Blog de Asdrúbal Oliveros

¿Qué puede aprender Venezuela de América Latina sobre hiperinflación?; por A. Oliveros y P. Navarro

Por Asdrúbal Oliveros y Pilar Navarro | 30 de agosto, 2016

Hiperinflación las lecciones de América Latina; por Asdrúbal Oliveros y Pilar Navarro

El aumento acelerado de los precios es una cuestión palpable en la actualidad venezolana y ante la rapidez con la que suben, la pregunta común a hacerse es: ¿ya estamos en hiperinflación? Responder esto es relativamente fácil; existen principalmente dos definiciones de hiperinflación: una implica que la variación intermensual de los precios sea superior a 50,0% (Cagan, 1956) y la otra que la variación interanual de los mismos esté por encima de 500,0% (Reinhart y Rogoff, 2011). Bajo estos supuestos, podemos decir que no, aún no estamos en un proceso hiperinflacionario.

A pesar de no estar aún en hiperinflación, pareciera no haber dudas sobre la dirección en la que vamos si no se cambian las condiciones actuales, por lo que se nos plantean otras preguntas más complejas de responder como: una vez que entremos, ¿cómo salir de la hiperinflación?

Llegados a este punto podemos decir que, si no logramos aprender de las experiencias ajenas para cambiar el camino y así evitar la tan temida hiperinflación, por lo menos las experiencias de nuestros vecinos nos pueden servir para ver cómo lograron salir. En la historia reciente, varios países de Latinoamérica han tenido episodios hiperinflacionarios, por lo que vale la pena conocer qué hicieron esos países para salir de la crisis.

Argentina: La convertibilidad fue la clave

En Argentina, la década de los años ochenta marca el final de la dictadura y el inicio de la democracia, pero también un incremento acelerado de los precios que desembocó en un episodio hiperinflacionario al final del período.

Después del fracaso del Plan Austral aplicado en 1985  —en el cual se creó una nueva moneda, el austral, y se congelaron todos los precios de la economía, de los servicios públicos y de la moneda— la presión inflacionaria volvió a aparecer en 1986. Esto hizo que en 1987 apareciera el Plan Primavera, uno caracterizado por mayor apertura externa y privatizaciones, que tampoco logró rescatar a la economía del incremento de los precios alimentados por el crónico déficit fiscal.

La inflación se desbordó en 1989.  Mientras que durante febrero la variación mensual fue de 9,6%, en el mes mayo alcanzó 78,4% y cerró el año con un crecimiento interanual de 2.314,0%. En ese período se aplicaron varias políticas económicas, como un recorte fiscal drástico con una fuerte reducción del tamaño de sector público, la subida de las tarifas públicas y de los combustibles, y una fuerte devaluación del austral, todo con miras a disminuir tanto el déficit fiscal como el externo.

Finalmente, lo que pareció controlar la escalada hiperinflacionaria —aunque después se convertiría en la semilla del caos— fue la aplicación de la convertibilidad en abril de 1991. La Ley establecía un anclaje cambiario con respaldo de 100,0% en dólares, oro y títulos de la base monetaria, calmando así “la fiebre devaluatoria”. Con la convertibilidad se indujo a una devaluación más fuerte —a principios del año el tipo de cambio estaba en torno a 5.000 australes por dólar y con la convertibilidad llegó a 10.000 australes por dólar— y se pasó posteriormente del Austral al Peso convertible con cuatro ceros menos. Así los antiguos 10.000 australes equivalían a un peso de la nueva denominación. Este fue el origen del “1 a 1”.

Esto fue un elemento disuasivo ya que, como la moneda circulante estaba respaldada en reservas, lo que restringía la emisión monetaria. Si los tenedores de pesos salieran todos juntos a comprar dólares, el Banco Central argentino tendría las reservas suficientes para atender semejante demanda sin alterar la paridad cambiaria. De esta manera desde abril de 1991 los precios paulatinamente se estabilizaron en índices intermensuales de un dígito (2,8% en mayo y 0,6% en diciembre).

No obstante, estos ajustes implicaron shocks en la económica que involucraron fuertes subidas en las tasas de desempleo y pobreza. Además de que el mantenimiento de esta paridad artificial a lo largo de toda la década de los noventa incubó la crisis de la convertibilidad del año 2001.

