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La MUD y el Estado laico; por Gisela Kozak Rovero

Por Gisela Kozak Rovero | 28 de marzo, 2016
La MUD y el estado laico; por Gisela Kozak Rovero 640

Fotografía de Francisco Mata Rosas, perteneciente a la serie “Corte de caja”. Si desea conocer más sobre el trabajo fotográfico del autor haga click sobre la imagen.

El Estado laico ha sido una noción acomodada a las circunstancias de nuestra cultura popular. De este modo, festividades como Navidad y Semana Santa se convirtieron en oportunidades para el descanso. La alta valoración de la opinión de los prelados católicos en asuntos seculares ha sido tradición del mismo modo que se ha mantenido invariable su no participación en cargos públicos (situación distinta a la de  organizaciones evangélicas, pues Organización renovadora auténtica (ORA) y Nueva visión para mi país (NUVIPA) han sido dirigidas por pastores que promueven un Estado de carácter confesional, como fue la España franquista o, en la actualidad, el Irán de los ayatolas). La novedad de la situación es la exhibición de la fe en términos de discurso político. Funcionarios y líderes políticos hacen, pues, gala de su fervor: ¿se tratará de un consejo de los marketeros políticos cuyas frases favoritas son “la mayoría quiere” y “la mayoría piensa”?

El Estado laico supone que los políticos no hacen gala de sus creencias ni toman partido. La razón es simplísima: en Venezuela, por ejemplo, hay judíos, musulmanes, santeros, evangélicos, budistas, creyentes de las diversas variantes del New Age, ateos y gente que no practica sistemáticamente ningún culto. El Estado tiene que mediar entre las diferencias culturales, sociales y religiosas y, por lo tanto, inhibirse de apoyar alguna religión en particular. Esto no tiene nada que ver con las creencias personales de los funcionarios y líderes; en definitiva, la religión puede ser  necesaria para dotar de sentido la existencia, pero este es otro tema.

Tanto la constitución de 1961 como la de 1999 aseguran la libertad de cultos y de conciencia: nadie está obligado a creer en ninguna fe en particular ni puede ser castigado en modo alguno por sus creencias. No obstante, la religión ha penetrado la vida cotidiana de un modo preocupante porque desborda el límite de la vida privada o comunitaria más inmediata para convertirse en un instrumento político. Por ejemplo, Chúo Torrealba, coordinador de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), le pidió recientemente un milagro al Nazareno de San Pablo para Venezuela. Aparte de que un político pidiendo milagros es desconcertante, en tanto hombre de acción, un líder tan importante de la tolda opositora debería militar en la causa de la restitución del Estado laico en Venezuela.

La mezcla religión-política alcanza incluso la gestión local. Tan devastador ha sido el chavismo que las direcciones de cultura de las alcaldías, en lugar de dedicarse a organizar, por ejemplo, aquellas estupendas tandas del Festival Internacional de Teatro de Caracas, coincidentes con la Semana Santa, se dedican ahora a promocionar eventos católicos como si sólo Cristo nos quedase después del arrase revolucionario. Los funcionarios tampoco se privan de exhibiciones de fe. Se acompañan todas las religiones o ninguna, le sugerí al Alcalde Ramón Muchacho vía Twitter. Su rostro, por cierto, apareció en botellas de agua bendita repartidas en una misa, incómoda y absurda situación por la que ofreció disculpas. Una tuitera señaló, en apoyo al alcalde, que la mayoría es católica, y esa mayoría tiene en sus manos la verdadera fe. Los judíos, evangélicos y musulmanes —cuando son fundamentalistas como esta tuitera— ven a los católicos como perfectos  idólatras. Esto es lo que el Estado laico evita: el vapuleo de cualquier sector de la sociedad en nombre de dios. La democracia se define también por su trato a los sectores minoritarios.

Estado laico no equivale a Estado ateo. Un Estado ateo impondría por la fuerza el abandono de las religiones, lo cual es una violación de la libertad de conciencia. El Estado laico, ganancia de la modernidad, significa su separación de cualquier iglesia. Aunque políticos como Henri Falcón consideran al Papa Francisco el más grande líder del mundo (lo mismo piensan los musulmanes de sus imanes, aunque sin duda el Vaticano tiene alcance mayor), el hecho real es que el avance de la mujer en el mundo público y educativo, la contraconcepción, el divorcio y la enseñanza de la ciencia, han sido posibles porque en su momento se le colocaron límites a las iglesias, entre ellas la católica.

