Blog de Liliana Lara

Despachos desde el sur de Israel: Cuando hablo de la muerte; por Liliana Lara

Por Liliana Lara | 26 de julio, 2014

Israeli raid kills four from single family in north Gaza

Cuando hablo de la muerte, de tanta muerte, a pocos kilómetros de nuestras casas, algunas personas me miran como si estuviese loca. Entonces me siento más que nunca extranjera. Entonces soy vista como verdaderamente extranjera. Tal parece que no es mi acento lo que delata mi extranjeridad, sino mi postura ante la muerte y las guerras. Es para defendernos – dicen algunos. Nadie quiere matar civiles, pero ellos los usan como escudos – explican otros. Les avisamos antes de bombardear, pero ellos no se mueven – concluyen, con los ojos en blanco de tanto nacionalismo. Ninguna de esas teorías aprendidas de memoria y repetidas hasta el hartazgo me parece convincente. Si no se quitan, ¿para qué bombardear? Si son usados como escudos, ¿por qué caer en esa trampa? ¿Acaso la única manera de defensa es esa que construye más odio? Con cada muerto que se suma a la macabra cuenta, Israel se va hundiendo sin remedio.

Sí, es cierto, miles de cohetes han caído en el sur de Israel desde hace más de diez años. Lamentablemente doy constancia de eso porque desde que vivo aquí lo he visto y escuchado con mis propios ojos y orejas. Infinidad de veces he tenido que correr a un refugio, en esta guerra, en la anterior, en la anterior a la anterior, y aún cuando no ha habido guerra y el resto del país está en tranquila normalidad, aquí siempre cae algún cohete. He llorado por algunos de sus muertos que fueron amigos, o hijos de amigos. Miles de cohetes han sido lanzados constantemente a poblaciones civiles sin ningún reparo. Aquí no hay ninguna base militar, este no es un territorio ocupado, esto son simplemente los campos del sur de Israel llenos de kibutz, esas pequeñas comunidades agrícolas fundadas hace mucho tiempo bajo preceptos socialistas y/o comunistas; también hay pueblos perdidos en esta nada, llenos de inmigrantes de la antigua Unión Soviética y de Marruecos, incluso gente que vino de Irak huyendo de otras guerras. Que alguien defienda estos ataques del Hamas me produce la misma nausea que cuando escucho a alguien defender los ataques israelíes.

Cuando hablo del miedo – de todo este miedo, el de aquí, el de allá- y de sus respectivos muertos, algunas personas me miran como si estuviese loca. Entonces me siento más extranjera que nunca. Extranjera aquí, allá y más allá. Tal parece que algunos no están preparados para entender el sufrimiento de la gente común. Estar de este lado cuando todo esto pasa me ha mostrado cuan injustas son las categorizaciones. Así como también, qué poco piensan en el otro aquellos que precisamente se creen solidarios y humanistas. Tal parece que “el otro” sólo puede ser entendido si se parece a nuestro concepto de “otro”, tal como dijo alguna vez Zizek. Si el molde se rompe o se tuerce un poco, pues entonces ya no se entiende nada: ese otro se convierte en el malo y no hay piedad ante él. Estar de este lado de la frontera me ha hecho ver las fisuras en tantos discursos exaltados y fanáticos tanto de los que apoyan como de los que están en contra de una causa o de la otra. La palabra paz es un caparazón hueco en cualquiera de esos discursos.

Liliana Lara es una escritora venezolana residenciada en Bror Hail, Israel. Autora del libro "Los jardines de Salomón".

Comentarios (7)

Víctor Linares
26 de julio, 2014

¡Justicia!… “Ojo por ojo y diente por diente”. Esa es la justicia que pregona Israel, desde todo punto de vista podría ser correcto, obviando ciertos principios. No obstante, la desproporción de muertes desdice largamente su cacareada justicia. Si vamos a la justificación de una defensa natural… ¿Cuántos muertos necesitaría Estados Unidos para compensar el “11 de setiembre”? La muerte es lo único que nos iguala a todos… no hay divisiones sociales ni diferencias económicas o políticas… todas las muertes duelen y se lloran por igual; todas las muertes violentas son execrables.

Ebrahim
26 de julio, 2014

El asunto es difícil. ¿Estará condenado el sur de Israel a vivir bajo ataques de Hamas por siempre?. ¿Hasta dónde llegará la estrategia de Hamas?. ¿Mientras tanto Israel se debe cruzar de brazos?. Es un infierno y cualquier opción parece conducir al terror. ¿Por qué no interviene la ONU para desmantelar el escenario bélico y sobre todo para anular los escenarios planteados?.

monique
26 de julio, 2014

he leido los articulos de Liliana desde hace anjos en el Nuevo Mundo.Su voz es necesaria para reflexionar como hacer para defenderse sin llegar a matar y sin morir( hablamos solo de los israelis por cierto!)..Es una tarea bien dificil, pero lo lograran,espero un dia.Los drones? No se..Mientras pienso que el descubrimiento de los tuneles ha sido una bendicion para Israel y hasta hoy pagaron por ello unos 30 muchachos!

Colette Siwka
26 de julio, 2014

…recuerdo aquella historia de un Sr., europeo, que harto de guerras y luego de una exhaustiva revisión de diversos sitios del planeta, escogió, para levantar a su familia, a una islas en las que las probabilidades de confrontaciones bélicas eran practicamente inexistentes: Las Malvinas! Huir tampoco sirve. Propongo un concurso de propuestas de paz, o de arreglo, para este conflicto entre los israelíes y los árabes…tal vez salgan algunas aceptables por las partes y viables, quien sabe! He compartido este artículo en FB.

beny milchgrub
27 de julio, 2014

Lamentable como puede ser cualquier muerte de cualquier inocente, en ocasiones las circunstancias obligan a actos que duelen. Números sólos no dicen mucho. En la Segunda Guerra hubo unos 65,000 muertos civiles en la Gran Bretaña, el famoso Blitz y los V1 y V2, pero en los bombardeos sobre Alemania hubo mas de un millón! Según la proporción que se pide, los Aliados no debieron bombardear Alemania, cierto? Pero en ambos casos hay un elemento común: un gobierno tiránico, que desestima a su propia población, guiado por una visión mesiánica. Israel dice, con su actitud “no me importan TUS CIVILES pero deja tranquilos a los mios”

Riolama
27 de julio, 2014

La misericordia empieza por ponerse en los zapatos del otro y por ponerse a los otros en el corazon, esos otros son TODOS, no solamente una parte.

omar rojas
29 de julio, 2014

Este tema es sumamente complejo de opinar ,aún asi,me me pregunto:por qué si Israel ha sido un pueblo perseguido,sufrido,agredido y amenazado de exterminio… porque no es un pueblo que se preste , promueva y se dedique a la Paz¿? Por qué,o se cumple eso que dicen que se hace lo que te hacen¿? triste humanidad

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