Blog de Willy Mckey

El “miedo a la vida” en la UCV: “¿Ustedes nunca han agarrado una pistola? “; por Willy McKey

El 20 de julio de 2016 se difundió en redes sociales un video que muestra a un par de jóvenes mientras están siendo secuestrados. El secuestrador es quien graba el video. De acuerdo con la información que acompaña la publicación Facebook, ambos jóvenes son estudiantes de la Universidad Central de Venezuela y el hecho ocurrió dentro del campus. Además, afirma que ambos lograron ser rescatados.

Por Willy McKey | 21 de julio, 2016

El miedo a la vida en la UCV ¿Ustedes nunca han agarrado una pistola ; por Willy McKey

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“¿No sabes lo que es tener una pistola en tus manos?”, les pregunta como si estar saliendo de una universidad le estimulara una cruel pedagogía, como si de pronto le dieran ganas de enseñarles algo que no sepan a pesar de haber estudiado. Los está apuntando desde el asiento de atrás del vehículo, pero su pistola no es el principal elemento diferenciador de los dos estudiantes aterrados: es el teléfono convertido en cámara y elemento documental de su triste épica.

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En la campaña presidencial de 2012 se dieron a conocer unos datos que, incluso sin estar actualizados cuatro años después, resultan conmovedores. Cada año, en Venezuela, hay unos 200 mil niños que salen del sexto grado de primaria y no entran en la educación secundaria. Ese dato tiene dos extremos igual de  tristes: sólo 3 de cada 10 niños pasa por la educación preescolar y  apenas 3 de cada 10 jóvenes entran en la universidad. Un dato más: de cada 10 que entran en la universidad, sólo 3 terminan sus estudios.

Y el martes 19 de julio de 2016 al menos dos estaban siendo amenazados por otro joven una pistola, saliendo de la Universidad Central de Venezuela.

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“¡Verga marico! Los estoy grabando de lacreo y todo así”. Él es quien tiene el control: los dos muchachos están aterrados. ¿Pero por qué los graba? ¿Quiere recordar que durante un instante fue el dueño de todo? ¿O es un documento que debe enviar por WhatsApp a un malandro de mayor jerarquía como prueba de su valentía? ¿Se trata de un ejercicio de morbo, algo para ver luego con sus colegas y burlarse de esos muchachos que, cuando les pregunta si “¿Ustedes nunca han agarrado una pistola?” responden, en una inocente cita del Bartelby, que preferirían no hacerlo? ¿Por qué los graba?

Las respuesta es mucho más cruel: los graba porque puede, porque no va a pasar nada si lo hace.

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Es difícil reducirlo todo a números: cuesta mucho entender todo el desastre que hay detrás de que de cada 10 niños que entren en la educación primaria sólo 5 la terminen. Al parecer sólo se habla de educación durante las campañas presidenciales, aunque en nuestras casas se habla todos los días de secuestros, robos y asesinatos, sin entender que estamos hablando de lo mismo.

Desde junio de 2013 existe una Ley de Desarme que no tuvo reglamento sino hasta abril del año siguiente. Todos los muros de los locales comerciales tiene inútiles letreros obligatorios  que pretenden prohibir las armas de fuego mediante logotipos.‎ Aún así, resulta que todavía ni siquiera nos queda claro cómo tenemos que inventariar nuestros muertos.

En Venezuela existe un déficit que supera los 900 preescolares y casi alcanza los mil liceos. Visto así, justo cuando un niño se transforma en adolescente debe decidir entre quedarse en su comunidad o irse para poder estudiar. Y la impunidad que desde hace años es moneda común muchas veces transforma esa diatriba en elegir entre el cuaderno o la pistola. Una presa fácil para cuando llegue alguien y le pregunte por primera vez: “¿No sabes lo que es tener una pistola en tus manos?”

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Los nervios del joven que va de copiloto lo empujan a cometer un error que, en medio del juego macabro de grabar su triste épica e incluso dejarnos su sonrisa anclada en la pantalla, pasa desapercibido para el malandro.

— ¿’Tan cagaos?
— No… bueno, más o menos, hermano. De verdad que el miedo a la vida es jodido…
— ¿Ustedes nunca han agarrado una pistola?
— No, pero preferiría no hacerlo.
— ¡Es que no pienso dártela! ¿Tú crees que yo soy güevón o que soy gafo? ¿Ah?
¿Yo soy         gafo? Dime, pues: ¿yo soy gafo?
—No, hermano. Tú no eres gafo. No eres gafo. No eres gafo, te lo prometo,
pero no me          mates.

