Blog de Willy Mckey

Maduro vs. Dulbi (o “El fracaso de la burocracia un domingo por la tarde”); por Willy McKey

Por Willy McKey | 8 de febrero, 2017
Fotografía de VTV

Fotografía de VTV

Dulbi Tabarquino tiene 16 años. Todavía no ha tenido oportunidad de votar. No parece una agente infiltrada por alguna estrategia opositora, sino una adolescente que estudia en Guarenas y que podría graduarse de bachiller este año. Forma parte de los invitados a esta emisión del programa dominical que ocupa los fines de semana del presidente. Está nerviosa. Se nota porque comienza diciendo “Buenos días” cuando ya ha pasado el tiempo en su silla como para tener que decir “Buenas tardes”. El presidente hace una pequeña broma. Se esfuerza por mostrarse jovial, cercano. Dentro de la retórica de las últimas dos décadas, es lo que debe intentar parecer un presidente. Sin embargo, Dulbi Tabarquino no puede parecer sino ella misma: una adolescente que estudia en el Liceo Benito Canónico.

Debió prevenir que algo se le pondría en contra cuando la jovencita dijo que su asignatura preferida era Matemáticas. Alguien que sabe sacar cuentas también sabe despejar incógnitas y consigue la manera de resolver problemas. Una vez más no lo vio venir: a su orden de “Pásenle un micrófono a Dulbi”, Nicolás Maduro empezó una batalla de la cual no podría salvarlo ningún escapulario retórico.

—Presidente, el [liceo] Bénito Canónico necesita mucha ayuda de usted y del gobierno bolivariano y revolucionario de Venezuela, ya que tenemos problemas con la infraestructura, nos han robado muchas veces, ahorita no tenemos portón…

El presidente intenta interrumpirla. Alza la voz. Su micrófono está apagado y la única voz que se oye en directo es la de la joven Tabarquino. Es necesario interrumpir la denuncia, pero no se oye lo que dice el presidente, al menos hasta que el micrófono recoge el audio de ambiente y se escucha la pregunta interruptora: “¿Dónde queda ese liceo?”.

Y toda pregunta que no se hace por una duda legítima siempre puede volverse en contra cuando la respuesta es poderosa:

—Aquí abajito… aquí abajito.

La respuesta pone en evidencia la candidez de Dulbi. Será imposible adjudicar esto a una maniobra de imperio o la politización de una tragedia. Era una niña aprovechando la oportunidad de hablar con el hombre que hoy representa a ese Estado que no los escucha ni los acompaña. Su respuesta “Aquí abajito” puso en evidencia que quienes han desplegado todo el aparataje comunicacional que hizo posible emitir una transmisión en vivo desde Guarenas no conocen los problemas de la comunidad, no saben dónde están parados.

Y a veces en la política ése es el único requisito: saber dónde estás parado.

Los aplausos de los presentes intentan distraer la denuncia, convertirse en un salvavidas y disolverla en el ruido. No lo logran. Menos cuando el hambre hace su aparición en la voz de Dulbi:

—También necesitamos nuestro comedor, porque tenemos cuatrocientos cincuenta estudiantes que no tenemos ni desayuno ni almuerzo en el liceo.

La dinámica que ha llevado esta conversación se transforma en un balde de culpa que está a punto de volcarse encima de él. De nuevo se nota en el presidente la urgencia por interrumpir. Y una vez más prefiere el riesgoso recurso de la pregunta hueca:

—¿Pero por qué no lo tienen?

De pronto, a través del canal del Estado, acabamos de ver que el Presidente de la República le devuelve una pregunta a una adolescente, como si la denuncia le pasara por encima. Sin embargo, esa falla grave en el sistema público educativo que testimonia el fracaso del modelo a apenas unas calles de ahí está a punto de mutar (nuevamente) en respuesta poderosa:

—Porque nos suspendieron el sistema hace como dos años. Nos suspendieron el sistema del comedor.

La tercera pregunta hueca (es decir: que espera una reacción específica y no proviene de una duda legítima) ya resulta en una estrategia retórica que pretende sacudirse la culpa, hasta el extremo de hacerle creer a la víctima que es culpable de su desdicha:

—¿Y ustedes qué han hecho?

