Blog de Alberto Barrea Tyszka

Dos gorditos contra el mundo; por Alberto Barrera Tyszka

Por Alberto Barrera Tyszka | 23 de abril, 2017

albertob

Una de las áreas donde la auto proclamada “Revolución Bolivariana” siempre fue muy eficaz era la publicidad. Durante años, la mejor acción del gobierno fue la propaganda. Tenían una alta conexión con la gente, manejaban muy bien los códigos populares, reaccionaban rápidamente, producían piezas ingeniosas, de alta calidad… Pero todo eso también está en crisis. Ahora al oficialismo nada le sale bien. Ni un baile. Ni una filmación entre panas, dentro de un carro. Ni siquiera sembrar un arbolito.

Siguiendo esta onda de coqueteo con los reality show en la que andan los creativos de Miraflores, ayer aparecieron jugando béisbol Nicolás y Diosdado. No sé cuál era la idea del genio que fraguó ese momento. Pero el resultado es un espectáculo memorable, una pieza perfecta de la decadencia de todo este proceso. En medio de un país de flacos, de pronto aquí están ese par de gorditos, embutidos en sendos uniformes relucientes, con guantes de marca y pelota de spalding, en un campo profesional y tranquilo, muy seguro. Lo que dicen, de entrada, importa poco. Además, no están demasiado ágiles. Cada vez que lanzan la pelota, sueltan dos jadeos que comienzan a batallar con las palabras. Lo primero que importa es la imagen. Son dos tipos poderosos, que tienen hasta su nombre en el uniforme; dos ricachones rechonchos, que pueden darse buena vida, que no tienen ninguna angustia. Están en un lugar paradisíaco, muy bonito, lleno de verde, con rejas y seguridad. Eso debe ser el Country Club de la Revolución. Y se ríen. Son felices. Están tranquilos. No les duele nada. Así son los oligarcas.

Probablemente la intención de esta pieza es desanimar a todo aquel que esté haciendo algún esfuerzo por protestar, por manifestarse y exigir algún cambio en el país. Es una forma de decir: “míranos. Aquí estamos. Marcha y grita todo lo que quieras. No nos afecta. No nos da ni coquito. Estamos más tranquilos que nunca. Mira que sabroso la estamos pasando. Mientras tú protestas, nosotros jugamos béisbol”. Quizás estas imágenes pretenden comunicar tranquilidad y control. Poder. Tal vez quieren reiterar lo que ha sido una línea constante en el chavismo: el desdén por el adversario político. La intención de despojar al otro de cualquier legitimidad. Los demás no existen.

Pero esa estrategia ya no funciona. Ahora los demás somos demasiados, somos mayoría. Es lo que el oficialismo no termina de aceptar. Sus dirigentes han perdido la capacidad de leer la realidad. Cada vez más se comportan como fanáticos y menos como políticos.

Porque la realidad dice otra cosa. La realidad dice que la inflación ronda el 700%. La realidad dice que hay escasez, que la quincena no sirve para nada. La realidad dice que cualquiera se puede morir en un hospital. Que todo falta. Hasta la anestesia. Hasta la gasa. Hasta la luz o el agua. La realidad dice que no hay seguridad, que no hay orden. Que aquí mandan las balas. La realidad dice que la calle está caliente, en el carril de la derecha y en el carril de la izquierda. Que la calle tiene hambre y ansias de cambiar. Frente a todo esto, ese par de gorditos jugando béisbol en un campo privado son una ofensa, una grosería, una bofetada a la pobreza de los venezolanos.

La realidad también dice que hay más de 20 muertos. Y más heridos. Y muchos más detenidos, secuestrados por el Estado, encerrados o desaparecidos por días quién sabe dónde. Los soldados salieron a reprimir sin piedad. Los que hemos visto y oído, durante todos estos días, es una violencia militar que no se tapa con un lanzamiento de béisbol. El oficialismo también se equivocó apostando por la represión brutal. Volvieron a perder el contexto. Ahora, del otro lado, hay más desesperación que miedo, más hartazgo que parálisis. En estos días ha comenzado a surgir una nueva épica. Hay un importante cambio en el panorama simbólico. La señora que se enfrenta a un tanque impacta más que cualquier joven agrediendo la sede de una entidad pública. El joven desnudo que sube a un tanque mostrando su espalda llena de perdigones, desestabiliza más a los soldados que cualquier encapuchado tirapiedras. Los miles que marchan con persistencia, contra el humo y el bloqueo escriben en estos días una nueva heroicidad, anónima y paciente. Frente a esto, el par de gorditos con cachucha, lanzándose la pelotica y hablando de la paz y de la patria, se ven letalmente ridículos.

