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Luis Salamanca: “La oposición no puede confiar en un levantamiento popular”; por Hugo Prieto

Por Hugo Prieto | 18 de diciembre, 2016
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Luis Salamanca retratado por Roberto Mata

Luis Salamanca es abogado, profesor universitario de Derecho Constitucional, politólogo y doctor en Ciencias Políticas. No asesora a la MUD ni milita en ninguna organización partidista. Su análisis está desprovisto de cualquier interés grupal. Tiene años estudiando el tema de la dictadura. Afirma que no hemos llegado allí, que estamos en la ruina institucional, pero aún podemos salir de este embrollo, a través de ese “hilito roído, pero no roto, que es el sufragio; por eso hay que defenderlo”.

El sólo hecho de pensar en el mediano plazo alborota el espanto. Pero no hay otra. Hay que pensar en el mediano plazo y definir una estrategia integrada que va desde enero de 2017 hasta diciembre de 2018. “Te lo planteo de esta forma”, dice Salamanca, “la oposición tiene pueblo pero no tiene poder; mientras que el gobierno tiene demasiado poder, pero no tiene pueblo”. Ese es el dilema, cuya solución pasa no por la boca de un fusil, sino por la boca de una urna electoral.

Sería un lugar común hablar de crisis institucional. Pero ahí está la decisión del TSJ que atornilla a las rectoras Tania D’amelio y Socorro Hernández en el CNE y también está el señalamiento de la Asamblea Nacional que responsabiliza al presidente Nicolás Maduro de la “devastación económica” y de la crisis que agobia a los venezolanos. ¿Cómo se va a resolver el conflicto? ¿Por la vía pacífica o la violencia?
Las opciones no son necesariamente dos. Tenemos un régimen político que nos permite resolver el conflicto a través del sufragio. Pero la pregunta que yo me hago es la siguiente: ¿Podrá Venezuela resolver la crisis que tiene planteada, en todos los órdenes, por la vía democrática? Ese es el tema que deja planteado este año, 2016, y que va a estar en el tapete a comienzos de 2017. Pero eso depende del manejo del problema que haga tanto el gobierno como la oposición. Hay que tener en cuenta que la solución democrática nunca es absoluta, nunca es total, salvo que sea por medio de una elección general (cosa que no está planteada), aquí vamos a tener que resolver el problema por vía incremental. Es decir, para que haya una solución, el poder tiene que estar en otras manos. Este año tenemos unas elecciones de gobernadores y unas elecciones de alcaldes y para la oposición, que tiene otro concepto de gobierno, precisamente, la oportunidad está allí. Pero eso no es suficiente.

Hay tantos dilemas, por ejemplo: restituir el hilo constitucional, concentrarse en la agenda electoral, aunque después de la suspensión del Referéndum Revocatorio, nadie puede asegurar que en Venezuela hay certeza sobre las elecciones; también está el tema de la negociación y acuerdos a los que pueden llegar los factores políticos en pugna. Todos esos caminos, unos más otros menos, se han transitado pero no hemos llegado a nada.
Yo no creo que la salida sea por un acuerdo entre gobierno y oposición, entre otras cosas, porque este gobierno no va a negociar su salida. El único escenario en el que este gobierno pudiera buscar un acuerdo es cuando tenga el agua, no en el cuello sino en la nariz. ¿Cuándo será eso? No lo sé, tendrían que ocurrir una serie de eventos explosivos en Venezuela: un levantamiento popular, un pronunciamiento militar, el juego político tendría que salir del marco en que está actualmente, comillas “institucional”. Y en ese marco, el gobierno aún tiene la sartén agarrada por el mango. Digamos, utilizando el control que ejerce sobre las instituciones para frenar el cambio político y democrático. ¿Dice que no hemos llegado a nada? Bueno, no se ha llegado a nada porque el gobierno está aplicando una estrategia anticonstitucional, autoritaria, despótica, en mi opinión, porque aquí hay que adjetivar, no se trata de un autoritarismo genérico sino de un despotismo muy claro, y lo digo porque el gobierno no está respetando las normas mediante las cuales fue electo.

Seguramente eso forma parte del cuadro político, pero debo insistir: no hemos llegado a nada.
Se ha ido llegando a cosas. La vía democrática es lenta, es gradual, es insatisfactoria, ¿por qué? Porque la velocidad de la crisis social es más rápida que la solución democrática. Y la única alternativa, la única solución que tiene la oposición es la democrática. No hay otra. No tiene armas, no puede confiar en un levantamiento popular. Es decir, tiene que seguir laborando bajo esta ingeniería constitucional, que te obliga, entre otras cosas, a respetar los lapsos de las elecciones. Ahora, el gobierno no está jugando ese juego. El gobierno está jugando en otro tablero.

