Blog de Federico Vegas

Eros, crimen y poder; por Federico Vegas

Por Federico Vegas | 22 de abril, 2017

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I

Al principio fue un hombre sin ningún poder. Era un prisionero que manifestaba su rendición y absoluta responsabilidad por la derrota. Otros lo habían hecho bien, él no. Su único argumento era una apuesta al futuro y esa fuerza misteriosa que nadie sabe de dónde viene y cómo se conduce: el erotismo. Eros exhibe sin pudor que la manera de conseguir siempre lo que se quiere es jamás sentirse satisfecho y ha quedado reseñado en la mitología como irresponsable e incontenible, y ciertamente había algo seductor en la estampa de aquel teniente coronel, el jefe de una quimera, y en su verbo obsesionado y lleno de veladas promesas.

Existía y continúa existiendo en esa imagen fundacional el trágico trasfondo de un crimen generado por el golpe militar más traicionero que ha conocido la historia de Venezuela: soldados venezolanos atacaron por sorpresa y desde la oscuridad a soldados venezolanos, y hubo muertos. Pocos recuerdan sus nombres, sus rostros, cuántos y quiénes fueron, pero seguro que en sus familias, entre sus madres y sus hijos, esos asesinatos dejaron ondas de dolor y desconcierto que continúan expandiéndose. El crimen le quita a la muerte su único posible consuelo: ser natural.

Hoy nos gobierna un hombre que solo tiene poder y ningún erotismo. Nada en él seduce ni fertiliza, ni entusiasma. Se apoya en manifestaciones cada vez más descarnadas de omnipotencia e ínfulas de permanencia. Las palabras que más utiliza son, paradójicamente, “amor” y “paz”, y las pronuncia con saña, revelando que por imponer ese amor y esa paz está dispuesto a aplastar un país al que va dejando de pertenecer. Todo en él está regido e invertido por esa muerte de Eros que le ha tocado representar con fruición, y, mientras más trata de ser amoroso, o gracioso, o pacifista, resulta más patético, torpe y falaz. El esfuerzo de ser lo que no es lo desenmascara, lo agota, y él mismo nos confiesa su obra aniquiladora. Habla de trabajar “con fuerza, con amor en las catacumbas del pueblo para atender las necesidades de las familias venezolanas”. Las catacumbas son esas galerías subterráneas que algunas civilizaciones construyeron y utilizaron como lugar de enterramiento. La palabra proviene del griego cata, “hacia abajo” y de la raíz latina cumbo, “yacer, estar acostado”. El gobierno ha labrado esas mismas catacumbas donde espera que el pueblo continúe yaciendo acostado, sumiso, hundido.

II

Es dramático como los oficialistas más jóvenes y prometedores caen en esta trampa. Héctor Rodríguez, jefe de la fracción parlamentaria del gobierno, dice que no le interesa el tema de las elecciones, que asistirán cuando las convoquen. “A mí solo me interesa el CLAP y el carnet de la patria”. A Héctor le atraen los instrumentos de subyugación, esos medios capaces de crear largas filas y humillantes controles para regalar limosnas a los incondicionales. No le atraen las elecciones y el voto porque es el escenario de la seducción, y él prefiere sacrificar su propio erotismo ante el altar del puro poder. Héctor es un hombre leal y agradecido. Pertenece a la camarilla de los que privilegian una lealtad ciega y acuden a rendir cuentas a su líder invocándolo con fervor:

—Comandante, ya casi acabamos con el capitalismo.

La respuesta se va haciendo cada vez más apagada:

—¡Y entonces! ¿Para qué quieres tanto dinero?

—Ha sido el costo de implantar el socialismo.

—¡Y entonces! ¿Por qué tus hijos no viven en Venezuela?

Y ya no hallan qué contestar. Deberían callarse, dejarle al muerto la ofrenda del descanso, pero insisten en exprimirlo con las mismas proclamas de fidelidad. La hipocresía de sus propias vidas es la fidedigna representación de un país moribundo que se va hundiendo bajo el peso de un espectro. Esto explica que luzcan cada vez más apesadumbrados, con el ceño fruncido de la amargura, y también sobrealimentados, embotados, saturados de sus propios estribillos.