Bolivia: entre el shock y el gradualismo

Bolivia se caracterizaba por ser uno de los países más pobres de América Latina y, en los años ochenta, después de décadas inestabilidad social y política, se vio además golpeada por un brutal episodio hiperinflacionario, en el que llegó registrar una variación interanual de 8.170,5% en 1985, una de las más altas a nivel mundial.

Este país contaba con el coctel habitual: un aumento acelerado del gasto público que generó aumento del déficit fiscal (en 1982 alcanzó 14,2% del PIB), aumento de salarios por decreto, indexación salarial, controles de precios y aumento desproporcionado del sector público, además de un rígido control de cambio que generó la aparición de un mercado paralelo de divisas.

El primer intento por controlar la crisis económica que Bolivia venía atravesando fue lo que desató la hiperinflación. La política intentó restablecer el nivel de vida de la población decretando aumentos salariares, aumentos de precios máximos para todos los bienes. Además, procuró mayores ingresos en divisas instaurando un rígido control de cambio, una paridad fija para la moneda y canalizando todo el comercio exterior a través del Banco Central.

No obstante, la política gradualista de hacer pequeños ajustes en los precios pero sin atacar el déficit fiscal ni satisfacer las demandas del exterior, llevó a la pérdida de control sobre la situación económica.

El déficit fiscal continuó aumentando, aunado a que las ventas de divisas por parte del Banco Central eran prácticamente inexistentes y eran muy pocas las divisas asignadas para importar, lo que afectó el aparato productivo interno y provocó desabastecimientos puntuales. Asimismo, la escasez de divisas generó que el dólar paralelo aumentase sin pausa.

Así en 1985 con nuevo Gobierno se inaugura la Nueva Política Económica (NPE). El principal debate que estaba en la mesa era si el ajuste debía hacerse de manera gradualista o de shock; esta última visión finalmente se impuso y se promulgaron las nuevas medidas que incluían:

—Régimen de cambio único y flexible, implementado por el Banco Central de Bolivia.
—Se autorizó al sistema bancario a operar con moneda extranjera.
—Liberalización de las tasas de interés.
—Eliminación de restricciones al comercio exterior.
—Eliminación de la inamovilidad laboral y liberación de los salarios en el sector privado.
—Liberación del control de precios.
—Aumento en el precio de los derivados del petróleo, llevándolos al nivel internacional.

De esta manera tenemos que el Gobierno de Bolivia, al eliminar el tipo de cambio dual y tomar medidas drásticas para controlar la emisión monetaria y reducir el déficit fiscal, logró que de manera rápida y perceptible se disminuyera la inflación, que pasó en una semana de 36,8% a 4,6% y a 0,8% durante las dos semanas sucesivas.

Brasil, a la octava va la vencida

En 1989 Brasil venía de la aplicación del Plan Cruzado con miras a controlar la escalada inflacionaria. Este plan estableció una reforma monetaria, el congelamiento de los precios y del tipo de cambio nominal. Aunque tuvo muy buenos resultados en el corto plazo, el Gobierno se vio obligado en poco tiempo a dejar flotar nuevamente al tipo de cambio, lo que generó el retorno de la inflación.

Dado el crecimiento del gasto público y del financiamiento monetario, la inflación alcanzó 82,4% en marzo de 1990. Después de siete planes fallidos, en 1993 se aplicó el Plan Real que fue organizado por etapas: la primera contemplaba conseguir en equilibrio de las cuentas públicas, como primera causa de la inflación brasileña. La segunda etapa incluyó una fase de transición entre monedas (del cruceiro al real) con la adopción de un “superindexador” —la Unidad Real de Valor (URV)—, atado a la cotización del dólar, al cual se debían convertir progresivamente todos los contratos.

El plan también vino acompañado de una política de apertura comercial y de privatizaciones, que logró para el segundo semestre de 1994 una fuerte disminución de la inflación y, finalmente, la salida de Brasil de una inercia inflacionaria que venía arrastrando desde hace 30 años.

¿Qué hicieron en Perú?

