En medio de tantas noticias malas, una de las pocas noticias buenas que he celebrado este año es que el escritor peruano Alfredo Bryce Echenique (1939) en septiembre fuera escogido por el jurado de la Feria del Libro en Guadalajara para recibir el premio Fil 2012, reconocimiento que le será entregado el 24 de noviembre de 2012. El FIL no se otorga por una obra en particular sino por la obra de vida.
El colega Salvador Fleján en el perfil de Relectura en Facebook nos clava una puyita a los incondicionales Brycenistas, asegura que después de Tantas veces Pedro (1974), la obra de Bryce Echenique amerita ser encerrada en un closet y botar la llave. Salvador sabe que sus amigos somos muy sensibles en cuanto a Bryce Echenique se trata.
Salto ante la provocación: ¿Cómo va a encerrar en un closet a La vida exagerada de Martín Romaña (1981)? Rodrigo Blanco Calderón continúa la que pudo haber sido mi lista: ¿Cómo encerrar a No me esperen en Abril (1995), Permiso para vivir (1993) y La guía triste de París (1999)?
También me duelen esas tres obras y muchos momentos de otras novelas y relatos de Bryce, pero en especial imagino al pobre Martín Romaña encerrado en un closet, además de todos sus infortunios, envuelto en telarañas y a nadie a quien contarle el desamor de su “Inés del alma mía, luz de donde el sol la toma”.
Esta novela que comienza con las reflexiones del antihéroe latinoamericano por excelencia sentado en su sillón Voltaire, fue una especie de culto para los lectores de mi generación, la nacida en los años 60, como bien lo narra Juan Carlos Méndez Guédez en su estupenda novela Chulapos Mambo (Lugar Común 2012) cuando los protagonistas se cruzan con Bryce Echenique en un restaurante en Madrid y uno le dice, mientras el otro corre a buscar una obra propia para regalársela : “… en la universidad todas las muchachas llevaban La vida exageraba de Martín Romaña en el bolso. Y los muchachos no lo llevábamos en el bolso pero lo leíamos en los jardines y queríamos ser Martín Romaña y las muchachas parecían felices de tener un Romaña de amigo, o de novio, o de ninguno pero casi…”.
En los años 80 yo era de las que llevaba un ejemplar de Martín Romaña en el bolso, y de quienes tenía a Martines Romaña de novios, o de amigos, o de ambos, o de casi; pero más que con Inés del alma mía, u Octavia de Cádiz, me sentía identificada con el mismo Martín Romaña y todavía me ando buscando bultitos bajo el brazo, me fijo con desdén en los revolucionarios con mocasines de lujo, y detesto molestar.
Mi primer Bryce no fue Martín Romaña, fue Un mundo para Julius (1970), considerada por muchos como la gran novela del autor peruano, y eso que al principio la evité porque fue una imposición: un profesor de Taller de Redacción en la Escuela de Comunicación Social con el que no simpatizaba la mandó a leer, como no puso fecha, al verle el grosor a la novela le fui dando largas, y cuando una tarde el profesor dijo que la práctica de ese día sería escribir una reseña de Un mundo para Julius, entregué la hoja en blanco.
Meses después, acomodando mis libros, me topé con la odiosa novela que me había bajado el promedio, la comencé a leer por no dejar, segura de que sería un bodrio al que cerraría antes de la tercera página para ser guardado en el rincón de los libros abandonados, pero apenas abrí esa primera página y entré en el mundo del principito limeño que vive en un palacio con cochera, carroza y jardines; con una hermosa y frívola madre –que usa un perfume para el día y otro para la noche-, un padrastro y dos hermanos mayores abominables, y un séquito de sirvientes y sus dramas; supe que de ese mundo no saldría hasta finalizada la última página. Y ya perdí la cuenta de las veces que he regresado a él.
De ahí pasé al Julius adulto, es decir, a La vida exagerada de Martín Romaña. De las obras que siguieron estos dos primeros encuentros con Bryce, coincido con la lista de Rodrigo, aunque No me esperen en Abril merece una relectura, cuando la leí me pareció mejor logradas las partes que narran la adolescencia del protagonista que las de su vida adulta. Permiso para vivir (Antimemorias) la tengo dedicada por su autor cuando vino a Caracas en 1994, muy superior al segundo tomo de las Antimemorias: Permiso para sentir (2005). De las últimas obras de Bryce la que más me ha gustado fue esa joyita que es Guía triste de París (1999), colección de relatos que parece ser unas antimemorias sin el título.
A pesar de haber ganado el premio Planeta con la novela El huerto de mi amada (2002), la última década no ha sido la mejor para la carrera de Bryce, hasta para sus admiradores más incondicionales este premio Planeta le fue dado a una obra menor. Pero la raya más grande en su vida exagerada, fue el escándalo de plagio en el cual se vio envuelto el escritor peruano al aparecer su firma en artículos en los que se usó material ajeno. Bryce asegura que su firma fue puesta de manera inconsulta en esos artículos, sin embargo en enero de 2009 fue condenado a pagar una multa de 177 mil 500 soles que favorece a quince autores.
