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Das kapital del knowhow; por Ricardo Hausmann

Por Ricardo Hausmann | 17 de marzo, 2017

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JOHANNESBURGO – Hace 25 años que el apartheid llegó a su fin, y 23 desde que el Congreso Nacional Africano asumió el poder en Sudáfrica. Sin embargo, según informó el presidente Jacob Zuma en su reciente discurso sobre el estado de la nación, el control continúa estando en manos de los blancos del país.

“Los hogares blancos ganan por lo menos cinco veces más que los negros”, afirmó Zuma, y “solamente el 10% de las 100 empresas más importantes de la Bolsa de Johannesburgo son de propiedad de sudafricanos negros”. Los blancos todavía representan el 72% de los altos directivos. El coeficiente Gini, una forma ampliamente utilizada de medir la desigualdad, no muestra ninguna señal de bajar y continúa siendo uno de los más altos del mundo.

Estos hechos suceden luego de 14 años de un vigoroso programa de potenciamiento económico de la población negra llamado Black Economic Empowerment o BEE, que ha creado diversos tipos de incentivos y limitaciones para impulsar la participación de dicha población en los ámbitos de propiedad, administración, control, capacitación, adquisiciones y emprendimiento. A los propietarios de acciones de raza blanca se les exigió vender acciones a personas negras mediante transacciones que a menudo estuvieron fuertemente apalancadas y fueron financiadas con fondos públicos.

No obstante, afirma Zuma, los resultados están por debajo de la meta que en 1981 fijó el entonces presidente del Congreso Nacional Africano, Oliver Tambo, quien buscaba lograr la emancipación económica a través del “retorno [sic] de la riqueza de la nación al pueblo en su conjunto”. Esta meta debería lograrse mediante una “transformación económica radical”, lo que según Zuma significa “un giro fundamental en la estructura, los sistemas, las instituciones y los patrones de propiedad, administración y control de la economía a favor de todos los sudafricanos, especialmente los pobres, la mayoría de los cuales son africanos y mujeres”. El país necesita enfrentar lo que él y otros han llamado el “capitalismo monopolista blanco”.

Lo que Zuma parece buscar es una radical redistribución de recursos en la dirección sugerida por Julius Malema, líder de los Luchadores por la Libertad Económica y admirador del enfoque chavista de Venezuela. Allí, Hugo Chávez y su sucesor, Nicolás Maduro, nacionalizaron petróleo, acero, cemento, telecomunicaciones, bancos, tierras agrícolas, empresas lecheras y cadenas de supermercados, e invirtieron en empresas mixtas para producir automóviles, artículos electrónicos, electrodomésticos y una miríada de otros bienes. La producción colapsó en todas estas empresas, y las consecuencias para Venezuela han sido catastróficas.

En un mundo donde la desigualdad es un tema de gran importancia y el deseo de un cambio radical es profundo, ¿qué se debería concluir de estas experiencias? ¿Por qué tanto Venezuela como Sudáfrica no han logrado lo que sus líderes buscaban?

Gran parte del pensamiento que inspiró a Zuma, Tambo, Chávez y Maduro se remonta a Marx. Para ellos, y también para algunos intelectuales de hoy, como el economista francés Thomas Pikkety, el mundo económico consiste en dos sustancias fundamentales: capital y trabajo. Los propietarios del capital controlan los medios de producción, lo que les otorga poder sobre la fuerza laboral. La emancipación, como la llamó Tambo, implica el “retorno de la riqueza del país” –la propiedad del capital­– a sus legítimos propietarios, ya sea de manera directa o a través de un Estado que los represente.

Sin embargo, el capital, al igual que el futuro, ya no es lo que era antes. Hoy día se ha transformado en un bien barato y abundante. Si uno no lo posee, puede arrendarlo.

Las 40 empresas más grandes que participan en la Bolsa de Johannesburgo son predominantemente “de propiedad” de inversores institucionales extranjeros. Otro 12,5% del mercado es “de propiedad” de la Public Investment Corporation of South Africa, que administra el fondo de pensiones de los empleados públicos. Desde esta perspectiva, el hecho de que en la actualidad inversores individuales de raza negra, según Zuma, sean propietarios del 10% del mercado bursátil, es impresionante, dado que no predominan los inversores individuales sino los institucionales. No obstante, la obsesión con la propiedad de capital por parte de los negros, fuera de haber hecho extremadamente ricos a unos pocos plutócratas, no parece estar consiguiendo la “emancipación”.

