Blog de Alberto Barrea Tyszka

Los sonidos del futuro; por Alberto Barrera Tyszka

Por Alberto Barrera Tyszka | 28 de mayo, 2017

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¿Cuál es la razón, cuál es el verdadero motivo? ¿Alguien sabe realmente por qué lo hizo? ¿Porque desde niño, por ejemplo, siempre anheló ser Richard Clayderman y ahora por fin logra cumplir su sueño? ¿Porque se cansó de bailar salsa? ¿O porque es un cretino atómico y piensa que el país entero ansía verlo martillando un piano? ¿Porque realmente cree que sabe tocar y no tiene ni un gramo de miedo escénico? ¿Porque un asesor cubano dijo que un mini recital de ese tipo deprimiría a la oposición? ¿O quizás porque quiere impresionar y reconquistar a Gustavo Dudamel? ¿O porque quiere que –de cualquier manera y en cualquier tono- hablen sobre él? ¿Porque tal vez desea mostrarle al país que, además de no tener carisma ni popularidad, tampoco tiene oído? ¿Porque anda en modo romántico y –tan cuchi– Cilia se lo pidió? ¿Porque maltratar un piano es una acción revolucionaria? ¿Porque no tiene absolutamente nada más ni mejor qué hacer?

Cualquier especulación es válida. Incluso la más incoherente, las más absurda. En la locura del oficialismo ya todo cabe. Voy a aventurar una teoría que probablemente no sea cierta pero que, al menos, me sirve para mudar un poco la esquina de este domingo. Yo creo que Ernesto Villegas, en otro arranque de honestidad periodística y de sagacidad comunicacional, ideó ese momento de inspiración musical para tratar de desviar la atención pública, para robarle interés y cámara a la Fiscal Luisa Ortega Díaz.  Esta semana, ella es nuevamente una noticia incómoda. Ya no saben qué hacer para callarla. Para la revolución, no hay nada más subversivo que un ciudadano independiente.

Es probable que, en su interior, Luisa Ortega Díaz simpatice aun con el chavismo. O al menos con algunos ideales e ilusiones que Chávez propuso a finales del siglo pasado. Es probable, por ejemplo, que personalmente Luisa Ortega Díaz se sienta mucho más cerca de Mari Pili Hernández que de María Corina Machado.  Y es natural y saludable que sea así. Y tiene además todo el derecho de sentirse de ese modo.  Pero la diferencia está en que ahora nada de eso define la actuación de la Fiscal General de la República.  Desde la institucionalidad, de pronto, Luisa Ortega Díaz le ha regresado al país la posibilidad de la verdad.

El trabajo de la Fiscalía ante la violencia que nos está sacudiendo es una hazaña sin precedentes en los últimos años. Sin ninguna alharaca, sin anuncios rimbombantes ni promesas grandilocuentes, sin otra pretensión que la de cumplir cabalmente con su deber, la Fiscalía está ofreciendo una alternativa ante la versión hegemónica que impone el poder, ante el mareo desaforado que produce la polarización. El caso del asesinato de Juan Pernalete no puede ser más emblemático. Sin proponérselo, tan solo tratando de hacer bien lo que toca, la Fiscalía desnuda otro crimen: el engaño de los poderosos, la calumnia y la difamación con que la que el gobierno distorsiona la realidad y manipula mediáticamente lo sucedido.

Una acción institucional que no se somete al control de las cúpulas, deja al descubierto todo el espectáculo de mentiras que construye la élite que domina al país.  Miente descaradamente el General Reverol cada vez que habla de la “violencia terrorista de la derecha”. Miente sin pudor Vladimir Padrino cuando oculta y niega la acción salvaje que ordenan ejercer a los soldados. Mienten groseramente Ernesto Villegas y Diosdado Cabello cuando deforman lo ocurrido y arman un caso falso para acusar de homicidio a 2 jóvenes inocentes. No lo digo yo. No lo dice la oposición. Lo dice el Poder Moral.