La década de los años 90 empezó bastante atribulada para las economías de la región. Perú no fue la excepción. Entre 1985 y 1990 el Gobierno de Alan García lanzó una serie de planes de estabilización heterodoxos que consistieron, entre otras cosas, en la implantación de un control de precios y tarifas públicas, de salarios, reducción de tasa de interés y de un tipo de cambio fijo. Además se cambió la moneda, que pasó de los soles al inti. No obstante, entre 1988 y 1990 la inflación anual pasó de 1.722,3% a 7.649,6%.

La nueva moneda no duró por mucho tiempo y fue relegada para su exhibición en los museos durante la siguiente etapa de estabilización del país. Fue reemplazada por el nuevo sol, dejando nueve ceros en el camino. El nuevo sol era igual a mil millones de los viejos.

La acción más inmediata fue la de eliminar los controles de precios para el sector privado y de los productos del sector público con la intención de restablecer el equilibrio financiero de las empresas públicas. Asimismo, estos ajustes significaron el control de la base monetaria, del gasto público, pero principalmente la instauración de un tipo de cambio flotante. Otros puntos del programa de ajuste fueron:

—Eliminación de los tipos de cambio múltiples vigentes.
—Reducción del subsidio a la gasolina.
—Ajuste fiscal vía incremento en ingresos mediante aumento en precios de servicios públicos.
—Disminución del déficit.
—Creación de impuestos de emergencia.
—Reinserción en mercados financieros internacionales.
—Liberación del sistema financiero.
—Declaración de situación de emergencia social e implantación de un programa para reducir el impacto del ajuste en los pobres.

Algunas lecciones

Aunque en algunos casos los resultados se observaron de forma más rápida que otros, en ninguno la solución fue inmediata. La hiperinflación constituye un proceso de destrucción de riqueza y pauperización de la sociedad muy fuerte del que no es fácil salir. Una lección importante es que gran parte del éxito de estos planes fue gracias a la recuperación de la credibilidad de los Gobiernos y de la confianza de los agentes en la política económica, a través de generación de consenso social.

Por otro lado, la mayoría de los ajustes pasaron por el restablecimiento del sistema de precios relativos a través del establecimiento de tipos de cambio flotantes (a excepción de Argentina que aplicó la famosa convertibilidad). Asimismo, este breve recuento también podría llamarse “el fracaso de los controles de precios para combatir la inflación”. Lo que realmente sorprende es que a pesar de toda la evidencia histórica, en la actualidad, Venezuela continúe ceñida a ellos en su política económica.

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La Ley Especial de Protección al salario beneficiará a los trabajadores; por Víctor Salmerón

Venezuela Por qué el nuevo aumento de salario mínimo es más de lo mismo; por Anabella Abadi-1

3 gráficos que muestran la caída del salario real en Venezuela; por Anabella Abadi y Giorgio Cunto

Asdrúbal Oliveros y Pilar Navarro 

Comentarios (21)

Federico Arteta
30 de agosto, 2016

Pregunta: si es as, porque ocurre en Venezuela. Podria ser? Porque se ignora la historia? Porque algunos sectores de poder se benefician?

franco
30 de agosto, 2016

Habria que (adicionalmente) evaluar como estaba el aparato productivo (agricola e industrial) en los casos descritos y como se compara con el “Caso Venezuela”. A pepa de ojo, pudieramos inferir que en nuestro caso la situacion esta peor gracias a las politicas de expropiaciones y fuga de cerebros. ALgun tiempo pasara, una vez se tomen las medidas adecuadas. Ni rapido, ni facil.

Ada Nalbis Camacho
30 de agosto, 2016

En Venezuela actualmente tenemos una economía extanflacionaria es decir, recesión con inflación, sino aplicamos políticas económicas (fiscales y monetarias) claras y reales, con miras a los correctivos macroeconomicos que necesita urgente la economía, nos veremos muy pronto en las puertas de un proceso hiperinflacionario. Uno de los correctivos seria unificar el tipo de cambio, para evitar la fuga de divisas, el blanqueo de dinero y la corrupción, otra medida seria incentivar la productividad para incrementar la oferta de bienes y servicios, de esta manera estabilizar los precios. En lo referente a lo Fiscal frenar el abultamiento del Gasto Publico burocrático que crece a la par de la inflación…

