Perspectivas

Los referendos revocatorios en la historia de Venezuela; por Carlos García Soto

Por Material cedido a Prodavinci | 3 de junio, 2016
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Fotografía de Diego Vallenilla

La figura del referendo revocatorio, como mecanismo para que el electorado decide dejar sin efecto el mandato previamente otorgado por elección a un funcionario, no es propiamente una novedad en la historia de Venezuela. Intentemos rastrear los antecedentes del referendo revocatorio previsto en la Constitución de 1999 en la historia de Venezuela.

La revocatoria de mandato a Vicente de Emparan
el referendo revocatorio en los inicios de la Independencia de Venezuela

El primer referendo revocatorio sería de alguna manera pintoresco, pero fundamental como evento político, como pocos en nuestra historia: cuando el 19 de abril de 1810 el Cabildo de Caracas cuestiona la autoridad de Vicente de Emparan y, en medio de la confusión, y luego de recibir diversas recriminaciones, éste pregunta, desde la ventana del Ayuntamiento, a las personas congregadas en la Plaza Mayor (hoy Plaza Bolívar de Caracas) si querían que él siguiera mandando. Las personas allí congregadas, alentadas por el sacerdote José Cortés de Madariaga, contestaron que no. Entonces vendrá la célebre frase de Emparan: “Pues yo tampoco quiero mando”. Emparan renuncia y viaja a España.

La revocatoria del mandato en la primera Constitución de Venezuela

En la primera Constitución de Venezuela, la Constitución Federal para los Estados de Venezuela de 1811, se va a reconocer por primera vez expresamente el derecho de los ciudadanos a revocar el mandato de gobernantes. Con lo cual, es válido afirmar cómo esta figura se encuentra en los mismos orígenes de nuestra vida republicana.

Así, en el artículo 209 se reconoce la posibilidad de revocar a los Delegados al Congreso:

“El Pueblo de cada Provincia tendrá facultad para revocar la nominación de sus Delegados en el Congreso o algunos de ellos en cualquier tiempo del año y para enviar otros en lugar de los primeros, por el que a éstos el tiempo de la revocación”.

Por su parte, el artículo 210 va a regular en términos generales cómo se realizará esa revocatoria, si bien la regulación específica se encomendaba a las Constituciones Provinciales:

“El medio de inquirir y saber la voluntad general de los Pueblos, sobre estas revocaciones, será del resorte exclusivo y peculiar de las Legislaturas provinciales, según lo que para ello establecieren sus respectivas Constituciones”.

El plebiscito promovido por el General Marcos Pérez Jiménez

Pero pasarán muchos años hasta que en Venezuela se plantee un escenario de revocatoria de un mandato.

Si bien no se trató de un referendo revocatorio en sentido estricto, en la práctica terminó implicando, de alguna manera, la “revocación” de un mandato.

En efecto, cuando faltaban algunos meses para la finalización del período de gobierno para el cual había sido electo en 1953, el General Marcos Pérez Jiménez se plantea la conveniencia de convocar un plebiscito. El objeto de esa iniciativa era convocar al electorado para que el electorado se pronunciara sobre su permanencia o no en el poder, como una forma de evitar el término de su mandato, fijado para el 19 de abril de 1958, y sobre el cual no le estaba permitida una reelección.

El plebiscito, celebrado el 15 de diciembre de 1957, arrojaría una votación supuestamente favorable a la permanencia en el poder del General, si bien en el ambiente se entendía que tal resultado era fraudulento. Lo cual no hizo sino colaborar en el colapso de su régimen en enero de 1958.

El referendo revocatorio a Alcaldes previsto en la Ley Orgánica de Régimen Municipal

La primera Ley que va a reconocer la figura de la revocatoria del mandato será la Ley Orgánica de Régimen Municipal de 1989 (Gaceta Oficial N° 4.109 extraordinario de 15 de junio de 1989). En el artículo 69 de esa Ley se va a señalar:

“El Alcalde quedará suspendido en el ejercicio del cargo cuando el Concejo o Cabildo, por decisión expresa y motivada y con el voto de las tres cuartas (3/4) partes de sus integrantes, impruebe la Memoria y Cuenta de su gestión anual. En este mismo acto, el Concejo o Cabildo convocará a un referéndum que se realizará en un plazo máximo de treinta (30) días, para que el cuerpo electoral local se pronuncie sobre la revocatoria o no del mandato del Alcalde. Durante la suspensión, las funciones atribuidas al Alcalde serán ejercidas por el Concejal que designe la Cámara. Si el electorado se pronuncia por la revocatoria del mandato, se aplicará lo previsto en el artículo 54 de esta Ley sobre la falta absoluta; caso contrario, el Alcalde reasumirá sus funciones”.

