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El trasfondo económico del extraño caso de los billetes de 100; por Ricardo Penfold

Por Ricardo Penfold | 19 de diciembre, 2016
Fotografía de Giovanna Mascetti

Fotografía de Giovanna Mascetti

La senda explosiva del tipo de cambio paralelo y la galopante inflación causan desesperación a los venezolanos y al Gobierno, quienes culpan a los santandereanos de la aniquilación del bolívar. En el Gráfico 1 se muestra la inflación desde el año 1998 cuando Chávez fue electo Presidente hasta diciembre de 2015 cuando el Banco Central de Venezuela (BCV) dejó de publicar datos de inflación. Podemos apreciar que existen dos períodos inflacionarios durante el chavismo:

1. Hasta el 2012 la inflación era elevada pero estable, un promedio de 22% al año.

2. A partir de 2013 la inflación y el cambio paralelo pierden su ancla y crecen exponencialmente.

Gráfico 1


Históricamente, Venezuela se ha caracterizado por períodos puntuales de aceleración inflacionaria: cuando caen los precios del petróleo y el Gobierno se ve obligado a devaluar la moneda. Sin embargo, esta arremetida inflacionaria comienza en el 2013 cuando los precios del petróleo estaban en su pico histórico. Esto muestra que la política económica del chavismo era ya inviable con el precio del petróleo a 100 dólares por barril. Las inconsistencias en la política económica se exacerban en el 2014 con la caída en el precio del petróleo y son reflejadas en la explosión inflacionaria y del cambio paralelo. Lamentablemente no tenemos datos oficiales de inflación para saber dónde se encuentra para 2016, pero estimaciones extraoficiales de economistas la ubican sobre 500%.

¿Qué pasó en el 2013 que a pesar de elevados precios del petróleo
la inflación comienza a acelerarse?

La explicación es muy sencilla: el BCV se convirtió en una fuente fundamental de financiamiento para el Gobierno. Es importante notar que hasta el 2009 el financiamiento del BCV al Gobierno fue cero y, a partir de ese año, comenzó la gran fiesta. El financiamiento del BCV al Gobierno produce un aumento de la base monetaria y de los demás agregados monetarios; si no hay un aumento proporcional de la demanda de dinero o el BCV recoge liquidez, o el financiamiento monetario se traduce en inflación y presión sobre el tipo de cambio. En el Gráfico 2 expresamos la base monetaria, el índice de precio al consumidor y el tipo de cambio paralelo desde enero del 2005 con ese mes como base 1 y vemos cómo dichos indicadores se comportan de manera muy parecida y exponencial. A partir del 2013, con el desborde en el financiamiento monetario se pierde el ancla monetaria y cambiaria; ambas variables se van a la deriva.

Gráfico 2

¿Qué tan importante ha sido el financiamiento del Banco Central al Gobierno?

En la Tabla 1 podemos apreciar la importancia para el Gobierno del financiamiento monetario. Este financiamiento llega a un pico de 11% del PIB en el 2013 y a un estimado 9,6% del PIB en el 2016. Si lo medimos como porcentaje de las exportaciones petroleras (medida al tipo de cambio reportado por PDVSA en sus balances financieros hasta el 2015 y al cambio Dicom para el 2016) los préstamos del BCV al Gobierno alcanzan el 46% en el 2013 y a un estimado de 21% en el 2016. El financiamiento al Gobierno, como lo queramos medir, es significativo y genera enormes presiones monetarias. Por tanto, para comenzar a resolver este problema inflacionario, el Gobierno debe abordar el problema fiscal y así eliminar el financiamiento monetario.

Como lo muestra la Tabla 1, el nivel de ajuste fiscal sería significativo y una reforma fiscal contemplaría una reducción del gasto público además de una reforma impositiva. Es también clave para la reforma fiscal la política cambiaria ya que el tipo de cambio es crítico para las finanzas públicas de Venezuela al afectar la contribución fiscal de PDVSA. La magnitud de la reforma fiscal no está clara dada la falta de datos sobre las cuentas fiscales del Gobierno Central y consolidado. Un buen programa de ajuste que permita que Venezuela tenga acceso a los mercados de capitales internacionales y que se refleje en un aumento en la demanda de dinero, podría reducir el financiamiento monetario a un nivel que baje la presión inflacionaria significativamente. Países que han pasado por eventos hiperinflacionarios muestran que su origen es fiscal y que son finalmente vencidos solo con un programa de reforma fiscal creíble.