Una y otra vez me pregunto qué pensarán esos venezolanos impertérritos, blindados en su terquedad e inconmovibles ante un país en picada. ¿Cómo serán sus noches, cuando despiertan de un mal sueño y no hay guerra económica sino un fracaso suicida? Ojalá Dios les dé el valor de enfrentar su servilismo y puedan decir algún día: “Viví de rodillas y con la cara sucia”.

III

Pienso en los gobernantes por los que he tenido afecto, y aún lo tengo, pues creo en dar continuidad a los buenos sentimiento. Cuando están referidos a nuestros enemigos, nos ayudan a entenderlos. El odio, en cambio, suele ser muy bruto y muy miope.

Jorge Rodríguez ha tenido mi afecto y persiste un hecho que nos une: hubo un crimen en la historia de su familia y también en la mía. Esas ondas que el tiempo va expandiendo a él lo llevó a la política, a mí a la literatura. Y desde esa esfera llena de premoniciones lo imagino, con la fuerza de un sueño recurrente, junto a su hermana frente a la tumba de su padre.

Dice Delcy:

—Cada vez me siento más orgullosa de la herencia que nos dejó nuestro padre.

Después de un largo silencio, Jorge contesta:

—Me pregunto qué pensará de lo que hicimos con su herencia.

Algún día deberán hacerse esa pregunta. La posibilidad de convertirse en los esbirros que asesinaron a su padre los circunda, los acecha. Tiene que ser una carga insoportable temer que la historia de Venezuela los reseñe como partícipes y artífices en un gran crimen, el de orquestar el suicidio de toda una nación.

Podemos juzgar al pasado, pero el pasado no puede juzgar nuestro futuro, y menos pueden hacerlo nuestros muertos. Mientras más amados, más profundos serán sus juicios sobre nuestros actos, y más distantes. Los jueces más exigentes son los que todo lo perdonan y ya no están para juzgarnos.

IV

Creo que la política nació con un crimen. Rómulo mató a su hermano Remo porque no obedeció las leyes que había dispuesto para la fundación de Roma. Rómulo había labrado un gran círculo con su arado y dispuso que esos serían los límites de una nueva ciudad a la que solo se podría entrar y salir por una puerta demarcada al alzar el arado en un tramo. Remo se burló de la endeble zanja y la brincó por un lado cualquiera. Rómulo, lleno de ira, lo mató con el mismo instrumento que había trazado la nueva ciudad.

Es posible que los hechos hayan tenido otro orden. No es casualidad que Caín mate a su hermano Abel y luego funde la primera ciudad que aparece en la Biblia: Enoch. Quizás Rómulo mató a Remo por envidia y, horrorizado por lo que había hecho, creo unas leyes de convivencia para que no volviera a ocurrir un crimen entre hermanos.

La necesidad de la política nace de un asesinato y su propósito es evitar que nos matemos unos a otros. Esto explica que la figura de Chávez surja de un crimen entre hermanos y luego se refugie en Eros para surgir desde la política y con la promesa de una nueva constitución.

Agotado ese erotismo por una irresponsabilidad incontenible y un afán ilimitado de poder, hemos entrado de lleno en la muerte de la política. Venezuela está sometida a la ley del crimen organizado y el desorganizado, al crimen lento y el súbito, al sangriento y al asfixiante, al ejecutivo y al judicial. Del erotismo inicial volcado en una nueva constitución pasamos a la fealdad de un poder desnudo, de expresiones que solo las redime el ridículo, como un presidente que amenaza a su pueblo con inundar las calles de “fuerzas armadas”, y firma esa ley con rabia, en vivo y en directo, mientras, para que no queden dudas, proclama blandiendo la pluma: “¡En este mismo momento la estoy firmando!”.

