto al sr. Plaza como al sr. Borges

Mirtha Durand
30 de junio, 2017

Nadie pedía que lo golpeara pero por lo menos podia haberle respondido haciéndole ver su degradada actitud.

Iñaki Matanza
30 de junio, 2017

“Pa’ que respete, pues!!!” … dice un miembro de la familia real.

Respeto. Esa no es la palabra adecuada que exige en tan triste expresión la triste vástago de tan triste padre; probablemente no sabe lo que significa. Lo que realmente pide, como su padre, como tantos otros, es miedo. Miedo de otros para esconder el propio.

Saludos a todos, en especial a Borges.

Roberto Arocha Larrazabal
30 de junio, 2017

Excelente artículo Pedro, y para rematar tu idea, me tomo el atrevimiento de asegurar que más que una humillación, este episodio es otro más del teatro del absurdo que vivimos los venezolanos día a día. El termómetro de la situación lo vemos en lo que piensa la malviviente heredera del insepulto. La república herida de muerte y no hay medicos.

jaime lascarro
30 de junio, 2017

Excelente articulo, es una nitida radiografía a lo que le está pasando a Vzla y lastimosamente los tigres no se vuelven vegetarianos y mucho menos este prospecto de coronel.

Rolando Peña
30 de junio, 2017

Excelente articulo, 100% de acuerdo, lo felicito, saludos.

Johnny Torres
30 de junio, 2017

Buen articulo. Yo eliminaría el último párrafo dónde está la anécdota de la hija de Chávez. Ninguna otra podría haber sido su reacción o la de cualquier otro chavista, y le quita majestad al articulo mencionando a una personita sin importancia.

Zoraida
30 de junio, 2017

Que buen análisis! Muchas gracias por relatar de manera tan elegante semejante exabrupto, uno más de los que ya nos han acostumbrado a presenciar, pareciera que no tienen límite para sus depravaciones.

pedro vargas ponce
30 de junio, 2017

El ciudadano Borges actuó con la dignidad y el honor del cargo que ostenta, —No quiero que pelees. Nunca quiero que pelees. Te prohíbo que pelees, debería ser un lema a tomar en cuenta, cuando el agresor es un desdibujado pseudomilitar camuflajeado de hombre , sin honor y sin dignidad, o cualquier otro que no merezca ser escuchado o confrontado , por alguien de mayor estatura moral y cultural… Borges, hizo lo que tenía que hacer y no darle el gusto a los esbirros de la provocación ,,ya el mundo sabe quienes son, quien es , quien perdió por KO, vivimos el mundo del ciberespacio, y hay que recordar que la justicia y la historia no prescriben….esa saliva no mancha, solo deja pruebas irrefutables.

Alejandro
30 de junio, 2017

Tremendo escrito, sinceramente lo felicito.

Luis Piñeros
30 de junio, 2017

Esta tan claro y evidente este extraordinario mensaje que se podría decir que sobran las palabras para dar una opinión más certera y precisa.Particularmente aplaudo la conducta de Julio Borges así como recrimino acremente la perversa y estúpida conducta de este miserable militarillo.Llegará el tiempo en que tendrán que pagar caro por tanta perversidad,infamia y desvergüenza. Así de sencillo.

jorge
30 de junio, 2017

Enfrentamiento entre la Venezuela militarista que ha sido Venezuela durante tanto tiempo de su historia y la Venezuela civilista que deseamos, o Doña Bárbara contra Santos Luzardo.

Yolanda
30 de junio, 2017

Excelente articulo, claro y lleno de similitudes. En lo personal creo que la actitud de Borges fue la mejor. El militar esperaba que le devolvieran la agresion y con ello dejar en evidencia que la oposicion es violenta, sin embargo Borges con una gran inteligencia dejo al descubierto lo que quien escribe tan bien detalla. Capitulo aparte para la hija del insepulto, lamentablemente no tiene altura moral para criticar o para avalar actitudes a menos que no sean de la manada de hienas que dejo de herencia su padre. Siempre habra seguidores y detractores, en este momento creo que sencillamente Borges no le hizo la cama al gobierno.

José Rivera
30 de junio, 2017

Excelente artículo Pedro, bien escrito y a mi manera de ver acierta en el intento de poner en contexto lo ocurrido, con la situación política actual del país. No te decantas por las posiciones extremas y al final deja intuir una empatía con la reacción de JB. Difiero en la comparación de JB con Atticus. Este actúa en forma consciente y apegado a una sólida formación moral. En el caso de JB, da la impresión que esta totalmente sorprendido con lo que ocurre. Es un barco a la deriva, arrastrado por la fuerza del viento el cual toma el rumbo correcto por simple acción del azar, no por la acción premeditada del capitán que sextante en mano coloca el navío en la ruta deseada. Por supuesto esta es mi interpretación, basada en lo que vi, pues ni conozco a JB, ni tengo manera de saber que guió su reacción. En este instante crítico resulta importante la percepción que el ciudadano de a pié, tenga de lo ocurrido, lejos de los análisis más profundos. Esta mañana mientras hacia cola en el mercado de Guaicaipuro para comprar masa para arepas, muy buena por cierto, con asombro pude escuchar como ese pequeña muestra de “pueblo” descalificaba su acción, aún cuando se declaraban en contra del oficialismo. Mi preocupación es que las masas no se suman al débil, en materia política. Quizás sea esa naturaleza mesiánica que tantos males nos ha causado, pero lo cierto es que la reacción de julito no causó el furor que muchos quisiéramos y paradójicamente la acción del patán se sobrevalora y justifica (no sólo por María Gabriela). Sigo pensando lo mismo. JB reaccionó como JB y me encantaría saber cual hubiese sido la reacción de un Pizarro (por ejemplo) ante esa misma situación. Y digo Pizarro, porque es el futuro posible.

