Perspectivas

El dilema de las elecciones regionales; por Ramón Escovar León

Por Ramón Escovar León | 15 de agosto, 2017

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“Eso que a ti te parece bacía de barbero, me parece a mí yelmo de mambrino, y a otro le parecerá otra cosa”, le dice don Quijote a Sancho en el capítulo XXV de la primera parte del Quijote. Este pasaje destaca que la verdad es relativa, cada cual tiene la suya, y a partir de lo que entiende como su realidad dirige su conducta. En el caso del Caballero de la Triste Figura, su verdad se debe a las ficciones que tiene registradas en su mente, debido a las excesivas lecturas de los libros de caballería.

Cuando se discute sobre la posibilidad de que la oposición participe o no en las elecciones regionales, brota esa relatividad de la verdad a la que se refiere Cervantes, pues cada cual tiene la suya y la defiende con autoridad y, en algunos casos, con adjetivos calificativos y argumentos ad hominem, a veces injuriosos. Esto es, desde luego, algo normal y hasta necesario en la vida en sociedad, que cada cual tenga su propio criterio y se desenvuelva dentro de sus circunstancias. Pero como esta participación en las regionales es un hecho político de trascendencia para los demócratas venezolanos, es conveniente una reflexión serena para llegar a ponderar la opción que resulta más beneficiosa. Quien asume una posición debe tolerar la visión contraria y estar dispuesto a aceptar que puede estar equivocado, si hay suficientes argumentos que privilegien la visión opuesta a la suya.

En el caso de la participación de la oposición en procesos electorales, conducidos por un Consejo Nacional Electoral (CNE) parcializado, y ayudado por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), tenemos dos experiencias recientes que vale la pena recordar: la abstención en las elecciones parlamentarias del año 2005 y la participación del año 2015. En el primer caso se cometió un error que nadie discute; y el segundo caso fue un acierto

De estos hechos es fácil deducir que se recomienda la participación en las elecciones regionales previstas para este año. Quienes no están de acuerdo sostienen que la oposición perderá tanto si participa como si no lo hace, porque el CNE hará “lo que sea” para favorecer los intereses electorales del gobierno. Esto nos coloca ante una situación complicada, que los griegos denominaron dilema porque, cualquiera que sea la decisión que se tome, el desenlace conducirá irremediablemente al mismo resultado. Se argumenta también que la participación no arrojará ninguna ventaja, aunque la oposición arrase en las elecciones,porque el gobierno a través del CNE y el TSJ puede repetir el estratagema utilizado contra la Asamblea Nacional (AN), y valerse de las instituciones que controla para despojar a los gobernadores opositores de todas sus facultades.

Como ejemplo para apuntalar lo señalado, tenemos lo que ocurrió en las elecciones del año 2015, pues luego del triunfo arrollador de la oposición, el TSJ se encargó de despojar, sin detenerse en formalidades, a la AN de sus facultades constitucionales. De manera que el haber participado en el proceso electoral, en apariencia, no cambió el poder totalitario que ejerce el gobierno. Incluso lo agravó, pues inició un proceso cuyo último capítulo es la asamblea constituyente que se realiza sin haberse consultado al pueblo. Ello, sin embargo, ha servido para desenmascarar al gobierno de su supuesto carácter democrático y verificar su verdadero talante dictatorial.

Así, la participación en las elecciones del año 2015 arrojó unos resultados distintos a los del año 2005 cuando la oposición no participó y dejó en manos del chavismo todo el espacio parlamentario. Como no participó una de las opciones electorales no fue posible determinar la correlación de fuerzas para ese momento. Además, lo ocurrido en el año 2015 permitió demostrar varias cosas: en primer lugar, lo obvio, que la mayoría del país rechaza al gobierno; en segundo lugar, la intolerancia del régimen con una AN opositora (el manejo de las instituciones con fines dictatoriales quedó evidenciado a nivel internacional); y, en tercer lugar, que el gobierno carece de respaldo electoral y solo goza del apoyo militar y del Poder Judicial que controla. De no haber participado en las elecciones parlamentarias del año 2015, la revelación de esta realidad no habría sido posible.

