Blog de José Ignacio Hernández

A propósito del juicio político al Presidente de la República; por José Ignacio Hernández

Por José Ignacio Hernández G. | 25 de octubre, 2016
Fotografía de Gabriel Méndez

Parlamento Nacional de Venezuela. 25 de octubre de 2016. Fotografía de Gabriel Méndez

Durante la sesión del 25 de octubre de 2016, la Asamblea Nacional decidió iniciar el juicio político al Presidente de la República.

¿Y eso que significa?

La responsabilidad política del Presidente

Durante el debate, quienes manifestaron su oposición al inicio del juicio político en contra del Presidente, señalaron que esa figura no existe en la Constitución.

En realidad, sí existe:  según el Artículo 232 de la Constitución, el Presidente “es responsable de sus actos y del cumplimiento de las obligaciones inherentes a su cargo”. Esto quiere decir que el Presidente asume la responsabilidad por el incumplimiento de las obligaciones propias de su cargo. Esa responsabilidad, en especial, puede ser exigida por la Asamblea, pues de acuerdo con el Artículo 222 de la Constitución, a ella corresponde “declarar la responsabilidad política de los funcionarios públicos”.

Con lo cual, la Asamblea Nacional puede declarar la responsabilidad política del Presidente de la República por incumplimiento de las obligaciones propias de su cargo. Eso es, precisamente, el juicio político que hoy se ha iniciado: la Asamblea deliberará sobre tal responsabilidad, para lo cual adelantará las investigaciones que estime pertinentes, lo que incluye la posibilidad de que el Presidente comparezca ante la Asamblea.

Y si todavía alguien tuviere cualquier duda sobre la competencia de la Asamblea para declarar la responsabilidad política del Presidente, bastaría con leer la sentencia N° 1338/2002 de la Sala Constitucional. Allí se reconoce que la Asamblea puede declarar la responsabilidad política del Presidente.

¿Y cómo puede concluir este juicio político?

 Este juicio puede concluir en el Acuerdo de la Asamblea Nacional por medio del cual se declara la responsabilidad política del Presidente.

Como su nombre lo indica, esta responsabilidad solo tiene efectos políticos, o sea, es una declaratoria que afecta la legitimidad del Presidente, pero que no tiene consecuencias jurídicas inmediatas por sobre el ejercicio del cargo. Para decirlo más claro: la declaratoria de responsabilidad política no permite a la Asamblea Nacional remover al Presidente de la República.

¿Eso significa que esa declaratoria es inútil? Por supuesto que no. Primero, esa declaratoria tiene plenos efectos políticos. Y esto es relevante pues si bien la Sala Constitucional, en abuso de sus atribuciones, puede afectar la validez de los actos jurídicos de la Asamblea, nada puede hacer frente a los actos políticos dictados por el Poder Legislativo. Pues, lo recuerdo, la Sala Constitucional carece de legitimidad democrática para poder incidir en la legitimidad democrática de la Asamblea Nacional, único órgano que según la Constitución representa al pueblo venezolano.

Además, como lo indicó la Sala Constitucional en la sentencia comentada, la declaratoria de responsabilidad política del Presidente puede dar inicio a otros procedimientos que sí actúen directamente en el plano jurídico. Así, esa declaratoria obligatoria al Poder Ciudadano a iniciar las correspondientes investigaciones. Además, tal declaratoria podría llevar a la propia Asamblea a analizar las consecuencias jurídicas de la responsabilidad política del Presidente.

¿Y el abandono del cargo?

Parte del debate relacionado con la responsabilidad política del Presidente se relaciona con la figura del abandono del cargo, que es una causal de falta absoluta el Presidente, prevista en el Artículo 233 de la Constitución. Incluso, se trata del único supuesto de falta absoluta que solo depende de la decisión adoptada por la Asamblea Nacional.

Por ello, un punto que la Asamblea Nacional puede debatir, en el marco de la responsabilidad política del Presidente, es considerar si esa responsabilidad ha implicado el abandono de su cargo, o sea, el abandono del ejercicio de las obligaciones propias al cargo del Presidente.

De declararse ese abandono, se produciría de inmediato una falta absoluta del Presidente, lo que sería una consecuencia jurídica de la responsabilidad política declarada.

Por ello, conviene seguir de cerca el debate que se generará en la Asamblea Nacional, lo que me permitirá ahondar en el concepto de “abandono del cargo” previsto en la Constitución.

¿Y la Sala Constitucional?

Una probabilidad cierta es que en los próximos días la Sala Constitucional intervenga en esta nueva faceta del conflicto. Por un lado, podemos dar por sentado que la Sala Constitucional reiterará que el juicio político y cualquier otra decisión que pueda adoptar la Asamblea Nacional es nula, como ya ha venido decidiendo en sus últimas sentencias. Además, no descartamos que también la Sala Constitucional fije la “interpretación” sobre la inexistencia del juicio político y la imposibilidad de declarar la falta absoluta del Presidente.

¿Qué consecuencias tendrían esas posibles sentencias de la Sala Constitucional? Como ya lo dije, esas sentencias solo pueden tener efectos en lo jurídico. Sin embargo, la primera consecuencia de las decisiones que podría adoptar la Asamblea Nacional son políticas, no jurídicas.