Rosa Leamus
30 de junio, 2017

Magnífica su pluma, exquisita interpretación de los hechos.

paulo sousa
30 de junio, 2017

muy interesante comparación, mejor excelente. sin embargo creo que Borges debió mantenerse en su posición. el preside la casa del pueblo y tine el deber de defenderla a todo costo. no era pelear o insultar era simplemente no acceder a retirarse por su propia iniciativa al menos, nunca darle la espalda al agresor, quien se debería ir era el milico, nunca el presidente de la asamblea, seguro igual le agreden pero en otra posición. igual los senores diputados ninguno asumió la defensa adecuada de la casa de la democracia, nunca de los militares

EduArdo Escalante
30 de junio, 2017

NUNCA ANTES UNA INSTITUCION MILITAR LA GUARDIA NACIONAL BOLIVARIANA HABIA DRSPRESTIGIADO TANTO EL ESTAMENTO MILITAR. DA PENA Y TRISTEZA LA ACTUACION DEL UNIFORMADO LUGO TIPICO PREPOTENTE MILITAR ANALFABETA MENTAL

Mariahé Pabón
30 de junio, 2017

Prodavinci es mi alimento cotidiano porque me acerca a toda esa gente que escribe bien y me lleva de la mano por todos los caminos que pisan y sufren los venezolanos.Hoy disfrute leyendo a Pedro Plaza Sabatino sus dos crónicas sobre la polémica reacción de Julio Borges y la figura del admirado Leonardo Padura. Gracias por darme la oportunidad de entrar a esta casa del pensamiento con tanto colaborador de lujo.

Jose Pirela
1 de julio, 2017

Venezuela bárbara

Después de 200 años de “República”, los venezolanos no hemos sido capaces de erradicar la barbarie. Peor aún, la hemos masificado a través de la educación. Hemos cultivado lo militar sobre lo civil. La imagen que guarda mi memoria es la del “Presidente” civil respaldado por cuatro generales cada vez que se dirige a la nación. Es la imagen que se vende: es la autoridad de la fuerza la que manda. Así la autoridad de los votos y de la Constitución se esfuma después de los comicios. La otra imagen que no logro borrar de mi mente, que más que grosera fué grotesca, la humillación que le propinara un teniente coronel al Presidente Caldera y a la Constitución vigente. Fue la imagen que quería grabar Chávez en la población: ahora es la fuerza la que va a mandar, los civiles no sirven. Y es lo que estamos viviendo: la barbarie sobre la civilidad.

Romulo Maldonado
1 de julio, 2017

No comparto del todo lo que usted dice. En estos años de revolución se ha dicho mucho de la posición de la oposición como de bailoterapia. Tantas marchas y desde la época de Chávez fueron avanzando en su proyecto. Es la caída del precio del petróleo que cambia el panorama. Suena bonito decir que este militar no tiene el nivel moral que Borges, que quedó en evidencia, pero, logró su objetivo. Lo mismo que en la película, el hecho es que Robinson murió y el borracho sigue disfrutando de la bebida.

Jose Pirela
1 de julio, 2017

República Civil

La República la actualizan cada día los ciudadanos. Son los ciudadanos creando nuevos conocimientos y modos de aumentar su eficiencia para aumentar ingresos y divisas lo que construye y desarrolla la República. No son los militares; estos repiten todos los días los mismos ejercicios de guerra, consumiendo los ingresos que producen los ciudadanos.

Por qué Venezuela tiene más generales que EEUU? y el pueblo come de la basura. Somos el país de lo absurdo. Nos debemos considerar República Democrática?

Sandra
1 de julio, 2017

Gracias por su excelente artículo. Al ver la actuación de Borges recordé lo que dijo el rey Salomón en el libro de Proverbios 16:32 a saber: “Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.” ¡Cuánto ejercicio de dominio propio se requiere para actuar de esa manera! Por otra parte, considero que Borges entendió perfectamente que estaba ante la presencia de un GORILA y era inútil perder su tiempo con él y con el uso de la fuerza y el lenguaje procaz hubiese insultado la Majestad del Cargo que ostenta.

Elsie
1 de julio, 2017

Lo felicito por su escrito y a Borges representando su cargo. Felicitaciones.

