Si apelamos al diccionario, buhonero es la persona que vende buhonerías de forma ambulante. Buhonerías, es decir chucherías, baratijas, artículos de poco valor. Ambulante. Chucherías. ¿Cómo llamar, entonces, al tipo que se adueñó de unos metros de la avenida Universidad, frente al Parque Carabobo, para vender monitores y otros accesorios de computadoras? La definición nos produce un grave problema existencial, porque ya se sabe que, al menos a efectos de esta definición, buhonero no es.
Ni él ni los cientos de comerciantes que privatizan un pedazo de la acera de todos para su exclusivo aprovechamiento, desarrollando un negocio que no paga impuesto ni servicios ni está sujeto a control alguno. Ni sabe de responsabilidad social ni de Ley del Trabajo ni mucho menos de Ola Verde.
Tenemos tiempo discutiendo un problema al que no llamamos por su nombre correcto. Aunque no lo sepan, aunque estén al margen de toda ley, aunque sean promotores de basura desechable, son empresarios. Dueños de un pequeño (y eso siempre será relativo) negocio que conoce con claridad las leyes del Mercado y está muy informado de las tendencias de la moda y de los rubros de mayor demanda para invertir en ellos su capital. Empresarios a los que la etiqueta les incomoda, no sólo porque sea una palabra oficialmente mal vista en estos días, sino porque está tan asociada a papeleos, reglamentos, legalidad (en una palabra: responsabilidad), que termina siendo una tara para el sano desarrollo de su negocio.
Una señora, cuyo esposo era militar, le decía a los hijos, cada vez que se quejaban porque el papá no les daba permiso para determinada actividad: “¿Y para qué le dijiste a tu papá? Espérate hasta el martes, que él se va de viaje y vas tranquilo a tu cuestión”. Es decir, que en esos sistemas sostenidos por una anquilosada idea de “la autoridad”, lo importante no es tanto obedecer como aparentar que se obedece.
Un perverso ejemplo de forma sobre fondo.
¿A qué viene esto? A que en la avenida Sucre, una de las avenidas donde los buhoneros tienen su territorio liberado, a los buhoneros los “recogen” cuando va a pasar la caravana presidencial. “Espérate hasta el martes, que él se va de viaje y montas tu tarantín” parecen decir los policías a los buhoneros, en un acuerdo tácito que todos atienden y entienden. “Sabes como es tu papá: A él le importa más su autoridad que su capacidad de resolver”, parecen decir señora y policías, en circunstancias distintas pero tan parecidas a un mismo tiempo.
Pero no es sólo que la autoridad es laxa y los deja hacer, incumpliendo ordenanzas y leyes al respecto. Es que su existencia requiere de la complicidad de todos. ¿Por qué vuelven cada vez que los echan? Por una lógica infalible del Mercado: porque si no vendieran en ese punto, no volvieran a él. ¿Y por qué, si estorban el libre tránsito, si ensucian la calle y contaminan visualmente, la gente les sigue comprando? ¿Porque tienen mejores precios? ¿Porque expenden mercancía de más calidad? ¿Porque ofrecen más confort e higiene? No, no y no, respectivamente, sino por una razón más llana, más primitiva, que habla muy mal de nosotros como ciudadanos: porque están a tiro en el camino de la oficina a la casa.
Una vez más viviendo en el eterno cuento de la gallina y el huevo. Compramos en el primer lugar que vemos porque en estas calles no se puede caminar, pero en estas calles no se puede caminar porque tenemos la cómoda costumbre de comprar en el primer lugar que vemos.
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10 de Octubre, 2012
Es muy fácil criticar viendo las cosas desde un solo punto de vista, se ha preguntado usted ¿ cuanto le costaría a un buhonero en tiempo y dinero formalizar su negocio? tomando en cuenta que debe registrarlo, sacar patentes, sencammer, alquilar o comprar un local, acondicionarlo, permisos de bonberos, cumplir con los reglamentos de inpsasel,y los del seniat. Le aseguro que después de todo esto no tendrá dinero para invertir y habrá perdido su capital, entonces no se puede decir que son gente que se están enriqueciendo evadiendo la ley, más bien esas leyes y reglamentos hacen que cualquier persona que intente montar un negocio termine como buhonero o es que ud. cree que se esta muy a gusto vendiendo en la calle bajo el sol, la lluvia, sin seguridad de ningún tipo.