También la oposición ha hecho su juego, en el que ha seguido estrategias aparentemente contradictorias, las elecciones a gobernadores versus el Referéndum Revocatorio, convertir el 6-D en una suerte de plebiscito, algo que ya había hecho con las elecciones municipales de 2014, en seis meses salimos del gobierno. ¿Cómo es que se plantean unos objetivos que son inalcanzables?
Una de las cosas más complicadas que tenemos ahora en Venezuela es atribuirle a la oposición una responsabilidad. En primer lugar, no hay una sola oposición. Está la MUD, pero también hay otras fuerzas que compiten con ella, tanto interna como externamente. Pero además, la MUD tiene un problema operativo de dirección. ¿Quién dirige a la MUD realmente? Allí hay un problema, porque cuando Ramos Allup plantea el lapso de seis meses, lo hizo como un tema suyo, de él, para posicionarse alto. Ahora, hay que preguntarle a Ramos Allup ¿por qué hizo eso? Hay que preguntarle a la MUD. ¿Quién decide esas cosas? Pero yo observo, permanentemente, que una vez es Ramos Allup, otra vez es Capriles Radonski, que lanza consignas a la calle y después obliga a la MUD a asumirlas. La autoridad de la MUD no está clara y tan es así que cuando se fue al diálogo, AD se distanció y otros partidos se mostraron indiferentes, eso no es conmigo. Si la MUD tiene una directiva, esa instancia tiene que tener capacidad para comprometer a la MUD, como un todo, en decisiones. No puedes estar todo el tiempo: voy a tomar esta decisión, ¿puedo o no puedo? No, para algo eres directivo.

Luis Salamanca retratado por Roberto Mata

Luis Salamanca retratado por Roberto Mata

¿Cómo se puede negociar, si quienes se sentaron en la mesa no tenían la autoridad para comprometer en decisiones a quienes, aparentemente, les habían dado un mandato? ¿Cómo se puede avanzar?
Chuo Torrealba es el secretario Ejecutivo de la MUD, ¿verdad? Bueno, Chuo Torrealba debería estar en capacidad de tomar decisiones políticas en situaciones particulares, de emergencia, especiales, en nombre de la MUD. ¿Sino para que es secretario Ejecutivo? ¿Para hablar solamente? El otro tema tiene que ver con la naturaleza de la MUD, una alianza de partidos políticos, cuya finalidad es ganar electorales. Es la única tarjeta inscrita en el CNE, por cierto. ¿Qué ocurre cuando la coyuntura no es propiamente electoral? Que la MUD, digámoslo así, sufre ataques de epilepsias. Ciertamente, la elección facilita la conjunción, pero cuando es otra cosa, vemos que uno salta proponiendo calle por aquí, otro salta proponiendo asamblea constituyente por allá. Pero eso no es propiamente responsabilidad de la MUD, forma parte de la lucha contra un gobierno autoritario y despótico como éste, en el que tienes que luchar en elecciones por los cargos políticos, pero también tienes que librar una lucha política permanente, en el terreno no electoral, para ir provocando el cambio que quiere el país.

¿Por qué no se ha hecho ese trabajo? ¿No es algo que deberían hacer los políticos?
Ese trabajo le toca hacerlo a la MUD internamente.

¿Por qué no se ha hecho?
Fundamentalmente, porque hay cuatro sectores que quieren controlar a la MUD. Vamos a ponerle nombres. Un grupo representado por María Corina Machado y Leopoldo López, quizás Antonio Ledezma (a veces sí; a veces no); otro grupo, digamos, el que actualmente está a cargo, que responde más a Primero Justicia y Acción Democrática. Todos quieren conquistar a la MUD, porque a pesar de que no es un partido político “Stricto sensu”, es el principal partido político del país. Tiene el encanto de que sin ser un partido político, atrae a sectores de la sociedad venezolana, que todavía los hay, que creen en la antipolítica. A la vez es una plataforma unitaria. Eso convierte a la MUD en la muchacha más linda de la cuadra, a la que todo el mundo se la quiere levantar. María Corina quiere controlar a la MUD, Leopoldo quiere controlar a la MUD, cuando Leopoldo lanzó #La Salida, en 2014, no solamente era contra el gobierno, era también buscando controlar a la oposición. Y Capriles quiere mantener el control de la MUD, que lo tiene actualmente. Esas diferencias hacen que tú no puedas tener una visión política única, puedes tener una visión electoral única, porque las elecciones, a fin de cuentas, es vamos a ponernos de acuerdo en los cargos y ya está.

