Ínsulas extrañas

Fusión editorial, por Antonio López Ortega

Por Antonio López Ortega | 10 de Noviembre, 2012

La noticia del día para el sector editorial es la fusión entre dos colosos: Random House Mondadori y Penguin Books. Ya RHM era un conglomerado de editoriales norteamericanas, alemanas, italianas y españolas, pero ahora con el agregado de la británica Penguin se suman al menos el 25% de los lectores de lengua inglesa. Semejante concentración de poder en las decisiones editoriales no se había visto hasta ahora, pues este edificio se eleva muy por encima de cualquier ápice de competencia. Se diría más bien que la medida obedece a la necesidad de adquirir posición de fuerza, por no decir de negociación, frente a los nuevos paradigmas que ya tocan a la puerta: el libro electrónico y sus derivados, que ya es materia de otros colosos del campo informático: Apple, Microsoft o Amazon.

La tendencia de grandes conglomerados se entiende, pero ésta no viene acompañada por los indicadores que inicialmente se trazaron: de hecho, el cambio de hábitos entre el lector de papel y el lector de pantalla no es un proceso que se acelere; más bien va a ritmo de una embarcación a vela. La gran pregunta radica en saber si la lentitud del cambio se debe a que es a esta generación a la que le toca abandonar una plataforma por otra. ¿Se comportará de la misma manera un niño que a la edad de 8 años no conoce otra cosa que la llamada tableta? Muchos educadores claman por mantener la educación del futuro a dos velocidades: una que le mostrará las glorias del pasado y otra que le enseñará los enigmas del futuro. En esa competencia cuyo desenlace nadie adivina, el libro que sólo apuesta a la información tiene todas las de perder. Pero con el libro literario o de lectura placentera, nadie cree que En busca del tiempo perdido, la obra cumbre de Marcel Proust, pueda leerse en pantalla.

Por lo pronto, antes de seguir con debates decisivos, la fusión anunciada cambiará las reglas del juego en el mundo editorial. Nadie podrá competir contra ese coloso, y quien quiera hacer vida editorial sin mayores tropiezos deberá surcar otras aguas. Jugando con conceptos similares a los de Italo Calvino, quizás los desafíos serán otros: pequeñez, lentitud, meditación, miradas alternativas, formatos artesanales, etc. En casa de ogro, buenos son ratones: los que se esfuman rápidamente por entre las piernas del gigantón.

Antonio López Ortega ... ... ...

Envíenos su comentario

Política de comentarios

Usted es el único responsable del comentario que realice en esta página. No se permitirán comentarios que contengan ofensas, insultos, ataques a terceros, lenguaje inapropiado o con contenido discriminatorio. Tampoco se permitirán comentarios que no estén relacionados con el tema del artículo. La intención de Prodavinci es promover el diálogo constructivo.