Blog de Alberto Barrea Tyszka

Después de la palabra dictadura; por Alberto Barrera Tyszka

Por Alberto Barrera Tyszka | 23 de octubre, 2016

maduro

Antes de salir de vacaciones, dejando al país en un incendio, Nicolás Maduro se despidió de un grupo de seguidores preguntando lo siguiente: “¿Ustedes quieren enfrentarse otra vez en la vida a la tragedia circunstancial que nos tocó vivir el 6 de diciembre que nos ganara la oligarquía? ¿Ustedes se van a calar otras elecciones donde la oligarquía tenga algún triunfo?”  Fue la justificación más clara y directa de la actuación del CNE esta semana. Esas preguntas, lanzadas en voz alta y en tono camorrero, son el único argumento que se esconde detrás del silencio de Tibisay Lucena.

No habló Maduro de fraude. No mencionó ninguna de las supuestas denuncias que ha invocado el oficialismo. Maduro habló con las cuerdas vocales en el duodeno. Habló desde el miedo. Desde la intolerancia. Desde el autoritarismo. Maduro nos dijo que no se cala la democracia, que no acepta que otro, distinto a ellos, pueda ganar las elecciones.  Ese mismo día, por cierto, ante un grupo de sus seguidores, Donald Trump también aseguró que solo reconocería los resultados electorales si él quedaba como ganador.  La vida suele regalarnos casualidades que son relámpagos.

Después de realizado el sicariato judicial, Nicolás Maduro se comunicó nuevamente con el país. Como si no pasara nada demasiado especial. Desde Azerbaiyan y por teléfono, con voz calmada y con una naturalidad indignante, el Presidente hizo un llamado “a la tranquilidad, al diálogo,  a la paz, al respeto a la justicia y al acatamiento de las leyes, a que nadie se vuelva loco”  Hay un Nicolás Maduro para cada ocasión y circunstancia.  Cuando habla con los suyos es feroz, no tiene matices. Cuando quieres expresarse como Presidente, ensaya un tono más ecuánime. Cuando habla con Rodríguez Zapatero, dice lo que la inocencia de Rodríguez Zapatero desea oír. Esta tal vez sea la mayor herencia de Chávez: la organización del delirio. La tranquilidad de que se puede hablar y actuar de forma contradictoria y antagónica sin morir en el intento. La certeza de que se puede mentir sin consecuencias.

El día de ayer, Diosdado Cabello, como vocero del partido de gobierno, dio una rueda de prensa donde nos ofreció otra versión de lo que ha ocurrido esta semana. Es un relato asombroso: la policía secreta ha detenido a un joven concejal del Táchira (cuya esposa ha denunciado que lleva dos días “desaparecido”) y, según asegura Cabello, en su teléfono celular han encontrado todo un nuevo y macabro plan subversivo de la oposición. Ahí, entre chats y archivos de notas, descubrieron la secretísima y violenta agenda con la que la oposición pretendía utilizar la validación de firmas para “tumbar a Nicolás Maduro”.  El PSUV es la impunidad envasada al vacío. Actúa como fuerza militar, como cuerpo policial, y convierte una especulación en algo fáctico. Cabello nos habló como si sus hipótesis fueran confirmaciones. Secuestran a un ciudadano, lo acusan de ser terrorista y, a partir de ahí, descalifican al adversario político, suspenden la vía electoral y se imponen como un poder que está más allá de la democracia.  Los golpes de Estado son para el oficialismo lo que fueron las armas de destrucción masiva para George W Bush.

Pero después de todo esto, por supuesto, Diosdado Cabello invocó el diálogo, el respeto a las reglas del juego, la necesidad de la mediación, la importancia de garantizar elecciones y procesos transparentes…¿Cuál Diosdado es más real? ¿El que baja la voz y convoca al diálogo o el que aparece en un show, con un mazo de cavernícola, amenazando a la oposición?  Ambos son el mismo. Ambos saben que pueden decir lo que sea. Que nada importa. Que luego harán otra cosa. Lo que haga falta. Lo necesario para permanecer en el poder. Para que sus privilegios sean irreversibles.

¿Cómo se lucha contra esto? ¿Cómo se combate a quienes no honran sus palabras? La convivencia humana, en cualquiera de sus formas, depende de una mínima fe en las palabras. El oficialismo ya pasó un límite. No solo frente a la MUD o la comunidad internacional. Pasó un límite frente a todos los venezolanos. Ya sabemos que ellos también lo saben: no son mayoría. Ya sabemos que mienten descaradamente. Que no quieren contarse. Ya sabemos que solo podemos creer en sus amenazas; no en sus promesas. El oficialismo ha perdido su capacidad de ser esperanza. Puede tratar de seguir imponiéndonos su silencio. Pero ya no tiene nada que decirnos sobre nuestro futuro.

La política también es un acto de lenguaje  ¿Es posible dialogar con alguien a quien ya no le creemos nada? ¿Se puede hablar con quien no quiere escucharte? ¿Cómo? ¿En qué condiciones? ¿Cómo se sigue una lucha democrática en un contexto autoritario? ¿Qué frase viene después de la palabra dictadura?

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Alberto Barrera Tyszka 

Comentarios (12)

@manuhel
23 de octubre, 2016

Excelente y emotivo artículo.

Ahora, dejando al chavismo de lado por un momento; en la MUD hay mucho por hacer desde el lenguaje político y no se puede seguir reaccionando en función de la agenda que el gobierno propone o mejor dicho: impone.

Hoy domingo, la AN va a una sesión extraordinaria donde esperemos el lenguaje político esté a la altura de las circunstancias. Las pasiones que la dejen de lado aunque sea por un momento y le hablen a la ciudadanía con contundencia y convicción.