No juzgo, desde luego, al Papa  en el contexto de la política exterior vaticana, delicado asunto que toca intereses diversos y muy complejos, lo juzgo en función de ciertos valores conservadores que la iglesia católica sigue promoviendo. Como laica, espero que el Estado se mantenga neutral. Si los católicos no quieren divorciarse, perfecto. Si la homosexualidad es pecado para los evangélicos, perfecto. Si una musulmana gusta de la burka, allá ella. Pero lo que me parece inadmisible es que los ciudadanos que no pertenezcan a estas religiones se vean obligados a seguir sus preceptos. Por ejemplo, no considero correcto utilizar los  recursos de la ciudadanía en monumentos como el Manto de la Virgen en Lara, por la sencilla razón de que el gobernador Falcón tendría que invertir también en templos o monumentos para otras religiones y existen prioridades en un país sin dinero. Mis impuestos no deberían pagar monumentos o celebraciones religiosos en lugar de mejorar la vialidad o la educación, tan simple como esto.

La confusión entre religión, militares y política (Chávez, Falcón, los numerosos “camaradas evangélicos” en  cargos públicos, el catolicismo exhibicionista en  la MUD) que ahora reina en nuestra ex-república ex-moderna, contradice la constitución y alimenta el autoritarismo. Cuando se suma, además, el espíritu de show, la mezcla tiene un nuevo ingrediente de predicación e histeria colectiva: recordemos aquel discurso evangélico del cantante Ricardo Montaner en el mitin de cierre de Capriles en Maracaibo en 2013, en el cual llamaba a los chavistas a arrepentirse en nombre de Cristo. Pensemos también en las grandes manifestaciones religiosas que le hicieron culto al difunto responsable de la ruina nacional.

Cuando Capriles (no hablo de López porque está preso por lo que piensa, razón elemental de consideración que poca gente entiende) invoca al santoral completo y es defendido por sus seguidores no como un líder político con nada más y nada menos que siete millones de votos a sus espaldas, sino como un monaguillo “tan bueno”, “tan sacrificado”, le hacen un flaco favor. Cuando se pretende que todos recemos en manifestaciones públicas se irrespeta a los no católicos (ocurrió en una marcha de mujeres convocada por María Corina Machado, por poner un caso). Los copeyanos jamás hicieron el alarde religioso de Capriles, relacionado tal vez con su condición de militante de Primero Justicia, cuya cuenta oficial de Twitter divulgó en estos días una imagen de Cristo con el logo de la organización encima. Sé que es desconocimiento más que mala intención (lo hacía la falange española cuando Franco y lo hace el chavismo), pero se trata nada más y nada menos que la cuenta de Twitter oficial del partido opositor más respaldado.

Tanto chavistas como opositores deben cesar la confiscación del favor divino en sus discursos políticos porque es una falta de respeto tanto a las iglesias como a la condición laica del Estado. Si se hace para ganar votos, peor todavía.

Gisela Kozak Rovero 

Comentarios (26)

R. Sheldon
28 de marzo, 2016

“el hecho real es que (…) la enseñanza de la ciencia, han sido posibles porque en su momento se le colocaron límites a las iglesias, entre ellas la católica.” No entro en los otros puntos para no alargar la cosa. Tremenda perla, he visto gente que piensa así peleando por cupos para sus hijos en colegios católicos ¿donde queda la larga trayectoria educativa de la Iglesia ej Jesuita y Salesianos? ¿dónde quedan nombres como Mendel, Leamitre, Copernico, Pasteur, Jerome Lejeune, Pascal, Galileo y un largo etcétera de investigadores católicos (laicos, religiosos y sacerdotes)? Para defender los principios cristianos católicos ni siquiera hace falta recurrir a la Fe, con la razón basta. El problema es que los políticos usan la religiosidad para ganar simpatias pero luego apelan al laicismo para ir en contra de los principios (religiosos) que supuestamente exhibian durante la campaña.

Diógenes Decambrí.-
28 de marzo, 2016

Comparto el texto y la intención de Kosak al elaborarlo y publicarlo. Pocos se atreven a exponer estos puntos de vista, no denunciar esas contradicciones forma parte de lo “políticamente correcto”. “la religión puede ser necesaria para dotar de sentido la existencia”: Imprescindible ampliar la significación de esta frase, pues “dotar de sentido la existencia” es una de las razones básicas por las cuales se crearon las religiones, pero hoy podemos darle sentido sin creencias. Muchos lo hacemos. Chúo pide un milagro al nazareno, Capriles repite como un karma “el tiempo de dios es perfecto”, Maduro para la escasez, lo más concreto que propuso fue que “dios proveerá”. El monumento de la divina pastora en Barquisimeto, es costoso en dinero y costoso en aprovechamiento partidista. A Falcón no lo dejaron entrar hace algunas semanas, está militarizado, uniformados con inapropiados lenguaje y modales organizan a los visitantes -civiles en su absoluta mayoría- con criterios de cuartel.