11 de Octubre, 2012
Oscar la cosa tiene dos caras. Quizás sea un padre de familia que mantiene 4 hijos con sus ventas callejeras, pero también está la otra parte. La de la ley que se tiene que respetar, la de la estética de las calles, la de los derechos y deberes. Las perosnas tiene derecho a caminar por la acera. Yo tenía un recuerdo de Caracas de los años 80-95…y recuerdo que todavía se podía caminar por las aceras pese a los buhoneros de entonces. Volví hace ocho años y no pude ver el cielo de Sabana Grande, cerca del Silencio, en las torres…Av. Baralt. Era de pástica negra, bolsas de basura que improvisaban toldos para cubrir sus mercancías del sol y de la lluvia. Los negocios oscurecidos y obstruídos por la cantidad de buhoneros, y lo peor: supe que había un ministerio “de la economía informal”. ¿Así crece un país? Me parece que NO. Dame un ejemplo en el mundo dónde haya funcionado. Sigo creyendo en que hay derechos pero también DEBERES y como ciudadana no puedo soslayar ninguno.
11 de Octubre, 2012
simple. no pagan nada. ademas de q son muy pocos los q limpian, . vivo en caricuao ud3 zona del bulevar, aca los buhoneros los ubicaron, les colocaron uniformes y dias de trabajo,, al igual q el mercadito q funciona en la zona, . muchos de los buhoneros no VIVEN EN CARICUAO. Llegan bien temprano con sus CAMIONES, CARROS. muy pocos son los que uno ve con una carrucha, amen de q los cercanos al mercado son los mismos dueños d negocios que sacan la mercancia a la calle ,, emplean personas y la venden al triple. asi de sencillo. la mayoria de estos dueños de negocios son VENEZOLANOS, .. asi ,llamo iop a los q somos de libre pensamiento y no estamos con la ROBOLUCION.
11 de Octubre, 2012
Amigo Oscar, no creo que el punto sea que no se debe estar a gusto vendiendo en la calle bajo el sol. De principio las ordenanzas prohiben ese tipo de prácticas. No niego que emprender un negocio en este país, con burocracias y exceso de controles, sea cuesta arriba; pero eso no justifica que para resolver su problema económico, alguien genere molestias a las mayorías. Una acera por donde transitan miles de personas no puede ser tomada por cinco personas que necesitan ganarse el pan. Sé de mucha gente que está poniendo su inventiva a prueba para paliar la crisis económica, con pequeños negocios informales que no generan molestias a los demás. Por otra parte, muy de acuerdo con gea52, en algunos casos se convierten en problemas de salud pública. Los que venden verduras dejan la calle sucia y no la limpian, con el consiguiente problema de desechos, insectos y etcétera. En concordancia con Alix Elena, hay que leer correctamente eso de que la ciudad es de todos. La calidad de vida se construye con esos pequeños detalles como aceras limpias y transitables.
Saludos a todos.
11 de Octubre, 2012
El problema es más profundo de lo que parece, yo tengo un taller de confección y el grueso de mi producción es comprada por buhoneros no solo de Caracas, sino de otra ciudades del país y si es verdad en algunos casos como dicen las Amigas Alix y Gea, los buhoneros generan problemas de trafico, de aseo, etc. lo que quizas no sepan que en muchos de esos mercados las alcaldías le hacen pagar por el punto y por el aseo de esas áreas, y son estos mismos los que asignan donde deben colocarse y el día que deben hacerlo. También vale decir que existe un porcentaje de buhoneros que cada vez es mayor de profesionales y otros trabajadores que han tenido negocios formales y se han visto obligados a caer en esta practica. Mientras no existan intensivos, facilidades para emprender nuevos negocio este problema continuara. Así es que mejor buscar puntos intermedios de convivencia la solución a mi manera de ver no es que se quiten y ya, sencillamente se irán a otro sector y se estar corriendo la arruga, las comunidades afectadas deben organizarse reunirse con los buhoneros y llegar acuerdos beneficiosos con la filosofía ganar – ganar.