El referendo revocatorio a jueces de paz

La Ley Orgánica de Tribunales y Procedimientos de Paz (Gaceta Oficial N° 4.634 extraordinario del 22 de septiembre de 1993) va a reconocer la posibilidad a los vecinos de ejercer el control sobre los jueces de paz. El artículo 32 de esa Ley advertía que

“El Juez de Paz podrá ser controlado a través de los vecinos de la respectiva Parroquia o Circunscripción Intraparroquial, utilizando el referendo revocatorio con iniciativa popular del veinte por ciento (20%) de su población”.

La misma previsión se va a mantener en el artículo 32 de la Ley Orgánica de Tribunales y Procedimientos de Paz (Gaceta Oficial Nº 4.741 Extraordinario del 30 de junio de 1994).

En la Ley Orgánica de la Justicia de Paz (Gaceta Oficial Nº 4.817 Extraordinario del 21 de diciembre de 1994) se va a aumentar al 25 % el porcentaje de electores que debían votar a favor de la revocatoria (artículo 26). Además, en el artículo 27 se van a señalar las causales por las cuales procede la revocatoria:

1. observar una conducta censurable que comprometa la dignidad de su cargo;
2. irrespetar los derechos de los miembros de la comunidad o los derechos humanos, y (iii) observar conductas contrarias a la Ley.

El referendo revocatorio en la Constitución de 1999

El referendo revocatorio será reconocido en el artículo 72 de la Constitución de 1999 como un derecho político que puede ejercer la ciudadanía sobre todos los cargos de elección popular. Así lo dirá expresamente esa norma: “todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables”. Como advirtió la sentencia N° 1139/2002 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia: “la revocación del mandato no es producto de la arbitrariedad, sino una consecuencia lógica que se deriva del principio de soberanía popular, pues, por ser el pueblo soberano puede ejercer el poder con la finalidad de dejar sin efecto el mandato de sus representantes elegidos popularmente, que han dejado de merecerles confianza, por haberse desempeñado en el ejercicio de sus funciones de forma inconveniente o contraria a los intereses populares o del Estado en general, quienes quedan entonces sometidos a la decisión del cuerpo electoral”.

La figura del referendo revocatorio previsto en el artículo 72 de la Constitución de 1999 tiene sus antecedentes en el Proyecto de Reforma General de la Constitución de 1992 y en el mismo Proyecto de Constitución que fue presentado el 5 de agosto de 1999 por Hugo Chávez Frías a la Asamblea Nacional Constituyente.

Es sobre la base de ese derecho político al referendo revocatorio previsto en el artículo 72 de la Constitución que en 2004 se celebró el referendo revocatorio al entonces presidente Hugo Chávez.

Actualmente, la figura del referendo revocatorio está regulada por (i) la Resolución N° 070906-2770 (Gaceta Electoral N° 405, de 18 de diciembre de 2007), que regula el procedimiento para solicitar el referendo revocatorio, y (ii) por la Resolución N° 070327-341 del CNE (Gaceta Electoral Nº 369, de 13 de abril de 2007), que regula el procedimiento para realizar el referendo revocatorio. La Asamblea Nacional tiene en su agenda legislativa un proyecto de Ley Orgánica de Referendos.

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La comprensión del referendo revocatorio como institución política y jurídica, en el contexto de la historia de Venezuela exige que se le considere como un derecho de participación política fundamental. Como se vio al principio, de hecho, el referendo revocatorio es una institución clave en el inicio de la historia política republicana del país.

Una institución que reconoce un derecho político elemental. Que el pueblo pueda volver a decir a quien detente el Poder, al igual como el 19 de abril de 1811: no queremos mando.

Material cedido a Prodavinci 

Comentarios (1)

Carlos Hernandez
4 de junio, 2016

En Venezuela los procesos revocatorios en el caso de los Presidentes, se han hecho prácticamente imprescindibles, debido también a la duración de la presidencia, 6 años, este tema debe abordarse para ser corregido, es preferible periodos más cortos, como los que se tienen en otros países, 4 años y una sola reelección, si este fuera el caso en Venezuela hoy en día estaríamos prácticamente en campaña para elegir un Presidente nuevo, sin el proceso de revocatorio y un CNE reacio a realizarlo.

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