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“Por aquí todos bien, gracias a Dios”; por Juan Cruz

La posguerra española empujó en Canarias a la emigración venezolana

Por Prodavinci | 3 de agosto, 2017
Fotografía de Nolan Rada Galindo

Fotografía de Nolan Rada Galindo

La posguerra española, miseria, caciquismo, prisión, paro y hambre, empujó a la emigración; en Canarias, a la emigración venezolana. Los hombres buscaban la carta de llamada y se iban de madrugada, en patera o en barco, clandestinamente, o con esos papeles que se guardaban como el oro en las gavetas de las cómodas vacías. Delante, al final del viaje, había la quimera. A unos les fue bien, no volvieron; a otros les fue mal, los vi volver, como si los precediera un fracaso inesperado. Se quedaban las mujeres, los hijos. Aquellas mujeres, como de luto, venían a casa, me dictaban sus cartas para explicarles a los hombres qué pasaba aquí, qué había en su ausencia.

Ellas dictaban palabra a palabra, como un testamento; explicaban la tragedia de vivir. Todas las cartas empezaban con la misma fórmula: “Querido marido, me alegro de que al recibo de esta mi carta te encuentres bien de salud. Nosotros por aquí bien, gracias a Dios”. Los párrafos que seguían eran la crónica de la miseria. Las carencias, las enfermedades, las muertes. Aquel adolescente tomaba nota de ese estremecimiento doméstico; luego les leía el contenido, ellas quedaban conforme y debajo de mis letras hacían un garabato que garantizaba la autoría. Eso que se decía allí lo había escrito la mujer, pero con otras manos.

Era la España oscura marcada a fuego por la guerra que se vivió lejos, pero cuya metralla moral llegó a la isla, a los barrios de la isla, con la impronta salvaje que a unos los llevó a emigrar y a otras a contar desde aquí la memoria diaria de la escasez. Un día llegó a casa uno de aquellos emigrantes. Era mi tío Tomás, manejaba un camión de Leche Carabobo, en Colinas de Bello Monte, una de las direcciones que yo ponía en los sobres aéreos de aquellas cartas tristes. Miró adentro de la cocina, petróleo, oscuridad; al día siguiente hizo que llegara una cocina de gas, era una novedad tal en el barrio que había que aprender para darle fuego. A las otras casas empezó a serles Venezuela igual de propicia, y se alivió aquel tiempo de estupor y de estraperlo. En una casa de El Hierro vi, algunos años después, una casa alta y estrecha construida por emigrados; decía en el frontis, escrito para siempre: “Gracias, Venezuela”. Una mañana vino el cartero con el primer libro que hubo en casa, desde Caracas, con la dirección de Colegial Bolivariana, Puente Yanes a Tracabordo. Gustavito tenía un centavito. El dinero venía por otras vías; fue Venezuela la que aligeró la sensación apabullante y triste que producía la miseria de los barrios desde donde se escribían aquellas cartas. “Por aquí todos bien, gracias a Dios”.

Ahora las cartas son al revés. Venezuela es, entre otros, un dolor que padece España, y en este caso es imposible no sentir aquella tragedia como se vivió aquí la que se contaba en aquellas cartas. Enfermedad, medicina, miseria, muerte. La voz de mando político que aquí ordena que no se hable de Venezuela siempre me lleva a escuchar la voz de aquellas mujeres contando la tragedia más oscura de nuestro tiempo.

“Por aquí todos bien, gracias a Dios”. No, así no acababan las cartas. Y desde Venezuela tampoco pueden acabar ahora las cartas así. Aunque quieren silenciar Venezuela, como si no fuera nuestra, nadie nos podrá quitar el dolor de Venezuela, ni la solidaridad que desata su miseria ahora entre los que somos de allí al menos por carta.

***

Este texto fue publicado en El País de España y cedido a Prodavinci por su autor. Haga clic aquí para ver la edición original.

Prodavinci 

Comentarios (9)

Juan Pérez
3 de agosto, 2017

Que sepan los lectores de Prodavinci que este artículo del periodista Juan Cruz ha sido motivo de muchos comentarios en España. Que sepan también todos los venezolanos demócratas que España entera sigue día a día la lucha del pueblo de Venezuela por recuperar su libertad. Aquí algunos quieren silenciar la información que nos llega de allá, pues temen que su apoyo al chavismo debilite sus expectativas electorales. Pero no, la España democrática le debe mucho a Venezuela y no olvida a la tierra que acogió a tantos que huyeron de la dictadura franquista, ya fuera por motivos económicos como políticos. Toda nuestra solidaridad con todos los que luchan contra la barbarie, la represión y la dictadura de Maduro y sus esbirros.

