Blog de Luis Vicente León

La data de inflación del BCV [y un comentario sobre el default]; por Luis Vicente León

Por Luis Vicente León | 10 de septiembre, 2014

ARTICULO_Banco_Central_de_Venezuela_640

Ha habido un fuerte debate sobre la data de inflación venezolana publicada, otra vez tarde, por el Banco Central de Venezuela y condimentada por un análisis más político que económico, en el que esta institución intenta minimizar el evidente desequilibrio inflacionario que vive el país, al resaltar no su valor (que acumula un alarmante 63% anualizado) sino el desperoladito salvavidas de una desaceleración (en realidad bastante modesta) de la tasa de crecimiento inflacionaria. Incluso despreciando el componente estacional de esa variable.

Pero, sumado a esto, el BCV explica la crisis basándose en la tesis de la guerra económica y no en sus evidentes causas, recontraconocidas por la teoría económica y demostradas por toda la historia de los controles de cambio y de precios en el mundo y específicamente en Venezuela.

Comienzo por decir que, a diferencia de la data de Argentina, la información producida por el BCV hasta hace poco tiempo podía considerarse suficientemente sólida como para reflejar adecuadamente la situación de la inflación en el país. El departamento de estadísticas del BCV está conformado por gente seria que durante muchos años ha hecho su labor de manera honesta y que merece todo nuestro respeto. Sin embargo, en el último reporte se han presentado  errores, omisiones y recálculos que razonablemente debilitan la credibilidad de la data en el mercado. Aun así, tomando la data publicada por cierta,  la  información oficial confirma que Venezuela tiene una de las inflaciones más altas del mundo y que la economía se encuentra en total desequilibrio.

El grave problema aquí se encuentra en la manipulación que el área política de la institución hace en términos de las fechas de publicación y, además, en el evidente sesgo político de su análisis. Porque tenga la ideología que tenga un gobierno, nadie puede sentirse orgulloso de una inflación mensual de casi 4%. ¡Un 4% al mes! Los venezolanos padecemos las consecuencias de tener mensualmente una cifra que es la inflación anual de muchos países en el mundo. Un flagelo que está casi erradicado y que nos coloca en situación equivalente a la de una comunidad aislada, en medio de la nada salvaje, sin acceso a los avances tecnológicos, ni médicos ni a la información histórica.

En cuanto a la Economía, hoy somos como una gente que aún no utiliza las vacunas que hace años se descubrieron, volviéndonos víctima de enfermedades y pestes mortales, sin ninguna necesidad.

En el análisis oficial de la inflación, se acusa a los eventos de protesta iniciados por la oposición en febrero de ser responsable de la crisis y la inflación. Es cierto que esa crisis afectó la economía, entorpeció procesos productivos y alejó inversiones por temor. Pero hay varios errores técnicos graves en el intento de concentrar ahí las causas de esta crisis. Primero, porque había inflación y desabastecimiento mucho antes de que estas protestas iniciaran y podríamos decir, incluso, que más bien fueron un disparador de las mismas.

Pero además la crisis política de febrero es una cosa mínima, casi inofensiva, al lado de algo que al BCV le faltó considerar: el factor principal que causa la inflación en Venezuela es su propio financiamiento, con dinero inorgánico, a PDVSA, debido al insólito déficit fiscal ocasionado por mantener un tipo de cambio sobrevaluado que impide que la estatal petrolera pueda enfrentar sus gastos en bolívares, al recibir migajas por sus dólares, mientras sus costos internos se disparan por la inflación. Una inflación que el propio BCV calcula y que conoce perfectamente mucho antes de publicarla.

Es una irresponsabilidad seguir, a estas alturas del partido, intentando explicar la inflación con el cuento de “la guerra económica”, dejando de lado los controles de cambio y de precios y haciéndose los locos con el impago de la deuda comercial. No es serio y, además, no es verdad.

Y ya lo hemos dicho antes: todos sabemos que el contrabando, la corrupción y la especulación son ciertos y afectan a la economía. Pero esos factores no son causas sino consecuencias del modelo económico fallido al cual el gobierno se mantiene aferrado y que genera los estímulos para toda esta ineficiencia y corrupción.