El Gobierno no ha querido asumir un programa de consolidación fiscal y ante la falta de financiamiento internacional continúa recurriendo al financiamiento monetario. El BCV, para restringir la liquidez y evitar así el espiral inflacionario, ha podido restringir la liquidez aumentando la deuda del instituto emisor con títulos de estabilización monetaria, pero ha optado por no hacerlo. Sin embargo, la emisión de deuda del BCV para restringir la liquidez sería un esfuerzo de corto aliento si no es acompañado por una consolidación fiscal. La dinámica de la deuda del BCV se haría insostenible y se vería obligado eventualmente a abandonar esta política monetaria restrictiva con un consecuente espiral inflacionario.

 Tabla 1

¿Cambiaría la dinámica económica actual
si el Gobierno elimina el efectivo en Venezuela?

Supongamos que toda la población venezolana tiene cuentas bancarias con tarjetas de crédito y débito, teléfonos inteligentes, que existiera bandas de Internet 4G y pudiéramos pagar con el celular o tarjeta inteligente en las bodegas de los barrios y en los minibuses. En este supuesto, el efectivo sería superfluo pero la inflación no desaparecería ni la presión sobre el tipo de cambio. Lo que habría es una recomposición de los agregados monetarios. La base monetaria la componen los depósitos del sistema financiero en el BCV y los billetes y monedas en circulación. En nuestro caso hipotético de que los billetes y monedas cayeran a cero, los depósitos del sistema financiero en el BCV aumentarían al igual que los depósitos del público en el sistema financiero y la liquidez no se vería afectada. Lo que influye sobre la inflación es el crecimiento de los agregados monetarios y no su composición. Si el BCV continúa financiando al Gobierno, la política fiscal reflejada en la expansión de los agregados monetarios continuaría inyectándole adrenalina a la inflación.

Niveles elevados de inflación causan grandes distorsiones que afectan el día a día del venezolano. La inflación devalúa el valor de los billetes y monedas al punto de que el valor en uso de los mismos llega a ser más elevado que su valor en cambio. Durante la crisis financiera del segundo gobierno de Caldera, las monedas desaparecieron porque el valor del metálico con que estaban hechas era mayor que lo que la moneda podía comprar. Las monedas se esfumaron del país; fueron derretidas y vendidas como metal. Recuerdo, durante este período, pagar con un billete un pasaje de autobús y recibir a cambio caramelos porque las monedas habían desaparecido. Lo mismo está pasando ahora. Según el Gobierno, un billete de 100 bolívares puede ser vendido por 1,3 dólares en Colombia cuando el mismo cuesta dos centavos de dólares en Venezuela (al cambio paralelo); los billetes de 100 están encontrando mejor uso como cuadernos o libros colombianos, ucraniano y checos según esta tesis. Es el mismo problema que tenemos con la gasolina y alimentos y medicinas que el Gobierno vende a precios muy por debajo del precio internacional; es negocio contrabandear estos bienes a países donde se pueden vender más caros. Si no se resuelve el problema inflacionario-fiscal el nuevo cono monetario va a padecer la misma suerte que los billetes de 100. Llegará un punto en el que la inflación hará que el valor del papel con que están hechos los billetes sea mayor que lo que puedan comprar en Venezuela y los billetes volverán a emigrar.

En este entorno de elevada y creciente inflación entiendo por qué el Gobierno quiere emitir billetes de más elevada denominación, ya que cargar un bulto de billetes de 100 para hacer mercado es muy complicado. Lo que no entiendo es la implementación que han optado. Sacar todos los billetes de circulación sin tener los nuevos billetes le causa problemas muy serios a la población que no está bancarizada y depende del efectivo para su día a día, sobre todo durante las fechas festivas cuando la demanda por efectivo aumenta. Con esta medida el venezolano de menos ingresos que no tiene cuenta bancaria es el más perjudicado.

El Gobierno o no entiende la raíz del problema o no quiere asumir el costo político de reformar radicalmente su política económica. Su reacción ha sido consistente: implementar mayores controles, aislar al país del mundo y destruir la capacidad de generar empleo con lo que exacerba los problemas económicos y sociales y aumenta el costo de solucionarlos. Con esta política el Gobierno lleva al país hacia un colapso cada vez más agudo. Un colapso de dimensiones difíciles de imaginar.