maria sánchez
5 de agosto, 2017

Sepa el Sr. Juan Cruz y los españoles que leen este portal que agradecemos su solidaridad con la tragedia venezolana que cargamos sobre nuestras familias hace años.Vivimos vicisitudes de todo tipo: los alimentos son incomprables, las familias apenas logran sobrevivir y a la mayoria no le alcanza para alimentarse adecuadamente,la indigencia, la mendicidad y la violencia están en cada esquina de cada ciudad, las medicinas no aparecen o son incomprables, los cuerpos policiales y militares son sinónimo de maltrato,tortura,corrupción y de impunidad,todos los servicios públicos están en caida libre o funcionan terriblemente, muchas zonas populares estan controladas por Colectivos armados y muchas familias de zonas populares viven del populismo del Estado o están carnetizados para recibir algún beneficio. Y ahora a pesar de tantas protestas enfrentamos la tragedia del fraude Constituyente que se acaba de instalar y en virtud del cual cada hora que pasa avanza la destrucción de la República.

Eric Asis
6 de agosto, 2017

Extraordinario el artículo, no hay como no sentirse agradecido con este periodista, es la mejor muestra de solidaridad que últimamente he leído

soledy chavez soto
6 de agosto, 2017

Excelente articulo, muy emotivo,sobre todo al recordar el pasado de tiranias y emigracion de los pueblos, nos.los venezolanos nunca fuimos emigrantes, porque adoramos nuestra patria, y …porque nunca fue necesario emigrar…respeto a los que se han ido..pero pienso que pronto saldremos de esta pesadilla que nos quieren imponer…aun asi seguimos siendo venezolanos solidarios, alegres..aunque en momentos nos deprimimos…pero con Dios por delante y la fuerza del amor por esta patria…lograremos una VENEZUELA LIBRE!!

Maribel
6 de agosto, 2017

Excelente artículo, emigré a Venezuela siendo niña, y apenas aprendí a leer y escribía las cartas que mis padres les mandaban a mis abuelos y tíos,”Querido padre espero que al recibo de esta carta se encuentren bien de salud, nosotros por aquí bien gracias a Dios”, escribe el encabezamiento, me decía y yo me lo sabía de memoria. Suponía, que habría algún adolescente de la familia que luego leería las misivas firmadas por mis padres. Gracias por traer a mi memoria tan lindos recuerdos!

Francisco J Serrano
6 de agosto, 2017

Excelente, siendo uno de esos guanches de nacimiento, emigrado con mis padres en los 50 y que muy jóvenes nos hicimos venezolanos de vida y de corazón no puedo menos que agradecer el artículo. Inmenso, gracias.

Lydia Aguilera de Perdomo
7 de agosto, 2017

Sr. Juan Cruz, que hermoso escrito, no pude contener mis lágrimas…Gracias por tener presente en su memoria a este hermoso país y a su gente. Siempre hemos sido amables, alegres, soñadores y con un gran corazón, que hoy sufre por culpa de este regimen, hoy nuestros hijos han tenido que salir en busca de una mejor calidad de vida, impulsado por los padres que ya vivimos otros tiempos y seremos felices si ellos logran cumplir con sus sueños…aunque nos desgarra el alma separarnos…pero preferimos esto a verlos sumidos en la tristeza de un “sobrevivir” porque esto no es vida…gracias una vez más y esperamos muy pronto estar bien…”Gracias a Dios”

Lydia Aguilera de Perdomo
7 de agosto, 2017

Hermoso artículo, no pude contener mis lágrimas…Gracias por tan bello gesto de solidaridad con nosotros los Venezolanos que hoy vemos partir nuestros hijos, que hoy padecemos esta tragedia y que luchamos para superarla…Se que pronto será nuestra historia, dura triste y pido a Díos nos proteja y logremos ver el final…Venezuela Libre y podamos reencontrarnos…Gracias Dios por un señor tan especial que nos lleva en su memoria…Gracias otra vez Sr.Juan.

Angelica C.
8 de agosto, 2017

Gracias a los paises que hoy por hoy han recibido a mis familiares y hermanos, gracias por la solidaridad, eso demuestra que aún hay fraternidad en el mundo, gracias a los que no olvidan, olvidaron ni olvidarán la mano tendida por Venezuela en antaño, sepan que nosotros tampoco olvidaremos. Mil gracias a todos aquellos que alzan su voz y sufren mucho mas y siguen dia dia nuestra situación, muchos con mas sensibilidad que algunos que han quedado indiferentes aqui. Dios los bendiga…

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