“De verdad que el miedo a la vida es jodido”, dice el copiloto. Es evidente que se refiere al terrible miedo a la muerte que implica tener a un hombre capaz de asesinarte apuntando a tu nuca mientras se graba.

Ninguno de los muchachos parece pasar los 25 años, así que han crecido viendo cómo se vuelven virales los videos de linchamientos, de presos jugando con cabezas degolladas, de enfrentamientos filmados por cámaras de seguridad.‎ Intentan hacer vida universitaria en medio de la violencia, pero pertenecen a una generación que no ha podido testimoniar la simple idea de que los delincuentes tengan al menos un poco de miedo a equivocarse. Estudiar e intentar crecer conviviendo con la impunidad: eso también es muy jodido. No debería extrañarnos que ante la idea de quedarse también respondan que preferirían no hacerlo.

“De verdad que el miedo a la vida es jodido”. Muy jodido.

Hoy en Venezuela no es la muerte lo que nos da miedo: es la vida. Es esta vida la que nos aterra, pero aún así hay quienes tienen la oportunidad de imaginar lo que significa tener menos de 25 años y una pistola en las manos, pero preferirían no hacerlo.

Es terrible: la frase “De verdad que el miedo a la vida es jodido” ya es capaz de resumirnos.

Willy McKey  Parte del equipo editorial de Prodavinci. Poeta, escritor, docente y editor de no-ficción y nuevo periodismo. Especialista en semiología política y conceptualización creativa. Puedes leer más textos de Willy McKey en Prodavinci aquí y seguirlo en twitter en @willymckey Haga click acá para visitar su web personal.

Comentarios (19)

Sheyla Falcony
21 de julio, 2016

Lo que le acontece a los estudiante de HOY, en nuestro País, es una diaria pesadilla que deja sin aliento a cualquier persona, y con más razón, a los que Sí pudimos disfrutar, sanamente y en paz, el día a día… de otros tiempos… en nuestras Casas de Estudio. Las memorias más felices de mi quehacer estudiantil , están asociadas a mi bella y AMADA universidad..¡ qué tiempos aquellos !………….PERO VOLVERAN !!, así como regresan siempre las hermosas Golondrinas..Dios Bendiga a todos nuestros Jóvenes venezolanos de hoy y siempre. !! Sheyla.

Daniel
21 de julio, 2016

Increible, muy buen artículo, la verdad que es como dices, es muy dificil explicarle a la gente que todo se resume en los números y en educación.

Lo más dificil es pensar, como convences a un muchacho de esa edad que vale la pena estudiar? Cuando la vida fácil tiene mucha mas ganancia con menos trabajo?

En fin… es el legado del guardián de la galaxia.

“Que lacreo no?”

Isabel Sacco
21 de julio, 2016

Esto me recuerda un artículo de Fernando Trueba en El País, «Rencores», publicado después del atentando en Niza. Estamos viviendo un rencor que se transformó en odio, odio por el otro. «Lo que sucede con el rencor es que transforma una historia íntima en un discurso social. Alumbra los integrismos, las radicalizaciones, pero también los nacionalismos, la xenofobia y el odio. La desintegración casi nunca es completa y la supuesta víctima se transforma en verdugo cuando encuentra un motivo que le resarce, un bando en el que militar ciegamente. No busquemos tanto lo que llenaba el espíritu del asesino, sino lo que le había vaciado previamente.»

Sumito Estevez
21 de julio, 2016

Mas allá del horror. Del horror a todo. Tú si escribes bien Willy. Uno trata de entender lo que ya carece de sentido y tu nos ayudas.