Luis Gómez
31 de agosto, 2016

Muy buenos días; Considero que las economías estan muy mal a nivel de la mayoría de los Países del mundo y, para ser objetivos el problema de Venezuela no es, económico sino, político. Por las realidades que se ven con los economísta, al parecer sería bien bueno que, las Universidades revisaran la forma de enseñar ésta profesión, pues en la práctica parece que lo que se enseña no funciona y, no soluciona el mal comportamiento de los índices de problemas económicos por la gran mayoría de los Países, sino veamos lo que sucede en Europa, los Países Árabes, toda América incluyendo la gran Potencia de Usa. Debe de haber una nueva forma de aplicar las leyes de la economía. Gracias…

winstonsanchez
31 de agosto, 2016

Federico Arteta: por suspuesto que se beneficia el gobierno, con la emision de masa monetaria para cubrir el deficit fiscal, porque asi no tienen que controlar sus gastos, y con la nacionalizacion de empresas, porque ellos las manejan y hacen negocios mas el clientelismo politico, lo mismo pasa con el control de cambios, ellos manejan las divisas, las compran baratas, hacen negocio y las venden mas caras,pero todo eso genera la inflacion que tenemos. por otra parte esta la teoria de las expectativas racionales que manda que hasta que no haya un gobierno serio no hay expectativas serias en materia ecnomica, asiq eu la unica solucion real es cambiar de gobierno.

Luis Humbria
31 de agosto, 2016

Muy buen articulo. Anteriormente ya he estudiado todos estos casos que han sucedido en Latinoamerica y es claro cual es la solucion que tiene que implementar el próximo gobierno….1ro Liberar la tasa de cambio para atraer capitales en dolares que tienen muchas empresas venezolanas…2do Reducir dramáticamente el gasto publico, esto ayuda a disminuir el déficit fiscal…3ro No seguir “imprimiendo” billetes sin respaldo para evitar aumento del déficit fiscal….4to Liberación de precios de todos los productos regulados, esto aumentaria la produccion casi que inmediatamente porque aparato industrial ya existe solo que esta paralizado…5to Aumento de la gasolina y sus derivados…por lo menos la gasolina debe costar 0,25$ por litro (en USA esta en 0,4$ por litro)…6to Eliminacion de todos los subsidios que tanto dañaron las empresas del Estado como Corpoelec, CANTV entre otras…7mo Este lo explico en otro comentario

Luis Humbria
31 de agosto, 2016

…7mo Eliminación del salario mínimo, pasando así a un “libre salario” o salario flexible. Esta solución crearía polémica ya que ningún país de América ha eliminado el salario mínimo. Pero porque esta solución? El salario mínimo obligatorio tuvo gran ventaja en las primeras décadas del siglo XX que fue cuando básicamente a nivel mundial se implemento, pero era una época diferente donde el 80% de la población se desempeñaba como obrero o eran trabajadores sin profesión. Hoy en día hay un mundo mas globalizado y una masa laboral mas especializada y el salario mínimo desalienta la producción ya que estandariza el salario. Esto lo digo con base ya que muchos países con alto Indice de Desarrollo Humano se están dando cuenta de esto y por eso ahora países como Noruega, República Checa, Chipre, Austria, Dinamarca, Islandia, Suecia, Suiza y Finlandia han eliminado el Salario Mínimo. Y no es casualidad que todos esos países son los que menor tasa de desempleo y mejores sueldos tienen en la UE

cejotave
31 de agosto, 2016

Yo soy economista de pasillo… de pasillo de supermercado. Dijo una vez Uslar Pietri que nadie le niega recursos a quien esta sentado sobre billones de barriles de petroleo, se necesita un plan sensato, con amplio control de la sociedad que evite la corrupcion, el pais tiene los talentos y emprendedores sobran. De las lecciones la mas importante es “la recuperación de la credibilidad de los Gobiernos y de la confianza de los agentes en la política económica”, eso es lo que no tenemos y es lo que debemos cambiar

juan
31 de agosto, 2016

Creo que hay estan las medidas que se puden tomar para salvar la economia…claro en venezuela hay muchas variantes sobre todo en lo politico….pero la inflacion solo tiene una forma de combatirse y en este estudio queda demostrado….