12 de Octubre, 2012
A los buhoneros los reubican en lugares que no generen molestias a los transeúntes; incomodidades relacionadas con el hecho de que la mayoría de estos comerciantes en su afán de vender “al toque”, se atribuyen los derechos de propiedad de la calzada pública congestionando la vida ciudadana, haciendo uso de sus respectivas licencias delictivas para evadir el pago de impuestos y de los servicios públicos que conllevan; ahorrándose la compra o alquiler de un local; vendiendo productos sin garantía de ninguna índole, ensuciando las calles, reconsiderando una y otra vez el precio de lo ofertado, especialmente cuando divisan un “pichón de consumidor por ahí” que les haría más sustentable la jornada. Un largo y penoso etcétera que habla más del regateo cultural de nuestra sociedad que de una obrera solidaridad pincelada de improvisación y con la cheveridas del caos como fondo. Al “reubicarlos”, indudablemente, los buhoneros pierden esa terrible capacidad de trasladarse y situarse donde se les pegue la gana colonizando los espacios supuestamente ideados para el transeúnte quien día a día debe compertir con automóviles, motos y tarantines en una lucha desigual entre especies mutantes de la inseguridad y el miedo, sobre todo, cuando los automóviles cuentan con el apoyo de la comodidad consumista; las motos, con la irresponsabilidad vial y los tarantines con la tácita ilegalidad convertida en patrimonio de la frescura caribeña. Pero esto no es lo más grave, sino que esa “reubicación” no afectaría tanto a los buhoneros si lograran puntear medianamente sus ventas contando con una clientela asidua y responsable -por el contrario- la economía merma precisamente porque la gente, los “ciudadanos” no apoyan esta medida ya que prefieren la prontitud desmedida, la improvisación, el desorden, el facilismo, la costumbre insana de ser chéveres antes que asumir que son parte esencial del problema. Paradójicamente, los transeúntes que ceden espacios en nombre de la holgura sedentaria, son los culpables directos de que la ciudad, entendida como un compendio de proyectos urbanos desarrollados o en vías de desarrollo, sea apenas una parcela de marginalidad con la palanca de cambio en retroceso. Y por analogía, sucede lo mismo cuando vemos un auto estacionado en todo el medio de la calzada ¿Por quién es conducido? Precisamente por el “buhonero de la nueva era” la misma persona que en pro de su comodidad, le roba un andén a las normas de convivencia ciudadana. Buen texto, amigo Héctor. Siempre agudo, crítico, constructivo y sensible.
12 de Octubre, 2012
muy bueno, muy bueno lo escrito por el señor torres y los comentarios que se lee acá pero yo agrego, cuando se pretende ubicar los buhoneros en espacios construídos para facilitar la vida para todos, nunca ocupan completamente aquéllos pues la clientela prefiere ya sabemos qué y esto se soluciona o ayudaría, adquiriendo las autoridades que les competa la gran cantidad de minilocales desocupados años ya y ubicados en centros comerciales no sólo acá en caracas sino en otras tantas grandes ciudades..negocien con los buhoneros y pienso que allí tienen ventas seguras pero lo que se le olvida al señor torres (por cierto ayer compré tres pegalocas por diezbolívares a un buhonero, vendiendo él en la entrada de una panadería y yo sorteando con la vista en la acera para no pisar mercancía)algo que no ha cambiado: por qué trabaja usted la buhonería? pregunta algún periodista y el que vende responde: porque aquí diariamente gano mucho más que en cualquier fábrica o industria…sigue el periodista: pero la seguridad que logras como empleado no la obtienes en la calle..buhonero: pero en mi casa estamos aparte de los niños, cuatro adultos y todos, TODOS cobramos varias misiones…o sea
12 de Octubre, 2012
Ustedes saben qué es duro? trabajar como buhonero. La calle cansa, se lleva sol, lluvia, no hay donde orinar, hay que comer a la vista de todos e incómodos. La mayoría de los buhoneros saca apenas sus sustento porque de paso tienen que pagarle a las mafias que los dejan estar ahí. ¿Por qué lo hacen? Porque no consiguen trabajo, tan simple como eso. Si el indice de desempleo bajara a niveles aceptables la buhonería bajaría a niveles aceptables también y se convertiría en algo manejable. Claro esto no aplica al tipo que vende artículos de computación en la Av. universidad, eso es otra cosa.
