Blog de Angel Alayón

A propósito de “La Petición Dudamel”; por Ángel Alayón

Por Angel Alayón | 29 de septiembre, 2016

A proposito de La Petición Dudamel por Angel Alayon

Decidí estudiar clarinete porque en la casa no había un piano. El Sistema me dio un instrumento marca Yamaha con el cual comencé mis clases con el Maestro Eduardo Salazar, en el Conservatorio de la Orquesta Simón Bolívar del callejón Sanabria, en El Paraíso. Con ese instrumento El Sistema también me dio una oportunidad para formarme. Allí estuve desde los ocho años de edad hasta que cumplí los dieciocho, en 1990.

Aquella experiencia fue enriquecedora y formativa. Hoy me alegra que El Sistema se haya expandido como lo ha hecho, aunque no deja de parecerme curioso el rebranding del cual ha sido objeto al convertirse en un programa social.

Existe evidencia de los efectos positivos del estudio de la música en el desarrollo cognitivo de los niños. Y, quizás más importante aún, también existe evidencia de los efectos positivos de la música y la práctica orquestal en habilidades no-cognitivas, como la capacidad de trabajar en equipo, el liderazgo, la disciplina y otras características esenciales para el desempeño académico, profesional y ciudadano de un ser humano.

Algunos de esos efectos positivos del estudio de la música se derivan del uso del tiempo de los niños y jóvenes: siempre será mejor que pasen las tardes en una escuela de música que en la calle, en medio de un entorno desestructurado. La literatura que existe sobre el impacto de la música es incipiente y se están haciendo investigaciones importantes sobre el tema. Y aunque el impacto de los programas sociales debe ser evaluado caso por caso, menciono esto porque creo que, basado en la evidencia, el estudio de la música tiene un efecto positivo en los niños, así que no será ése el punto a discutir en lo que resta de este texto.

Gustavo Dudamel dijo recientemente, durante su discurso como Orador de Orden en la ceremonia de entrega de la Medalla Nacional de Las Artes y Humanidades 2015, que ante la crisis económica estaba en desacuerdo con que se disminuyeran las asignaciones públicas al estudio y práctica de las artes. Se refirió al caso de Venezuela y de El Sistema, en estos términos:

“En mi amado país Venezuela una crisis como esta está sucediendo actualmente. La gente está pasando sus días en busca de alimentos, medicinas y las necesidades de la vida.

Los mismos argumentos existen – ¿cómo podemos financiar la música, las artes– cuando las necesidades básicas no se satisfacen? Un artículo reciente planteó la siguiente pregunta: ‘¿Puede El Sistema salvar a Venezuela?’. Para mí, la pregunta más apropiada sería: ‘¿Puede Venezuela salvar a El Sistema?’, que ahora es más importante que nunca para los venezolanos y para su esperanza. Yo trabajo todos los días para asegurarme que una vez que Venezuela supere esta crisis, El Sistema pueda continuar ayudando a crecer y fortalecer a aquellos quienes, de alguna otra manera, no tendrían algún sueño”

Este planteamiento de Dudamel es llamativo y no deja de ser interesante. Pero no es original. Cuando un país recorta sus asignaciones públicas, todos los grupos de interés manifiestan, en nombre de la importancia de su sector, que no deben sufrir reducciones presupuestarias. Dudamel lo dijo sobre la música, pero pudimos haber escuchado una declaración similar de algún representante del sector educativo o de la salud o incluso de algún vocero del béisbol profesional.

La petición Dudamel se enmarca, desde el punto de vista de la teoría de la elección pública, en la llamada competencia por recursos entre grupos de presión.

Para entender las consecuencias de “La Petición Dudamel”, imaginemos que una ciudad tiene solamente cuatro tipos de gastos: seguridad, educación, salud y música. Si le dedican todos tus recursos a seguridad, habrá menos homicidios y la gente se sentirá más segura, pero nadie podrá asistir a las escuelas ni a los hospitales y los conservatorios estarán cerrados.