María Colmenares
21 de julio, 2016

Agradezco que Prodavinci se ocupe de un tema como la deserción escolar, por razones de trabajo tengo años viendo cómo a raíz de la modificación de la ley de educación donde se prohíbe repetir de año a los niños, aun cuando no hayan adquirido las competencias necesarias para ser promovidos, hoy día hay MILES de niños que han llegado a 5to y 6to grado SIN CONSOLIDAR LA LECTO ESCRITURA, esto es un factor clave en la deserción, puesto que son niños rechazados, que se sienten además fuera de lugar en la escuela, no comprenden la mayoría de las actividades, ni hablar cuando entran a la secundaria .porque entran- donde se enfrentan a una realidad mucho más dura y terminan por huir de esa situación tan frustrante. Qué hacemos con esos miles de chamos, entre 13 y 16 años, prácticamente analfabetos, engañados por un sistema laxo, dónde los ubicamos? hasta ahora el grueso terminan siendo mototaxistas

Olmar Centeno
21 de julio, 2016

Bueno, mi UCV fue bastante movimentada, pero no por el malandraje. En ese sentido era una universidad sana…..pero el país tambien lo era. En cuanto a las golondrinas, si volverán, siempre lo han hecho en toda la historia de la UCV. Solo que aquellas que sabían nuestros nombres, esas, no volverán

Ismael Gomez
21 de julio, 2016

Al tipo ya lo agarraro el CICPC

Carmelo Méndez
21 de julio, 2016

No menciona la fuente de las estadísticas que proporciona, es necesario si quiere dar más credibilidad a su artículo

Williams gallardo
22 de julio, 2016

Luego de la lectura , la reflexión inevitable , es la que paso a ser lugar común, gracias a dios no los mataron, pero también la moneda tiene dos caras, ahora sera el funcionario del CICPC, que le preguntara al hombre nuevo TAS CAGAO?

Petrusco
22 de julio, 2016

Dice McKey:

– “En la campaña presidencial de 2012 se dieron a conocer unos datos…”, la pregunta es, ¿quien dio a conocer esos datos y cual es su postura o intencionalidad política al divulgarlos? ¿Son confiables esos datos?

No digo que esos datos sobre la escolaridad sean o no exactos, pero no conocer su fuente, da lugar a las dudas, sobre todo en medio de tanta mentira mediática desde todos los frentes.

– La inseguridad dentro de la UCV es espeluznante. Otra pregunta: ¿Que ha hecho la rectora Cecilia García Arocha en ese sentido?

– Con relación a la inseguridad y a la violencia criminal, el gobierno (ningún gobierno), ha logrado erradicarla o reducirla en forma concreta. El Ejecutivo actual lo intenta con OLPS y decretos, con uno que otro acierto. Pregunta: ¿Que ha hecho el Poder Legislativo, que se supone es la alternativa, a ese respecto? ¿Por qué no han reformado el Código Penal y el COPP, para coadyuvar en el combate a la impunidad?

Vivimos la era del Show Mediático.

Eduardo Mendoza
22 de julio, 2016

Para uno que vive en un bario y se vacila este beta todo los días (como dicen los chamos) hay otra realidad que quizás no se toma tanto en cuenta y es que ya a los chamitos en el barrio no los impresiona esto, lo viven a diario y se les volvió natural yo vi el vídeo por que me los mostró mi hija y el pana que se lo mando a su wasap le puso – Mira lo cagao que esta este carajito.. se burlaban. Esos chamos en el bario ven armas de todos los tipos todos los dias sienten orgullo de la banda de su barrio como si se tratara del equipo de fútbol local, aspiran a pertenecer a ella y comandarla saben que su vida sera corta y por eso no se ven ni aspiran a casas ni nada que lleve tiempo y esfuerzo por que están claros que no vas a pasar de los 30 cuando el menor esta claro que una moto y una pistola le va a dar mas que un titulo no hay ley que valga cuando una madre no lleva al chamo a la escuela para que haga cola con ella y asi bachaquear mejor olvídense de futuro

robert
22 de julio, 2016

“El miedo a la vida” es el genuino sentimiento que que la mal llamada revolucion a sembrado en la psiquis del venezolano, nosotros como sociedad tambien vamos en un carro, nos apuntan todos los dias, nos amenazan todos los dias, con hambre, con secuestros, con muerte, y todo ante el expectaculo de una destruccion televisada.