13 de Octubre, 2012
Después de leer el articulo , que me pareció excelente, leí los comentarios, y pienso que si queremos tener una Caracas amigable, tendríamos que poner a cada quien en su lugar.
14 de Octubre, 2012
Excelente artículo, descriptivo de una realidad que nos toca a todos. Es cierto que pasan trabajo, pero de la misma manera lo resuelven: el cafetero que está en la salida de la autopista, sin rolllo cruza la calle y orina frente a la pared.( sin importarle que lo vean, y con la misma vuelve a la venta del café) y así muchas otras como diseñar excelentes porta chucherias, porta forros, mesas, etc. y finalmente estoy de acuerdo si cada cosa está en su lugar, es posible que la convivencia sea más amable.
15 de Octubre, 2012
Bueno, es como el cuento del hombre y el burro, nunca se puede complacer a todos porque todos tendrán un juicio que hacer. Yo lamento la situación de algunos buhoneros (aquellos que de verdad no tienen otras opciones) pero si se tomaran cartas en el asunto, se prohibiera bajo toda circunstancia estos “timbiriches”que atentan contra toda la normalidad de una ciudad, ya verían ellos otras opciones hasta más beneficiosas para ellos mismos. El problema es ese… la excusa de siempre… ay pero es que yo no tengo para montar un negocioo, ay pero es que yo no tengo un trabajo fijo, ay pero es que yo no puedo levantarme temprano porque tengo alergia al sereno. El fondo de todo esto es caos para varios sectores y urbanizaciones de una capital ya bastante congestionada e ingrata, sumado a los robos que con la excusa de ser buhoneros de autopista, por ejemplo, se cometen (eso no me lo contó nadie, lo viví), aparte la basura que generan y cuando les preguntas… nadie fue. (Ay yo recogí mis papelitos, eso debe ser del de al lado). Punto !! No permisos a ninguno!! la acera es tan de ellos como mía, es área común, obstruye el tránsito peatonal y vehicular porque cada vez se agarran más espacios. Abogo porque tengan sus lugares, abogo porque puedan trabajar, pero en la calle, las autopistas y las urbanizaciones NO!!
17 de Octubre, 2012
Estoy de acuerdo con todo lo expuesto por H. Torres, el beneficio de una minoría no puede pasar por el maleficio de la mayoría. Por otra parte Oscar, entiendo el punto que tratas de exponer, y es verdad, nuestro sistema actual no estimula el libre mercado, la iniciativa individual (ni lo va a hacer).
Pero es que de igual manera el Estado genera estos “obstáculos” intencionalmente para garantizar el orden de la sociedad; los comercios legales “usualmente” entregan factura de compra, con la que el cliente puede reclamar por una mercancía defectuosa, y si el comercio se niega el estado interviene a través de los mecanismos diseñados para esto (para esto es que pagamos impuestos), ¿o tu crees que podemos llamar al INDEPABIS para que sancione a un buhonero?.