Puede parecer superficial y frívolo hablar de fealdad habiendo tantas y tan pavorosas evidencias de crueldad, de corrupción e incompetencia, pero ocurre que la expresión más evidente de estas tres enfermedades es, inevitablemente, una fealdad que deforma los rostros. Una cosa son los actos, otra los efectos y otra más la imagen que resulta de esta secuencia. Sucede, además, que esta horripilante fachada no se esconde ni se disimula. Una de las caras más repelentes, la de una agresión despiadada y grosera, se manifiesta y exhibe, publicitándola y promoviéndola con el emblema humillante de un mazo de plástico. Estamos pues ante una fealdad triunfante y orgullosa de sí misma que quiere apropiarse de la historia del país, sometiéndola a su estética y religión.

A inicios de este año, la naturaleza de Caracas vino en nuestro auxilio ante la horrorosa fealdad que pretende enraizarse en nuestra historia. Por una ley de compensación, que tiene siglos persistiendo, nuestra naturaleza ha sido extraordinariamente generosa ofreciendo esperanzas y visiones enaltecedoras al espíritu. Nos asomamos al balcón aturdidos por un mal pensamiento y el vuelo geográfico de una guacamaya nos eleva y entusiasma con su amplia curva. Digo que la guacamaya es geografía por la gracia con que su ruta celebra la disposición de las montañas, sus colores la calidad de la luz y sus alas la dirección del viento. La actuación más fervorosa fue la de los araguaneyes. Bajo la consigna: “Amarillo es lo que luce, verde nace donde quiera”, dieron testimonio de la fuerza encendida que puede tener un despertar.

Y ha ocurrido ese despertar.

Es angustioso e indignante observar la fealdad de los victimarios ante la belleza de las víctimas, de jóvenes cuyas almas están vivas y han preferido ser mártires antes que pillos, esbirros o emigrantes, y que el destino del país se esté decidiendo en esta balanza y no en la seductora y justa política de los votos.

El sufrimiento de unos seres cuyo espíritu inspira tanto sadismo en sus represores, nos lleva a preguntarnos hasta qué punto será llevada esta política del crimen, de los mazos y las quijadas de burro, de perdigones que buscan los pechos más lozanos y prometedores.

Espantados ante los crímenes que hemos sufrido, estamos próximos a una refundación de la política. Ahorrará muchas vidas el que aquellos gobernantes que ya no soporten sus conciencias se presenten ante el país como aquel militar que confesó haber fracasado y aceptó la responsabilidad de sus actos.

Ese día comenzó una nueva etapa en la historia de Venezuela. Que los efectos hayan sido desastrosos no es culpa de la política, sino al contrario, de la inmadurez política de un país harto de sus partidos y dispuesto a lanzarse a un gran vacío. Han pasado más de dos décadas y ahora los venezolanos conocemos las posibilidades y consecuencias de la política. Nunca hemos estado mejor preparados para la más simple de las soluciones, unas elecciones libres.

Federico Vegas 

Comentarios (47)

Rogelio Constantino
22 de abril, 2017

¡Notable el artículo de Federico Vegas, quien con su bien administrada pluma condensa la realidad más palpitante de la tragedia política que nos está tocando vivir! Gran elocuencia como siempre, y sus figuras poéticas que dan un toque de suavidad a tanta estulticia tiránica!

Omar Montero B
22 de abril, 2017

Muy exacto, como todos los escritos de nuestro Federico Vegas, esclarecedor y certero, servirá de repaso, para estos días aciagos, y con la esperanza que nos contemos, cosa que el gobierno no acepta, su tesis es que ellos son revolución y copiando a Fidel, los revolucionaron no se cuentan, Dictadura pura y represora.

Crisalida lizardo de leteo
22 de abril, 2017

FELICITACIONES; PORQUE EN ESTE MARAVILLOSO ESCRITO REVELA LA VERDADERA IMPOTENCIA QUE MUCHOS VENEZOLANOS SENTIMOS Y NOS VEMOS IMPOTENTES ESA MISMA IMPOTENCIA DA CORAJE PARA SEGUIR ADELANTE,CON MAS FUERZAS Y AMOR POR NUESTRA GENERACION DE RELEVO,YO A MIS 72 AÑOS, CADA DIA DESPIERTO CON LA ESOERANZA DE UN NUEVO AMANECER DE ARMONIA PAZ ,CALIDAD DE VIDA YEN PLENA LIBERTAD ¿SERA POSIBLE VER ESE NUEVO AMANECER? Y QUE TODOS LOS VENEZOLANOS TOMEMOS CONCIENCIA Y JAMAS OLVIDEMOS 18 AÑOS DE CORRUPCION,COMO UN PUÑADO DE SERES AMBICIOSOS SIN UN DEJO DE HUMANIDAD DESTRUYERONESTE HERMOSO PAIS.