—Hemos hecho las solicitudes, pero no hemos tenido respuesta.

—No se pueden quedar en la solicitud. Ustedes se tienen que movilizar. Ir a la calle. Que se sienta su palabra, ¿me entiendes? Y conquistar su derecho…

Movilizarse. Ir a la calle. Conquistar su derecho. Eso dijo.

El Presidente de la República acaba de decirle a una niña que seguir los canales regulares es inútil. Acaba de decirle que su gran error fue no poner en evidencia, mediante alguna manifestación en la calle, las fallas del gobierno que él preside. Acaba de reconocer el fracaso de la burocracia revolucionaria un domingo por la tarde.

Luego intenta reparar su extravío hablando de autogestión, de conucos, de espejismos. No sabe reaccionar cuando una nueva respuesta confirma que Dulbi y sus compañeros ya hicieron su tarea. Que son ellos quienes han fallado. Que aquí ya todos han hecho lo que les tocaba, menos ellos, menos los suyos. Sin embargo, hubo una pregunta hueca más:

—¿Qué le hace falta a la infraestructura, además de pintura?

—La azotea se está cayendo. Una parte del techo tiene un hueco y se está cayendo.

—Eso es una tarea para el viceministro Carlos Vieira. Váyase en este mismo momento con los estudiantes y con la directora de la unidad educativa y me traen un informe ahorita mismo, ya, antes de terminar el programa.

Ante lo inútil del mandato, por lo menos que parezca que alguien manda. Nicolás Maduro intenta arrancar un nuevo simulacro: que parezca que algo pasa, para que no pase nada. Asigna una tarea. Escoge al indicado. Pretende. Intenta. Parece. Y ahí fue cuando Dulbi Tabarquino hirió de muerte al espejismo de la eficacia revolucionaria.

—Ya entregamos el informe donde decimos lo que necesitamos en el liceo. También necesitamos luces, necesitamos pupitres porque a veces somos muchos los estudiantes y no tenemos suficientes pupitres. Necesitamos el comedor, de verdad, porque eso nos ayuda. Ya muchos estudiantes se nos han desmayado en el liceo. ¡La seguridad! Que es muy importante que no sólo ayuda al Benito Canónico sino a las personas de Rosa Mística, a la comunidad y a los diferentes liceos que están cercanos también…

Ella sabe dónde está parada. Y no iba a desaprovecharlo.

Dulbi Tabarquino no trataba de ridiculizar al Gobierno. En sus palabras es evidente que cree que podrían hacer algo. Ha hecho todo esto para darles una oportunidad. Otra oportunidad. Sin embargo, con apenas esta última intervención y antes de que le retiraran el micrófono, ha logrado resumir cada uno de los fracasos del modelo que le quedan cerca de su vida.

Y entonces la confesión final del fracaso:

—Yo lo que lamento de esto es que haya tenido que venir para acá para yo saber esa verdad.

¿Cuál es la verdad que desconocía Nicolás Maduro, el principal vocero de la revolución, de todas cuantas le hizo saber Dulbi? ¿No sabía que hay niños desmayándose de hambre en los planteles? Pues ahora será imposible esconderlo y ya llegó hasta su plató televisivo. ¿No sabía que desde hace dos años un liceo en Guarenas no tenía comedor? Debe haber algunos otros, de modo que lo que sigue a enterarse es sencillo: se busca al responsable y se le exige que ponga el cargo a la orden. ¿No sabía que la matrícula escolar es un número por encima del inventario de pupitres? Pues que preste más atención: Dulbi le dijo que eso pasa sólo a veces. Es probable que esos días en que los pupitres sí alcanzan es porque sus compañeros están en colas por comida. ¿No sabía que el país entero está oscuro apenas el sol se va? ¿Desde cuándo no sale de su círculo privadísimo de informes y reportes aparentemente llenos de vacíos?

Hay que tener cuidado con estas preguntas, porque también podríamos estar ante un calco retórico. Hugo Chávez Frías, su antecesor, logró durante mucho tiempo evadir la culpa y lanzarla río abajo, donde viceministros y directores se encargan de esconder los fracasos de las políticas.