18 de Octubre, 2012
La tranquilidad económica puede ser temporal y relativa, esa que tienen hoy y seguramente la que permite dar una opinión en favor o en contra de los buhoneros trabajadores informales, yo soy experto en bienes raíces con 30 años de experiencia, me desempeñe como gerente de ventas de una importante empresa urbanizadora devengando muy altos ingresos estables, hoy día me desempeño como BUHONERO o trabajador informal, por que los dueños de la empresa se fueron con mi dinero y quede desempleado, ¿a quien de ustedes no le puede suceder algo parecido? el trabajo de buhonero es un trabajo honesto y del que nadie esta libre de verse obligado a desempeñar, tengo colegas buhoneros que son Licenciados, Ingenieros, Abogados, T.S.U en diversas especialidades y hasta una que el próximo año se graduará de medico, la crisis no respeta títulos, ni experiencia señores, pues la crisis económica es global, en España, Grecia y Portugal por mencionar algunos países miles de personas y familias profesionales que fueron de clase media e incluso alta como hemos sido muchos, hoy viven en las calles sin un techo propio y sufren hambre, así que el bienestar económico puede ser temporal, cualquier persona incluidos todos ustedes en caso que su empresa quiebre, queden sin trabajo y se terminen los ahorros, por cualquier razón, salud, mala inversión, colapso del ramo en el único que saben ganar dinero como lo hacen hoy etc. ¿Alguno de ustedes puede garantizar que dentro de 10 o 20 años no estará en cualquier área de la economía informal? no seamos soberbios en afirmar que a mi nunca me pasará. Por otro lado criticar es muy fácil, pero quien de ustedes no se sirve de alguien que viva de la economía informal, ej. Todos ustedes contratan una empresa de jardinería o contratan un jardinero Informal para ahorrarse su dinero, una gran empresa de mantenimiento, tintorería y un chef o una empleada mal llamada domestica que también es un trabajador informal, mal pagada y muchas veces explotada para ahorrarse su dinero, contratan una empresa constructora con Ing. y Arq. para sus remodelaciones o un albañil trabajador informal para ahorrarse su dinero, y así una lista casi interminable de trabajadores informales, el pintor, el plomero, el electricista, la costurera, el mecánico etc. estoy seguro que todos contribuyen para exista y se sirven de los trabajadores informales, para ahorrarse su dinero, ¿O acaso creen que los millones de personas quienes nos compran a los buhoneros vienen de otro planeta? no se trata de las aceras o espacios públicos que también le pertenecen no solo a ustedes sino también a los buhoneros y a los millones de ciudadanos que acuden cada semana a comprar a nosotros los buhoneros para también como ustedes ahorrarse su dinero. Los buhoneros existen antes de todos nosotros nacer, ojala que la vida no les premie con formar parte de una actividad económica informal un día y tengan que limpiarse las lagrimas con sus opiniones, hay muchas formas de llegar a la pobreza y la salud es muchas veces un juez inapelable que sentencia a toda una familia a pasar a las fila de los trabajadores informales, lo que hace falta es tener solidaridad humana y entender que nadie quiere ser pobre y estar sin un empleo o tener un negocio formal prospero y estable, yo era millonario por mi trabajo y cargo de gerente, hoy soy buhonero y con fundamento les digo, cuando vean un buhonero agradezcan a la vida que todavía no son ustedes los que les toca levantarse a las 4 am. e ir a trabajar mas de 12 horas en la calle sin baño, sin una mesa para comer, sin vacaciones, sin utilidades ni otros beneficio de la seguridad social para el futuro y sin comodidades de ningún tipo, a pero eso si los buhoneros salimos a trabajar cada día con la tranquilidad y la dignidad en alto de hacer algo honesto para ganarnos la vida, recuerden que detrás de un escritorio y una gran empresa muy formal muchas veces se esconde un asesino narcotraficante admirado y respetado por la sociedad que menosprecia a un buhonero honesto padre o madre de familia. El individualismo, la ambición por acumular riquezas es el principal problema de nuestra humanidad, es muy fácil decir hay indigentes, niños de la calle, desempleados, buhoneros. ¿Quien esta dispuesto a sacrificar gran parte de su riqueza material para formar una fundacion que ayude a erradicar uno de los tantos males como lo es el hambre por falta de empleo por ejemplo, o simplemente quien esta dispuesto a sacrifica gran parte de su riqueza para que su empleada domestica (trabajadora residencial) o jardinero asegure su vejez? El amor propio y el mayor amor por el dinero nos hace pensar y actuar como aves de rapiña, creemos acaso que quien tiene menos dinero que nosotros es menos que nosotros? el dinero se acaba, va y viene pero la vida continua…
18 de Octubre, 2012
Hola todos, yo se los pongo mas fácil, cualquiera de nosotros trasladémonos a una Ciudad cualquiera del país, nada mas con unos 1.500 Bs. en la cartera, donde no tengamos trabajo, oficina, nada de nada, ni familia, ni amigos que nos ayuden (OJO sin trampa y sin hacer nada deshonesto), tratemos de vivir con eso un mes, si todos no terminamos como buhoneros o pidiendo para regresar a casa, que es lo mas seguro, el que lo logre tendrá la solución para acabar con la buhonería, espero la formula mágica, feliz día hermanas y hermanos.