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Ricardo Penfold tiene estudios de doctorado y máster en economía Universidad de Pennsylvania. Profesor de Economía, Universidad Central de Venezuela y Universidad Católica Andrés Bello.

Comentarios (11)

Maximilian L G Grüber
19 de diciembre, 2016

Se comprenden los argumentos detrás del volumen de la masa monetaria circulante como factor inflacionario (no sin cierta dificultad de interpretación) y la necesidad de reducir circulante “ocioso”. Desorienta, sin embargo, el último apartado, ironía incluida (si es que tal fuera), parece abonar la tesis del “gobierno”, en cuanto a la alteración por inflación del valor facial Vs. el valor del soporte de la unidad monetaria: “la inflación hará que el valor del papel con que están hechos los billetes sea mayor que lo que puedan comprar en Venezuela…” (sencillo de entender en el caso del metal con que se acuñan monedas). Llegado este punto, me surge la duda: cómo es entonces que comienza a emigrar de primero el billete de mayor valor facial? Parece un contrasentido que, siendo el destino de los billetes -independientemente su valor facial- terminar con el mismo valor nominal -el de su peso- parece más sensato comenzar por hacer pulpa de papel con los billetes de menor denominación.

Rafael Angulo
19 de diciembre, 2016

Recuerdo que hace dos años di casi exactamente la misma opinión que Ricardo Penfold en un foro de perspectivas futuras en Chacao. Me llamaron imbécil, entre otras cosas lindas. ¿Cómo va a llegar a valer menos el papel moneda que el valor facial de los billetes? ¿Estás loco?

No espero que los amigos (¿?) que me calificaron de esa manera me pidan disculpas y no es necesario. Pero he aquí que no me equivoqué. El financiamiento indiscriminado del BCV al gobierno, con billetes de monopolio, sin soporte, no podría haber tenido otro desenlace.

El valor del dinero, como el de cualquier otra comodidad, disminuye con la abundancia. Ahora tenemos 750% de inflación. Y el “doctor” Merentes se ríe de Janeiro.

Elizabeth
20 de diciembre, 2016

En este momento la inflación es tan alta que resulta mejor tener mercancías-productos, materiales y cambiar por otras; y …es necesario compensar los efectos de esta. y enfrentar las causas de la misma

Orlando Inagas
20 de diciembre, 2016

¿Que porqué no desaparecieron los billetes de menor denominación? No es tan difícil imaginarlo. Por favor, tome billetes de diferente valor y compare su calidad. Veremos que el papel de los billetes de 100 es superior, aún al de 50, ni hablar de los de 10 y muchísimo menos de los de 5 y 2, que parecen papel desechable.

francisco Scovino Ariza
20 de diciembre, 2016

Gracias por esta oportunidad. No soy economista pero lo veo de la siguiente manera. Aquí lo que hace falta es una “Resolución espiritual del problema socio económico” La conciencia de un gobierno que no analiza la prosperidad del ser humano por razones mezquinas es por razones espirituales. Un padre de familia puede ganar mucho pero si llega a su casa con los bolsillos vacíos el problema es él, no el sistema económico como lo gastó. “No puede haber una sociedad de Oro con ciudadanos de plomo”. Hasta los países ricos tienen su trompo enrollado. El nuevo Orden Mundial debe comenzar cambiando nosotros mismos…mucha cátedra pero sin acción no solucionamos mucho.

Henry-F
21 de diciembre, 2016

Tiene mucho sentido lo que explica el Sr. Penfold. Pero difiero en la interpretación que éste hace en el último párrafo y quiero responder a sus interrogantes del penúltimo:

1. No se trata de que el papel moneda llegue a valer más que lo que se pueda comprar con él; sencillamente sucede que el billete de 100 fue impreso con TINTA BORRABLE y las mafias en Colombia y Miami lo sabían (al borrar el billete pueden darles el uso que quieran) y eso NO OCURRE con los demás billetes. ¿Quién les dio esa facilidad a las mafias? La empresa que imprime los billetes.