Mientras los integrantes de la MUD están en este tejemaneje —por llamarlo de alguna manera— idas y venidas, marchas y contramarchas, propuestas variopintas, el gobierno ha acentuado el autoritarismo despótico, como lo acaba de calificar. No hay obstáculos políticos, sólo electorales. Es el “fast track” del gobierno, al tiempo que la oposición se debate en el trance de la epilepsia.
Una muestra de eso es cuando el gobierno le quita el revocatorio y la MUD no tiene capacidad de respuesta rápida y acertada. Lo primero que atina es a sentarse en la mesa de diálogo. Yo estoy de acuerdo con la sentada, pero no de la forma inmediata en que se hizo. Claro, es como el boxeador que coge un gancho en la mandíbula y lo dejan grogui: vamos a estar claros, la oposición buscó las cuerdas. Evidentemente, el gobierno está jugando el juego del puro poder y la oposición sólo puede jugar en el tablero del poder constitucional. ¿La MUD puede jugar el juego del puro poder? ¡Ah, ese es el gran tema! Eso es lo que quiere María Corina, por eso pide calle y más calle. Vamos a llegar a Miraflores, que sí podemos. ¿Por qué ella no empuja por ahí? ¿Por qué López no empuja por el lado que él señala? Sencillamente, porque solo no puede cada uno.

Después del fracaso del Referéndum Revocatorio, el gobierno, como buen pegador, busca el nocaut. Por eso, ratifica en sus cargos, vía TSJ, a las rectoras del CNE que negaron un derecho constitucional. Aplica medidas como el canje de billetes de 100 bolívares y anuncia otras. Nadie se puede llamar a engaño, lo que venía era una lluvia de golpes. El diálogo fue una propuesta del gobierno y la gente se quedó esperando la respuesta de la MUD.
Vamos a seguir con la metáfora boxística. Ciertamente, el gobierno quiere noquear a la MUD. Ese es el gran propósito, el gran objetivo. Noquear a la MUD. Eso significa sacarla del juego político. O desgastarla tanto que ya no sea electoralmente importante. Ahora, la MUD se supo “enclinchar” y llevó al gobierno a buscar un acuerdo de cuatro puntos que fueron aprobados. Unos puntos bastante genéricos, sin mayor precisión, muy generales y sin indicación de cómo se iban a concretar. Pero eso le sirvió a la MUD para coger un segundo aire en el ring. ¿Por qué? Porque hizo ver que el gobierno es quien incumple los acuerdos. Allí había cosas muy importantes, por ejemplo, la ayuda humanitaria, en Venezuela hay millones de personas en penurias; el tema de los presos políticos; el tema de los diputados del estado Amazonas. Yo quiero ver al gobierno contándose en esa elección. El gobierno no quiere contarse, bajo ningún respecto. El incumplimiento de los acuerdos se le convirtió en un problema político al gobierno y a partir de la declaratoria de la responsabilidad política del presidente en la crisis y en la devastación económica (miércoles), la MUD recupera su autonomía y su iniciativa política. La MUD no podía caer en la trampa de quedarse paralizada en una mesa, porque eso es lo que quiere Maduro.

Luis Salamanca retratado por Roberto Mata

Luis Salamanca retratado por Roberto Mata

La gente no tiene esa impresión. Aquí se cercenó un derecho constitucional. Y el costo para el gobierno no está claro, no se ha percibido todavía.
Sí, la afectación, el costo para la MUD, fue fuerte, tal como lo refleja una reciente encuesta de Venebarómetro. Pero te voy a decir cuál es el costo para el gobierno: que lo llamen dictadura. Si esto sigue así, vamos enfilados hacia una dictadura.

¿Con qué herramientas podría la MUD retomar la iniciativa política después de la aparente tregua navideña? ¿En qué plazo y con qué objetivos?
No me las sé todas, ¿ah? Yo respeto mucho el trabajo de los políticos, porque es demasiado exigente, demasiado cuesta arriba. Creo que la MUD, a partir de enero, tiene que retomar claramente la estrategia electoral. ¿Qué quiere decir claramente? Sin fantasías electorales. No más revocatorio, aunque hay gente que todavía cree que el revocatorio se puede salvar. Insistir con ese tema le serviría al gobierno para volver a hacerse el loco con las elecciones de gobernadores. Tampoco creo en la fantasía de elecciones generales adelantadas, porque si el gobierno te quitó no una (RR2016) sino dos elecciones (gobernadores), no te va a dar cuatro. Perdóname, y mucho menos te va a dar una elección, en la que salgan todos. Eso no existe en ninguna parte. La Constituyente menos, si la planteas el gobierno la va a tomar para evadir la elección de gobernadores.

El Revocatorio tenía sus riesgos y más con este CNE. Tomando en cuenta la estrategia “sin fantasías electorales”, ¿no hubiese sido más eficaz concentrarse en la elección de gobernadores? A estas alturas, tal vez, la oposición hubiese ganado en 20 estados.
Sí, eso era lo que se calculaba. Pero el Revocatorio no era una fantasía electoral. ¿Por qué se va al Revocatorio después de que se proponen todas las vías posibles, aunque decir todas era decir ninguna? Porque la gente exigía un cambio político debido a las penurias y al sufrimiento social. Si hubieses planteado sólo las elecciones regionales, la pregunta de la gente sería: ¿y tú crees que nosotros vamos a aguantar hasta 2018?