18 de Octubre, 2012
Amigo Raúl. Creo que has tergiversado la idea central del artículo en torno a una realidad que, sin ser buhonera, nos toca a todos. La generalidad, bien sea a favor o en contra de una o varias opiniones distintaf a la tuya, resulta un arma de doble fijo cuando la leemos desde una óptica victimaria, y es por esa razón que cuando se participa en un foro de discusión es importante que todo punto de vista esté depurado de malestares personales para no asumir que lo que se dice es un ataque abrupto en mi contra. El artículo y las opiniones expresadas por algunos de los participantes -a mi modesto entender- no tienen la intención de cuestionar, sobrevalorar o devaluar el trabajo del llamado “Buhonero” que, como bien lo definió el autor de esta entrega, la etimología de la palabra asoma una realidad de país abusivo y conformista que ningún diccionario es capaz de clasificar, sólo nosotros como protagonsitas de las anécdotas vividas en la calle. ¿Que la calle, la calzada es tanto de nosotros como de los buhoneros? Es así, en tanto se acuerde que todos somos CIUDADANOS de una determinada comunidad, de un entorno que debe sobreponerse a vivir en el caos, la improvisación y negligencia. No es posible que ante toda crisis económica (que también lleva consigo la pérdida de nuestros valores cívicos y de convivencia social), la solución más inmediata sea la de sacrificar un bien común en pro de nuestra holgura material. Eso sí sería egoísmo, mezquindad, soberbia y atropello contra la armonía social y convivencia ciudadana. Yo también me levanto a las 4:00AM e igualmente salgo a trabajar para ganarme el sustento del día a día, pero no a costa de apropiarme de un espacio público ideado para el transeúnte quien de manera arbitraria se ve forzado a transitar por la carretera, a sortear la cantidad de basura que hay a su alrededor producto de los vendedores de frutas y verduras que han tomado como suyos parte de la acera; a la persona que espera el carrito por puesto fuera de la calzada forzado a escuchar el vallenato que el vendedor de CD piratas ha colocado a todo volumen mientras aprovecha la ocasión para echarse unos palos.; en síntesis a ser testigos de cómo se irrespeta al prójimo porque no creen en leyes, en nada ni en nadie. Reitero: El artículo no discute lo buena gente o no que es el buhonero; si su trabajo es honesto o no; si se parte el lomo más que los otros; si lo que vende es barato o costoso; si la calidad de su mercancía es premium o Made in China; si posee un título o no. Aquí el meollo está en que gracias a esa cheveridad, a la fandarronada caribeña, a la justificación desmedida de nuestras limitaciones, al desarraigo cívico, a la indolencia cultural, nos hemos convertidos en sujetos irresponsables y resentidos, convencidos realmente de que todo aquello como “el respetar el paso peatonal, evitar pasarse un alto, botar la basura en los contenedores y no en la vía pública, usar la bocina con moderación y prudencia,caminar por la calzada sin que un auto o tarantín obstaculice nuestro tránsito, todo ello es una utopía, un esnobismo, una crítica digerida de la peor manera, o como si se tratase de una postura burguesa en la que se confunde “progreso, mejor calidad de vida para todos” con “ridiculez, ofuscación y lucha de clases” Y sí, te doy toda la razón: todos hemos contribuido, no para que existan los buhoneros (han existido desde siempre, tampoco está en discusión su origen), sino que hemos cooperado para que se ubiquen donde se les pegue la gana. He allí el ser o no ser de todo esto. Y en eso estoy en total desacuerdo; no comparto esa visión de “hago lo que se me antoje porque se me antojo hacerlo, así de simple”, y ni la peor de las crisis justifica que un buhonero (o cualquier otra persona) se apropie de un lugar destinado al trásito de las personas, que no para el lucro y comercialización. Ya de por sí que vivimos en ciudades que en algún momento fueron concebidas para caminar, pero hoy por hoy se las hemos cedido a los automóviles; ciudades donde los teléfonos públicos ya no existen porque los “pegaítos” fueron la falacia de la nueva crisis comunicacional. (¿Acaso fue eso?). Ahora también nos vemos en la coyuntura de sacrificar las aceras por el bienestar y auge de la economía informal ¿Después que seguirá? ¿las escasas plazas sin fuentes ni luces; o los centros culturales con aroma a mitin político? Otra respuesta con palanca en retroceso. Debemos estar bien moscas con eso. Yo no sé en dónde estaré ni qué haré dentro de 20 ó 30 años. Pero de algo sí estoy segura: mi voluntad será a favor de la oportuna convivencia ciudadana.