Digamos que no nos gusta este resultado y que decidimos que los cuatro sectores de gastos reciban una asignación en el presupuesto. En este caso, todos los sectores estarán funcionando de acuerdo con los montos asignados. Pero ahí hay un detalle: ahora tendremos más asesinatos en la ciudad. Para decirlo de manera directa, en honor a Gary Becker, cuando se decide un presupuesto público, se decide cuántos homicidios habrá, cuántos niños se quedarán sin escuelas, cuántas operaciones médicas no se realizarán.

Es una manera dura de recordar que los recursos son escasos y tienen un costo de oportunidad. Eso y que decidir qué se hace con las políticas públicas siempre implica decidir sobre la vida o la muerte.

Hagamos otro ejercicio: supongamos que tenemos un millón de dólares y queremos hacer el mayor bien posible con ese millón de dólares. Obviemos la definición de “bien” para no desviarnos y respondamos estas peguntas: ¿en qué usaría usted ese millón de dólares en la Venezuela actual? ¿Lo dedicaría a la compra de medicinas para los pacientes oncológicos? ¿O compraría alimentos a los niños que no van a la escuela por falta de alimentación? ¿Se lo daría a El Sistema o a alguna otra causa? Podríamos formular infinitas preguntas como éstas, tan infinitas como nuestros deseos y preferencias, pero los recursos son limitados y beneficiar a un grupo en materia de presupuesto siempre implica perjudicar a otro.

Dudamel está en su derecho de solicitar más recursos para El Sistema, pero los educadores, los médicos, los pacientes y sus familiares también. El problema es cómo se dilucida el uso de los recursos escasos en una sociedad. Ésa debería ser una discusión en la que se aborden cuáles son los sectores que justifican la asignación de recursos, cuál es impacto real de cada bolívar gastado en esos sectores y cómo tomamos, de la forma más racional y transparente posible, las decisiones presupuestarias.

Y ésa es una discusión que desafortunadamente no tenemos en Venezuela desde hace muchos años.

Sin embargo, sí sabemos que el gasto público en Venezuela ha respondido a intereses partidistas, un hecho que Jorge Giordani, el zar de la economía durante la era chavista, confesó en una carta pública.

⁠⁠⁠Sólo se me ocurre una sugerencia para Gustavo Dudamel, ahora que entró a participar en el terreno de la política fiscal: no se quede en eso de pedir recursos. Eso es algo que harán todos los afectados por la crisis. Pase más bien a preguntarse cómo hacemos para que en Venezuela los bienes y servicios públicos necesarios se provean en las cantidades y con la calidad adecuadas; cómo hacemos para que no haya niños sin escuelas y para que quienes sí las tienen tengan una educación de calidad; cómo hacer para que enfermarse en Venezuela no sea sinónimo de muerte; cómo lograr que se pueda andar por la calle sin sentir miedo; qué debe hacerse para que las empresas puedan producir de forma abundante y suficiente.

Pregúntese cómo hacemos para que Venezuela sea próspera, tanto como para que haya una expansión sin precedentes de inversión privada y nuevos emprendimientos con ambiciones globales. Pregúntese cómo hacemos para que se erradique la pobreza, para que haya democracia plena y para que en verdad, más allá de los discursos, haya oportunidades para todos en Venezuela.

Hágalo. Porque en la construcción de ese país no sólo le irá mejor a El Sistema: nos irá mejor a todos.

♦♦♦

Dudamel 640

Angel Alayón es economista. Puedes leer más textos de Angel en Prodavinci aquí y seguirlo en twitter en @angelalayon

Comentarios (33)

Luisa María
29 de septiembre, 2016

Excelente artículo. Apoyo sus sugerencias….Felicitaciones

jose Paredes
29 de septiembre, 2016

Estimado Amigo Alayon .

Quizás me equivoque , porque el principio de la duda debe debe prevalecer ante todo , pero no creo necesario enmarcar su comentario dentro de este ” amplio ” contexto . Ud fue músico , clarinetista como indica , y no dudo que conozca a plenitud como ha funcionado El Sistema desde entonces , y como ha sido la relación del Maestro Abreu con cada uno de los gobiernos . Puedo esperar comentarios poco acertados de muchos que insisten en indicar que Dudamel es un personero ligado al régimen , nada mas absurdo que esto , sin embargo, no tengo duda alguna de que ud, conoce a la perfección los detalles mencionados con antelación . Ideal si intenta transmitir la visión correcta y vital importancia del Sistema, para con ello evitar que en los mejores tiempos por venir, se tomen decisiones poco acertadas basadas en falsos comentarios y erradas posiciones políticas, inmersas en el aire de revancha en la cual se intentara enmarcar a El Sistema.