El problema reside en que la producción no requiere solo de capital y trabajo, sino también de knowhow, un factor de la producción ignorado por Marx y sus seguidores. El knowhow es la capacidad de realizar tareas específicas. Existe exclusivamente en los cerebros, y su diversidad, que incluye cocineros, auditores, plomeros, quiroprácticos y diseñadores de sitios web, es increíble.

El knowhow se transmite y se acumula de manera lenta, principalmente en el trabajo, a través de un proceso prolongado de imitación y repetición: se aprende haciendo. Un aspecto positivo de la política de BEE en Sudáfrica, es que requiere que las empresas contraten equipos de ejecutivos y trabajadores de mayor diversidad racial, para permitir que grupos que alguna vez estuvieron excluidos participen en el proceso de acumulación de knowhow.

Sin embargo, es imposible crear a un gerente con 20 años de experiencia de la noche a la mañana. Por muy radical que sea la transformación que se desea lograr, el knowhow no se puede expropiar ni nacionalizar. Tampoco se lo puede extraer, como los dientes, de los cerebros que lo poseen.

Pero, el knowhow puede ser despedido, como lo hizo Chávez con 300.000 años de experiencia en la industria petrolera en 2003. También puede ser ahuyentado, como ha sucedido con más de 500.000 personas de raza blanca en Sudáfrica. Y, se puede impedir su ingreso, por ejemplo, a través de las estrictas políticas migratorias y laborales de dicho país.

Cuando se rechaza el knowhow, la producción colapsa, como sucedió en Venezuela y en Zimbabue. El problema no solo afecta a las empresas que existen, sino también a las que no existen, ya sea porque nunca fueron creadas o porque no lograron crecer (de haberlo hecho, en Sudáfrica no faltarían los nueve millones de empleos que la gente anda buscando).

Sudáfrica corre el riesgo de seguir los pasos de Zimbabue, Venezuela y Argelia, donde gobiernos revolucionarios o post independencia heredaron un stock de knowhow ubicado en los cerebros de personas que tal vez no eran del agrado de los nuevos líderes. El knowhow se usa o se pierde; y el intento de lograr una “transformación radical” implicó perderlo, mediante la emigración y la exclusión. En el proceso, el knowhow se hizo más escaso, con lo cual su precio aumentó y la sociedad se volvió más pobre y también más desigual. La tentativa de “retornar la riqueza al pueblo” terminó por empobrecerlo.

La alternativa es superar las divisiones del pasado creando una nueva y más inclusiva definición del “nosotros”, que reconozca la contribución potencial del knowhow existente, en los cerebros en que existe, y que asegure que este se puede traspasar a un segmento más amplio de la sociedad a través del tiempo. En última instancia, la cuestión es si Sudáfrica, al igual que Zimbabue, se considera una nación africana de población negra con unas pocas impurezas, o la “nación arco iris” que promovió Nelson Mandela, un país más fuerte porque aprovecha su knowhow y celebra su diversidad.

***

Traducción del inglés de Ana María Velasco

Ricardo Hausmann, ex Ministro de Planificación de Venezuela y ex Economista Jefe del Banco Inter-Americano de Desarrollo, es Director del Center for International Development at Harvard University y profesor de economía del Harvard Kennedy School.

Copyright: Project Syndicate, 2017.
www.project-syndicate.org

Ricardo Hausmann 

Comentarios (14)

Jesus Herrera
17 de marzo, 2017

Es lastimoso ver como la historia se repite : el clamor de ciudadanos que habiéndo sido afectados por la prédica marxista, piden la aplicacion de recetas populistas

ppjulian
17 de marzo, 2017

Por demás interesante. Dice Hausmann: La alternativa es superar las divisiones del pasado creando una nueva y más inclusiva definición del “nosotros”, que reconozca la contribución potencial del knowhow existente… Seguramente el intento de la “transformación radical” sea el elemento común de la pérdida; pero dudo, a juzgar por el ejemplo del BEE que pone Hausmann, que Sudáfrica siga los pasos de Venezuela donde no sólo se ha ocasionado pérdida de knowhow por migración y exclusión, sino por destrucción extensiva de condiciones e incentivos para que los considerados excluidos puedan formarse algún tipo de capacidad. Si en Sudáfrica los que “sí le gustan” al gobierno pasan, como en Venezuela, horas y días en cola, o a la espera de una bolsa de comida suministrada por el gobierno, entonces a RH le asiste plenamente la razón.