En el tan esperado “sacudón” ofrecido por el presidente Maduro no hubo anuncios económicos integrales. Pero mosca, porque eso no significa que no habrá acciones. Las habrá, sólo que no se anunciarán articuladamente (y, además, se medirá muy bien quién corre con el costo político de esos anuncios).

En resumen: no debemos esperar anuncios económicos integrales, pero sí debemos estar atentos a algunas acciones parciales que, más bien, entrarán en el juego sin mucho anuncio.

La historia indica que los gobiernos venezolanos siempre han estado dispuestos a “impagar” las deudas comerciales internas y que prefieren pagar su deuda externa. Venezuela, incluyendo la revolución, ha tenido una posición clara de pago de deuda externa que ha sido permanentemente honrada.

Pero si hablamos del aquí y del ahora, no es verdad que el problema económico venezolano sea de ingresos en divisas: el asunto está en el precio al que se venden esas divisas. O, mejor dicho, el regalo y el incentivo de corruptela que es el control de cambio.

Es inadecuado dejar de pagar una deuda. Interna. Externa. De cualquier tipo. Pero lo es mucho más cuando la solución que permitiría evitarlo está en tus manos: ajustar la economía de manera racional.

Un default en Venezuela no es imposible: es el riesgo que se corre en medio de una crisis no atendida. Pero, personalmente, no creo que sea la vía adecuada ni que algo así vaya a ocurrir.

Los riesgos de default de deuda externa de Venezuela aumentan por la falta de un modelo económico racional. Sin embargo, algo es claro: los costos económicos de “defaultear” siguen siendo gigantes y pondrían a Venezuela y a su gobierno contra la pared, algo que impide que se evalúe esa estrategia con ligereza.

Y si el gobierno no está atendiendo la crisis de manera adecuada… la oposición tampoco. ¿O es que usted sabe que piensan y proponen al respecto?

Al parecer, en Venezuela no sólo hay escasez de productos.

Luis Vicente León 

Comentarios (3)

alvaro ordaz
11 de septiembre, 2014

El problema no es si el default es una opción o no o si el gobierno cumple religiosamente con sus compromisos. El problema es si existen recursos suficientes y líquidos para pagar la totalidad de vencimiento y así poder evitar el default.

lars
11 de septiembre, 2014

Contrariamente a lo que afirma LVL, el gobierno sí está atendiendo la crisis: va a vender Citgo, y con eso va a financiar el triunfo electoral del año que viene, dando una ilusión de mejoría relativa, acompañada de propaganda y más propaganda, de que ahora sí, todo irá mejorando, pues se está ganando la guerra económica. Así ha gobernado 15 años y no hay razón para que cambie. Luego, como siempre, se verá…

Edgard J. González.-
15 de septiembre, 2014

“que el contrabando, la corrupción y la especulación son ciertos y afectan a la economía”. Falta señalar que los tres elementos ocurren, gracias al concurso y en beneficio de, civiles y militares del régimen. Con la permanente vigilancia y supervisión que mantiene el régimen sobre todas las empresas, ¿es posible la especulación sin la complicidad de los que vigilan y supervisan? Y los buhoneros, que ofrecen los productos escasos, por los cuales hacemos humillantes colas para adquirir limitadas cantidades, especulan a la luz del día, frente a los mismos comercios donde nos dicen “NO HAY”, y nadie le pone el cascabel a ese gato rojo rojito. ¿Alguien puede concebir que se pueden contrabandear miles de toneladas de Cemento y Cabillas, sin el padrinazgo de altos funcionarios del régimen y altos oficiales de las FFAA? Y respecto a la Corrupción, tengan por seguro que, cuando logremos averiguar la verdad, solamente en el reparto de aquellos 25.000 millones de dólares de CADIVI a empresas de maletín, por lo menos el 80 % son vivianes vinculados al régimen, como también están los boliburgueses enredados en cuanto GUISO ha ocurrido del 99 para acá, con esta revolución de pacotilla, ineficiente y doblemoralista.

Envíenos su comentario

Política de comentarios

Usted es el único responsable del comentario que realice en esta página. No se permitirán comentarios que contengan ofensas, insultos, ataques a terceros, lenguaje inapropiado o con contenido discriminatorio. Tampoco se permitirán comentarios que no estén relacionados con el tema del artículo. La intención de Prodavinci es promover el diálogo constructivo.