Saludos.

Pedro Celis
29 de septiembre, 2016

No es necesariamente el papel de Dudamel contestar estas preguntas. Alayón se las contesta el mismo en el texto al hablar de democracia y propiedad privada. Cuando las decisiones sobre el gasto público dejen de ser partidistas y cortoplacistas, y busquen el desarrollo a largo plazo, entonces requeriremos de El Sistema y de gente como Dudamel para apoyar el renacer de Venezuela.

Petrusco
29 de septiembre, 2016

Para mejorar al país debemos hacer un cambio cultural profundo, de valores, de identidad y de respeto.

Mejorar a Venezuela y convertirla en una nación pujante pasa por el hecho de dejar de creer tan ciegamente en los preceptos de un gobierno que ha tenido demasiadas fallas y en las mentirosas ofertas de una oposición política demasiado mediocre.

Lograr el progreso es un asunto complejo y de muchísimo compromiso. Ningún político nos garantiza eso y por ello El Sistema, con todo y sus lagunas conceptuales, es el mejor ejemplo de una organización incluyente que ofrece posibilidades ciertas, estables y duraderas, para las nuevas generaciones, así como la posibilidad de acceso y práctica de valores humanos importantísimos que han sido muy minados por la farándula mediática, la industria del consumo y los anti-valores chatarra importados.

Dudamel tiene como ejemplo de logro y funcionamiento al Sistema.

¿Cual ejemplo tienes tu?

Carlos Rodriguez
29 de septiembre, 2016

Tal cual señor Alayón, la clave es multiplicar los recursos. Quisiera agregar, que cuando sobraban los recursos, muchos se congraciaron con el Comandante Benefactor (“poderoso caballero es don dinero”) para estar en la lista del reparto. El punto es que no había que ser economista o muy buen músico con gran desarrollo cognitivo para inferir que íbamos irremediablemente al abismo de la miseria. El no haber sido contrapeso a la torpeza y reverenciar al poder, nos trajo esta rapsodia de escasez. Todo era muy evidente (salvo para los beneficiados). “Tarde piaste pajarito”, pero como estamos en tiempo de consenso y de suma de voluntades, se te agradece. Sigue así, siempre hay tiempo para reivindicarse.

Eddy
29 de septiembre, 2016

Buen intento de Dudamel de jalar la sardina para su brasa…pero como todo, mucha música también embota. Y sobre el análisis del economista Alayón, demasiado bueno y sincero.

Heclist Blanco
29 de septiembre, 2016

Para que el Sistema se salve, primero hay que salvar al país. Para que haya niños y jóvenes que den vida al Sistema, primero hay que asegurarle educación, alimentación, salud y seguridad a esos niños y jóvenes para que no se los lleve la ignorancia, el hambre, la muerte y la violencia. Para que exista el Sistema primero debe existir democracia en Venezuela. Eso es lo que parece no entender Gustavo Dudamel.

cejotave
29 de septiembre, 2016

¿Y si dejamos el financiamiento del sistema a los privados? Las artes son los pedestales de la libertad, porque en ellas el ser humano despliega su creatividad. No creo necesario y muchos menos obligatorio que el estado se abrogue el “derecho” de tener bajo su tutela El Sistema. Con un sector privado fuerte, libre, puede cumplir su responsabilidad social atendiendo estas areas, y quitariamos la “tentacion” de los gobiernos de mediatizar o manipular al arte en favor de una ideologia.

Olmar Centeno
29 de septiembre, 2016

Dudamel, por supuesto, obvia que no fue el sistema el que ayudó a crearlo, laborando por lo demás sobre una excelente materia prima. Fue el Maestro Abreu (gobiernero, tal vez, todo hay que decirlo) quien luchó muchísimos años para dar oportunidad a todos aquellos que tuviesen condiciones el llegar a ser clarinetistas o directores de orquesta, o cantantes solistas o miembros de un coro. Y si eso significó cantar las loas del gobernante de turno, es absolutamente perdonable. Pero, como muy bien señala el señor Alayón, con los escasos recursos de los cuales se dispone en la actualidad, no es posible priorizar el arte por sobre los otros tres supuestos: seguridad, educación, salud. Gracias por su articulo, señor Alayón.

