Blog de Arturo Marcano

Las ligas de béisbol del Caribe merecen más respeto, por Arturo Marcano

Por Arturo Marcano | 23 de agosto, 2013

Al momento en que redactamos estas líneas, todavía no hay un acuerdo entre las Grandes Ligas y las ligas invernales, el llamado ‘Winter League Agreement’, una situación sin precedentes, ya que estamos prácticamente a semanas de dar comienzo a los torneos invernales del Caribe. Y sin ese acuerdo, los equipos no pueden contratar refuerzos de las organizaciones de MLB para sus torneos.

Es muy fácil seguir con el argumento de “ellos son los dueños de los contratos y del dinero” para seguir explicando o justificando una relación MLB-ligas del Caribe cada vez más desbalanceada. Si usted piensa igual no siga leyendo.

Las sociedades no necesariamente deben ser entre partes con igual poder y generalmente no lo son. MLB es un ente muy poderoso y con recursos casi ilimitados pero igual necesita mercadear al beisbol a nivel mundial debido a la gran competencia que tiene en los Estados Unidos con otras ligas deportivas y empresas de entretenimiento. MLB no puede quedarse como una liga local y ellos lo saben.

El anexo 30 del Convenio Laboral vigente, página 230, contiene un compromiso específico entre MLB y la MLBPA. El texto es muy claro, MLB y la MLBPA reconocen la necesidad de promocionar al béisbol a nivel internacional incluso si eso genera pérdidas económicas.

El ejemplo más claro de la globalización del juego es el Clásico Mundial de Béisbol. Un invento de MLB y la MLBPA con características muy particulares y objeto de criticas en los últimos años.

En ese rompecabezas y estrategia de globalizar el juego, las ligas del Caribe deberían ocupar un lugar especial al desarrollar y rescatar talento año tras año. Muchos equipos de Grandes Ligas tienen décadas reconociendo ese aporte y aprovechando la oportunidad para así evaluar y acelerar la madurez de muchos de sus jugadores, incluso estadounidenses, de ligas menores y mayores.

Si las ligas del Caribe pueden ofrecer una ayuda a MLB para lograr su objetivo e incluso, mejorar la calidad de los productos que luego comercializarán principalmente en Asia y Europa, ¿Por qué insisten en asfixiarlas con limitaciones poco lógica?

Aquí no estamos hablando de una lucha de poder MLB-ligas del Caribe. Esa no existe. La idea es resaltar la importancia de las ligas del Caribe en la consolidación de una de las estrategias principales de MLB.

De no existir las ligas del Caribe, MLB estaría analizando la posibilidad de inventarlas y gastar dinero en su desarrollo. Primero, no tiene mucho sentido la gran inversión en peloteros latinoamericanos si MLB no cuenta con una vía profesional y de gran calidad que permita su evolución una vez terminadas las temporadas de ligas menores y mayores. Segundo, las ligas del Caribe ayudan a sembrar la pasión por el béisbol y crear consumidores que luego terminarán adquiriendo los distintos productos de MLB.

Es verdad, nuestros países no representan el potencial económico de naciones europeas o asiáticas pero les guste o no a MLB somos sus clientes naturales y tratamos al béisbol como parte de nuestra cultura. Eso merece respeto.

Un control casi absoluto por parte de MLB sobre las ligas del Caribe no es conveniente para sus propios intereses. Nadie pone en duda la necesidad de establecer ciertas reglas para evitar el desgaste físico y posibles lesiones de muchos jugadores y eso ha sido reconocido en los últimos Acuerdos Invernales. Pero extender esas limitaciones más de lo necesario terminará disminuyendo la calidad de los torneos, desmotivará a los fanáticos e impactará las bases de los templos en 4 de los pocos países que comulgan con el juego.

En vez de quitarle oxigeno a las ligas del Caribe, MLB debería darle más oxigeno, ofrecerle alternativas, promocionarlas, darles una mano. Para eso es un socio.

Repito, nadie pone un duda quien manda pero muchas personas se han quedado en esa parte del camino por años. El punto es que MLB y las ligas del Caribe tienen los mismos fines, se alimentan mutuamente, promocionan el juego y crean consumidores. MLB no gana nada al tratar de dominar a la fuerza la negociación del Acuerdo Invernal si eso termina eliminando a sus socios y, al mismo tiempo, destruyendo al menos parte de ellos mismos.

Arturo Marcano  Arturo Marcano es abogado graduado en la Universidad Católica Andrés Bello en Caracas con una Maestría en Derecho (LL.M.) de Indiana University y una Maestría en Gerencia Deportiva (M.S.) de la Universidad de Massachusetts-Amherst. Es coautor con David P. Fidler del libro Stealing Lives y del Capítulo 12 (Latinoamérica) del libro Cambridge Companion to Baseball. Puedes seguirlo en Twitter en @arturomarcano

Comentarios (2)

Humberto González
25 de agosto, 2013

Voy a comenzar exponiendo una realidad de una manera objetiva: MLB es una empresa comercial y como tal su interés básico (capitalismo) es producir (ganar) dinero, las otras actividades, como desarrollar peloteros, le son importantes en la medida que les sean útiles para cumplir con su interés fundamental. Eso yo lo tengo muy claro, no estoy de acuerdo con eso, opino que el deporte, como actividad física, como actividad social y como espectáculo, debe estar en función de los intereses de la sociedad, del ciudadano y no de ninguna sociedad mercantil, pero la realidad, cosa que no comparto, es monetaria. Yo no soy “fanático” del beisbol, porque estoy convencido que todo fanatismo, además de insulso y necio, es contraproducente. Yo disfruto del beisbol juegue quien juegue y gane quien gane, pero me gusta el buen beisbol; por eso, a mi me ganan con el buen beisbol, como el de la LBPV en el final de la temporada, y no el del comienzo, pero nuestro pueblo, y esto lo digo con sincero “dolor social” lo ganan con el más barato patrioterismo televisivo y a la TV, a la MLB la LVBP y un larguísimo etcétera, donde entran políticos de todos los colores, los mueven solamente sus intereses económicos.

Rubén
27 de agosto, 2013

Ya los peloteros los firman a los quince años y ni siquiera necesitan jugar en sus países más allá de los “shows” para mostrar sus virtudes a un montón de gente que trabaja para firmarlos (previos análisis genéticos, corporales y conductuales) o enviar sus perfiles a las avanzadas de “Scouts” que luego los chequean y adiós, para el norte. Esto es una industria y vernos como “socios” es una quimera, somos simple materia prima. Las ligas menores están plagadas de dominicanos, puertoriqueños, venezolanos etc. Tienen los dólares, son los dueños absolutos del espectáculo, punto. y si Francisco Rodríguez tiene un nervio en duda, vaya y lance 10 pitcheos por juego y cuidado con alterar eso. Triste realidad y falta de respeto a los que amamos este maravillosa industria, perdón, juego.

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