Cualquiera pensaría que el movimiento de los sectores populares obligaría al gobierno a replantearse sus certezas, a pensar y actuar de otra manera. Para nada. Los líderes del oficialismo siguen sin entender que ellos no solo no son el pueblo sino que, ahora, además, tampoco lo representan. Y cuanto más insisten en negar lo que ocurre, en comportarse como si nada pasara, más se alejan de la gente, más resentimiento y más rabia convocan.

Este domingo, en la tarima, al final de la marcha oficialista, los dos gorditos estarán jugando otro juego. Serán feroces y aguerridos. Dirán que todos los dirigentes de la oposición son traidores, vende patrias, asesinos, terroristas, maricones, drogadictos, pitiyankees, golpistas, delincuentes, mentirosos… Y jurarán que todo está bien, que ellos dos son puro amor, pura ternura, puro diálogo. Los únicos capaces de garantizar la paz en estas tierras. Dos gorditos contra el mundo.

Repetir lo repetido. Mentir nuevamente. Insistir en la ceguera. ¿Cuánto tardarán en aceptarlo? En la calle hay un pueblo que quiere que Venezuela sea de todos.

Alberto Barrera Tyszka 

Comentarios (24)

Juan
23 de abril, 2017

Reconforta este texto del señor Barrera por estar tan bien escrito y por darle toda la dignidad que merece al pueblo que hoy sale a protestar contra los tiranos chavistas.

Juan
23 de abril, 2017

Excelente texto, qué bien escribe el señor Barrera. Está claro que la única paz que ofrecen Maduro y sus secuaces es la paz de los cementerios. La dignidad y el futuro dejaron de estar del lado chavista, ahora cambiaron de bando: ahora están al lado de los muchachos y muchachas que se juegan la vida luchando contra la represión bolivariana, al lado de las señoras que se enfrentan a los cañones de agua, encarnados en la piel agujereada del muchacho desnudo.

LIBSEN RODRIGUEZ
23 de abril, 2017

EXTRAORDINARIO

Alonso Lizaraz
23 de abril, 2017

Aplausos de pie!! sin comentarios…

Eduardo
23 de abril, 2017

El creador no ha debido haber jugado nunca beisbol. No debe haberse dado cuenta que el pitcher del equipo contrario es un joven desnudo con una biblia en la mano. Que el catcher es una persona que cacerolea cuando intentan comprarlo con una bolsa CLAP. Que en el infield existen personas que colocan mega mensajes en los edificios y los jardines están llenos de gente que se enfrenta a la represión con un cuatro. No. Nunca debe haberse arrimado al beisbol.

lola
23 de abril, 2017

Como han subestimado a este país. No eramos sordos ni mudos, estábamos secuestrados.

Nelson Olivares
23 de abril, 2017

Excelente artículo que retrata la insensibilidad de la élite gobernante.

Ivonne Curcio
23 de abril, 2017

Como de costumbre,maravilloso artículo

Elisabeth Roosen
23 de abril, 2017

Qué bueno!

Ana Maiz
23 de abril, 2017

Como siempre señor Tyszka, sin desperdicio y muy a tono con la realidad, estos gorditos en su afan de mantener el poder, se han perdido de la verdadera Venezuela.

Karelys
23 de abril, 2017

¡BRUTAL! Excelente texto y totalmente necesario y acertado ante las coyunturas que vive el país.

Migda Elizabeth Soto
23 de abril, 2017

Ojalá los dos gorditos lean esta narrativa y despierten!!

jose luis
24 de abril, 2017

Sin desperdicio, excelente!!

