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¿Enmienda o Revocatorio? Elementos para el debate; por José Ignacio Hernández

Por José Ignacio Hernández G. | 2 de marzo, 2016

¿Enmienda o Revocatorio Elementos para el debate; por José Ignacio Hernández 640

Una de las preguntas que más me han hecho durante los últimos días tiene que ver con la disyuntiva entre la enmienda o el revocatorio: ¿cuál de esas dos opciones es mejor? Sin embargo, para responder esta pregunta primero debemos hacer un balance objetivo de los puntos a favor y en contra de esas opciones. Y para que este balance sea útil debe ser hacerse de manera objetiva. Así que veamos.

Lo bueno de la enmienda

La propuesta de la enmienda consiste, básicamente, en reducir el período presidencial a cuatro años, pero con el agregado de que esa reducción sea de aplicación inmediata. Es decir: que la enmienda, una vez aprobada, recortará el período presidencial a cuatro años, disponiendo que ello aplicara incluso al período en curso, el cual terminaría el 10 de enero de 2017. Consecuentemente, la propia enmienda ordenaría realizar elecciones, por ejemplo, en diciembre de 2016.

Las tres velocidades del cambio político en #Venezuela; por Michael Penfold 320X100La enmienda puede incluir otras modificaciones a la Constitución, pero según se ha propuesto, al menos, ella debería reducir el actual período presidencial.

Es importante recordar que la enmienda es un mecanismo para modificaciones puntuales a la Constitución que puede ser aprobada por la Asamblea Nacional a través del mismo procedimiento por el cual se aprueban las Leyes: un procedimiento más o menos expedito y que no requiere mayoría calificada, según los artículos 340 y 341 de la Constitución.

Luego de aprobada, la enmienda debería ser sometida a consulta popular. Bastará que los votos a favor de la enmienda superen a los votos en contra para que ésta sea aprobada y publicada en Gaceta Oficial.

Lo malo de la enmienda

El sentido práctico de la enmienda sería que la reducción del período presidencial aplicara de inmediato, lo que permitiría realizar nuevas elecciones para elegir a quien ocuparía la Presidencia  de la República a partir del 10 de enero de 2017.

¿Pero de verdad la enmienda puede aplicar de manera inmediata, con el efecto práctico de reducir o recortar el actual período presidencial?

Por más que existan muchos —y muy buenos— argumentos a favor de esta tesis, lo cierto es que al final, como muchos temas de Derecho Público, podrán formularse argumentos en contra.

¿Y a quién le corresponde resolver la posible discusión sobre el alcance de la enmienda? La respuesta es clara: la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia es la que decide si la enmienda aplica de manera inmediata o si, por el contrario, ella sólo aplicaría al período presidencial que se inicie a partir del 10 de enero de 2019. Una decisión que podría tomar la Sala Constitucional con ocasión a la enmienda aprobada por la Asamblea o, incluso, de manera abstracta.

Existen sólidos argumentos para responder a los argumentos que niegan la aplicación inmediata de la enmienda. Pero no es ello lo que ahora me interesa destacar. Lo que quiero destacar es el sentido práctico de la enmienda necesariamente pasa por lo que interprete la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia.

Y no es difícil predecir con un análisis de sus estadísticas qué resolverá la Sala Constitucional.

Lo bueno del revocatorio

El referendo revocatorio es el mecanismo constitucional ideado para terminar anticipadamente el mandato del Presidente de la República (Artículo 72 de la Constitución). Para ello, es necesario que transcurra la mitad del período presidencial, algo que ya sucedió el 10 de enero pasado. Su pro más importante es que, al tratarse del mecanismo específico para revocar el mandato, su alcance no queda condicionado a lo que disponga la Sala Constitucional.

Lo malo del revocatorio

El procedimiento para convocar el referendo revocatorio está regulado en unas normas dictadas por el Consejo Nacional Electoral que hacen de ese procedimiento un trámite largo y engorroso que podría durar más o menos ocho meses.