Marta Blanco
1 de julio, 2017

Muy bueno su articulo, pero yo sigo pensando que no podemos tratar a esos asesinos como demócratas, nunca lo serán. Hay que tener mucha malicia para tratar con esa gente. Todo estaba preparado, era un episodio de Loco Video Loco. El provocador que lleva las cajas del CNE y espera la reacción de Borges y de las diputadas. Lo peor es que Maduro combino el video de Borges con uno del Chavo del ocho cuando Don Ramón le dice que se vaya, y, el publico de galería muerto de la risa. No Srs. esto que esta pasando es serio, y el gobierno o ha convertido en una radio rochela, la verdad es que no me hubiera gustado en los zapatos de Borges, pero yo creo que si hubiera reaccionado, aunque sea un “no me toques”.

javier r
1 de julio, 2017

Excelente muy bueno su articulo me dio otra vision de los hechos. felicitaciones

Pedro Plaza Salvati
1 de julio, 2017

Estimados lectores,

Me siento muy afortunado y agradecido por la lectura del artículo y por sus comentarios. Me honra que el texto sirva como punto para discernir ideas y puntos de vista.

Un abrazo,

Pedro

Zen Ten Xiao
1 de julio, 2017

Repudió la actitud arrogante del cuadrúmano, pero carajo Borges, y permítanme la expresión, tú sabes que afuera hay jóvenes poniendo pecho y gónadas pa´enfrentar los mismos esbirros….pero ya sabemos que sobre las emociones hay muchas variables, muchas difíciles de manejar, el dolor lo lloras, la rabia la gritas, pero el miedo, el miedo paraliza, y el que esta picao de culebra hasta del bejuco se asusta. El episodio es trágico, por los excesos del gorila y las faltas del calmo.

Roberto Gutierrez
2 de julio, 2017

Excelente simil, aunque romantico en cuanto a la esencia, pero adecuado.Lo que debemos entender,pues a gritos no los vienen restregando en la cara desde hace años es el talante de los individuos que detentan el gobierno, y no digo poder porque seguimos sin darnos cuenta que el poder lo tenemos todos los que nos oponemos a esa forma de dirigir el pais,y que desde hace mucho tiempo somos BORGES. Esa educacion y principios inculcados en el transitar de la maltrecha democracia que ejercitamos, nos ubicaron en esa zona de confort ,que este proceso se encargo de arrebatarnos.La actitud del gorila castrense no es cosa de la cual debemos asombrarnos,todo lo contrario es la respuesta del revanchismo, de la retaliacion, de la venganza social. La marginalidad encontro su CASA CLUB en las FFAA, y si no asumimos la defensa de la majestad de la republica, no solo empujones e insultos vamos a recibir,lo triste fue el revuelo de un acto semejante,y no la indignacion de los muertos de ese dia.

Alejandro
2 de julio, 2017

No sabemos en verdad qué habrá pasado por la cabeza de Borges en ese momento. Sin embargo, lo importante es que hizo bien al hacerlo conocer a la comunidad internacional, que cada vez ve más patente la naturaleza dictatorial del régimen. Sí, es posible que un buen sector del pueblo llano, inclinado a la violencia, la impulsividad y esa lógica machista haya visto esa reacción con desprecio. Pero qué habríamos ganado con una reacción violenta de Borges? El gobierno habría podido ganar argumentos para descalificar a la oposición como violenta y probablemente lo habrían metido preso.

luisa cristina landaeta hurtado
2 de julio, 2017

Muy buen artículo. Sin embargo, yo creo que Borges, manteniendo su altura moral, y sin usar ninguna actitud contraria a la ética, pudo haber sido más firme y recordarle a este militarzuelo, su deber de defender a los miembros y personal de la AN. Pudo exigirle que no lo tocara, en fin, pudo haber tenido una actitud más firme y decidida, más acorde con su investidura siendo él la máxima autoridad de la Asamblea Nacional.

Sandra Addari
2 de julio, 2017

Muy buen artículo, así se comportan los que tienen valor, no se rebajan y reconocen las batallas que no merecen ni una gota de sudor.. valor, seremos libres.

Epifanía Gil
4 de julio, 2017

Increíble que algunos parecen estupefactos ante el empujón que el Coronel Vladimir Lugo dio a Borges, pero les resulta realismo mágico, y hasta surrealismo, el terrorismo que invade a algunos Municipios. Esos algunos nada dicen al respecto. Definitivamente… definitivamente… (suspiro)…

felix
4 de julio, 2017

Lo que yo vi fue un hombre sumiso frente a unos jovenes que con un coraje que no posee la clase dirigente del momento.Mas alla de los reencuadres de este tipo como civil senti verguenza y asco por esa clase politica

Zoraya
10 de julio, 2017

Excelente artículo! El comportamiento del presidente de El Congreso enfatizó la marcada diferencia que existe entre ‘El Pran de la Guardia’ y Julio Borges.

La actitud prepotente, provocadora, falto de educación de ese ‘militar’ es característico de casi todos los personajes del régimen. Este individuo es la versión masculina de la ministra de las cárceles.

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