18 de Octubre, 2012
Concuerdo con muchas de las opiniones aquí emitidas. Comprendo la posición de Raúl, que teniendo un problema económico que resolver ha tenido que recurrir a la economía informal para salir adelante. Pero además de la respuesta de Atamaica, la cual comparto porque se parece a mi día a día, Graciela Evarista dice algo muy veraz que podría resumir lo que en esencia necesitamos los caraqueños para lograr enamorarnos de nuevo de Caracas… “si queremos tener una Caracas amigable, tendríamos que poner a cada quien en su lugar.” En ningún momento estoy en contra de un trabajo informal, claro que no! Se que a cualquiera podría pasarnos quedarnos sin un ingreso formal y tener que recurrir a matar nuestros tigritos como mejor podamos pero… sin que eso ocasione en mi entorno un caos ni impida con mi actividad el libre tránsito de los demás. Le pregunto a Raúl… si todos hacemos lo que nos venga en gana según nuestras necesidades económicas, nuestros conocimientos (unos sabemos unas cosas y otros, otras) y libremente ejercemos la ocupación de un espacio público… a dónde llegaríamos, mi estimado Raúl? Comprendo tu situación y abogo porque puedan ubicarte en un lugar decente, limpio, donde pagues poco por el espacio y puedas lograr tu objetivo de generar ingresos para tu consumo… mientras que no impidas, molestes ni ocupes el espacio público que en resumen nos pertenece a todos, no a ti nada más. Repito…”si queremos tener una Caracas amigable, tendríamos que poner a cada quien en su lugar.”
18 de Octubre, 2012
Atamaica… y qué me dices de los ambulantes de las autopistas, calles, semáforos?
18 de Octubre, 2012
Yo si lo he leído todo, y tanto el tema central como la mayoría de los comentarios hablan de lo mucho que estorban los buhonero, lo cochinos que son, prácticamente una amenaza a la seguridad y salud publica, también que viven al margen de la ley por que les da la gana.He investigado un poco al respecto y la inmensa mayoría de los espacios públicos que hoy día ocupan los buhoneros en Venezuela ya que nos es un problema solo de la capital como algunos comentan, esos espacios repito datan de 50 años y mas, con uso y costumbre de centro buhoneril callejero y que los actuales ocupantes deben pagar a las mafias por trabajar en un lugar publico que se ha hecho punto de referencia con los años y por eso las personas acuden a comprar. La solución opino yo debe ser crear espacios dignos donde reubicarlos pero filtrando las mafias que se apoderan también de estos nuevos espacios y es por eso que todo centro buhoneril formal que se construye en el país queda vació pues esta en su mayoría en manos de las mafias, que ni lo usan ni lo ceden, sino a cambio de grandes sumas de dinero que no esta al alcance de la mayoría de los buhoneros, luego los buhoneros de verdad vuelven a las calles y siguen pagando a las mafias. El inicio del problema esta en las mafias y la falta de seguimiento por parte de las alcaldias por no construir sufientes espacios dignos para los buhoneros, máximo un local para cada uno y quien no lo trabaje que lo ceda a otro que si lo quiera trabajar, y créditos para capital de trabajo para llevarlos a la formalidad fiscal y a cumplir con la legislación vigente. Espero no me interpreten que los gobiernos deben regalarnos todo, por que de lo contrario si no fuese por lo gobiernos las calles aun serian de tierra, cada uno extraería su agua del sub suelo, tendríamos pozos sépticos y nos alumbraríamos con velas, hay cosas que solo los gobiernos están llamados a ejecutar y el urbanismo y reordenamiento de las ciudades no la hacen los privados, unos créditos para los buhoneros son mas baratos que todos los servicios públicos existentes .