Ramon Duque Cedeño
31 de agosto, 2016

Muy interesante el articulo y los comentarios de los participantes. Importante es reconocer la influencia monetaria en los proceso inflacionarios que hemos venido padeciendo y que nuestra economía tiene la marca indeleble de la dependencia de la Norteamericana; eso no es un problema de patriotismo ni de imperialismo, sino una realidad económica que es consecuencia del desarrollo alcanzado por la potencia puntera en el mundo. La sola decisión de permitir una técnica de explotación petrolera, de la gran nación del norte, redujo nuestros ingresos en un 70% solo como un efecto colateral. Ante eso, el gobierno actual, y ninguno, puede enfrentarse a esa realidad alegando que el dolar”no vale ni el papel en que está impreso”…Torcer la comprensión de los hechos no exime de sus consecuencias…Lo único que impediría efectivamente la especulación cambiaria a estas alturas es una paridad dura, uno por uno, o la llamada dolarización.

Per Kurowski
31 de agosto, 2016

¿Venezuela aprender sobre hiperinflación? En estos momentos mas bien puede dar clases 🙂

Eduardo Berrizbeitia
31 de agosto, 2016

llama la atenciòn que en todos los casos el origen es casi siempre el mismo: deficit fiscal,control de cambios y de de precios,estatizaciones y tamaño del estado, indexaciones de salarios, paridad fija de $.tasa de interès controladas. Llama la atenciòn que el remedio es màs o menos el mismo: eliminaciòn del deficit controlando el gasto pùblico, privatizaciones,liberaciòn de los salario al mercado laboral,eliminaciòn del control de cambios y precios.etc La soluciòn està escrita, o hay que aplicarla. Quizàs nuestro caso es peor porque no hay producciòn interna.

IVAN GARTIE
31 de agosto, 2016

TODO PAIS Y EN TODO MODELO POLITICO ECONOMICOS NO HAY PERFECCIÓN ,,, PERO SIN DUDA HAY MEJORES QUE DEL QUE ESTAMOS VIVIENDO AHORA EL MAYOR DESASTRE EN VENEZUELA EN TODA LA HISTORIA , CUAL ES MEJOR, EL MODELO EL DE CUBA DONDE LOS 3000000 CIUDADANOS DAN LA VIDA IR A EEUU, LA MASIVA MIGRACIO DE LA DE CHINA EN EL 60 LA DE EUROPA EN LOS 40 Y 50 POR TENER MEJOR CALIDAD Y ESPERANZA DE VIDA ASTA LOS MISMOS CHAVISTAS MULTIMILLONARIO QUE ESTAN EEUU QUE PREFIRIERON INVERTIR LO ROBADO EN ESE PAIS QUE EN LA PROPIA VENEZUELA,, HAY PAISES CON MENORES RECURSOS DONDE SE GESTIONA EL DESARROLLO DEL CIUDADANO,, EN TODO PAIS HAY POBREZA DELINCUENCIA CORRUPCIÓN INFLACION PERO SON CONTROLADAS no soy ni de izquierda ni derecha prefiero la economía keinista que esas dos y prefiero el capitalismo emergen que el disfraz del comunismo a socialista

Simón Castillo
31 de agosto, 2016

Quien no aprende de la historia , está condenado a repetirla. Aprenderemos con hambre aquí en Venezuela que no debemos creer en populismo y que lo que produce riqueza es el trabajo, el emprendimiento.Y quedaremos paar recuerdo en la historia de como un pais rico en petróleo pasó por tanta hambre y miseria : Socialismo.

Armando Evora
1 de septiembre, 2016

La solución es algo innombrable en cualquier campaña: un paquetazo. Otra cosa innombrable para los entusiastas del paquetazo: “subsidios”, esta vez directos, en planes sociales. Impuestos, subida del precio de los servicios y de la gasolina, liberación de precios, eliminación de la inamovilidad laboral, o sea, desempleo masivo en plena crisis. Todo eso se traduce en un costo político elevadísimo que va a llevar a muchos a extrañar al maldito Maduro. Apenas un solo punto se refirió a las ayudas sociales para paliar los efectos traumáticos del innombrable paquete: “Declaración de situación de emergencia social e implantación de un programa para reducir el impacto del ajuste en los pobres.” ¿En qué consistieron esos programas sociales y qué tan efectivos resultaron? Esa es mi principal duda. Si ponen la torta en lo social el chavismo va a resurgir de su tumba.Les sugiero que dediquen algún artículo a ese aspecto.

