Blog de Efraín Ruiz Pantin

¿Habrá puesto para Vizquel en el Salón de la Fama?, por Efraín Ruiz Pantin

Por Efraín Ruiz Pantin | 5 de diciembre, 2012

La boleta con los nombres elegibles para el Salón de la Fama fue publicada el pasado miércoles y entre los 37 candidatos aparecen por primera vez Roger Clemens, Barry Bonds y Sammy Sosa. Las tres súper estrellas están vinculados, de una u otra forma, al consumo de esteroides y otras sustancias prohibidas. Esa será la única razón por la que seguramente ninguno entrará a Cooperstown en esta oportunidad, si es que lo terminan haciendo alguna vez. Mark McGwire, en su séptimo año, y Rafael Palmeiro, que aparecerá por tercera vez, saben de lo que estamos hablando. Jeff Bagwell, salpicado sólo por chismes y por su apariencia física, es otro ejemplo. Mike Piazza, otro de los nuevos, puede verse en ese mismo espejo. El panorama es evidente. Culpables o sospechosos la tendrán muy difícil para conseguir el 75% de los votos de los periodistas de la Asociación de Cronistas del Beisbol de Estados Unidos (la BBWAA), los encargados de elegir cada año a los nuevos miembros del Salón de la Fama.

En este espacio ya hemos escrito que los cronistas no deben jugar a ser dioses y pretender saber quién consumió qué y cuánto lo ayudó eso en su carrera. Lo que sabemos es que durante los años 90 el uso de esas sustancias fue masivo y que las Grandes Ligas, los jugadores y los propios periodistas voltearon hacia otro lado. Eso ocurrió. Esa es la historia. Y el deber del Salón de la Fama, y de nosotros como comunicadores, es contar esa historia, no es hacerla. Clemens y Bonds fueron los mejores de su generación. Eso es un hecho incontestable y, en nuestra opinión, suficiente razón para estar en Cooperstown. ¿Qué parte de esos éxitos fue artificial? No tenemos idea y no pretendemos hacerles creer que somos capaces de tenerla. Es imposible distinguir quién usaba y quién no. Pero entendemos que hay quienes difieren de nosotros y creen que no son dignos de la inmortalidad. Es un asunto de opiniones y no es allí donde queremos centrarnos.

En lo que creo que sí podemos estar todos de acuerdo es en lo siguiente. Esta situación creará un problema y entorpecerá el camino de muchos candidatos con méritos para entrar al Salón de la Fama. Como decíamos arriba, este año la boleta tiene 37 nombres. Además de los ya citados, hay peloteros “limpios” como los favoritos Jack Morris y Craig Biggio. También están Curt Schilling, Edgar Martínez, Don Mattingly, Dale Murphy, Fred McGriff, Tim Raines, Alan Trammell, Larry Walker y Lee Smith, entre otros. Todos tienen muy buenas credenciales. En total, contamos 21 candidatos, sumando a los Bonds, Sosa, Clemens y compañía, que poseen un currículum para ser considerados con seriedad. ¿Y cuál es el problema? Que los periodistas solo pueden votar por un máximo de 10 peloteros al año. Es decir, no hay puestos para tanta gente en este autobús. Y salvo que se cambien las condiciones, la situación empeorará año tras año.

En condiciones normales (sin el lío de los esteroides) ya McGwire, Palmeiro y Bagwell estarían en Cooperstown. Bonds, Clemens ingresarían esta vez. Sosa y Piazza lo harían pronto. Pero no será así. Aunque algunos les apoyarán, no van a obtener el 75% necesario, aunque sí más que el 5% requerido para aparecer un año más entre los elegibles. Se quedarán flotando. Digamos ahora que Biggio y Morris son los elegidos. Son dos casos menos para el año entrante, cuando se sumarán Greg Maddux, Frank Thomas, Mike Mussina, Tom Glavine y Jeff Kent. Ya no son 21 aspirantes serios, sino 24. Y recordemos que sólo pueden elegir 10. Maddux, Glavine y Thomas deben ser automáticos, pero otros seguirán disputándose los votos. Luego se unirán John Smoltz, Pedro Martínez, Randy Johnson, Nomar Garciaparra y Gary Sheffield. Para la elección de 2016 hay que sumar a Trevor Hoffman, Billy Wagner y Ken Griffey y en 2017 será la hora de Vladimir Guerrero, Manny Ramírez, Iván Rodríguez y Miguel Tejada. ¿Ven a qué nos referimos? Si se siguen eligiendo a uno o dos inmortales por año –la BBWAA nunca ha seleccionado a tres desde que llamó a Luis Aparicio, Harmon Killebrew y Don Drysdale en 1984- la lista de buenos candidatos seguirá subiendo sin parar. Para 2018 podrían ser de más de 30 “caballos” esperando pasaje a Cooperstown. Esto, inevitablemente, complicará cada vez más las posibilidades de ser exaltado.

La situación nos preocupa por Omar Vizquel. El del caraqueño no es uno de esos casos que no merecen discusión alguna. Me refiero a que no es un Maddux, un Pedro o un Griffey, el tipo de pelotero que entrará sin necesidad de debate. Vizquel, como tantos otros, tendrá que “pelear” su cupo. Y mientras más gente haya montada en el autobús, esperando a ver si los llaman, más difícil será hacerse notar. Estará compitiendo con demasiados peloteros. Por eso es fundamental que se elimine el límite de votos, una petición que han hecho varios colegas, pero que todavía no ha logrado su cometido. Jack O’Connell, secretario de la BBWAA, contestó lo siguiente cuando le preguntamos si hay planes para hacer una modificación de ese tipo. “Hemos hecho las cosas así desde la primera selección. Ni la BBWAA ni el Salón de la Fama están inclinados a cambiarlo”, comentó O’Connell en un correo electrónico. Es una mala noticia y una injusticia. Que sólo haya espacio en la boleta para elegir a 10 peloteros no debería ser razón para tener que dejar de votar por alguien.

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Texto publicado en Meridiano

Efraín Ruiz Pantin 

Comentarios (2)

Sergio
5 de diciembre, 2012

Totalmente de acuerdo con tus planteamientos, saludos

Nasly
10 de diciembre, 2012

Qué vaina!!! No lo había pensado, consideraba, que en su momento Omar tendría todas las credenciales necesarias!

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