Blog de Luis Vicente León

Los tres cochinitos; por Luis Vicente León

Por Luis Vicente León | 11 de diciembre, 2016
Ilustración de Waldemar Von Kazak

Ilustración de Waldemar Von Kazak

Hace unos años escribí este artículo tratando de explicar que se necesita racionalidad y sacrificios para atender la crisis económica que devasta al país. Pese a que lo que vemos es muy distinto a lo que deberíamos ver, no siento que he perdido mi tiempo todos estos años repitiéndolo y repitiéndolo de todas las maneras posibles. No porque hayan hecho algo al respecto, sino porque cada vez es más evidente el problema, el responsable y el desatino. Entonces lo vuelvo a escribir.

Hay pocas cosas más difíciles que ajustar la economía cuando pierde el equilibrio. Le recuerda a uno aquel programa alemán que pasaban los domingos en la mañana: el Telematch. Los juegos siempre eran rudos y difíciles y los participantes terminaban embarrados hasta la coronilla. El más parecido a lo que vemos en este momento es el juego de los tres cochinitos.

Consiste en que cada jugador tiene frente a sí un barril lleno de agua. Le entregan a cada participante tres cochinitos vivos, que en el momento de partida deben tirar dentro del barril. Los jugadores deben mantener vivos los tres cochinos durante media hora y sólo pueden usar dos manos.

¡Riiiing!, empieza el juego. Caen los cochinitos al fondo del barril y nuestro jugador favorito debe buscar la manera que todos puedan respirar, pero lamentablemente no todos pueden hacerlo a la vez. Mete las dos manos y saca los primeros dos cochinitos, mientras el otro queda sumergido. En el momento perfecto, antes de que el tercer cochinito se ahogue, suelta uno y saca al otro. Y otra vez en el momento adecuado, lanza al siguiente y levanta al otro. El tiempo dividido entre dos cochinitos no da. Si el jugador tiene un cochinito favorito y pretende mantenerlo arriba respirando, alguno de los otros dos se ahoga. No hay preferencias, ni carnet del partido que valga. Es indispensable que los tres traguen por igual.

¿Qué creen ustedes que esta pasando con los cochinitos mientras les toca el turno de respirar? Uno podría pensar que entenderían el juego y aprovecharían el momento arriba para respirar profundo, llenar de oxigeno sus pulmones y se preparan para el rato desagradable en el que les tocará tragar agua.

Pero no, el detalle es que los cochinitos no entienden el juego y cuando los sacan del barril, en vez de descansar y respirar, gritan desesperados. Están protestando por lo que les está pasando, que sin duda es espantoso. Intentan morder al jugador para que termine el juego de inmediato, sin entender que esa mordida lo único que puede lograr es que vaya más rápido al fondo del barril y sin tiempo para recuperarse.

El desespero de los cochinitos, sus gritos y su agresividad puede hacer que el arbitro del juego se ponga nervioso y decida pararlo. Ordena a los jugadores sacar sus cochinitos del barril y llevarlos a la cochinera para descansar. Pero esto sólo alarga y empeora el problema. No hay otra forma de jugar. No se pueden cambiar las reglas. Tendrán que empezar de nuevo y en peores condiciones. No hay manera de que los cochinitos salgan vivos sin tragar agua parejo.

Ahora los cochinitos están corridos en cuatro barriles. Deben perseguirlos por toda la cochinera para comenzar de nuevo. Y serán ahora más difíciles y agresivos. Si finalmente hay un jugador suficientemente preparado e inteligente que logre terminar el juego con sus tres cochinitos vivos, ¿qué creen ustedes qué dirán ellos, en rueda de prensa al terminar? Probablemente dirán que ese es el juego más perverso que han jugado y que el jugador es una desgraciado. Únicamente la historia lo premiará.

Sólo un jugador entrenado, inteligente, inmune al populismo y realmente comprometido con salvar a los demás podrá ganar el juego… Y el cielo.

Luis Vicente León 

Comentarios (13)

LUIS GERARDO VIVAS
11 de diciembre, 2016

Apreciado luis Vicente, no te canses nunca de decir lo mismo, si lo referido en lo mismo no mejora… tus opiniones son muy acertadas y en esta situacion tan “cohina” de mi pais.. en algun momento te pararan bolas los “boludos” que pretenden mantener esto a costa de PAN Y CIRCO… DTB. AMIGO, ADELANTE.

hector escalona
11 de diciembre, 2016

y si los cochinitos le explicaran? disculpa hablamos de cochinitos irracionales o de gente aunque desesperada si podria entender de que se trata del juego?

erika
12 de diciembre, 2016

quedé agotada solo con leer el artículo, pero es la descripción más cercana a la realidad, por la cual yo particularmente estoy atravesando, un rato con aire, otro rato ahogada, otro rato desesperada, sin entender exactamente lo que pasa, sin poder hacer prácticamente nada, dependiendo totalmente de la estrategia que quiera seguir el jugador que me está utilizando. Estamos en una carrera contra el tiempo y los recursos se acaban.

Alvaro Rujano
12 de diciembre, 2016

A proposito, No se llamaba “Telematch”, sino “Mega match”.