2. Fue una falla la llegada tardía de billetes de nueva denominación. Pero esta falla sirvió para agarrar desprevenidas a las mafias y hundirlas desde aquí hasta Miami (entiéndase “dollar today”). Nos afectó a todos los ciudadanos de a pie, pero LE DIMOS EN LA MADRE A LOS ENEMIGOS DE LA PATRIA.

3. Sí se han cometido errores, pero espero que el Gobierno sepa corregirlos y pueda contar con buenos asesores en materia financiera.

Maria
21 de diciembre, 2016

Acabo de leer esta noticia. Verificar por favor si la fuente es confiable: “Venezuela entra oficialmente en la lista de países con Hiperinflación: Precios se duplican cada 17 días. Nuestra nación ha entrado oficialmente en la lista histórica de países que tienen o tuvieron hiperinflación. La lista Hanke-Krus, realizada por el profesor Kark Hanke del Instituto de Economía Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, determina que todo país que tenga una inflación de al menos 50% mensual, entra en la categoría de países hiperinflacionarios, lo que coloca a Venezuela oficialmente en la lista desde el pasado mes de noviembre.

Según el estudio, en noviembre los precios en nuestro país se duplicaron cada 17 días, a un ritmo de 3,96% diario, superando una tasa de 50% por 30 días consecutivos, es decir, los requisitos para que Venezuela sea considerado formalmente un país hiperinflacionario.

“Nosotros enmendamos la tabla y agregamos a Venezuela en la Galería de Hiperinflaciones”, especificó el informe realizado por Kark Hanke, lista que ahora está compuesta por 57 países. El profesor aseguró que al no existir datos oficiales, utilizó las referencias del dolar del mercado negro por su impacto en el poder adquisitivo de los venezolanos.

Según el informe, la economía de Venezuela “está colapsando” y la debilidad de moneda, el bolívar, es la evidencia más notable. “El régimen cambiario de Venezuela sólo produce inestabilidad y pobreza”, afirma.” Publicado en Arepa Digital

Luis Lozada
22 de diciembre, 2016

Está interesante el artículo. No obstante no explica el problema puntual de la medida. Al menos en forma de hipotesis sería bueno arrojar algunas ideas del porqué de la medida de retirar los billetes de 100 de manera abrupta. Pareciera que la intención fue restringir la liquidez e impactar a la baja el paralelo (como en efecto pasó). Entiendo que la liquidez no es solo los billetes sino todos los agregados, pero coyunturalmente si tuvo un efecto en el dolar negro. A lo que cabría preguntarse la tasa bolivar/peso que se fija en frontera es un mercado al menudeo? es decir, es necesario el efectivo para dicha tasa?

Roberto Gutierrez
27 de diciembre, 2016

Las explicaciones, academicas, matematicas y estadisticas, yo diria que pueden darnos una explicacion en un pais normal, pero en un pais donde la improvisacion pareciera ser norma,todo se justifica. Estamos ante un regimen que intenta destruir nuestro sistema de vida , para tratar de imponernos un experimento fallido como lo fue el de CUBA, retirar la moneda de mayor denominacion no era solucion de nada, reponerlo despues en la calle agudizo el problema,la actuacion del gobierno no tiene asidero academico, es simplemente ensayo y error de una politica destinada a crear mayor dependencia del ciudadano de a pie a un regimen autocratico y dictatorial. Y para colmo de males la oposicion carece de liderazgo y es un saco de gatos, EL FUTURO ES INCIERTO Y OSCURO….!!!

rafael muñoz
4 de febrero, 2017

Buen articulo y mejor explicacion la del Sr R Gutierrez” A lo del billete de Bs 100 simplemente diria que BCV y desgobierno, como acostumbrado accionar de militares y boliburgueses emitieron en tal cantidad billetes de Bs 100 que el pobre marron se convirtio en un cheque “pagadero al portador” sencillamente sin fondos.lo demas es sencilamente latrocinio o no recuerdan que Chavez tuvompetroleo a !00$ por barril y presupuesto Nacion se emitia a razon de 40/barril! quienes se robaron diferencia?lo que nos queda es confiscar y zampar presos a estos muerganos!!Mr henry-F solo pena ajena!

JAMES RUNNER
8 de febrero, 2017

El retiro de los billetes de cien, fue la operación de blanqueo de capital más grande de la historia. No hubo ensayo y error, fue más bien del todo planificada en contubernio con las mafias, pues, ellos forman parte de la misma. GAMEOVER

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