Tercio
17 de marzo, 2017

Cuando los Europeos llegaron al Africa sub-sahariana hace un par de siglos, los habitantes de esa region no tenian la rueda, caminos ni estructuras de mas de dos pisos. Despues de miles de anios, seguian en el mismo estado que sus antecesores.

Los negros simplemente son menos inteligentes que los blancos, tambien poseen mayor impulsividad y agresividad. La razon por la que los blancos siguen dominando el sector economico en Surafrica es simplemente porque los negros no pueden generar ni mantener economias (o sociedades) complejas y avanzadas. No tiene que ver con “know how” o lo que sea. Tiene que ver con limitaciones biologicas de la poblacion Africana.

Gioconda Cunto de San Blas
18 de marzo, 2017

En la foto que acompaña este estupendo análisis de Ricardo Hausmann, se deja colar que sólo los hombres producen conocimiento. Ese mundo también pertenece a las mujeres, sin duda. Por favor cambien esa foto machista y sin sentido en pleno siglo XXI.

Jesus Rafael Martinez
18 de marzo, 2017

El Doctor Hausman , tiene toda la razón si no tenemos seres humanos que Propicien la libertad económica del comercio de compra venta segun las reglas básicas económicas y el respeto a la inteligencia humana lo mecanismos de las formas modernas de esclavitud seguirán dominando y eliminando el desarrollo mundial. Por algo la O.N.U. tiene un plan de eliminación de la pobreza que esta fijado para el año 2030 y que tenemos que apoyar y lograr que logre sus metas en un100%. Adelante con el progreso economico

José
18 de marzo, 2017

Curioso artículo. El know how también se puede comprar, o si no, donde quedan los acuerdos de transferencia de Tecnología? En Venezuela hubo muchos, entre los años 40 y 70 del siglo XX. Muchas Empresas vinieron al país a hacer negocios y a educar al personal local, incluyendo, desde luego, la Industria petrolera. El talento local aprovechó muy bien esta oportunidad y fue palanca fundamental para la modernización del país. Desde luego, en este momento no hay un ambiente seguro para que las empresas transfieran tecnología, pero eso no tiene que ver con el potencial del talento local. Me incomoda de su artículo un cierto tufo a racismo, que no está bien disimulado. Sudáfrica está en picada porque ahora la gobiernan los negros? Quizás sus genes Haussman le han jugado una mala pasada.

Alexis Mavarez
18 de marzo, 2017

Ninguna receta paternalista es buena; educación y cambio de patrones culturales son las fases que hay que quemar para meterse en la rueda de la economía. Si nunca participaste de una economía de mercado, no es con facilidades discriminatorias como vas a salir de abajo; acabarán con los recursos y seguirán en la pobreza.

Gioconda Cunto de San Blas
18 de marzo, 2017

Al Sr. Tercio lo invito a ver la película “Hidden figures” / “Talentos ocultos”, basada en un hecho real ocurrido en los años 60 en Estados Unidos y además leer http://giocondasanblas.blogspot.com/2012/04/las-autoridades-del-instituto-nacional.html

rafael vivas
18 de marzo, 2017

Otro articulo excelente de la pluma del profesor Haussman , que usa de sus habilidades pedagogicas para revelarnos verdades que con solo articularlas , de solo detenernos a pensarlas lucen evidentes pero en la que nadie piensa por distraerse en liricos delirios ……que si la educacion y la moral y grandes abstracciones por el estilo .

La palabra knowhow tiene su equivalente en espanol aunque no literal, se acerca mucho a la palabra experticia…….que es ese saber que se gana con la experiencia , haciendo las cosas , y que por su misma naturaleza supone la capacidad para alcanzar resultados ….!!

Gabriel
19 de marzo, 2017

En respuesta a la Sra Gioconda Cunto:

Con todo respeto, ¿Qué importancia tiene?, ¿Al menos leyó el artículo?…No se le puede pedir a un escritor o editor que en cada aspecto de su artículo considere si alguien pudiera sentirse ofendido, y, en definitiva, no me parece irrespetuosa la foto.

De hecho, si tuvieran que trabajar en base a la susceptibilidad de algunas personas, en esa foto tendría que haber hombres, mujeres, blancos, negros, asiáticos, eslavos, homosexuales, heterosexuales, y un largo etcétera.