Juvenal Freites
28 de marzo, 2016

Completamente de acuerdo. Muy bien expresado Gisela Kozak Rovero.

Hector Rodriguez
28 de marzo, 2016

Al valioso comentario anterior, le añado otros

1) El relativismo ético y religioso también representan una postura ideológica bien definida, por lo que la “neutralidad” en este punto no existe. 2) El derecho a la libertad religiosa no es solo “pasivo”, es decir, no se trata solo de “tolerar” las manifestaciones de religiosidad. Este derecho, como cualquier otro, supone también actos que lo promuevan en positivo, en proporción a la proporción de cada creencia. 3) Nuestra cultura es totalmente inintelegible si se prescinde de la fe católica. Bien sabemos los larenses lo que representa la procesión de la Divina Pastora para el gentilicio, por aludir solo al caso del manto de María (añadamos la Chinita, la Virgen del Valle, San Antonio de Padua, para otras regiones etc). Es ridículo pretender que este acto se le promueva igual que al templo protestante de una de las 30.000 denominaciones que existen. 5) Existe la moral natural, que es universal. Matar no esta mal solo por ser pecado…

EB
28 de marzo, 2016

¡BRAVO! por poner en la agenda el respeto de la laicidad, indispensable en la formación de una República democrática. El otro aspecto irritante de la oposición es el haber adoptado un término del lenguaje militar para designar su sistema organización : COMANDO.

ISABEL ELENA
28 de marzo, 2016

personalmente recomendaría este excelente articulo porque pocas veces he visto ese tema tan inteligentemente tratado, debería ser leído, analizado, pensado y divulgado por todos los que podamos hacerlo, a ver si alguno de los que han caído en esa situación (comentada en el articulo) pisa suelo y se ubica

David
28 de marzo, 2016

Galileo? El que fue llamado al tribunal de la Inquisición por decir (acertadamente) que es la Tierra la que gira alrededor del Sol? Valiente es usted al incluir a Galileo o a Copérnico en su “trayectoria educativa”

Alejo Noguera
28 de marzo, 2016

“¿dónde quedan nombres como Mendel, Leamitre, Copernico, Pasteur, Jerome Lejeune, Pascal, Galileo y un largo etcétera de investigadores católicos (laicos, religiosos y sacerdotes)?” : En la excepción.

Al-Juarismi, musulman, padre del álgebra. Es uno.

¿Integremos la educación entonces en dogmas religiosos, porque han habido sapiens allí?. ¿Es esa la idea falaz que usted quiere dar a entender con esa pregunta?

Fernando Delgado
28 de marzo, 2016

Excelente, mejor no lo has podido haber dicho, el Estado venezolano es laico y como tal deben comportarse sus dirigentes politicos

CESAR
29 de marzo, 2016

Para R. Sheldon:

La tremenda perla esta en su respuesta… Para hacer la cosa corta, de no haberse puesto limites a la iglesia todos esos personajes que nombra habrían sido quemados en la hoguera, así de simple.

La religión en los templos y quien quiera en sus casas, el estado debe ser laico. El detallazo de hoy en la asamblea fue una BURLA ¿harán lo mismo si se pronuncia el Dalai Lama o cualquier líder de otra religión o el Show el tiempo de necesidades apremiantes solo aplica a la iglesia catolica?

Rodrigo J. Mendoza
29 de marzo, 2016

Mi reconocimiento a Gisela Kosak, quien pone los puntos sobre las íes, y lo hace de manera clara, objetiva y serena, sin estridencias, con un estilo que combina consideración con los creyentes y llaneza de expresión.

Hector Rodriguez
29 de marzo, 2016

Al igual que en mi comentario anterior, tomo puntos sueltos del debate.