Basta con ver la reacción instantánea en contra de la Fiscal para constatar la idea que oficialismo tiene del Estado y de las instituciones.  Las últimas acciones de Luisa Ortega Díaz han servido también para –de manera involuntaria– mostrarle al país la irracionalidad con que funciona el gobierno.  No se han dado tiempo ni siquiera para construir un breve argumento. Han saltado, sin lógica y sin razones, a pedir la cabeza de la Fiscal, a descalificar, a acusar, a amenazar.  Y estos mismos enloquecidos, incapaces de respetar la autonomía de cualquier institución, son los que afirman que la Constitución del 99 ya no sirve, los que pretenden cambiar las leyes y reinventar un nuevo Estado.

Se acostumbraron a desacreditar fácilmente cualquier disidencia. Pero no pueden desautorizar las voces de la Fiscalía. Ahí están, esos son los sonidos del futuro. La diversidad política y la independencia institucional. El camino para reencontrarnos con una verdad común. Mientras, Nicolás Maduro frente al teclado representa el torpe ruido del pasado. El fracaso de un dictador que, después de ordenar que se reprima al pueblo, finge tocar piano en la inmensa soledad de un teatro vacío.

Alberto Barrera Tyszka 

Comentarios (13)

Brother Full
28 de mayo, 2017

Sr Alberto

Nada nuevo bajo el sol, Maduro ante el piano, repite a Adrián Solano, que se convirtió en una sensación en el campeonato mundial de esquí a campo traviesa en Finlandia, sin haber visto nunca antes una pista para tal fin, o cuando por recibir un titulo, creen estar capacitados para la profesion que lo acredita sin haber abierto un libro, chavismo, chavismo, chavismo…

victor
28 de mayo, 2017

fantástica recreación de la infamia Alberto. Estás interpretando con emotividad y sabiduria estas lamentables horas.

Wolfgang R. Roa Roa.
28 de mayo, 2017

Quizás hay muchas razones y mas especulaciones de lo que motivo al Presidente destrozar el arte de la música. Pero, Yo, creo que es slo cuestión de “Marketing”. Siempre nos han vendido un ridículo ignorante. que se hace pasar por ese papel asignado por sus asesores con el fin Geobelliano de distracción mientras están acribillando política y literalmente la población Venezolana. (te veo lo mal que tocas el piano y me distraigo de ir a la protesta u olvido los comentarios de Luisa Ortega “Crimen de Pernalete”)En síntesis o final, Marketing de los laboratorios psicológicos del “Fascismo Gobernante”

Jorge
29 de mayo, 2017

Los miembros del gobierno que tienen la temeridad de hacer algo que incomoda a las altas cúpulas por lo general son rápidamente eliminados del puesto. Este fue el caso de la ex-Ministra de Salud Carporale quien fuese echada del puesto por hacer su trabajo (publicar cifras de mortalidad infantil). Pero la Fiscal ha cometido (a los ojos del Gobierno) actos de traición muchos más graves y ,aunque criticada ferozmente por altos funcionarios del Gobierno, sigue ejerciendo sus funciones. ¿Porqué sigue alli? ¿Para dar al régimen un cierto varniz de institucionalidad? ¿Porque ella “sabe mucho” de lo que otros en el Gobierno quieren esconder? hay algo raro aqui.

Carlos Soto Reyes
29 de mayo, 2017

Una insolente falta de respeto al país, que llora, lamenta y siente en lo más profundo de su venezolanidad, la pérdida de tanta gente por solo reclamar un futuro luminoso para todos.