Por Dios…

PD: Genial artículo, en el juego político se desecha por completo el conocimiento y el poder que tiene sobre una sociedad. Lamentablemente en Venezuela mandamos el know how para el carajo, y así parece que va Sudáfrica.

Ivan Perozo
19 de marzo, 2017

Además del capital, el trabajo y el Knowhow el ingrediente secreto es la honestidad. El alto sentido moral entre los miembros de una sociedad órdenes un país define su éxito frente a otros grupos. Las clases políticas no son honradas y transmiten ese mal ejemplo a los habitantes, pasando de ser ciudadanos a súbdito. Muchas veces me preguntaba cuando Hugo Chávez prometía acabar con la corrupción del estado colocando a militares en cargos públicos, será que este señor tiene algún aparatico para medir quién es honrado y quien no ? Creo que no lo tenía y sencillamente nos dejamos engañar. En Venezuela han sido excasos los verdaderos empresarios, la mayoría han sido y son comerciantes metidos a empresarios, la diferencia es la visión a largo plazo. Ahora no se exige Knowhow ni al presidente de la república que que se le puede exigir al resto ?

Diógenes Decambrí.
20 de marzo, 2017

La foto de los 6 hombres haciendo cálculos sobre una pizarra gigante, muestra científicos de la NASA en los años 60, trabajando en el curso idóneo para alguna misión fuera de nuestro único hogar. Esa imagen es erróneamente interpretada como machista, pero sólo refleja una porción del intenso y complicado trabajo de los científicos involucrados en la carrera espacial que desembocó en la llegada de 6 misiones -de 3 astronáutas c/u- 12 de los cuales alunizaron del 69 al 72. El trabajo de las mujeres en la NASA y a ese mismo nivel, aunque tarde, ha sido reflejado en la película HIDDEN FIGURES (Figuras escondidas), entre los films nominados este año al Óscar (y la actriz Octavia Spencer nominada como actriz de reparto). ¡Qué propensión a ver el dedo en lugar de ver al Sol que nos está indicando ! Se alborotan l@s Feminist@s, y los que ven Racismo hasta en una pompa de jabón. El tema esencial es el avance de los negros donde -siendo mayoría y en control- siguen estancados.

Estelio Mario Pedreáñez
21 de marzo, 2017

Ante el comentario racista de quien se esconde como “Tercio”, le refuto: 1) El racismo es un mal antigüo en la mayoría de las sociedades humanas. Nace de considerar “inferior” al “otro”, pero ya el conocimiento científico, biológico, nos dió las mejores armas para combatirlo y erradicarlo: La especie humana es una sola y se originó en África. Todos somos afrodescendientes. El considerar “inferior” a quienes tienen caracteristicas étnicas distintas se remonta a los antigüos griegos que calificaban a los extranjeros como “bárbaros” por no entender sus lenguas y por esto los consideraron menos inteligentes. Y fueron unos “bárbaros” quienes los derrotaron, conquistaron y oprimieron: Los romanos. ¿”Inferior” un estadista y alma superior como Nelson Mandela? ¿”Inferior” Mahatma Gandhi? ¿”Inferior” Sun Tzu, el genio chino? ¿”Inferior” un estadista como Benito Juárez? ¿”Inferior” un costeño colombiano como Gabriel García Márquez? ¿”Inferior” el “indiano” Simón Bolívar? Imagino “Tercio”…

Estelio Mario Pedreáñez
21 de marzo, 2017

…que usted nunca leyó “La Odisea” (de Homero, poema épico que se remonta a casi 3.000 años atrás), allí se habla de los negros o etíopes, como otro de los muchos pueblos que habitan el mundo. Enterese que todas las étnias humanas conforman una única y misma especie, todas tienen las mismas capacidades intelectuales y los seres humanos tenemos todos iguales potencialidades, no existen “inferiores” ni “superiores”. El racismo solo es una brutal manifestación de atavismos primitivos, de ignorancia y de atraso moral. Son falsas todas las “teorías” de “Superioridad”. En todas las étnias puden surgir los genios y también los imbéciles. Ser racista en 2017 lo prueba. Los genocidas Hitler y sus nazis estaban refutados desde 1905, cuando el genio judío Albert Einstein elaboró su teoría E=cm2, base del desarrollo atómico, al explicar que toda masa es una organización de energía, con todas sus transcendentales implicaciones. Y en Venezuela casi todos tenemos un abuelo indio, negro y español.

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