Sin embargo, en ese último lamento presidencial hay una falacia evidente: no tenía que llegar hasta esa niña de Guarenas para “saber esa verdad”. Tenía que haber gobernado para evitar que una catástrofe se convirtiera en la única verdad alrededor de Dulbi Tabarquino, una niña de 16 años que nunca ha votado en ninguna de las elecciones que forman parte de su biografía, pero que empieza a tener razones para movilizarse, ir a la calle, conquistar sus derechos. En fin: seguir el consejo que le dio el presidente un domingo en la tarde, cuando reconoció el fracaso de todo, de tanto.

Willy McKey  Parte del equipo editorial de Prodavinci. Poeta, escritor, docente y editor de no-ficción y nuevo periodismo. Especialista en semiología política y conceptualización creativa. Puedes leer más textos de Willy McKey en Prodavinci aquí y seguirlo en twitter en @willymckey Haga click acá para visitar su web personal.

Comentarios (36)

Petrusco
8 de febrero, 2017

¿Una queja así en vivo por televisión de una estudiante frente a un presidente ante, por ejemplo Carlos Andrés Pérez o Jaime Lusinchi o Rafael Caldera? ¡Impensable!

La soberbia de los políticos de la llamada “Cuarta República”, hoy en día vendida por los ilusionistas del mercadeo anti-chavista como la época de la democracia ejemplar y el país pujante, cuya mediocridad, corrupción e ineficiencia nos trajeron en buena parte adonde estamos hoy en día, jamás aceptó un show semejante.

Era la era del anquilosamiento político, de la arrogancia del bipartidismo. Esa “democracia ejemplar” tenía completamente silenciada cualquier protesta, cualquier queja, cualquier reclamo.

McKey usa esta anécdota para criticar, como siempre, al gobierno al cual él adversa en forma entubada, pero valga la oportunidad para reflexionar sobre ese silencio que aplastó la disidencia estudiantil en todos esos años previos al chavismo. Eso no se olvida.

cesar boscan
8 de febrero, 2017

Tiene 16 años osea, nació en esta república, la quinta….

DaviloC
8 de febrero, 2017

Cuando las palabras y la inocencia se unen para crear una arma destructora de mentiras.

JAMES RUNNER
8 de febrero, 2017

Dulbi Tabarquino, votante o no, somos todos. El sistema, de ellos, fracasó, se viene lo inevitable. Katniss Everdeen vs. President Snow, nuevamente frente a frente. El Reality show está vez es en Venezuela.

Heclist Blanco
8 de febrero, 2017

Excelente artículo. Realmente esa niña supo aprovechar la oportunidad que tuvo para intentar algo más por su comunidad educativa, un último recurso, y sin buscarlo dejó en evidencia la ineptitud y el desgobierno del Ejecutivo. Así de imposible es para todos, incluidos los personeros del gobierno, evadir la realidad del país.

Eddy León Barreto
8 de febrero, 2017

Una crónica sensible para que no se olvide cómo desgobierna un presidente inepto.

Pedber Valrod
8 de febrero, 2017

Queda por saber si en verdad el citado funcionario cumplió las ordenes que el presidente le dio en vivo y directo, en cadena nacional de radio y televisión. Seria bueno consultar a la directora o a la comunidad educativa del Liceo Benito Canónico, para saber su opinión al respecto.

Migda Elizabeth Soto
8 de febrero, 2017

Yo escuché a la joven y quedó mil veces mejor parada que el Presidente! Felicito a Dulbi que no se inmutó con los planteamientos de Maduro cuya voz sonaba como “tragame tierra”. Ojalá que alguien se ocupe de resolver los problemas planteados por Dulbi. Creo que esto lo resolverá la sociedad civil ya que del gobierno no puede esperarse nada.

Eduardo
8 de febrero, 2017

No se hasta que punto esta entrevista entre Maduro y Dulbi estuvo preparada a primera vista se les escapo de control o Maduro no supo responder o no pudo dar respuestas convincentes y mucho menos dar la impresión de inocencia.

Nixon Piñango
8 de febrero, 2017

¿Fracaso de la burocracia? ¿No será fracaso del socialismo?