A lo anterior se suma la experiencia vivida en nuestra historia pasada. En el año 1952, Jóvito Villalba y Rafael Caldera (y sus partidos URD y Copei) decidieron enfrentar al dictador en el amañado proceso electoral de ese año. Acción Democrática (AD) y el Partido Comunista de Venezuela (PCV) estaban inhabilitados pero los militantes de AD fueron instruidos por Rómulo Betancourt y Leonardo Ruiz Pineda de sufragar en contra del dictador, tal como lo ha explicado con lucidez Américo Martín en un audio que circula en las redes sociales. Los resultados manipulados por el organismo electoral de la época obviamente controlado por el gobierno corroboraron el carácter tiránico del gobierno de Pérez Jiménez y esto marcó el rostro de esa consulta electoral (Villalba fue expulsado ipso facto del país). La participación pese a los obstáculos, fue un acierto político.

Igualmente, se ha señalado que, si la oposición participa, no habrá elecciones; y si no participa, sí las habrá. Este truco es conocido por los abogados litigantes. Recuerdo la anécdota que me contó una vez uno de mis profesores sobre un abogado recién graduado que trabajaba de asistente con su padre, viejo zorro conocedor de la psicología del venezolano. Padre e hijo sabían que el juez estaba parcializado con la contraparte y difería constantemente una audiencia en la cual el joven debía contestar la demanda. Si no asistía, corría el riesgo de no poder formular sus alegatos oportunamente y perder el juicio. Por eso estaba obligado asistir. El juez, apelando al cansancio del demandado, seguía difiriendo de manera abusiva la audiencia que debía celebrarse. Ante esto, el hijo consultó a su padre sobre si pensaba que la audiencia se celebraría o no. El padre le respondió: “si no asistes, ese día se celebrará la audiencia; mientras asistas será más difícil tenderte la emboscada”. Igual ocurre con el proceso electoral: si la oposición no participa, posiblemente el proceso electoral se celebrará con toda tranquilidad y el madurismo obtendrá, sin esfuerzo, todas las gobernaciones. Si se inscriben, hay posibilidad de que se cambie su fecha o que no se realicen, pero, como en el caso del joven abogado, la oposición no tiene otra opción que seguir el juego buscando sortear los obstáculos hasta vencer. De no hacerlo, perderá todos los espacios.

Si la oposición vence y el gobierno lo niega, impide u obstaculiza la elección, estará exponiendo en vitrina al mundo, una vez más, el control totalitario del Psuv y la imposición implacable del neototalitarismo del siglo XXI en Venezuela. Aquí se resuelve el dilema porque quien perderá más será la revolución bolivariana: un totalitarismo comunista en la región perjudicará a todos en el hemisferio con las consecuencias de inestabilidad que genera este tipo de sistemas.

Se trata de una situación anómala, que no es propia de una democracia civilizada, pero no se puede perder la oportunidad de doblegar a la dictadura electoralmente. Como en el caso del yelmo de mambrino que presenta el diálogo entre Sancho Panza y don Quijote, así es como veo la situación y otros la verán de manera diferente. Opinar en asuntos políticos complejos cuando las pasiones están encendidas ofrece sus riesgos. Ya lo explicaba Aristóteles en su Retórica al referirse a la sacerdotisa que no permitía a su hijo dirigir arengas al pueblo: “Porque si hablas con justicia, te odiarán los hombres; y si con injusticia, los dioses”.

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Ramón Escovar León 

Comentarios (21)

J. A. Gutierrez
15 de agosto, 2017

El problema, estimado, es que de nada vale comparar situaciones pasadas cuando las cirscuntancias cambiaron completamente.

