Ínsulas extrañas

Letras en Margarita, por Antonio López Ortega

Por Antonio López Ortega | 14 de diciembre, 2012

En diciembre de 2009, sin que nadie lo advirtiera, se celebró en Margarita el ‘Primer Congreso crítico de narrativa venezolana’. Lo organizó esencialmente, y con gran esfuerzo porque los medios escasean, el Instituto de Investigaciones Literarias de la UCV (también nadie advierte que la UCV tiene un núcleo en la isla, en plena avenida Terranova, que es donde se celebra el encuentro). Tres años después, en diciembre de 2012, se acaba de celebrar en el mismo núcleo el Segundo Congreso, sin que tampoco nadie advierta nada y destaque la importancia de esta hazaña. Para decirlo en pocas palabras, durante los pasados 5, 6 y 7 de diciembre se presentaron ciento diez ponencias o conferencias que representan un abordaje plural de temas, tópicos, tendencias o autores venezolanos de todos los tiempos. Un grupo variopinto no menor a una centena de especialistas o investigadores, representantes de todas las universidades o institutos nacionales, han viajado a la isla para dar cuenta de sus intereses, obsesiones o avances, en lo que sin duda representa un síntoma de salud francamente envidiable. En dos platos, no sólo nuestra narrativa está viva, sino que nuestros estudiosos y seguidores la hacen más viva, endilgándole valores que nadie ve o destaca. Esta embajada de caras jóvenes (la mayoría), estas lecturas prodigiosas, estos ejercicios arqueológicos de profundizar y profundizar, hablan de un acompañamiento sólido, honesto, de quienes ven en este campo un manto de maravillas, revelaciones y verdades. Somos más país –más complejos, más diversos, más críticos- gracias a nuestros narradores.

La ocasión fue también propicia para ver grandes nombres por los pasillos. Estaban los críticos internacionales François Delprat (Francia) y Wilfrido Corral (Ecuador). Estaban los narradores venezolanos José Balza, Carlos Noguera y Gustavo Luis Carrera. Estaban investigadores de larga trayectoria como María del Pilar Puig y Luis Barrera Linares. Estaban investigadores más jóvenes como Gisela Kozak, Vicente Lecuna, Carlos Sandoval o Ángel Gustavo Infante. Pero también muchos otros nombres y caras que ya tienen una trayectoria digna de destacarse y que son la prenda que el futuro nos reserva para tiempos mejores.

Pese a todos los desmanes y tropiezos, la universidad venezolana sigue siendo un espacio de reflexión, análisis y condición crítica, que son valores consustanciales a la democracia. En esos días de voces, posturas, inclinaciones o reparos, la lectura del país pudo ser otra, muy alejada de nuestra cotidianidad de violencia, insultos y credos ciegos. Las caras jóvenes, sumadas al entusiasmo y la seriedad, nos hacían ver que el futuro puede ser un espacio de redención.

Antonio López Ortega ... ... ...

Comentarios (1)

Carlos Sandoval
14 de diciembre, 2012

Querido Antonio, gracias por el texto. Tu también eres parte de lo que comentas. Un abrazo.

C. Sandoval

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