Diógenes Decambrí.
12 de diciembre, 2016

Nunca vi Telematch, mucho menos esta atrocidad que -según LVL- es un JUEGO, pero me parece algo detestable, cruel, inhumano, y me extraña que haya sido permitido ¿en TV? en Alemania, que probablemente sea el país que más debe cuidar sus comportamientos, dados los antecedentes que tiene en su Prontuario con las dos guerras mundiales. Apartando lo real o ficticio del horrible jueguito, por supuesto que a la mayoría de los venezolanos nos tienen haciendo el papel de los tres cochinitos VÍCTIMAS de la “diversión”, de quienes se lucran con el juego y quienes -entre los espectadores-lo encuentran apropiado (y positivo, si los productores del pésimo concurso, les regalan a quienes aplauden, becas, subsidios, asignaciones CADIVI o -ya sin dinero para sostener una producción costosa- bolsitas CLAP cada vez con menos productos en su interior). La ventaja, para los cochinitos, es que ellos no tienen que deshacerse de sus billetes de CIEN BOLOS “FUERTES” en apenas tres turnos de 8 horas bancarias.

Carlos
13 de diciembre, 2016

Es un caso de informacion asimetrica y de colusion.

Cuando comienza el juego, el jugador rojo le explica a los cochinitos lo que tienen que hacer. Y el jugador azul y sus cochinitos, piensan que no hay nada mas absurdo que un juego de Telematch ponga en riesgos sus vidas.

A mi lo que asusta es que ya nos hayan quebrado. Que los que estamos afuera lo unico que hagamos sea ser el cochinito que mas se queja. Que los que estan adentro se hunden en el fondo del barril con resignacion.

Concuerdo que ahora lo que viene es agua

AITOR MENDEZ
13 de diciembre, 2016

En el juego Venezolano.. al final los tres cochinitos van pal matadero…

lucrecia girondo
13 de diciembre, 2016

El juego que describe LVL es tal cual lo que tendremos que pasar para salir de esta locura y muchos no lo entenderán nunca. Pero una aclaratoria, yo vi todos o casi todos los capitulos de Telematch y jamas presenciè una barbarie de tal tamaño con unos animales vivos, no creo que nadie en ALemania o el mundo entero hubiera soportado ver una tortura de ese tamaño a unos animales indefensos, al menos yo nunca hubiera seguido un programa de ese tipo. Si nos ponemos a analizar, la verdad es mas probable que elmundo hubiera protestado muchisimo mas por un programa que tortura a unos cerditos pero nadie parece darse cuenta de la tortura a la que nos tendremos que someter por culpa de este régimen que lo único que ha hecho es asegurarse que en el momento en que nos sumergan en el barril la tortura sea lo mas larga posible

Ruffo Garcia
13 de diciembre, 2016

Recuerdo mucho Telemach, la referencia queda como anillo al dedo

David Figuera
13 de diciembre, 2016

Bueno y breve el artículo. Como siempre de LVL.

Y sí, el programa se llamaba Telematch (https://es.wikipedia.org/wiki/Telematch). Y sí, era en Alemania. Narrado en español por el excelente periodista barranquillero Andrés Salcedo.

Jose M Guevara
14 de diciembre, 2016

Un pais ..democratico..posee un alto nivel de complejidad..la unica manera de manejar esa complejidad y de ser un pais exitoso..es desarrollar las instituciones que conforman el Estado…..de diferente indole.. debe haber propuestas.. consensos..planificacion.. controles… incentivos y representacion del pueblo (Asamblea Nacional)para el mejoramiento continuo .. alli debe estar una autoridad monetaria bien conformada ..respetada y que imponga limites .. formales a cada intento de manipulacion por cualquier iniciativa… y alli esta el asunto… donde no existe el respeto a los roles de cada Institucion.. se genera obviamente un estado fallido de convivencia que genera en el desorden.. la desconfianza y el caos.. es por eso que es importante hablar de las instituciones y de su preservacion por el bien de todos.. ya se ha visto que este regimen apuesta a todo lo contrario con los consabidos resultados a los que se niegan reconocer.. eso es lo peor..y la grieta sera cada vez mayor..

Bruno Bianchi
14 de diciembre, 2016

Excelente, aunque sigo observando como la mayoría no lo entiende, a mi me pasa lo mismo, y por un tiempo he dejado de hablar…

joSÉ gUILLÉN
17 de enero, 2017

ERIKA Y CARLOS asoman el perfil de nuestro país entre Rojos y Azules y y la desesperación del Venezolano ante la crisis que padecemos por un lado y los pañitos calientes que da el gobierno con el bendito CLAP que existe en los rojitos enchufados que benefician a sus flias. y amistades a parte de comercializarlas, el aumento de la inflación que llaman sueldo y que cada día nos ahoga como los cochinitos y dependiendo de los jugadores(rojos y azul)y del público verde(militares) para salir de este atoyadero pero que cada día vemos decepciones y una muerte segura porque no hay confianza ni en el azul ni en el rojo y mucho menos en el verde.La muerte de los cochinos VENCUB.

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