Así, para ese trámite sería preciso comprobar el respaldo del 1% de los electores inscritos, para luego solicitar al Poder Electoral la recepción de manifestaciones de respaldo del 20% de los electores inscritos. Cumplidos esos trámites, se convocará al referendo revocatorio.

¿Qué dijo la Sala Constitucional sobre las facultades de control de la AN; por José I. HernándezEn el camino, además, la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia, y por supuesto la propia Sala Constitucional, podrían dictar decisiones que afecten o retrasen ese procedimiento, por ejemplo, con respecto a la recolección de las manifestaciones de voluntad en respaldo al revocatorio.

Otro aspecto negativo es que no basta con que la opción a favor de la revocatoria del mandato triunfe pues, de acuerdo con las normas del CNE, es necesario, además, que se obtengan más votos que los votos con los cuales fue proclamado el actual Presidente: 7.587.579 votos.

Estos obstáculos podrían ser superados si la Asamblea Nacional, supliendo el vacío existente, dicta una Ley que regule el referendo revocatorio. Pero dictar esa Ley llevaría su tiempo. Y aquí habría otro factor a considerar: el revocatorio, a diferencia de la enmienda, tiene un margen de tiempo más ajustado, pues para que pueda procederse a una nueva elección la revocatoria del mandato debería realizarse antes del 10 de enero de 2017. Luego de esa fecha, cualquier falta absoluta será suplida, durante el resto del período, por el Vicepresidente Ejecutivo.

Y como el trámite completo puede durar ocho meses, el tiempo para solicitar el revocatorio es bastante corto.

¿Y entonces?

Luego de este breve balance, no me extraña que me hagan otra pregunta: ¿y entonces?

¿Cuál de estas dos vías es posible? ¿Cuál es imposible?

El balance que he hecho demuestra que ambas vías tienen fortalezas y debilidades, pero ambas vías son viables en el marco constitucional actual. Sin embargo, es importante no contaminar el análisis asumiendo que ambos mecanismos son incompatibles entre sí, como sugiere el título de este artículo.

No hay incompatibilidad, en realidad, pues ambos mecanismos tienen propósitos distintos: mientras que la enmienda modifica la Constitución en cuanto al período presidencial, el referendo revocatorio pretende terminar anticipadamente el período, sin modificar la Constitución. Con lo cual, desde la Constitución, la enmienda y el revocatorio son mecanismos que pueden promoverse simultáneamente.

Si debiera haber algún orden, ése sería comenzar primero por el revocatorio. No por que sea el más importante, sino por cuanto es el mecanismo cuyo lapso de efectividad es más corto.

José Ignacio Hernández G.  José Ignacio Hernández es abogado venezolano, Doctor en Derecho de la Universidad Complutense de Madrid y Profesor de la UCV y UCAB. Puedes seguirlo en Twitter en @ignandez

Comentarios (12)

Diógenes Decambrí.-
2 de marzo, 2016

No sólo pueden activarse en paralelo la Enmienda y el Revocatorio (no podemos inhibirnos de iniciativas válidas y legales, por el hecho obvio y preocupante de que el TSJ ya ni disimula que funciona en estricta obediencia a las órdenes y conveniencias de Miraflores. Por el contrario, cada vez que actúe de forma bastarda, el TSJ suma evidencias de su falta de probidad y de su inconstitucional sectarismo, lo cual aumenta el lastre que carga este régimen agónico). También pueden agregarse -sin colidir- desde ahora las exigencias por la Renuncia de Maduro, algo a lo que tiene derecho la ciudadanía, y el mecanismo que lo obligue a demostrar que nació en territorio venezolano y sólo tiene esta nacionalidad, como lo exige la Constitución y es una obligación que se ha negado sospechosamente a cumplir. Será para coger palco la interpretación con la que el TSJ pretendiera exonerar a Maduro de este requisito legal, pospuesto irresponsablemente por demasiado tiempo y demasiados funcionarios.