Pedro Andara
9 de febrero, 2017

¿Qué tan fina es la línea que existe entre no dar a conocer una verdad o esconderla con una mentira? “Aquí estoy para demostrarle a todo el mundo que todo está bien”, versus “aquí no estoy”.

Nunca estaba, nunca ha estado, y al tratar de enmendar esa situación se le olvidó que nunca estuvo… “saber dónde estás parado”, la premisa y lección que no debe ignorarse cuando nos embelesamos con la anécdota

Pedro Quiaro
9 de febrero, 2017

Ahora me pregunto:dónde está el desgobernador de Miranda?,esa también es su responsabilidad,por algo se elige presidente,gobernadores y alcaldes,no toda la responsabilidad es del gobierno central,Guarenas pertenece al estado ¡MIRANDA!!!…

Eduardo Torrealba
9 de febrero, 2017

Se imaginan si nos dieran la oportunidad de tomar la palabra a cada venezolano?

@manuhel
9 de febrero, 2017

Al menos 55% de los venezolanos estaban convencidos de que había que salir de los corruptos que gobernaban entre la década de los 70´s-90´s.

Ahora que todo está (sin lugar a dudas) peor, No es sorpresa que al menos el 80% de los venezolanos quisiéramos cambiar de gobierno.

Ivens Frias
9 de febrero, 2017

Asi o mas claro, ya van mas de 17 años con este circo, toda mentira, simulacro y libreto cuando dicen la VERDAD EN LA CARA no saben que hacer .. que renuncie y listo es un inutil, torpe y en vez de “trabajar” lo que hace es perder el tiempo en esos “programitas” donde ni sabe lo que dice

Irma Sánchez de Díaz
9 de febrero, 2017

Para mi Dubli,le dio un poco de su propia medicina, porque a MADURO, le encanta, reirse y ridiculizar a las personas, sobre todo cuando soy de oposición, pone apodos, y nunca reconoce que todo,todo, todo lo están haciendo mal, muy mal. Nos queda ahora, seguir la pista si va a arreglar los problemas del Liceo Bolivariano, o si esto se queda asi,o a lo mejor, se ensaña más, para vengarse, porque le dijeron la verdad. Veremos a ver que pasa, ahora no va a decir que el no sabia nada, se lo dijeron y en público, en cadena nacional, ahi queda eso, esperemos. Es todo.

julian
9 de febrero, 2017

Estudie en ese Liceo en los años 70 al 73 cuando su antigua cede que daba donde ahora esta el CICPC en la zona 3 de los Naranjos en Guarenas, si no mas recuerdo en el 72 el Ministro Curiel inaguro su nueva cede en la entrada de la zona 1. Si averiguan bien creo que el actual Alcalde de Guarenas Rodolfo San tambien es exalumno de esa Institucion1

María Martel
9 de febrero, 2017

La niña vio a Maduro y exclamó lo que todo su séquito sabía pero que por complicidad y cobardía callaban: El Presidente está desnudo!

lola
9 de febrero, 2017

El único punto en el que difiero con usted es cuando señala: “Es probable que esos días en que los pupitres sí alcanzan es porque sus compañeros están en colas por comida”. Lo probable es que los pupitres alcancen porque porque a falta de comedor y de alimentos en el hogar, los chicos tienen hambre y es mejor pasar el día durmiendo.

Gloria Loaiza
9 de febrero, 2017

Seguro que esta intervención de Dulbi, tomo por sorpresa al presidente,pero hay muchos problemas que se escapan de sus manos. ya que usted acude a la alcaldía de su municipio, sea de cualquier partido, no lo atienden mucho menos la gobernación de su estado. Como creen ustedes que el presidente este al tanto de todo lo que ocurre. La burocracia nos sigue jodiendo. Conciencia es lo que le falta a Venezuela. YA DEJEMOS DE PELEAR Y CADA UNO PONGA UN GRANITO DE ARENA.

Kondorito Konstitución
9 de febrero, 2017

¡Pero que jovencita tan linda!…¡y tan valiente!, ¿será de ROSA Mística (sic) o de Villa ROSA?