Celina Pacheco Teran
22 de abril, 2017

Da gusto y orgullo leer un artículo escrito por la verdadera GENTE de nuestro País, se reconcilia y le vienen esperanzas de volver a tener lo que teníamos y olvidar estas dos décadas de horror traído por gentusas horribles que lamentablemente nos asaltaron. Gracias.

Nelly
22 de abril, 2017

Sorprendente y refrescante su claridad, es usted un privilegiado por el don de la palabra. Gracias¡

Víctor Pérez
22 de abril, 2017

Grandioso épico e inspirador puro nacionalismo del bueno del que exalta valores no patrioterismo manipulador. Nuevamente bravo.

labea
22 de abril, 2017

La verdad es que la sensibilidad de Federico V me deja pazmada. Una belleza que describe la fealdad a la perfección. He pensado y comentado eso de la fealdad que se ha ido apoderando, transfigurando los semblantes de esos personajes. La belleza y la fealdad se forman en nuestro interior y brotan, se asoman, inevitablemente. Ellos no lo ven, sólo tienen sus espejos, como aquella bruja de Blancanieves. No pierdo la fe, aunque no me doy golpes de pecho, pero siento que vamos bien. ¡el que se cansa, pierde..!

icovarr
22 de abril, 2017

Eros y tanatos, dos pulsiones iguales y distintas a la vez. Vegas las refleja con singular maestría para describir el trasunto de la política venezolana desde el momento es que unas palabras seductoras de un militar llenaron el espacio de los sueños y esperanzas de muchos, hasta este momento actual, con olor a podedumbre, destrucción y muerte. Presenciamos los despojos que comienza a arrojar una aventura política fallida, no por ello justificable en su crimen, en la tragedia colectiva que provocaron. Pero a la vez miramos con ilusión la posibilidad del renacer de la política vista con la madurez de quien comienza a entender que en política eros es engañoso, el crimen se revierte y el poder absoluto corrompe absolutamente.

EUNICE NAVA
22 de abril, 2017

Excelente pluma!

Es un artículo denso pero que muestra con una fascinante narrativa nuestros extremos como nación, como pueblo y que confronta nuestros últimos 20 años republicanos: la fealdad cruel y macabra de quienes pretenden ser nuestros esclavizadores y su esclavitud ante la amada libertad y nuestros noveles libertadores!!! Di-s nos ayude a salir pronto de esta aterradora experiencia!

maria teresa boulton
22 de abril, 2017

Magnífico artículo, inteligente y bellísima literatura.

Federico
22 de abril, 2017

Realmente notable!

Roberto Loscher
22 de abril, 2017

Excelente escrito realizado por la mejor pluma del país. !Sin lugar a dudas!.

jose maria vargas
22 de abril, 2017

FEDERICO, FELICITACIONES EXCELENTE ARTICULO, GRACIAS A DIOS EXISTEN SERES JOVENES COMO TU. CON FE EN LA JUSTICIA DE DIOS Y EN LA HUMANA. LO QUE TE TOCO A TI QUIZAS NOS HA TOCADO A CASI O A MUCHOS VENEZOLANOS PERO NO PODEMOS VIVIR DEL RENCOR Y DEL ODIO.PERO SIENTETE ORGULLOSO ERES COMO TODOS LOS VEGAS INTELIGENTE. DIOS TE PROTEJA Y TE DE MUCHOS AÑOS DE BUENA VIDA,

Elisabeth Roose
22 de abril, 2017

Excelente Federico!

