Blog de Rafael Rojas

La función política del terror; por Rafael Rojas

Por Rafael Rojas | 27 de diciembre, 2016
Policías trabajan junto al camión que arrolló a los visitantes de un mercado navideño en el centro de Berlín / Fotografía de EFE

Policías trabajan junto al camión que arrolló a los visitantes de un mercado navideño en el centro de Berlín. Fotografía de EFE

El terrorismo, como la guerra, es la continuación de la política por medios letales. Lo hemos visto en estos días en Alemania, donde un atentado contra un mercado navideño en Berlín, que dejó 12 muertos y 48 heridos, está produciendo un automático efecto en la política interna de ese país. El principal sospechoso de la masacre, según los medios más acreditados de Alemania, es el joven tunecino Anis Amri, involucrado en organizaciones islamistas durante la “primavera árabe” y era investigado por las autoridades alemanas desde hacía años.

Como en Niza o en Orlando, la idea del “lobo solitario”, que tan rápidamente se difundió en medios que rechazan la política antiterrorista de Occidente, comienza a ser descartada. Las redes del Estado Islámico, que han llevado sus métodos de reclutamiento a un nivel inédito de sofisticación psicológica, hacen contacto con cada uno de esos atentados. Su objetivo no es, únicamente, cobrar vidas de cristianos, judíos o musulmanes “infieles” sino movilizar, dentro de Europa y Estados Unidos, políticas favorables a la construcción del nuevo califato.

Como en Francia, 2017 será año de elecciones en Alemania. Pero a diferencia de su vecino, el campo electoral alemán no está propiamente fragmentado entre una derecha nacionalista y xenófoba y una izquierda multicultural y cosmopolita. En Alemania, es el principal partido de derecha, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), encabezada por Angela Merkel, el que ha promovido la política más resueltamente pro-inmigrante de Europa. El partido hegemónico de la izquierda, la Socialdemocracia, encabezado por Sigmar Gabriel, coincide con la canciller en las líneas centrales de la estrategia hacia los refugiados.

Sin embargo, partidos de la extrema derecha, racista y chovinista, como la Alternativa para Alemania (AFD), encabezado por Markus Pretzell y Frauke Petry, el cual pugna por convertirse en la tercera fuerza política del país, intentan capitalizar el atentado en favor de un cierre de fronteras, similar al que promueven otras corrientes conservadoras y populistas de Europa, Gran Bretaña y Estados Unidos. Los nacionalistas alemanes han endilgado los muertos de Berlín a la canciller Merkel y, como sugiere el corresponsal de El País en esa ciudad, Luis Doncel, se posicionan como los principales beneficiarios del yihadismo en Alemania.

Angela Merkel y Francois Hollande han sido, hasta ahora, los principales factores de contención de la ola de derecha populista que invade Europa oriental y central y el resto del Occidente desarrollado. En el escenario electoral francés se observa tanto un ascenso de la extrema derecha de Marine Le Pen como del conservadurismo moderado de Francois Fillon. Si la candidatura del socialista Manuel Valls no se consolida, probablemente se produzca un giro conservador en París, en el que no habría que descartar un Brexit francés, como el que ya propone Le Pen.

El atentado yihadista en Alemania busca el calculado efecto de una reacción conservadora que impida la reelección de Merkel. El terror alienta el extremismo nacionalista en Occidente porque sabe que las sociedades secularizadas, que optan por el cierre de fronteras, el reforzamiento de la seguridad nacional y la limitación de derechos civiles, colapsan. Bajo la presión terrorista, la derecha occidental puede acabar con la Unión Europea, con los tratados de libre comercio y reconducir el mundo a un estado de división y desconfianza, peor que el de los años anteriores y posteriores a la Primera Guerra Mundial.

Suscríbete al canal de Prodavinci en Telegram haciendo click aquí

Rafael Rojas Rafael Rojas es autor de más de quince libros sobre historia intelectual y política de América Latina, México y Cuba. Recibió el Premio Matías Romero por su libro "Cuba Mexicana. Historia de una Anexión Imposible" (2001) y el Anagrama de Ensayo por "Tumbas sin sosiego. Revolución, disidencia y exilio del intelectual cubano" (2006) y el Isabel de Polanco por "Las repúblicas de aire. Utopía y desencanto en la Revolución de Hispanoamérica" (2009).

Envíenos su comentario

Política de comentarios

Usted es el único responsable del comentario que realice en esta página. No se permitirán comentarios que contengan ofensas, insultos, ataques a terceros, lenguaje inapropiado o con contenido discriminatorio. Tampoco se permitirán comentarios que no estén relacionados con el tema del artículo. La intención de Prodavinci es promover el diálogo constructivo.