Es tiempo ya de tocar la fibra de los indiferentes, de los indecisos, de los asustados.

El gobierno no es que esté asustado, es que asusta al ciudadano de a pie. Lo hostiga, lo hace sentir vulnerable, lo vuelve loco de la desesperación. Hay que buscar contrarrestar ese efecto y hacerle sentir a la gente que hay una manera de blindarnos contra este tipo de regímenes.

Anécdotas y documentales acerca de situaciones similares sobran. Pero falta quien las haga llegar casa por casa.

Cristian Uzcátegui
23 de octubre, 2016

Excelente, los venezolanos debemos dejar los eufemismos aún lado y comenzar a llamar las cosas por su nombre: DICTADURA. Como politólogo considero con bastante preocupación los terribles antecedentes políticos y leguleyos que se han manifestado para matar la democracia. A futuro puede ser una patente usada por otro grupo político? Esperemos que no, esperemos que prive la sensatez, el gobierno se las está jugando sin miedo ha salir quemados y al mismo tiempo, miden, como si se tratase de un plan macabro, la capacidad de respuesta del resto de los factores políticos y del pueblo venezolano, por ello, es imperante reaccionar y rechazar tamañas atrocidades.

Rosario
23 de octubre, 2016

La mayor recuperación después de estos 17 años, sera una recuperación mental y espiritual. Chavez encarnando lo mas oscuro del ser humano, nos rompió los esquemas de la racionalidad, la decencia y nos hizo creer que todo era valido, si lo decía el. Ojalá salgamos pronto de esto. Si salimos, vamos a salir orgullosos y con la frente en alto creyendo que de verdad si se pudo.

Elsa Este
23 de octubre, 2016

Las respuestas a sus preguntas Ud, las conoce, las conocen los dirigentes, las conoce el pueblo, solo que inexplicablemente no se implementan. La palabra dictadura en la última palabra y lo demás es retórica. Gracias por su artículo.

Kondorito Konstitución
23 de octubre, 2016

“¿Es posible dialogar con alguien a quien ya no le creemos nada? ¿Se puede hablar con quien no quiere escucharte? ¿Cómo? ¿En qué condiciones? ¿Cómo se sigue una lucha democrática en un contexto autoritario? ¿Qué frase viene después de la palabra dictadura?” R.: me sabe a casabe.

oscar
23 de octubre, 2016

Siemore recuerdo a Oscar Yanez cuando dijo q esto erauna caimanera q la oposicion pretendia jugar con reglas de grandes ligas

AV
23 de octubre, 2016

Y luego, ¿cómo se recupera la confianza en la palabra?

ELSA CANELON
23 de octubre, 2016

Y lanzas la pregunta al aire porque buscas una solucion.? o es pura curiosidad.? Lo que escribes es agua que se babe a diario.! VENEZUELA cambio con Chavez a ser in pais de resentidos sociales llenos de odio que ahora con Maduro se Dan cuenta QUE TODO FUE MENTIRA.! Ahora to a UNIRSE, DEJAR EL ODIO SOCIAL,LUCHAR POR LA LIBERACION DEL PAIS Y ACTUAR. Como..? GUARDANDO COMIDA Y AGUA Y PARANDO AL PAIS ENTERO INDEFINIDAMENTE..! TODOS EN CASA, PAIS FANTASMA, NO COLEGIOS, NO TRANSPORTE,NO BANCOS, NO TRABAJO, NO COMERCIO. VECINOS UNIDOS COMO HERMANOS. Hasta que caigan todos.

Maria Garcia
23 de octubre, 2016

Elsa Canelon, hay muchas personas que quieren un cambio de gobierno, que no les gusta lo que tenemos, pero que si no trabajan no comen y por eso no se unirían a un paro nacional. Ej, un mesonero, un parquero, uno que trabaje en una bomba de gasolina, una empleada del hogar. Esas personas están con nosotros pero si les pides que no trabajen, no llevan comida a su casa. Este gobierno quiera o no, tienen que salir por vía democrática. Ademas, así será como mas les duela. de allí las palabras de Maduro“¿Ustedes quieren enfrentarse otra vez en la vida a la tragedia circunstancial que nos tocó vivir el 6 de diciembre que nos ganara la oligarquía? ¿Ustedes se van a calar otras elecciones donde la oligarquía tenga algún triunfo?”. O sea, el hombre no puede ser mas que elocuente.

Flor Bello
24 de octubre, 2016

Es Dictadura, como salimos de esto ? hay pensar los pasos a seguir no podemos equivocarnos esta vez. Gracias por su artículo.

Jose Abel Ramirez Herrera
25 de octubre, 2016

Despues de la palabra Dictadura obviamente le sigue Rebelión.

Diógenes Decambrí.
25 de octubre, 2016

“Maduro dice lo que la inocencia de Rodríguez Zapatero desea oír”: La trayectoria de Rodríguez Zapatero demuestra que se le pueden atribuir muchas cosas, pero difícilmente Inocencia. Durante su presidencia, impuso cambios demagógicos que favorecieron a los grupos secesionistas y de la ultraizquierda en España, además de dejar al país sumido en una crisis por la cual su partido, el PSOE, pretende culpar al PP y a Rajoy, que mal que bien han logrado mantener a flote esa economía y ya superaron lo peor del problema. La actual confusión por la que atraviesa el PSOE en buena parte se la debe a los malos manejos de Rodríguez Zapatero, que obligaron al PSOE (Pedro Sánchez)a competir con los extremistas de PODEMOS (el chavismo de España) para mantener sus respaldos electorales. RZ prostituyó la imagen del PSOE en beneficio de los extremismos neoestalinistas y ultranacionalistas. RZ con Torrijos y Leonel Fernández son pro-castristas, parte del equipo salvavidas del castrochavismo. ¡ Zape RZ !

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