Carlos Carrillo
2 de marzo, 2016

Excelente la exposición del Dr. Hernández. Sin embargo, considero que, dadas las últimas decisiones de la Sala Constitucional, tanto el referendo revocatorio como la enmienda constitucional serán obstaculizadas por dicha sala. Ya conseguiran una causa o excusa. Debido a esto, creo que lo mejor es cortar por lo sano. Es decir, convocar un proceso constituyente, hacer una nueva constitución y elegir a todas las autoridades: TSJ, CNE, Poder moral, Presidente, etc. Este proceso es más largo, pero al final será una solución más efectiva a los graves problemas que hoy aquejan al país.

jose chourio
2 de marzo, 2016

Excelente analisis sobre la enmienda o el revocatorio.

Olmar Centeno
2 de marzo, 2016

Me gusta muchísimo la forma tan clara de las exposiciones del doctor Jose I. Hernandez. Me recuerdan un poco la manera de enseñar derecho constitucional del doctor Gustavo Planchart o de la introducción al derecho del doctor Arístides Calvani. Hay que ser muy lerdo o fingir que se es, para no entenderle

José María
3 de marzo, 2016

Gran artículo. No seamos ingenuos, la enmienda el TSJ (sin razón) la va a tirar para atrás, solo queda el revocatorio pues el chavismo no se atreverá a desconocer la voluntad popular. Repito, no seamos ingenuos pues la enmienda el régimen no la va a permitir escudándose en argucias legales.

Hernan Cortez R
3 de marzo, 2016

El camino mas largo sera el mas corto: elecciones del 2.018

Amílcar Coronado
3 de marzo, 2016

Muy importante el análisis del Dr. Hernández. Apoyo hacer los dos pasos simultáneos. Es importante acotar que los Venezolanos ya no soportamos lo que estamos viviendo y sabemos que los señores del Gobierno por conveniencia, no por convicción Política porque no la tienen no van a cambiar su modelo económico, que tantos beneficios personales les ha traído a todos ellos. Por eso es importante que se inicie desde allá con estos mecanismos antes de que se produzca un estallido social con consecuencias no descifrables para nadie.

nerio leon
6 de marzo, 2016

El revocatorio seria mas efectivo, pienso que en las votaciones seria aplastante la decisión de sacar al presidente.

Irma Sànchez de Dìaz
7 de marzo, 2016

Yo creo que deben aplicarse las dos vias, LA ENMIENDA Y EL REVOCATORIO, pero ya, estamos contra reloj, el tiempo apremia, no podemos estar pensando tanto, sino se nos va a ir el tiempo preciso, que hay para hacer las dos cosas, eso es màs ràpido que inmediatamente, si se pasa el tiempo, despuès nos va a quedar Aristobulo como PRESIDENTE, por lo queda del periodo, y eso es màs de los mismo.Es todo.

Honorio
8 de marzo, 2016

¡Constituyente, no joda, qué tanta vaina!

ALFREDO GONZALEZ
14 de marzo, 2016

SEÑOR, Diogenes, yo también pienso que lo mas practico es que demuestre que es venezolano, no se porque no han tomado esa alternativa,el TSJ Y LOS MAGISTRADOS DE LA SALA CONSTITUCIONAL no se pueden pronunciarse ,porque es una facultad de la Asamblea Nacional. Lo que tienen es que solicitar al CNE COMO ENTE RECTOR, LA PARIDA de nacimiento certificada. Que tiBisay presento en el programa Vladimir ala una .

David Soriano
30 de marzo, 2016

Buenas tardes, se me presenta una duda en relación al Revocatorio, supongamos que se lleva a cabo después de la mitad del periodo y lo deba culminar el Vicepresidente, que sucedería si la Asamblea Nacional lo remueve? Quien elegiría al nuevo Vicepresidente si este es elegido por el Presidente?

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