Iván Feo
22 de abril, 2017

Terrible, sobrecogedor, maravilloso. Gracias, Federico, por estar allí.

Claudia Linarez
22 de abril, 2017

Que certera y elocuente descripción,pronto ocurrirá el ocaso, el mito se desinflará y saldrán a la luz todas la imposturas, apostemos por ese nuevo amanecer que está a punto de aparecer

Maria Fernandez
22 de abril, 2017

Gracias..Federico por escribirlo y a Manuel por mandármelo.

Lucia
22 de abril, 2017

Maravilloso tejido de ideas, tan suaves y diáfanas verdades entrelazadas para ubicarnos en tan clara hecatombe….la cual estamos deseosos que termine pronto, el escucharos me enferma , me entristece y llega hasta sacar lagrimas…. que orgullo me hace sentir, que sea de un venezolano contemporáneo que vive y sufre las consecuencias de las atroces decisiones de estos esbirros, el autor de estas maravillosas lineas, bajo tu sombra Federico estare esperando la caída de estos mugrientos seudo lideres. Gracias

José Confalohiere P.
22 de abril, 2017

“Nada en él seduce ni fertiliza, ni entusiasma”, a lo mejor el copetúo de Trump sí te seduce.

Augusto Jiménez
22 de abril, 2017

No recuerdo dónde lo leí, una premisa del socialismo: “Todos seremos iguales cuando hayamos eliminados a los diferentes”

Eurídice Zamora
22 de abril, 2017

Qué grande es FV! Leyendo un articulo como este la vida se vuelve buena de nuevo.

wilfredo mora
22 de abril, 2017

Destaca en su crónica la imperiosa necesidad de derivar aprendizajes de esta crisis. No es suficiente con que admitan la derrota, que deben hacerlo, como bien señala el inicio de la cronica, sino que para el” estudio de Caso”, el populismo,la pandemia de peste más devastadora en la historia de la humanidad,así, el populismo, una atracción fatal que recorre francia, alemania, españa, como si nadie pudiera ver a Corea del Norte con armas nucleares, donde no tienen para comer ni luz para alumbrar sus noches. Gran Reflexiòn. La reflexión imprescindible para este momento. Apoyo todos los comentarios, generados por ese Cainismo de la envidia la rivalidad y los celos, que trae el populismo. Gracias al autor de esta crónica. Música para mis Oìdos

Maria Porraa
22 de abril, 2017

No puedo de ir nada pues FV me conmueve, extraordinaro!

Freddy Gimenez
22 de abril, 2017

sensibilidad y coraje ..exelente articulo, inspirador! bendecido Sr Federico.

Douglas De Abreu
22 de abril, 2017

Como siempre ilustrativo y acertado. en tus palabras “Nunca hemos estado mejor preparados para la más simple de las soluciones, unas elecciones libres”. traen con ella un aroma de libertad y esperanza pues cada día somos mas, esperemos que en la conciencia de quienes nos gobiernan esté evitar que nos matemos unos a otros.Gracias Federico!

Augusto Jiménez
22 de abril, 2017

Cuando Jorge Rodríguez (padre) apareció muerto, la sociedad de entonces no se comió el cuento del suicidio. Para esa época yo vivía en Mérida, fueron muchas las manifestaciones estudiantiles, era época de la cuarta república. Se repudió ese hecho, yo lo repudié en lo personal. En una de esas manifestaciones, estaba en un balcón echándole agua a las bombas lacrimógenas lanzadas a otros estudiantes en la estrecha avenida 5, sentí un ardor terrible en el pie izquierdo que sobresalía a la cornisa. Una esquirla de bala me había pegado en un dedo… Ahora recordando ese pasado, me asalta la idea errónea de un Robocop que hubiese regresado en el tiempo impidiendo la concepción de dos compatriotas cooperantes de la revolución; pero no, me aferro mejor a la idea del amor, que Jorge Rodríguez hubiese vivido su ciclo vital que solo DIOS señala, de seguro por la fuerza del eros hubiese operado la unión de los contrarios y su descendencia hablaría de una verdadera paz.