18 de Octubre, 2012
Ibidem, amiga Acuarela, ibidem. Entiendo la postura de Raúl, pero no la comparto. Sencillamente porque nadie ha dicho que no deberían existir, pero que sí que deberían ser ubicados (o reubicarse) por respeto a las normas de convivencia ciudadana. En relación con esto, una vez mi ingenuidad me llevó a preguntarme qué sucedería si, de repente, a mí también se me ocurriese poner un puesto en el mismo lugar ocupado por otro comerciante, específicamente en la calzada pública, en ese espacio supuestamente de todos? Un episodio grotesco, desagradable no tradó mucho en darme la respuesta: dos tipos cayéndose a golpes porque ambos se atribuían el derecho de propiedad de un lugar que no les pertenecía a ninguno de los dos o, mejor dicho, es de los dos pero no con fines comerciales. Y lo mismo puedo decir de dos vecinos que constantemente viven peleando por los derechos de propiedad de una tubería de aguas blancas de la cual absurdamente se creen dueños porque uno la descubrió al perforar una zanja, y el otro porque gastó plata en isntalarme una llave para montar su “negocito” de lavar aires acondicionados ¿Qué tal? La sociedad del cheverismo alocado. Ni que hablar de, por ejemplos, los tarantines colocados en la Plaza Baralt de la ciudad de Maracaibo, donde la estatua del pobre Rafael María Baralt apenas si se divisa, el edificio de Los Atlantes arropado con la ropa de última moda que se tiende en sus columnas, y el Centro de Artes de Maracaibo Lía Bermúdez decorando sus contornos con los puesticitos de comida y demás tarantines que para nada hacen juego con su fachada, amén de la temporada navideña que vino con todo. ¿Y entonces? ¿Haga lo que se me antoje? Yo no lo creo, me resisto a creerlo. Cada quien en su lugar y cada ciudadano contribuyendo para que esa convivencia sea más efectiva, bien para que los buhoneros trabajen con una mejor calidad de vida; bien para que las personas no nos prestemos al facilismo de comprar en el primer lugar que divisamos, porque nos da flojera trasladarmos a otro sitio, porque creemos ser buena gente haciéndole gala a nuestra arbitrariedad.
18 de Octubre, 2012
Jesús: Yo cambiaría ese “estorban” por “incomodan” Y sí, más que un estorbo, nos damos cuenta de que por las condiciones deplorables en las que trabajan no podemos hablar de que todos cumplen con las condiciones legales mínimas para que su estancia en un lugar no ocasione problemas porque, en efecto, sí lo hacen. El “buhonerismo” es una actividad muy distinta a la que se aplica ahora. El señor Héctor lo ejemplificó muy bien: ¿Es buhonero el vendedor de artefactos tecnológicos que se coloca en plena calzada interrumpiendo el paso de los transeúntes? ¿Acaso los buhoneros de antes se colocaban donde se les antojaba? ¿Es buhonero el que coloca tres y hasta cuatro personas a trabajar en su negocio en condiciones deplorables? ¿Es buhonero el que soborna al policia para que se haga el loco y lo deje estar donde no debería estar? La población ha cambiado, pero la mentalidad de los ciudadanos también. Y eso no habla muy bien de nosotros tampoco. Las mafias, amigo, no son inherentes al buhonero porque paradójicamente ellos mismos las sustentan,no en todos los casos, pero sí en su mayoría. Y tampoco de esas mafias están excentos los que no viven de la economía informal, por ejemplo, las líneas de taxi, las panaderías, cualquier local comercial que para el “pran vacuna” es sinónimo de ganarse los reales fácilmente con su ñapita de amedrentamiento. Y es culpa del Estado, es responsabilidad del Gobierno. Y el país está mal, y todos vamos en picada, pero…¿Acaso importa si nos llevamos a todos por delante? Total ironía.
4 de Noviembre, 2012
esta claro que cuando al primer mandatario le dieron el golpe quien salió a la calle primero para que lo rescatarán fueron los buhonero y ahora estorbamos porque así son las cosas en este país de las maravillas al que busca de trabajar para como sostener un hogar aquí lo persiguen y los delincuentes callendose a tiros y matando a la gente en los barrios y para ellos no hay autoridad y aquí la gente que tiene una teta con el gobierno no hace otra cosa que criticar al que verdaderamente trabaja la buhonería es tan vieja como la prostitución y no va ser los nuevos ricos de la revolución quien van a cavar con la gente que le gusta el trabajo honrado