Luis Moreno
9 de febrero, 2017

Petrusco-Pedro Quiaro.Ya hablar de la cuarta y del gobernador de Miranda no sirve tienen 18 años en el poder.Los invito amablemente a leer Aporrea donde criticas como las Willy abundan.Y si amigo Quiaro toda la responsabilidad es del gobierno central.

Felicitaciones Willy.Que dificil me resulta no decirles todas las groserias que se ocurren.

Guillermo J Gonzalez
9 de febrero, 2017

Petrusco, pero estamos en 1980 o en el 2017, después de casi 20 años de “revolución”?, que raro, tratar de echar la culpa a otros para tapar la actual situación, y si TAL VEZ en la “4ta” era “impensable” que esto sucediera, porque primero no hacían los SHOWS estos para inyectar PROPAGANDA. Por otra parte que Ud igual habla del SUPUESTO caso porque que yo sepa no existe la máquina del tiempo para poder verificar lo que ud dice que supuestamente hubiese sucedido. Pero que cosas no?, la situación es en el presente, queda grabada en la CADENA, pero para Ud y otros eso no existe? Y al que pregunta por el GOBERNARDOR de MIRANDA, pregunte también por GOBERNADORES y ALCALDES CHAVISTAS, o ud es otro que cree que eso sucede solo en la escuela de esa niña?

Desiree López
9 de febrero, 2017

Triste realidad..! Aún siguen justificándose con los 40 años,los adecos, tienen casi 20 AÑOS gobernando,desangrando,acabando con el país y buscan excusas sin vergüenzas…

Eduardo
9 de febrero, 2017

Me parece que esta crónica es sencillamente odio e ira al sistema actual, decorado con tanta gracia y dialecto que es capaz de convencer a cualquier venezolano de que el gobierno es un fraude. Tengo 18 años, pero creo que usando el sentido común, uno puede saber que 1.500.000 viviendas entregadas de manera gratuita al pueblo no son un fr4acaso, y pienso que miles de tabletas y equipos inteligentes entregados a jovenes no son un fracaso, muchos de los comedores en cientas de escuelas y liceos comenzaron su labor en este gobierno. Asi que mi opinión firme es que el gobierno ha sido demasiado noble (a diferencia de otros) y muy paciente, soportando tanto sabotaje de sus opositores… No se casi nada de sistemas politicos pero pienso que el socialismo es muy noble para un ueblo tan corrupto. y el intento de llevarlo a cabo por parte de Maduro es admirable, es mi opinion, respetare las suyas, asi de sencillo.

Jose
10 de febrero, 2017

Las consecuencias de sembrar tormentas…

Petrusco
10 de febrero, 2017

Guillermo: la disidencia estudiantil en los tiempos de CAP, Lusinchi o Caldera era perseguida y satanizada con encono. Eso es un hecho histórico. No necesita una bola de cristal para corroborarlo. Con una investigación hemerográfica tiene.

¿Un estudiante en TV diciéndole algo a Carlos Andrés Pérez o a Rafael Caldera?, imposible. No porque no hicieran shows, ¡claro que los hacían!, pero totalmente acartonados y artificiales, con cero posibilidad de intervenciones espontáneas por parte del ciudadano común. Eso es un hecho. Pregúnteselo a cualquiera que tenga la edad suficiente y quiera hablar objetivamente sobre el tema.

Jose
10 de febrero, 2017

Eduardo, tu eres apenas un infante, tienes razón es tu opinión, pero antes de ejercerla primero documéntate bien, pregunta a tus mayores cual era la verdadera situación de Venezuela antes de la llegada del socialismo. Haz una encuesta tu mismo en la calle y ve la realidad del país que vas a heredar.