GLORIA SALTRON
29 de septiembre, 2016

Excelente respuesta. El Sistema es importante y valioso, no hay duda de ello. Pero si los niños del Sistema no se alimentan bien, ¿como van a a ser buenos músicos?

Un abrazo para el equipo de Prodavinci

Kaki Gómez
29 de septiembre, 2016

“Cuanto más rica es una comunidad, menos ayuda necesitan sus miembros, pero más puede darles; cuanto más pobre, más personas hay necesitadas de ayuda, pero menos puede hacer por ellas”. Henry Hazlitt

Rebranding Montiel
29 de septiembre, 2016

Sigamos ejercitando: supongamos que tenemos un millón de dólares y queremos hacer el mayor bien posible con ese millón de dólares…/-/Muchas preguntas y una sola respuesta: el que comparte y reparte se queda con la mejor parte.

Leonel
29 de septiembre, 2016

Sr cejotave, usted ha dado en el clavo. Lo más triste es que creo que sin importar si es gobierno u oposición, planteamientos como ese son vistos como un sacrilegio en nuestro país!

Diógenes Decambrí.
29 de septiembre, 2016

En Venezuela hay ESCASEZ de alimentos y medicinas, también de dinero para pagar los costos de mantenimiento de la Nación, y de capacidad para definir las prioridades y dirigir cada porción a donde mejor corresponda. Difícil distribuir los mermados ingresos entre los sectores que lo requieren (Salud, Seguridad, Educación, Artes, etc), pero tenemos las más absolutas certezas en lo referente a los gastos que NO debemos hacer; 1. Una ¿cumbre” de países que aparentan estar NO alineados, en paralelo a la costosa militarización de todo un estado, y el traslado y mantenimiento de cientos de seguidores desde tierra firme, para garantizar los aplausos con esa muchedumbre portátil y ocupar los espacios por donde pudieran aparecer reclamantes caceroleadores. 2. Viajar a La Habana, con numerosa comitiva y elevado dispendio de los dólares que se escatiman en medicinas y alimentos, para celebrar el cumpleaños de quien que no está en condiciones de saber qué ocurre a su alrededor.

Ricardo Bonilla
29 de septiembre, 2016

Sin lugar a dudas Dudamel es un icono en la musica y digno representnte de nuestra patria…

Pero aprendi que lo bueno es el mayor enemigo de lo excelente..

Coincido con el cuestionamiento: “Pregúntese cómo hacemos para que Venezuela sea próspera, tanto como para que haya una expansión sin precedentes de inversión privada y nuevos emprendimientos con ambiciones globales.”

Si bien es cierto que funcionaron las politicas economicas del Sistema hasta ahora, tambien es cierto que “Solo los que se adaptan y evolucionan permanecen el el tiempo”.

Betys Margarita
30 de septiembre, 2016

Dudamel no es gobierno. Lo justo es que desde el gobierno se planifique y se asigne los recursos necesarios para cada sector del país en lo cual se incluye la educación. La educación no solamente consiste que los niños vayan a la escuela a aprender a leer y escribir,forma parte de su educación las artes, los deportes, entre otros, para que sea una formación integral. Nada puede hacer Dudamel, más que dar su opinión solidaria en lo que a él compete que es la música, entre tantos problemas de nuestro país. Pero que bueno, que dejó el silencio, porque quienes le admiramos pensábamos que no le importaba los problemas de Venezuela.

@manuhel
30 de septiembre, 2016

Viene el Beisból y el gobierno se ha asegurado de que los dólares para ese bochinche no falten.

Me gusta el beisból, pero no la manera.

Todos los venezolanos podemos siempre hacer más por nuestro país, y el talentoso y laureado Dudamel puede hacer muchísimo más, al menos para lavar su legado.

Isabela Paparoni
30 de septiembre, 2016

Mientras haya hambre en Venezuela, ese es el joropo que el gobierno decide para los venezolanos. Cultura no es prioridad en un pais, porque primero lo es la existencia, el sobrevivir, comer por lo menos 1x al día.