El conflicto por el que atraviesa Venezuela no tiene una solución puramente jurídica. Por ello, en esta etapa, son más relevantes los efectos políticos de las decisiones que pueda adoptar la Asamblea Nacional en el marco de la Constitución.

José Ignacio Hernández G.  José Ignacio Hernández es abogado venezolano, Doctor en Derecho de la Universidad Complutense de Madrid y Profesor de la UCV y UCAB. Puedes seguirlo en Twitter en @ignandez

Comentarios (9)

omar sanchez
25 de octubre, 2016

excelente articulo,,, aclara muy bien todo este barullo, que la gente no iniciada en las leyes, se le hace engorroso entender.

Rafael
25 de octubre, 2016

Porque engañan? La verdad verdadera es que la oposición Venezolana,sus asores y juristas,no han estado a la altura del momento histórico,meten demasiado la pata,no son tácticos,dan vergüenza,quisiera quedarme MUD…do,pero no puedo

Angel Zambrano
25 de octubre, 2016

Gracias por tu explicación José Ignacio.

Perdón a este caro foro pero de nuevo me invade el escepticismo en torno a la iniciativa de la Asamblea Nacional de cara a este proceso. Ya lo dijiste José Ignacio: el TSJ, auto erigido como el omnipotente, va a decir lo que ya todos sabemos: que todo acto emanado de la Asamblea Nacional es nulo al encontrarse en desacato. Mucho ha hecho este cuerpo colegiado en seguir asistiendo a las sesiones pues lo que de allí sale es estéril. Entiendo la diferencia de esta nueva empresa pues tu explicación es clara, sin embargo dudo tanto que se lleve a feliz término…

pedro campos
26 de octubre, 2016

Muy respetable la opinión emitida en este artículo, sin embargo, es necesario recalcar que nuestro modelo político a pasado por todos los pasos en el orden democrático, y que ha teñido logros reconocidos a nivel internacional como una potencia emergente,como lo refleja el asedio de algunos países ,de tal manera que el juicio político son estrategias electorales. El juicio que debe establecerse es el económico,que el venezolano conozca quien es el responsable de la crisis, y expliquen cómo es posible que el estado a dispuesto a la sociedad una gran masa monetaria, de la cual el sector privado recibe una alta cuota y sin embargo, este sector no tomo las previsiones para sustituir importaciones ante la escasez de divisas.Esto refleja una cultura que tendrá que cambiar de repatriar capitales y no invertir en el país, y nos ha llevado a seguir importando víveres a dolar Simadi y que es una estrategia con interese externo e internos de hacernos dependientes.Ahora a pagar impuestos.

Beto Mirabal
26 de octubre, 2016

Muy interesante su artículo, doctor,como casi todos los suyos; quisiera ser ducho en la materia para opinar, pero como no lo soy, me conformo con opinar así por encimita. La política, si se practicara como lo que es, sería ciencia excelente para dirimir estas y muchas otras cuestiones, pero lamentablemente se desvían sus propósitos y se encauzan estos a conveniencias de cada uno de los factores. Esto pasa con nuestra actual debacle político, social, económico, etc. No hay discusión seria entre las partes y creo, en mi modesta opinión, que la llamada MUD perdió una gran oportunidad al no saber , políticamente, dirigir sus pasos hacia Miraflores. Al Señor Ramos Allup en su afán inmediatista de querer ser amo y señor del poder, se atragantó con esa victoria cierta del 6D, pero se engolosinó y… ya creo que hasta diciembre tendrá aiire u oxigeno político. Gracias Dr.

dimas mata
26 de octubre, 2016

Usted pudiera escribir sobre el alcance q tendría una solicitud de la AN para la realización de un ReferendumConsultivo para adelantar las Elecciones presidencial

Jose Pirela
26 de octubre, 2016

Y entonces? Si se reconoce como venezolano y su legitimidad como presidente?

LUIS ORONOZ BORDONES
10 de enero, 2017

Muy clara y con un estilo muy pedagógico. Saludo.

LUIS ORONOZ BORDONES
10 de enero, 2017

Muy clara y con un estilo muy pedagógico. Solo tengo un detalle que como abogado, me llena de una duda. Estoy creyendo que la actividad del 233 constitucional, de la AN, no es una actividad de simple CONTROL PARLAMENTARIO, que son actividades genérica de control parlamentario para todos los funcionarios públicos según dicho artículo.Ésto por cuanto está ubicada dentro de las FALTAS ABSOLUTAS del 233,que la califican como declaratoria de “abandono del cargo”,no es una actividad de “CONTROL” sino de calificación de conducta:”ABANDONO DEL CARGO”,ya aquí tipificada y reputada como una “FALTA ABSOLUTA”, y es el 2do.,y siguientes párrafos del mismo 233 que establecen sus consecuencias. Por lo que en este especial caso, no tiene acceso el”Poder Ciudadano”; que en cualquier caso sería sólo para intentar cualquier otras acciones a que hubiera lugar,fuera de ésta que solo es competente la ASAMBLEA NACIONAL.Gracias.

Envíenos su comentario

Política de comentarios

Usted es el único responsable del comentario que realice en esta página. No se permitirán comentarios que contengan ofensas, insultos, ataques a terceros, lenguaje inapropiado o con contenido discriminatorio. Tampoco se permitirán comentarios que no estén relacionados con el tema del artículo. La intención de Prodavinci es promover el diálogo constructivo.