ANA YANES
22 de abril, 2017

Muy buen artículo. Le doy gracias a su autor. LAMENTABLEMENTE ESA ES NUESTRA REALIDAD Y DECIMOS SIEMPRE EL FIN ESTÁ CERCA PERO CUÁN CERCA, HASTA CUANDO VAMOS A SUFRIR ESTA VIDA IMPUESTA POR TRAMPOSOS, INEFICIENTES Y MAL INTENCIONADOS ?

Francisco
22 de abril, 2017

Llore con esto

Es angustioso e indignante observar la fealdad de los victimarios ante la belleza de las víctimas, de jóvenes cuyas almas están vivas y han preferido ser mártires antes que pillos, esbirros o emigrantes, y que el destino del país se esté decidiendo en esta balanza y no en la seductora y justa política de los votos

Augusto Jiménez
22 de abril, 2017

Toda una obra de arte… Maravilloso. Mañana será un nuevo día

Andres
22 de abril, 2017

La política en Venezuela ha muerto. Está sometida a la ley del crimen organizado y el desorganizado, al crimen lento y el súbito; propio de un sistema totalitario, con en fin d mantener el poder..

Saldivia
23 de abril, 2017

Del escrito, todas las loas que caben están expresadas ya por mis antecesores. Me llamó la atención la ridícula pataleta del tarifado que, no sabiendo como rebatir un brillante escrito (que tal vez no entendió), ataca de forma incongruente, agarrándose del clavo caliente de una de las pocas frases donde el discurso de Vegas pasea por un lenguaje cercano al coloquial. Táctica periclitada propia de la canalla ignorante, que mueve a risa y a lástima.

Nelson F
23 de abril, 2017

Querido Amigo, nos acostumbraste a la excelencia en tus escritos y agradecer al común amigo Fransisco F es imperioso, ya que de el me llegó, pero no puedo dejar de expresarte lo orgulloso que me siento saberte tan excelso VENEZOLANO !! Larga vida es me mayor deseo, para seguir disfrutando de tu amistad y de tu estupenda pluma. Gracias Querido…….

Luis García Martínez
23 de abril, 2017

Estremecedor el texto de Federico Vegas. Apunta directamente a las fuentes míticas de nuestros predicamentos actuales. Dicho esto, asiendo su referencia a Los hermanos Rodríguez, entronizados partícipes y voceros del régimen, me pregunto, sobre todo en relación al siquiatra (de nuestra primer diplomática no puedo dejar de sospechar que la aparente ingenuidad con la cual miente -sin la hábil deformación profesional de quienes practican su oficio, siempre de alguna manera salvaguardando las apariencias-, no se corresponde a un síntoma neurótico, sino a la total locura), que la muerte de su padre exacerbó su trauma edípico fundacional. Así si su escogencia vocacional original Iba dirigida al alivio del trauma y sus síntomas en él mismo y en los otros, terminó dejándola de lado para repetir, no una sino muchas veces, el crimen del padre. Lo imagino, como Orestes y su hermana, golpeando la tumba del padre hasta despertar las fuerzas subterráneas, malignas y asesinas que yacían en nuestro pasado (tiranía, guerra civil, decreto de guerra a muerte, etc.), en las “catacumbas” de nuestra historia. Mas no le veo auténtica dimensión trágica a la siquis del personaje, demasiado gusto a lo “Bon vivant”, giros irónicos inesperados, en suma, un verdadero perverso. Pero las Furias, las Erinias, están ahí, despiertas, sueltas en la calle y lo van a perseguir. Debiera recordar que como en el final de la trilogía de Esquilo, sólo el acto fundador de la democracia, el voto, podría -al menos en parte- redimirlo.

WilmerRojasP
23 de abril, 2017

Excelente artículo, interesante el recorrido que hizo de estas dos décadas de cansancio del poder político que oprime y se desgasta. me llevo la última oración. “Nunca hemos estado mejor preparados para la más simple de las soluciones, unas elecciones libres.” felicitaciones.

Juan
23 de abril, 2017

La paz de Maduro es la paz de los cementerios. No, gracias, no queremos esa paz.