Zen Ten Xiao
29 de mayo, 2017

Tras la lectura de esta crónica me vienen a la memoria algunas palabras, vergüenza, pena ajena, torpeza, estupidez, busqué en google algunas frases celebres sobres estupidez y torpeza, y conseguí importante recordar y compartir alguna de ellas. De Edgar A Poe, “la estupidez es el talento para la equivocación”. De Ernest Renan, “la estupidez humana es la única cosa que nos da una idea del infinito”, (hay una versión similar de A Einstein). Una muy poética de F. Pessoa, “somos avatares de la estupidez pasada”. Y sobre torpeza es buena una atribuida a Séneca, “de torpes deleites no queda sino el arrepentimiento”. Finalmente cito a mi filósofo favorito, Epiclaro, quien culpa del drama humano: A LA ABSOLUTA VERDAD DEL IGNORANTE, SU MUNDDO MONOCROMÁTICO, Y SU INTOLERANTE IGNORANCIA. también afirma este sabio que: la verdad construida con pedazos de mentiras es peligrosa, pero mas peligroso aun es creerse luego esa verdad, hacerla un dogma e imponerla a otros. Igualmente señala: hace mas daño un ignorante jugando a sabio que un sabio ajeno a su sabiduría, Es mas peligroso un ignorante apasionado que un sabio temeroso, el primero es desmedido y el segundo prudente. Pobre InMaduro, pobre Juan Bimba, representando un papel, y haciéndolo con mucha torpeza y excesiva estupidez.

Dilfredo Ruiz
29 de mayo, 2017

La ignorancia es osada, esta sabia conseja de nuestros abuelos ha tomado dimensiones épicas en la Venezuela protosoviética del chavismo. Me recuerda un cuento de Aquiles Nazoa, cuando una niña que tocaba piano muy mal era presentada orgullosamente por su madre en una fiesta diciendo: Y tambien toca cuatro. A lo que murmuró un avispado asistente: vaya si así le va con un piano, ¿cómo será con cuatro?

Carlos Garcia
29 de mayo, 2017

Esa imagen, de alguien tocando al piano con tanta tranquilidad y cinismo, mientras paralelamente manda a reprimir y a matar a todo un pueblo, evoca muchas facetas sicoticas, propias de los criminales en serie mas comnotados de la historia de la humanidad. Es una manera de decir muy solapada de que no me inmuto por las muertes que he ocasionado, lo que importa es mi ideologia

liberetad
29 de mayo, 2017

…..es tan dificil . dar credito sin dudar de la palabra de ..algun oser proveniente de las filas de eso ..endemoniado llamado chabismo, que hasta creer la verdad cuando HOY DIA SE DICE… la tedencia es …QUIZAS NI LE CREA!………porque han hecho daño en su mayoria….que al brillr la verdad lo OSCURO LA TAPA..

Kondorito Konstitución
29 de mayo, 2017

“la Fiscalía está ofreciendo una alternativa ante la versión hegemónica que impone el poder, ante el mareo desaforado que produce la polarización. El caso del asesinato de “Franklin Brito, por ejemplo,” no puede ser más emblemático”.

Eduardo
29 de mayo, 2017

El chavismo supo detectar quienes debían estar en que puesto donde pudieran servir mejor al mandon de turno y a la revolución que es lo mismo. Desde luego que la Fiscal esta actuado de una manera que no la hace ver como muy fiel al proceso y esto la convierte en traidora.Es preciso callarla o distraer a la gente, en mi parecer la Fiscal puede seguir simpatizando con el proceso en algo pero lo cierto es que ha hecho lo correcto.

Miguel
30 de mayo, 2017

lo diré: Fue un acto que le obligaron a realizar y publicar como muestra de adhesión, reverencia y obediencia a SU JEFE. Lo importante no es el piano, ni la “melodía”, ni menos desviar la atención. Obsérvese el gesto final en el video y encontrará la respuesta. En internet existe abundante referencia del significado de ese gesto que realiza con su mano. Busque y encontrará las razones.

Lillian Kerdel Vegas
2 de junio, 2017

Me sumo a este magnífico comentario de Victor;”fantástica recreación de la infamia Alberto. Estás interpretando con emotividad y sabiduria estas lamentables horas”.

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