Guillermo
30 de septiembre, 2016

Intente llevarle Instrumentos y hacer musica en una escuela donde los niños no hayan comido.

Jose Milano
30 de septiembre, 2016

En mi opinión Dudamel tan solo ´toreo´, de manera farisaica, la situación de desastre generalizado que vive el país, hablando de la situación económica y la parte que afecta lo que para el es prioritario, pero, asi mismo, obviando la mas minima critica al régimen que es el causante de todas las carencias de la sociedad venezolana, no siendo la menor de ellas la fractura total de nuestra democracia y la represión política sin precedente en nuestra historia.

Miguel Humberto Hurtado
30 de septiembre, 2016

Estimado Alayón: Tenía teimpo que no leía algo inteligente en este grupo de opiniones sobre la situación del país. Indudablemente que el sistema a rendido su música a los pies de quien gobierna, lo que se evidencia incluso en su repertorio en los eventos oficiales. Pero su artículo, muy acertado, va mas allá. Su artículo nos hace ver detalles de la realidad en la que estamos inmersos, y que en otro caso no notaríamos. !Gracias por brindarnos una opción de entendimiento que pudiera sembrar en algunos posibilidades de respuesta!

Diógenes Infante
30 de septiembre, 2016

Si bien el autor tiene mucha razón en decir que ante la escasez de los recursos hay que establecer prioridades, se olvida el autor que los recursos que está pidiendo Dudamel no son para él, que seguramente en lo personal no le hacen falta, sino por un programa que como muy bien explica en su caso personal se dedica a formar los niños. Creo que en cualquier situación la prioridad tiene que ser la educación .

jeanette
30 de septiembre, 2016

En la administración del estado durante estos 17 años se han asignados recursos siempre de manera arbitraria y discrecional no siempre se asignaron a las cosas mas importantes y fundamentales. Si ustedes me preguntaran yo les siria que en estos momentos es inmoral que le hayan otorgado a la liga de beisbol los $ y ademas preferenciales y los niños en Venezuela no tienen garantizadas todas sus necesidades de salud y alimentación. Los romanos decían Pan y Circo aquí solo queda el circo.

Luis Torò
30 de septiembre, 2016

Es inmoral que le hayan asignado dolares a la liga de béisbol, a los músicos de la Simón Bolivar para sus gira a Europa y EEUU, a las chicas de la vinotinto… mientras niños mueren de difteria no haber la antitoxina, adultos muriendo de complicaciones por no recibir tratamiento para la diabetes, hipertensión y otras enfermedades crònicas

Pedro F. Balestrini L.
30 de septiembre, 2016

El articulo lo enmarco dentro de lo que dijo alguna vez Kennedy:”no es lo que el Pais puede hacer por tì sino lo que tù puedes hacer por tu Paìs”. Ahì estoy de acuerdo con el artìculo,hay que marcar prioridades y en este momento de nuestra Venezuela los recursos ò la mayorìa de ellos deben ser trasladados a resolver los problemas que padecemos sin olvidar por supuesto el Sistema.Y cuando salgamos de esta pesadilla, fortalecer el Sistema y otros màs como el deporte, que por supuesto son un gran aliado para la formaciòn de màs y mejores venezolanos.

Julio Cesar Carrillo
30 de septiembre, 2016

Particularmente creo que responder por Dudamel no es lo correcto, usted cree que se debe eliminar digalo y no a medias tintas. Usted dice ” El problema es cómo se dilucida el uso de los recursos escasos en una sociedad” a mi entender pensando solamente en lo económico como ha pasado desde hace mucho en Venezuela. Así paso con el Ministerio para la Inteligencia del Dr. Machado en el Gobierno de Herrera Campins, con el Ministerio de la Salud y de la Seguridad desde Gomez. Solamente piensan en lo económico y no en lo integral por que solamente se hacen peticiones desde nuestra zona de confort y no desde un todo.