Danna
22 de julio, 2016

la realidad es, después de la paliza en los calabozos del CICPC que le inyectará mas resentimiento y odio en su cerebrito este pobre desgraciado será un “Lacreo” en la cárcel, en este momento ya su video estará complaciendo el morbo y sadismo de muchos criminales, cuando llegue a el Rodeo las bandas criminales lo reclutaran por su acto mediático, le darán un arma tal vez mas grande y mas gruesa que su pobre humanidad,drogas que le liberen los demonios que a simple vista le salen fácilmente, saldrá en unos pocos años,y en lo que le queda de vida se llevará por delante con mas crueldad a mas inocentes personas, jóvenes, niños, mujeres, ancianos,hombres, gente indefensa y con más sadismo disfrutará sus crimenes, que no ven? el tipito esta a reventar de maldad, esta mal de la cabeza, es un psicopáta…no tiene cura, un asesino en potencia…este no es uno que no tuvo oportunidad, este es un enfermo mental y no es recuperable….punto!

jose
22 de julio, 2016

Algun dia entenderemos que este problema debemos resolverlos entre todos, yo creci en barrio y mi mayor logro ha sido no haber agarrado una pistola nunca y creanme que oportunidades no faltaron. Tambien llevo en mi corazon a varios panas asesinados, llevo en mi corazon sus carencias y sus sueños. Algun dia debemos entender que no es solo eso de que el quiera echarse a perder se echa porque le da la gana, o decir que a punta de plomo y olp’s es que se va a resolver esto. Mientras que por cada hijo de clase media que asiste a su escuela, va a su liceo para luego educarse en una universidad hay 10 o mas chamos que pasan el dia en el barrio pensando que coño haran con sus vidas y la unica via que le va a dejando el sistema es perfeccionarse en el manejo de un arma, en como pegar a la gente, estudian movimientos, analizan. Esa asimetria habra que trabajar duro entre todos para hacerla mas simetrica.

Andrés
22 de julio, 2016

*Bartleby

Gabriel Lopez
22 de julio, 2016

“Cuando un niño se transforma en adolescente debe decidir entre quedarse en su comunidad o irse para poder estudiar”. Esto es falso nadie debe marcharse de su comunidad para poder estudiar, cada quien tiene uso y razón de lo que es malo y es bueno, yo actualmente con 22 años nacido en caracas y criado toda mi vida en Petare, el que muchos tildan de terrible, soy Bachiller graduado, y estudiante actualmente de Ingeniera Civil.

El ambiente donde vives no afecta tu mentalidad, ni las ganas de echarle ganas a la vida, aunque de otra perspectiva actualmente los estudios lamentándolo mucho en mi Querida Venezuela, no sirvan de mucho por la descomposición socioeconómica.

Pedro Zapata
23 de julio, 2016

No creo que esos datos estadisticos sobre la educacion sean correctos… mal por los chicos tambien soy universitario y es cierto la delicuencia en nuestro país es un tema que nos afecta a todos, lo que les paso esta mal decirlo pero es normal le pudo pasar a cualquiera en Venezuela

AN
23 de julio, 2016

Gabriel López, te críaste en un barrio pero Gracias a Dios te otorgó a unos padres que te inculcaron valores y esmero por echar pa’ lante, evolucionar mentalmente por el estímulo educativo. Pero si realizamos una indagación en el hogar de esos niños, podremos encontrar en el mismo fracturas emocionales (maltratos de padre-madre o en contra del niño, por familiares asesinados, etc) vemos como el padre manipula armas largas, granadas, blanco, cannabis, pepas, etc.. y el niño de que se alimenta pues? De los actos paternos…. son una esponja… una aspiradora de hechos nocivos.. Venezuela está grave……

maría libert
25 de julio, 2016

No todos han tenido tanta suerte al salir con vida de un secuestro express en La UCV;o de un robo de un celular, que tiene a un joven estudiante de Ingeniería en terapia intensiva con una bala en su cabeza. Como le ocurrió al Politólogo, Abogado y Catedrático Restituto Angulo Urbina, el día 30 de junio de 2016, al salir, en horas de la tarde, de su clase del postgrado de Derecho Laboral en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la UCV, y que luego, en apenas dos horas, apareció su cuerpos sin vida en la Urbanización Las Mercedes. No todos han corrido con la misma suerte de estos dos jóvenes secuestrados en la UCV, objeto de este articulo del escritor Willy McKey El Miedo a La Vida En la U.C.V.. Donde entras a estudiar y no siempre sales CON VIDA.CUANDO COMENZAREMOS A HACER ALGO O SEGUIREMOS INDIFERENTE ANTE EL HAMPA QUE AZOTA AL PAIS ENTERO Y A LA UCV?

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