Carlos Echegarreta
23 de abril, 2017

Muchos percibimos la misma realidad pero Ud. Federico Vega la plasma magistralmente.

Gladys Guevara
23 de abril, 2017

La literatura, el arte de escribir, guarda en su esencia verdadera un alto valor intuitivo que le permite observar en perspectiva los fenómenos de interés. A veces me alejo de quienes se sienten “tocados por la Musa” porque suelen acumular un ego terrible. Creo, por el contrario, que cuando los seres humanos todos lleguen a desarrollarse en toda su complejidad (producto de una educación liberadora) de seguro todos podremos expresar nuestras ideas con eficiencia y eficacia discursiva, y también con estética. Escribir bien, producir actos de habla estéticos, deberá entonces ser algo inherente a nuestra esencia humana. Sin embargo, deberá ser natural también el que todos podamos ejercer control sobre los signos que nos transmite nuestro entorno socio-cultural y el del resto de las personas. Deberá ser cotidiano el que hagamos introspección en torno a la perspectiva desde la cual enfocamos un tema, y la perspectiva desde la cual lo enfocan nuestros congéneres. Deberá ser un hecho habitual el erradicar de nosotros la permanente tentación a creer que tenemos la razón, y el derecho a imponerla. Ese día, ya no habrá lugar para los políticos, ni para “cuadros revolucionarios” que pretendan “bajarnos líneas” o emplear los símbolos de nuestra cultura y de la humanidad, para volvernos a atar las cadenas. Celebro su escrito, Federico. Un abrazo.

José Ali Rodríguez Gafaro
23 de abril, 2017

Excelente artículo. “…El gobierno Habla de trabajar “con fuerza, con amor en las catacumbas del pueblo para atender las necesidades de las familias venezolanas”…” Donde por cierto, ellos, que la mayoría provienen de ahí mismo llegan a trabajar, a entregar limosnas, en vehículos de 20mil dólares, que no son el fruto de su trabajo o profesión.

Ramón David Rivas
23 de abril, 2017

Un artículo inteligente que muestra la realidad de un país que, a pesar de todo, no pierde la esperanza de renacer, y ojalá que no sea de las cenizas. Pese a algunos yerros gramaticales y de redacción, lo felicito, por su artículo le doy 8 ptos.

Pedro B
23 de abril, 2017

De la fealdad a la esperanza. El ser humano y sus mil caras. Estupendo como siempre

Jesús Zurita Peralta
23 de abril, 2017

Una sociedad que hizo click con un resentido, verde oliva y camuflado, la imposición de Juan Bimba y los fantasmas en la cabeza de un par de calvos… el disparate y la historia reciente muy bien narrada en cuatro actos.

Ralfina González
24 de abril, 2017

Oportuna y brillante reflexión en este abril que vivimos, necesitamos guía, horizontes cercanos, mil gracias Federico Vegas,

Jose Pirela
24 de abril, 2017

Venezuela es una quimera porque creímos y seguimos creyendo que una sociedad-nación se puede construir y conducir desde el Gobierno. No somos capaces de concebir su propia dinámica, orientada o enmarcada por una constitución republicana. O sea, una espontánea dinámica económica de los pobladores acotada por la intermediación politica de sus representantes a través de sus diferentes funciones del Estado.

Con esto se quiere expresar que lo fundamental es la población –su dinámica económica–, y lo accesorio, es su representación politica. Lo principal es la Economía, y lo secundario es la politica.

Pero los venezolanos, y los latinos, hemos creído, y acostumbrado, a que lo principal de la Nación es el Estado (la politica), y la poblacion es lo secundario. Que es el Estado lo que construye, ordena, dirige, desarrolla. O sea que, la Politica es la que construye, ordena y dirige a la Economía.

Es la razón que explica lo fallido de la sociedad y de las sucesivas Repúblicas. Por eso no hemos encontrado bienestar con ningún gobierno, Solo percibimos bienestar cuando el petróleo comienza a inyectar divisas al Gobierno, y con las súbitas subidas de su precio.