Un grupo de intelectuales mexicanos inconforme con que el premio FIL 2012 le fuese otorgado a un escrito envuelto en semejante escándalo de plagio, escribió una carta abierta exigiendo que sea reconsiderada la decisión del jurado. Hasta los momentos el jurado del Premio Fil, este año integrado por Leila Guerriero, Calin Mihailescu, Mark Millington, Julio Ortega, Mayra Santos-Febres, Margarita Valencia y Jorge Volpi, sigue firme en su decisión: Alfredo Bryce Echenique merece el premio por la relevancia que a lo largo de más de cuatro décadas ha tenido su narrativa.
Estoy de acuerdo con el jurado, el escándalo de plagio, por más infeliz que haya sido, no lográ sepultar el mérito de la obra de Bryce. Dudo que alguno de sus detractores pueda negar que si alguien ha tenido una voz muy personal a lo largo de su narrativa es Bryce, esa mezcla de humor y ternura, ese ojo para el detalle de situaciones exageradas y absurdas, que encontramos desde en sus primeros cuentos como Muerte de Sevilla en Madrid hasta en novelas menos logradas como El Huerto de mi amada.
Gracias al reconocimiento que le hace el jurado de la Feria del Libro en Guadalajara, me entero que Bryce presentó en Perú en julio de este año una nueva novela: Dándole pena a la tristeza, basada en la vida de su abuelo el banquero Francisco Echenique Bryce.
Habrá que leerla porque con Bryce, en las buenas y en las malas, por eso aplaudimos el reconocimiento que se le hará en Guadalajara para que las nuevas generaciones de Martines Romaña descubran lo mejor de su obra.
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15 de Octubre, 2012
Justo, cierto, conmovedor y hermoso.
17 de Octubre, 2012
Estoy muy de acuerdo con la defensa que hace Adriana de Bryce, solo con un mundo para Julius y la vida exagerada…tiene el jurado para justificar el premio literario, que, como bien lo aclaró Volpi, no juzga la conducta moral del escritor, sino su obra literaria. Pensando en que sea cierto lo de los plagios, recuerdo algo leído sobre toma de decisiones acerca de por qué la gente buena toma, a veces, malas decisiones ¿a quién no le ha pasado?…celebrando el premio a Bryce he releído de entrada un cuento suyo llamado “Con Jimmy en Paracas” una vendaval de alusiones sicológicas y sociales.
18 de Octubre, 2012
AL parecer mi comentario de la semana pasada fue censurado proque no gustaba quiza a la panegirista de ABE. Este señor ,. despues de Un Mundo para Julius.y los cuentos que se refieren de meurte de Sevilla enMAdrid , no ha vuelto a hacer nada importsanteque sea totalmente suyo . Lo que le causa tanta admiracion y delirio a Adriana ,”La vida exgerada….” es una mala copia de Rayuela de ortazar , de quien copia capitulos integros como lo de la muerte de Rocamador y lo de la Maga , que son traspuestos casi exactamente sobre todo la admirable descripcion de la muerte del niño dolorosisima en la version deJulio pero fraudulenta en la de ABE, Y asi en otras partes , del libro se apropia de lo ajeno . Y lo peor , en vez de asumir , el palgio de los articulillos en litigio , le echa la culpa a su fiel secretaria , implicandola cobardemente en un delito grave que incluso hubiera podido ir a la carcel . Luego aunque no hace mucha mella a su valor literrio , pero si a su calidad como persona , es la de presentarse totalmente beodo, ebrio a distints comnferencias y estafando al publico que intonsamente habia ido a escucharlo. Sus ultimas obras son a cual mas pésimas , como les sucede a todo autor que ya no da mas , como MVLl que tambien fue infiel a su protectora Carmen Balcells a quien ni siquiera agradece haberlo prohijado y sobre todo conseguirle elNobel con su dinero . Y todo el mundo sabe y Uds. mas que yo como funciona este asunto de los premios y de los editores. Ya no es como ants que un escritor valia verdaderamente por lo que escribia , ahora no, le escriben sus “negros” y el pule un pcoo al final , Eso no es escribir , aqui ni en ninguna parte . Espero que salga este comentario , o pensare mal de Prodavinci
20 de Octubre, 2012
No sé pero me dió como tristeza eso de los plagios periodísticos de ABC, por casualidad tengo guardado desde el año 2006 un recorte de prensa de un artículo firmado por el,sobre la estupidéz, “la estupidéz perjudica gravemente la salud”, cuyos autores originales son dos españoles Jordi Cebriá y Víctor Cabré. Por no dejar busqué en internet el artículo y guao…lo copió exactamente igual. Además todo el contenido del artículo es excelente, y si alguien lee esto demás decir que la estupidéz aplica totalmente para el escritor-periodista. Lo escribo como algo muy personal, pues a veces uno admira a alguien, en este caso a Bryce Echenique por imaginárselo como alguien distraído, buena gente, desprendido,en fin. Pero no me gusta este lado de su personalidad. Es más si acepta recibir el dinero la terminaría de poner…Como al anterior que comentó espero que no me borren mi simple opinión como lectora.Gracias