1) Vaya galería de luminarias quedan en esta “excepción” que hace el amigo Noguera. No cita muchas otras “excepciones”, pues no solo se trata de que sean creyentes sino de que su fe les anime a la búsqueda de la verdad. No es precisamente el mundo musulmán el mejor ejemplo de esto. 2) “Quemados en la hoguera”… Prejuicio. Miguel de Servet SI fue quemado en la hoguera y no precisamente por la Iglesia católica (IC). No se si podría darme muchos nombres de casos como este en la IC. Por cierto, el brazo ejecutor de le inquisición era civil, no religioso. 3) “La religión en los templos y para el que quiera en su casa” gran muestra de amplitud y generosidad permitírnoslo en estos sitios, pues esto NO ocurre en los países musulmanes…Creo que un derecho a la libertad religiosa también abarca que el creyente pueda ser ciudadano. 4) “Habérsela puesto límites a la IC” ¿Cómo? Con la guillotina en la revolución francesa?

Hector Rodriguez
29 de marzo, 2016

¿O como la los casi seis mil católicos fusilados y torturados por la República en la guerra civil Española? (solo en el Verano del 36 la mayoría) ¿O al estilo Mexicano, con fusilamientos, prohibición de culto público, obligación de contraer matrimonio a los religiosos o con la ridícula multa que quisieron imponerle al Papa Juan Pablo II por usar hábito religioso? ¿O Mejor al estilo Gulag de Stalin o Campo de concentración de Hitler, como a Tito Bradsma, Edith Stein, Maximiliano Kolbe y un laaaargo etc? ¿O al estilo Venezolano, con la ridícula ley del Patronato eclesiástico (¡heredada de la Colonia!) mantenida tenazmente hasta la década de los 60 de este siglo y que facultaba al gobierno para nombrar hasta el cabildo de la catedral? Les dejo la lista hasta aquí para que no se aburran. A ver cual de estos métodos de poner límites, usados por estados “laicos” modernos, les gusta más…

José Flores
29 de marzo, 2016

Como creyente, es obvio que no comparto la opinión de la autora del artículo. Y expresaré mi desacuerdo con algunas interrogantes: ¿El hecho de que Lech Wałęsa fuese católico, le impidió ser un hombre de acción y luchar contra el monstruo comunista en Polonia? ¿No fue la Urss un Estado laico? ¿Martin Luther King Jr. no luchó con gallardía por los derechos civiles de los negros en EEUU siendo un cristiano protestante? ¿Ha leído la autora la Doctrina Social de la Iglesia en lo referente a la participación política? La jurisprudencia de los países islámicos, a diferencia de la mayoría en Occidente, se desprende solo del Corán. Pensar que Venezuela corre el peligro de ser una teocracia porque sus líderes políticos suban la imagen de Cristo a Twitter es, para mí, simplemente exagerado.

Moises P Ramirez
29 de marzo, 2016

Gisela, 100% de acuerdo con tu brillante artículo. La mezcla de religión y política es un salto atrás a épocas pre-modernas. El Estado laico es una institución moderna esencialmente democrática, basada en el respeto a la dignidad individual de todos los seres humanos, por el solo hecho de ser seres humanos. Espero que políticos muy destacados y capaces de la MUD tomen nota de esta seria crítica y se sacudan ese tufillo de cruzada, de templarios en busca del Santo Grial del poder político.

R. Sheldon
29 de marzo, 2016

David, Galileo vivió y murió católico el caso del famoso juicio es un mar de interesante. Galileo quien tenía una excelente intuición no pudo probar que la tierra giraba alrededor del sol ya que alegaba que las mareas eran consecuencia del movimiento de la tierra (los astrónomos jesuitas ya habían relacionado las mareas con los ciclos lunares) su teoría se demostró un siglo después. Galileo se tomó la libertad de interpretar un episodio de la Biblia y defendió correctamente, basándose en san Agustín (siglo V), que el texto no necesariamente era de interpretación literal (cosa que es doctrina católica Catecismo # 109-119). El tribunal erró en su propia materia pero fue certero en el área que no le competía que son las ciencias, al exigirle a Galileo que tomara su propuesta como una teoría y no como absoluta ya que no podía probarse (nada más científico). Lo curioso es que la obra más importante de este gran hombre de ciencia fue elaborada y publicada después del juicio.

R. Sheldon
29 de marzo, 2016

CESAR, sólo en tu imaginación. Seguro eres los que dicen que la teoría del big-bang es un golpe a la Iglesia sin saber que el padre de la teoría fue el sacerdote católico y astrónomo belga George Lemaitre.

Héctor Rodriguez, no se si sabías que Servet no fue a la hoguera por sus trabajos científicos.

Alejo Noguera, y hay muchos grandes científicos no cristianos a los que debemos mucho. La Fe no es traba para el desarrollo científico. Hay que recordar que lo contrario a Fe no es incredulidad es superstición y esa si es traba para la ciencia.