EL argumento de ir a elecciones para “desenmascarar al régimen” ya se comprobó inútil tanto en las mencionadas elecciones del 2015 como en el lamentable plebiscito de hace algunas semanas. El gobierno se revelo dictador ante el mundo y no le podría importar menos. Lo que podría pasar (mejor dicho, lo que está pasando) al aceptar participar en las elecciones regionales es legitimizar a ese régimen que ya había sido puesto en evidencia, dar marcha atrás a una protesta de calle de más de 100 días, esa que impulsó todos los avances que ahora recoje como suyos la MUD (¿desde que se convocó el plebiscito recuerda alguna protesta importante?) y básicamente seguirle el juego al gobierno, permitiéndole vender una fachada de democracia en la esfera internacional.

Lo que quiere el 80% de los venezolanos es salir de gobierno. Regionales le darán más tiempo al gobierno.

Carlos Carrillo
15 de agosto, 2017

Tal como, sabiamente, lo explica Ramón Escobar León, competir en las elecciones regionales para gobernaciones es lo más prudente para la oposición y el país. Al final se trata de un falso dilema. Al único que no le conviene que la oposición se mida en esta contienda electoral es al gobierno. De antemano sabe que está pérdido, pues no tiene el musculo electoral requerido para obtener una votación honrosa. La oposición puede ganar unas 20 gobernaciones…

Eduardo
15 de agosto, 2017

Cualquier cosa puede suceder incluso la eliminación de las elecciones por parte de la Constituyente, pienso que la única vía de la oposición es participar porque lo contrario es una elección en la que solo participara el oficialismo y por supuesto que ganan por mayoría. Mientras se pueda participar hay que hacerlo, el gobierno confía en que la oposición se retire.

Flor Bello
15 de agosto, 2017

De acuerdo con usted. Hay que dar la pelea hasta el final seguro que el perdedor será este desgobierno…Quién dijo que esto era fácil.

ubencio martinez
15 de agosto, 2017

Comparto plenamente su posición en cuanto a la participación de la oposición en las elecciones regionales. El argumento es pertinente.

Juan José Pérez
16 de agosto, 2017

Participando se pierde menos o se gana, en la situación de hoy, que cambiará radicalmente (de alllí el adelanto de comicios). Montados los pasajeros en el tren, el conductor convoca a toda mecha elecciones de parlamento comunal regional y local, cuyo ámbito no coincide con la división geográfico-política actual del país (estados), a las cuales se supeditan o quedarán sometidas las gobernaciones y el resto de instancias de participación. Si no se advierte esta circunstancia, y se desarrolla un plan para enfrentar esta eventualidad, es probable un resquebrajamiento fatal de la oposición. Aparecerán, los “ve, yo se lo dije”, y “yo sigo hasta el final defendiendo los pocos espacios”. En ese caso el gobierno no saldría tan mal parado. Ojalá me equivoque.

Carlos Guanipa
16 de agosto, 2017

Como siempre los cultos y eruditos miembros de la oligarquía dirán que las elecciones fueron correctas y transparentes si ganan, pero si pierden, como seguramente sucederá, gritarán fraude a los cuatro vientos…

Eleazar González
16 de agosto, 2017

Gracias por compartir su opinión, la cual comparto también. Incluso agrego que una de las ventajas de obtener nuevas gobernaciones es debilitar la movilización con la que actualmente cada una de las gobernaciones chavistas apoyan al gobierno. Menos personas serán obligadas a participar en los eventos propagandísticos de la revolución.