Diógenes Decambrí.
10 de febrero, 2017

Movilizarse. Ir a la calle. Conquistar su derecho. ¿No es eso lo que estábamos haciendo, y a punto de reunir el 20% para activar el REVOCATORIO, cuando -de repente- el régimen invita -por 2ª vez- a “diálogo”, y la MUD -por 2ª vez- cayó en ese engaño, y puso el kilometraje opositor en cero? ¿Quién ha auditado el presunto millón y medio de viviendas del que cacarea el régimen? ¿Quién la cantidad y el contenido de las intoxicantes canaimitas? ¿Alguna vez del 58 al 98 hubo escasez de harina de maíz, arroz, aceite de cocina, fármacos, papel toilet? ¿Cuándo tuvimos NarcoSobrinos vinculados con Miraflores? Desde 1498, cuando Colón descubre la desembocadura del Orinoco hasta el tercer milenio, nunca hubo ÉXODO de venezolanos, ni la INSEGURIDAD, la IMPUNIDAD CRIMINAL, la ESCASEZ, el BAJO PODER ADQUISITIVO, el DEBILITAMIENTO DE LA MONEDA y la CORRUPCIÓN ACTUALES. Con la quinta parte de los ingresos que ha tenido el régimen pro-castrista, del 59 al 98 se construyó y avanzó más que del 99 al 2017.

ANYA
11 de febrero, 2017

Excelente analisis y redaccion del articulo!

cejotave
11 de febrero, 2017

No se puede defender lo indefendible. Maduro quiso emular a su mentor, contraatacándola con preguntas, pero le faltó la innata habilidad de Chávez para distraer la atención. Y el argumento es que nunca le hubieran hecho esa pregunta a algún presidente de los anteriores, es cierto, los presidentes no montaban programitas dominicales para hablar tonterías. Bien merecido lo tiene

José Mijares
11 de febrero, 2017

Comentarios como el del Señor Petrusco (8 de febrero, 2017) insisten en recordar las fallas de los responsables del estado en el pasado para usarlas como justificación que exoneraría a los responsables del estado en el presente, precisamente de su responsabilidad. Y mientras tanto, los problemas de ese liceo en Guarenas siguen sin respuesta, como la mayoría de los problemas que son responsabilidad de quienes gobiernan hoy. No de los que gobernaron ayer. En todo caso, el que una estudiante pueda hablar en tv con un presidente en vivo no es lo que va a resolver los problemas. Es la capacidad del estado para dar respuestas y soluciones de manera con eficiencia. Y la falta de esa capacidad y de esa eficiencia en el gobierno de hoy no la podrá llenar ninguno de los recuerdos que hagamos del peor gobierno anterior.

Petrusco
13 de febrero, 2017

José:

No se requiere mayor ejercicio intelectual para comprender que las fallas del gobierno en resolver los problemas del liceo de Dulbi y la obvia diferencia entre los gobiernos anteriores y este en cuanto a permitir la increpación en vivo de estudiantes a presidentes son dos cosas totalmente distintas. Ni esta exime a aquella, ni aquella anula a esta.

Que una estudiante se quejara delante de un presidente en vivo en TV en los gobiernos de Lusinchi, CAP, Caldera o Betancourt era inimaginable. Eso es un hecho incontestable. Aquella tampoco era una democracia sana. Nunca lo fue.

Chávez y ahora Maduro han recibido cualquier cantidad de reclamos en vivo por parte del gente del pueblo llano. Los artífices del mercadeo político son quienes deciden a cuales destacar, de esos “reclamantes” y a quienes no. Luego se olvidan de ellos. Recuerda que estamos en un mercadeo constante de políticos a través de sus operadores mediáticos.

Petrusco
13 de febrero, 2017

Cejotave dice “los presidentes no montaban programitas dominicales para hablar tonterías”, ¡y es verdad!. No existía ninguna herramienta de participación directa de la gente para exponer sus quejas, reclamos o proyectos ante el presidente de turno. Eso era la “democracia ejemplar” a la cual sólo le importábamos cuando había que votar cada 5 años. De resto ni nos destapaban.

Saludos y gracias por tu aporte.

Gabriela
16 de febrero, 2017

Yo entrevistaría a esta niña dentro de un mes a ver cómo le fue después del programa.

Petrusco
22 de febrero, 2017

Por cierto, para quienes dicen que antes del chavismo los presidentes no montaban “programitas de TV” en cadena, les invito a investigar el programa radial de Luis Herrera Campíns que se llamaba “El presidente que habla con el pueblo” o las cadenas de todos los jueves que hacía Rafael Caldera en su segundo mandato. Por nombrar dos no más.

Con apenas un poco de investigación, ya las primeras falacias (o exceso de ingenuidad) se van desmintiendo.

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