Francisco Alcala
30 de septiembre, 2016

Lo que debería hacer Dudamel es usar su influencia internacional es procurar el mayor financiamiento del sistema de Orquesta por medio de Donaciones Privadas. Entiendo que tiene una fundación que creo el 2012 y ha recabado no mucho fondo, En la página http://www.guidestar.org/profile/45-4824446 aparece un reporte de impuestos de los Estados Unidos que indica recibió 131 Mil dólares en donaciones. Los objetivos es el mejoramiento de la educación musical y justicia social alrededor de mundo.

Federico POGGIOLI
30 de septiembre, 2016

¿No cabría la pregunta del por qué es ahora que Dudamel se manifiesta? Será porque por fin le llegó su tajada de los efectos de la Revolución. He visto reacciones similares de otrora beneficiarios puntuales de algún Plan de la Revolución: Deportistas, pensionados, miembros de alguna Misión, etc. Fueron beneficiados mientras servían al Régimen y desechados posteriormente. Tarde piaste pajarito…

Mathias salcedo
30 de septiembre, 2016

Excelente articulo, sin desperdicio alguno. Saludos

Gustavo Ruiz
30 de septiembre, 2016

Saludos!! El Sistema es como el País, en tiempos de crisis se le va viendo las “costuras” realzando lo más negativo. Dudamel está muy lejos de actuar con la astucia y sagacidad de josé Antonio Abreu quien a lo largo de los años se ha ubicado, adaptado o mimetizado de acuerdo a la situación socio política del País. Hasta ahora sólo a evidenciado su escasez de fundamentos cuando habla o deja de hablar. Más pronto que tarde saldrá a la luz lo que que resulta de una grotesca inversión con respecto a los resultados obtenidos en todos éstos años…. en ese momento ayudará éstas interrogantes: cuántos músicos de alto nivel resultaron? Cuántos nuevos ricos surgieron? Cuál fue la inversión en la Provincia? En cuál área hubiera sido más productivo invertir socialmente? Cómo es la estructura de Poder en El Sistema? Pasará una auditoría? Cuál es el verdadero propósito del El Sistema con respecto a sus fundamentos inversión?……Les aclaro que soy economista y músico profesional jubilado de la Sinfónica de Venezuela y estoy a sus ordenes para discernir sobre el Tema…..

Rafael Villegas
30 de septiembre, 2016

Excelente temática de Alayón. Establecer prioridades y soluciones a las necesidades más urgentes presente en la Venezuela de hoy, ya que por simple lógica, como enfatiza, sin niños sanos ni pueden existir niños que asisten al mejor sistema de música. Si tan solo hubiese un mínimo a pensar y a debatir de parte del gobierno, para aprovechar al máximo los recursos disponibles, para provecho de todos los sectores del país, en lugar de seguir enfrascado en hacer relucir un modelo obsoleto que solo ha mermado los sueños del venezolano y su familia y beneficiario a un grupúsculo de “afortunados” .

H.Augusto Pietri
30 de septiembre, 2016

Entiendo que en el sector cultural, al sistema le asignan alrededor del 60%’del presupuesto. Entonces, el rezo es para los museos, la danza y ballet, escritores, artistas plásticos y por supuesto, pagar gastos y salarios.

Muy buena labor de las orquestas juveniles,el maestro Abreu etc. Y los demás, no están en la misma dirección ? Merecerían entonces ser escuchados igual que el Sr.Dudamel. Sin dinero ni recursos todo parece malo.

Larsen
1 de octubre, 2016

Que Gustavo se exprese o no es decisión suya, lo mismo vale para Gabriela Montero. Lo que me parece absurdo como la discusión misma, es si Dudamel habló o no de la falta de medicinas, de la inseguridad, de los sueldos de los maestros o de la gente comiendo en la basura, el habló de lo que le atañe que es la música y de el conocimiento nada publico que él tiene de la precaria situación interna de El Sistema como institución. Defiende lo que para él ha sido su vida desde niño. No he visto médicos protestar en los hospitales con pancartas reclamando por los sueldos de los maestros, el costo de los repuestos o que no les llega el CLAP. Cada quien defiende lo que le afecta incluso si le afecta el bolsillo o las finanzas internacionales e inauditables de El Sistema Global. El día que todos critiquen con la misma vehemencia por no manifestarse contra la situación del país a Alex Cabrera, a Salomón Rondón, o al mismísimo y respetado Maestro Cruz Diez volvemos a hablar.

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