No hemos entendido que la naturaleza y objeto de la politica es gastar, No reproducir dinero. Tampoco hemos entendido que las funciones del Estado –de la Politica– es la representación de las actividades económicas de los pobladores. No dirigir las particulares decisiones de cada persona y de sus particulares o privadas empresas.

Por lo tanto, lo primero que debemos hacer para comenzar a construir una verdadera República es Des-tatizar todas las Organizaciones Económicas, comenzando por la petrolera, y crear un Banco de Crédito donde empresas, instituciones, y personas puedan garantizar sus pagos. La directiva del Banco, por cargos, debe ser votada por instituciones públicas, privadas y religiosas.

María Angélica Rísquez
25 de abril, 2017

Chapeau!

Elena Plaza Tariffi
25 de abril, 2017

Un abrazo, Fede. Muy bien dicho y aún mejor escrito. Recibe el mismo cariño de siempre.

Elsa Este
26 de abril, 2017

Lamento mucho deferir de su muy bien elaborado artículo, con aspectos poco estudiados de la personalidad de quienes gobiernan. Difiero en su afirmación de que fué Eros el motivador de alguien como Hugo Chávez, no, sus motivos fueron la venganza, el rencor, el odio social, disfrazados de una seducción que hizo sintonía con el cansancio de la gente con la política, por muchos años. Y no podemos seguir explicando una conducta ante el país de los hermanos Rodriguez como herencia de un hombre idealista asesinado sino también como odio y venganza ante un país que no fué responsable como un todo ante ese asesinato.

NANCY HERNANDEZ
26 de abril, 2017

SR MUY BUENO SU ARTICULO NO SOY LECTORA CONSUMADA PERO SI VENEZOLANA HIJA DE PADRE PERSEGUIDA POR LA DICTADURA DE PEREZ JIMENEZ,SE LO QUE UNOS GUARDIAS ENTRAR A MI CASA EN BUSCA DE DEMÓCRATAS LUCHADORES POR ESA LIBERTAD QUE COSTO MUCHO LOGRARLA,PARA QUE UN GRUPO DE HOMBRE RECLAMANDO NO SE QUE SINO ENQUISTARSE EN EL PODER PARA VENDER SU PATRIA A ESE PAR DE VIEJOS RUINES QUE AUN DESPUES DE 50 AÑOS TIENEN A UN PAÍS DE RODILLA COMO ESTE ENJAMBRE DE LADRONES TIENE A UN PUEBLO PASANDO HAMBRE,MURIÉNDOSE NO SOLO POR FALTA DE MEDICINA SINO QUE AL QUERER MASIFICAR A LA CARRERA MAS NOBLE TRATA DE FORMAR MÉDICOS SIN LA PREPARACIÓN NECESARIA Y AHORCAR A LAS UNIVERSIDADES DONDE ELLOS SE PREPARARON ACADEMICAMENTE PERO DESGRACIADAMENTE EN SU EGO INTERNO LLENO DE UN RESENTIMIENTO SOCIAL PRODUCTO QUIZÁS DE NO HABER TENIDO DE SUS PADRES LA ATENCIÓN DEBIDA Y HOY TODO LOS VENEZOLANOS ESTAMOS PAGANDO CON CRECES Y LO MAS DOLOROSO NUESTROS JÓVENES. AL VER LA HISTORIA COMO MURIÓ EL PADRE DE LOS RODRIGUEZ HASTA LLORE PERO HOY DESPUÉS DE TANTOS AÑOS ME ARREPIENTO DE HABER LLORADO POR QUE NO LO MERECÍA POR QUE Y NADIE MAS ES EL CULPABLE DE QUE HOY MUCHOS HOGARES ESTÉN DE LUTO Y NUESTROS JÓVENES SE LES NIEGUE LA OPORTUNIDAD QUE TUVIERON LOS RODRIGUEZ DE SALIR DEL VALLE PERO TAMBIÉN NUESTRA JUVENTUD NO ES DELA CALAÑA DE ESTOS HERMANOS .PREGUNTO YA NO ES SUFICIENTE LO QUE EL PUEBLO LE HA PAGADO.EN ESPECIES EL ESTADO

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