Reynaldo Lezama Pérez
16 de agosto, 2017

Como parece difícil ponerse de acuerdo sobre lo que conviene a la oposición, puede ser una buena idea pensar en lo que preferiría el gobierno. ¿Cree usted, compatriota, que el gobierno preferiría que una inmensa mayoría de los venezolanos (digamos 10 millones) salga a votar por los candidatos opositores, que un equipo bien preparado defienda esos votos desde las mesas hasta la última instancia -lo cual podría llevar a ganar unas 20 o más gobernaciones- y que los chavistas no obtengan ni la mitad de los votos que supuestamente tuvo en la prostituyente; o cree que preferiría que sólo participen sus candidatos y no haya otros actores, lo cual podría permitir a las reptoras del cne anunciar una votación de 10 o más millones para esos candidatos?

albert delman
16 de agosto, 2017

Lo que mi respetado buen articulista maneja no es un “dilema” sino un “sofisma” por cuanto dice que las elecciones del 2015 demostraron: la intolerancia del régimen con una AN opositora (el manejo de las instituciones con fines dictatoriales quedó evidenciado a nivel internacional) Ya las evidencias INTERNACIONALES están mas que demostradas y la Resistencia no tiene que hacerlo de nuevo. Lo que la comunidad internacional requiere es que actuémos en consecuencia nombrando un gobierno de transición que la AN no quiere formar. En mi opinión la Resistencia debe inscribir candidatos pero debe nombrar un gobierno de transición ya y nombrar embajadores nuestros en los paises que nos reconozcan. Albert delman

Cruz Guerra
16 de agosto, 2017

De acuerdo con el argumento, hay que participar.

Alejandro Bustamante
16 de agosto, 2017

Carlos Carrillo, lamento desilusionarlo. Usted vive en Narnia, piense un poquito. El regimen a estas alturas despues de haber asesinado tanta gente y demas atropellos va a perder en 20 estados? En pocas semanas despertara de ese sueño…

Alejandro Bustamante
16 de agosto, 2017

¡Definitivamente! Si es por ingenuidad, entiendo que esta gente no sabe a quien se enfrenta el país. O se benefician de mantener el estatus quo, tal como la MUD que siempre tuvo todo calculado para su beneficio particular… Esperare los comentarios de Ramon Escobar antes de que termine este año… espero que tenga suficiente humidad intelectual y reconozca su equivocación…

Jose Pirela
16 de agosto, 2017

En verdad, cada quien tiene su verdad. La verdad de los politiqueros de la MUD es no perder vigencia -espacios- dentro del Petro-Estado, dadivoso a cambio de votos, de lo contrario, aplicar disciplina y justicia militar. La verdad de los ciudadanos es confusa. Los muchos creen que el Petro-Estado es democracia y defienden la dádiva como su derecho. Los pocos también creen que eso es democracia, y están contentos mientras el gobierno le aumente la dádiva-salario todos los 1º de mayo. Y la peor verdad, es que todos creen que el Gobierno debe ser el dueño de todo el territorio nacional, con todo lo que se mueva y no se mueva. Y lo peor de todo, es que los venezolanos no tienen dilemas, Solo angustias, cuando merman las dádivas petroleras.

maria nuñez
16 de agosto, 2017

Licenciado, Ramón Escobar, primeramente le felicito por su artículo que abre las claridades a las personas votantes en este proceso tan atípico, pero, como lo menciona usted si participamos con todos los elementos (CNE) en contra de la democracia porque están a favor descaradamente del régimen, van a ver más evidencias a nivel mundial de los tramposos que son. Soy de las que tiene fe y esperanza, salgamos a apoyar a nuestra gente, no tengamos miedo. Mil bendiciones

Moran
16 de agosto, 2017

Es un problema de los analistas, querer ser tan locales, pero olvidan que ninguna de las dictaduras de nuestro país tenían a la isla de Cuba como asesor y represor activo. Tal vez para buscar referencias más parecidas a nuestro presente deberían mirar a Zibabwe, la de Mugabe, donde la presión internacional y con USA a la cabeza estaban a punto de sacar al dictador en una crisis parecida a la nuestra, hasta que la coalición opositora MDC decidió cohabitar e ir a elecciones, coaptando de esta forma al dictador Mugabe y su pseudodemocracias. El voto fue como una puñalada a la oportunidad de regresar a la democracia y la comunidad internacional pasó de presionar a solo observar y eso ocurrió ya más de diez años. si habrá elecciones regionales con la oposición o con una oposición cortada a la medida, que no hizo falta los mismos opositores se van doblando para caber en este circo y lavar las manos ensangretadas del régimen ante la comunidad internacional. Sres lean la Historia