En mi opinión se usa como excusa el supuesto conflicto Fe Vs Razón para apartar los principios morales (si esos de que tanto nos quejamos que faltan en la sociedad actual) que imparte la religión. La Iglesia no intenta imponer la doctrina de la transustanciación, la comunión de los santos o el precepto dominical, a la gente le molesta cuando se enseñan sobre las virtudes y principios morales y para defenderlos no hace falta ser católico.

José Luis
29 de marzo, 2016

Dios salve a los políticos de los marketeros cuando yerran y a los que ejercen cargos públicos como el alcalde de Chacao cuyo sentido común le falló y lo llevó a cometer una pifia que por elemental y torpe será inolvidable para los venezolanos hartos de la grosera propaganda política y del culto a la personalidad a los que nos tiene acostumbrados el gobierno. ¿Será que por un momento se sintió endiosado?

Comparto casi todo lo dicho por la profesora Kozak. Me parece irrealizable su petición de que los políticos se abstenga de incluir lo divino en sus discursos, aunque denoten falsedad y mal actuación los hacen lucir honestos y buenas personas, pero lo peor es que mucha gente les cree.

Por último pido a Dios que ilumine a la profesora para continúe escribiendo artículos tan necesarios como estos y la proteja de la furia de algunos de los cibernautas que habitan por estas páginas.

Oscar Ghersi
29 de marzo, 2016

La autora olvida la grave violencia al principio de separación entre iglesia y Estado que supone que se financie con fondos públicos un monumento como el de la Divina Pastora.

Jesus Giglioli
29 de marzo, 2016

No estoy de acuerdo con que alguien tenga que abstenerse de decir lo que dice o piensa si no ofende a nadie.

Jose
29 de marzo, 2016

Gisela kozak.Aprecio su excelente artículo.La escuche en una entrevista radial y me llamó la atención que a pesar de sus méritos y formación, constantemente repetía ok.¿Qué opina de Albert Estein? Que frecuentemente mencionaba a Dios como creador del universo .Creo se quedara esperando el laicismo de toda la humanidad.Lo que Ud. Critica ha sido así desde la aparición del hombre

Milagro
30 de marzo, 2016

Muy interesante el tema, pero, además, muy importante por el peligro inherente que encierran tales actitudes. Lo advirtió, hace unos años, Rigoberto Lanz en su columna en El Nacional, y no solo por la discriminación sino por la pérdida de algunos de los aportes de La Modernidad, es decir, por la vuelta a una concepción mágico-religiosa del mundo, con lo cual el ejercicio del poder podría tornarse muy fácilmente autoritario y fanático.

Carlos
30 de marzo, 2016

El artículo promueve el laicismo, que es una ideología y no la necesaria laicidad del Estado. Nuevamente, se manifiesta contra la libertad religiosa al pretender limitar la creencia particular al ámbito privado. Una persona que viva su fe, no puede sino evidenciarla en su conducta tanto pública como privada.

Ricardo Vargas
30 de marzo, 2016

Jose: que alguien use la palabra “dios” no significa que esté dándole el mismo significado que tú le darías. Si un musulmán o un hindú hacen referencia a esa palabra te aseguro que cada uno se está refiriendo a dos conceptos totalmente diferentes en el contexto de su religión. Cuando Albert Einstein usa la palabra “dios” la usa en referencia a lo que ÉL entiende por dios, y si lees sus escritos, en libros como “mis creencias” o “el mundo como yo lo veo” te darás cuenta que la visión de Einstein de dios era una visión panteísta, es decir, para él, la naturaleza misma ES dios, no esa visión judeo-cristiana de un dios personal, que incluso llegó a rechazar explícitamente.

Tito Laercio Caro
31 de marzo, 2016

Coincido con usted en algunos puntos. Sin embargo en cuanto a la inversión en obras como el manto de la Virgen en Lara por parte del gobernador, usted ignora que la manifestación religiosa trae mas de 3 millones de personas que gastan en el estado y hacen mover su economía. es natural que el gobierno mejore su infraestructura porque también hay evangélicos, musulmanes, entre otros, que tienen hoteles, restaurantes, puestos de comida rápida, tiendas de ropa y calzado, que se benefician de la visita de los creyentes, por lo que yo considero que esta justificada la inversión a futuro.

mercedes da silva
1 de abril, 2016

Al Sr. JOSE FLORES.Lo felicito por su comentario.Estoy totalmente de acuerdo con su su análisis.

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