Alexander Guerrero
24 de abril, 2017

Y este juego, lo hacen luego de Torturar a otros Venezolanos… en especial a Jovenes Venezolanos.

wilfredo mora
24 de abril, 2017

Nada que ignore el ruido del mundo se mantiene vivo por mucho tiempo

Oswaldo Campos
24 de abril, 2017

Muy bueno el articulo de “Los 2 Gorditos” pretendiendo engañar al mundo de que aquí en Venezuela no pasa nada, es una posición, una estrategia que consiste en ignorar al adversario, no darle relevancia, por eso me quedo con la siguiente frase de su escrito Sr. Barrera Tyska, excelente : ” Quizás estas imágenes pretenden comunicar tranquilidad y control. Poder. Tal vez quieren reiterar lo que ha sido una línea constante en el chavismo: el desdén por el adversario político. La intención de despojar al otro de cualquier legitimidad. Los demás no existen “.

Fanny Ramirez
24 de abril, 2017

Excelente lectura de estos personajes de este régimen decadenrte,,,,

luis moreno
24 de abril, 2017

buen articulo,como decía ALI PRIMERA no te dejes engañar cuando te hablen de progreso que mientras tu te quedas flaco ellos aumentan de peso!!!!!

Eduardo
24 de abril, 2017

Es evidente que la idea es expresar que nada les importa de cuanto ocurre y a fin de cuentas todo esta “exsesivamente normal” tal como lo dijo en su momento un otrora vicepresidente, pero en verdad que ni en aquel momento nada estaba bien ni ahora mucho menos.

Juan Gutierrez
24 de abril, 2017

EXCELENTE!!!!!! MAS CLARO IMPOSIBLE, OJALA ESTE TEXTO SEA DIFUNDIDO MASIVAMENTE, YA QUE NO TODAS LAS PERSONAS PUEDEN LEER ESTE BLOG.

Espartaco de Tracia
25 de abril, 2017

Y si juran que todo está bien, que ellos dos son puro amor, pura ternura, puro diálogo. Los únicos capaces de garantizar la paz en estas tierras. Por qué razón estos dos mofletudos no asisten a un encuentro del Caracas, Magallanes. Eso sí; despojados de su séquito de lisonjeros. Seguramente la fanaticada los aplaudan con frenesí.

Tomás Amaro
25 de abril, 2017

Así o mas claro? Excelente artículo Sr. Barrera!

Alan
26 de abril, 2017

Excelente Sr Tyszka,

Me hace recordar un juego de beisbol que vi en vivo en la televisión hace años. El juego fue en el Fuerte Mara del ejército en el estado de Zulia y participó el presidente. El juego no fue nada extraordinario. La única razón para verlo fue la participación del famoso Hugo Chávez. He oído de él mismo, por televisión y radio, que jugaba pelota y de joven quiso jugar las grandes ligas.

En ese entonces mi hijo menor jugaba en la liga San Jacinto de Maracaibo y algunos de los técnicos comentaban que tenía tanto talente que, una vez, tuvo la opción de jugar con los Yaquis de Nueva York. Eso lo creía. ¿Por qué no?

Viendo su acción en el campo me dio cuenta que el presidente Chávez nunca jugaba beisbol en serio. Jugaba como un niño torpe que nunca recibió instrucción técnica. Lanzaba la pelota apoyando en el pie equivocado. Bateaba sin empezar con un paso hacia el pícher con el pie adelante, su cuerpo torcía en sentido a revés y no fijaba la mira en la pelota. No sabía, ni siquiera, las técnicas más básicas. Su forma era horriblemente incómoda.

Ya no era joven y nadie espera un cincuenta añero jugar como tiene veinte. Pero, las técnicas básicas nunca se olvidan. Era obvio que nunca jugaba beisbol. Que su carrera de beisbolista fue una fabricación para aumentar su mito de grandeza.

LEONARDO
11 de mayo, 2017

El aparato mediatico del regimen se ha preciado en estos 18 años de gastar todos los reales del mundo para hacerle ver a todo el globo terraqueo las bondades y logros de la famosa revoluciòn, una de las facetas mas utilizadas ha sido el endiosamiento de sus lideres principales a traves de las actividades que solo pueden efectuar aquellas personas sanas, lo que ellos jamas pueden hacer ya que su salud fisica y mental estan degradadas y de la misma forma en estos momentos no hay nada mas tetrico y espeluznante que el transitar aberrante de un movimiento social decadente y un transitar espasmodico de sus dirigentes que saben que el pueblo les està reclamando su analfabetismo funcional.

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