Antonio Guerra
1 de septiembre, 2016

Excelente análisis me llama la atención que el problema del aumento de precios esta muy relacionado con la dirección de la macroeconomía y la microeconomia de cada nación. Es por ende le corresponde a el estado trabajar para mejorar en ese sentido pero mas atrapa la atención que cuando ocurre en los países latinoamericanos ha pasado con similitudes en lo que tiene que corregir y coincido con algunos comentarios de aquí.

Antonio Guerra
1 de septiembre, 2016

Cuando aumenta la inflación sufre el que menos tiene y eso es un ataque a la pobreza el aumento de precios va dirigido a eso la fáo dio un premio sobre la erradicación de la desnutrición https://laradiodelsur.com.ve/2015/06/08/venezuela-recibe-segundo-premio-de-la-fao-por-su-lucha-en-la-reduccion-del-hambre/ si nos vamos a la calle tenemos problemas para poder comprar y comer las tres veces al día por ende lo que se vive hoy y lo que duramente nos toca se ha podido corregir pues ya se ha escrito sobre como hacerlo prodavinci.com/2015/01/22/actualidad/60-economistas-se-pronuncian-sobre-la-crisis-economica-en-venezuela-monitorprodavinci/ de esto hace mas de un año y cada mes vamos mas inflación me gustaría cerrar mi comentario con esta nota personal https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=1067954816630170&id=186802741412053&refid=17&ref=opera_speed_dial&_ft_=top_level_post_id.1067954816630170%3Atl_objid.1067954816630170%3Athid.186802741412053%3A306061129499414%3A3%3A0%3A1475305199%3A5399606939458323100&__tn__=%2As

javier
1 de septiembre, 2016

Señor Luis Gomez: Me tomé la molestia de cuestionar su planteamiento. No es que los economistas no tengan el conocimiento necesario para asumir las realidades, el detalle es que hay múltiples factores que afectan el desenvolvimiento de la sociedad y sus condiciones de desarrollo, factores extraeconómicos. También es el caso que usted entra en contradicción, ya que asume que la crisis es politica pero no económica (cosa que no comparto tampoco), es un problema de administración de recursos e instituciones. Por último, el pais requiere de todos los actores de la sociedad, que no se olvide; actores que trabajen y aporten, y no que se queden en casa manifestando criticas vacias y malintencionadas acerca de temas donde no tienen el mínimo de conocimiento. En mi opinion, un Economista es un profesional completo. Saludos.

@economiaengotas
3 de septiembre, 2016

Extraordinario análisis, felicito a sus autores. En relación a las definiciones de la Hiperinflación, aparte de utilizar en cátedra las dos mencionadas en el articulo, también utilizo la definición publicada en el texto Macroeconomia, séptima edición Mc Graw Hill, cuyo autores son R.Dornbusch, S. Ficher y R. Startz. Pagina 323, que señala lo siguiente: ” Aunque no existe una definición precisa de la tasa de inflación que merece el nombre de Hiperinflacion, en lugar de Elevada Inflación, es útil la definición de que un país tiene una Hiperinflacion cuando su tasa anual de inflación alcanza la cifra de 1000 por 100 al año” Es decir, cuatro (4) dígitos. Por otra parte en relación a las causas, las consecuencias y las forma de enfrentar las etapas del Ciclo Económico, en este caso (depresión, recesión, colapso) dependen en la mayoría de los casos, de decisiones políticas y sociales más que económicas, influenciadas en extremo por la renta petrolera. Gracias.

anthony decastro
18 de septiembre, 2016

en esta economía de bachaqueros donde hay un dólar a 10 y puede perfectamente llevarlo a taza libre via compra de producto e insumos por parte de agentes del gobierno es difícil controlar la inflación porque beneficia a un grupo, lo ideal seria establecer un cambio único, abrir con garantías legales a inversiones extranjeras, y replantear el pago de la deuda. con este gobierno luce poco probable

Joaquin Fernandez
1 de diciembre, 2016

Pais secuestrado, datos secuestrados: imposible descifrar inflacion real de ultimos 15 años. Imposible calcular nada, solo conjeturas idealistas. 2015 y 2016, los precios se multiplican desde x10 hasta x20 cada año.

L

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