Diógenes Decambrí.
16 de agosto, 2017

“ninguna de las dictaduras tenían a la isla de Cuba como asesor y represor activo”: Probablemente Allende en 1970 tenía la sincera intención de mantenerse como socialista respetuoso de los principios democráticos, y considerando ESO el Congreso le permitió acceder a la presidencia, habiendo obtenido menos del 36% de los votos totales (con segunda vuelta, no habría ganado). PERO dentro de la alianza de partidos de izquierda prevaleció la presión de los más extremistas -y estalinistas, intolerantes, reñidos con el respeto a los DERECHOS DE TODOS, algo “burgués, decadente”-, y la demasiado prolongada VISITA DE FIDEL (única en la historia contemporánea por su duración e “injerencismo”) obligó a Allende a plegarse a los fundamentalistas chilenos (veneradores de Fidel), produciendo los excesos y el desastre económico que justificó el Golpe Militar. De modo que, Cuba, asesor y represor activo, torció hacia la dictadura el rumbo del experimento allendista, extirpado a tiempo.

Oswaldo Campos
16 de agosto, 2017

A los que defienden el ir a elecciones y nos manipulan con la amenaza de si no participamos el gobierno va a obtener todas las gobernaciones y alcaldías, recuerdo en Abril de este año fue la MUD la que llamo a la desobediencia civil aplicando el 350 de la constitucion de 1999, y el pueblo salio a la calle a protestar en contra de la dictadura que había dado un golpe de estado al suspender el revocatorio, anular la AN que ganamos por mayoria en elecciones el 6D del 2015, y la suspension de las elecciones, ademas aprobaron una ANC fraudulenta y esta posiblemente acabe con lo poco que nos queda de libertad, de la propiedad y la educación privada y otras cosas. Que ha cambiado entonces para ir a unas elecciones olvidando todo lo pasado. Yo le pido por favor a la MUD y todos los que apoyan esta vagabunderia que vayan juntos y le expliquen esto a los padres y familiares de las 120 vidas jóvenes que murieron en las calles atendiendo al llamado a la desobediencia civil propugnado por la MUD.

rafael diaz
17 de agosto, 2017

No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista. A participar ganar y a seguir posiblemente llevando trancazo. Recordemos que al régimen forajido no puede oler nada que huela a elecciones. Hay que dormir con el enemigo para ir abriendo las costuras no hay de otra “Cuanto más grande la dificultad, mayor la gloria.” MARCO TULIO CICERON

Ana Maria Sacchini
20 de agosto, 2017

Dr. Escobar como ve la dialéctica continúa y creo q será imposible ponernos de acuerdo. Yo particularmente estoy de acuerdo con el Sr. Morán. Nuestra situación actual no es comparable con ninguna otra de estos lares. Estamos ante una pandilla de malandros y asesinos y para complemento acompañados de una oposición perdida en sus vericuetos particulares y sin hacer caso a las decisiones de la mayoría.

German. Gonzalo
22 de agosto, 2017

El ejemplo más claro de lo que no se debe hacer es Cuba donde regularmente se vienen celebrando elecciones por 50 años. Los cubanos por supuesto que quedaron son son los que no pudieron escapar y que no tienen ni voz ni voto. La migración de los Venezolanos nos llevan rápidamente a quedar reducidos a la misma condición de miseria. Votemos o no no tiene ningún efecto para la Dictadura. El adaptarse al status cuo es entregarse como borregos. Al Comunismo Dictatorial solo lo derriba la fuerza lo demás son pajas mentales. El que tenga oídos que oiga.

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