El liderazgo no puede ser simplemente la caja de resonancia del estado emocional de la gente. El liderazgo es otra cosa.
A ver, lo que estoy diciendo es que el planteamiento del Revocatorio obedeció a la necesidad de buscar el cambio político por la vía constitucional. Era una opción disponible, primero por razones constitucionales y segundo por la votación del 6-D. Ahora, el gobierno también juega. Cerró la vía progresivamente, hasta que advirtió que era insuficiente, por eso lo abortó de una vez. Otra cosa, por omisión, en política, tú no ganas nada. Es decir, no ganas nada por forfait. Tienes que ir por las vías que pudieran ser plausibles. Si la abortaron, tienes que seguir pa’lante.

Volvamos al tema de la estrategia “sin fantasías electorales”. ¿Qué otros elementos habría que considerar?
Tiene que ser, además, una estrategia claramente unitaria. Y esto es fundamental, porque la unidad es el encanto fundamental que tiene el planteamiento del cambio político. Porque la gente está harta de la división y quiere un cambio político que aglutine al mayor número de actores posibles. No puede ser inmediatista. Eso de que el cambio era en seis meses o no era, lo cuestioné mucho. Tú tienes que pensar en el mediano plazo. Tienes que tener una estrategia política integrada para todo el lapso. ¿Para qué? Para que la gente pueda ubicarse y ver cuáles son las posibilidades sí, por ejemplo, el gobierno aborta el Revocatorio. Yo me hacía esta pregunta. ¿Si no es en el 2016, qué vas a hacer? ¿Te quedas sin estrategia?

Te quedas con lo que estamos viendo
Sí, que es lo que ocurrió. Por eso digo: hay que retomar la estrategia que no puede ser sino electoral. No puede ser inmediatista. Tienes que incluir el 2018. A los que preguntan, ¿crees que lleguemos al 18? Perdóname, a mí la pregunta me parece tonta. ¡Claro que llegamos! Y tenemos que estar preparados para eso.

Toda una mortificación. ¿Qué me está proponiendo? ¿Qué me deshaga en esta crisis?
No, para nada. Lo que ocurre es que tú tienes que valorar y saber cuáles son tus fuerzas. Y tu fuerza es constitucional, no es extra constitucional. Aunque aquí pudiera haber un levantamiento popular, un pronunciamiento militar. Pero no puedes hacer estrategia sobre supuestos que no sabes si van a ocurrir o no.

Usted dijo que vamos enfilados hacia la dictadura. Entonces, la estrategia constitucional no tiene sentido
Todavía no estamos en dictadura, tengo unos cuantos años estudiando ese tema. La dictadura es la toma del poder por la fuerza, ya sea violentamente o institucionalmente. Cuando Maduro diga que no va a haber elecciones presidenciales o cierre la Asamblea Nacional, que no lo va a hacer, aunque juega con esa idea, efectivamente, estamos en dictadura. Mi opinión es que estamos en una ruina institucional, en un atolladero, del cual podemos salir mediante el mecanismo del sufragio. El gran reto es defender ese hilito roído, pero no roto, del sufragio, que nos permitiría salir de esto con el menor trauma posible.

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Hugo Prieto 

Comentarios (20)

Gerónimo Alcázar
18 de diciembre, 2016

Los argumentos del Dr Luis Salamanca están sustentados. Pregunto con todo el respeto:¿Administró la Asamblea Nacional el poder que le entregó la mayoría electoral el 6-D 2015 para coadyuvar a resolver los problemas de los venezolanos? ¿Por qué el silencio ante el represamiento de los billetes de 100 bs fuera del Venezuela, por los diputados y dirigentes de la MUD?. Con mis respetos, saludos.-

Fernando Baez
18 de diciembre, 2016

Y cuando Maduro diga que si va a haber elecciones pero con los candidatos que el regimen proponga, Ud dira aun no es dictadura y que entonces la oposicion tendra que platerase estrategias para el RR del 2021

Sheyla Falcony
18 de diciembre, 2016

Un buen análisis. Gracias por compartirlo en Prodavinci. Ciertamente el tema del sufragio es nuestra salvación, pero.. ¿ y dónde se deja a un… T S J…., que aborta constantemente todo hilo constitucional ?. Venezuela vive lo último de lo último…¿quién podrá ayudarnos a salir de éste lodazal jurídico y político ?.

EVARISTO MISLE
18 de diciembre, 2016

El Colega es profesor en DERECHO CONSTITUCIONAL, y para nada habla de las consecuentes violaciones a la letras de la carta magna.Si la SUPRA SALA CONSTITUCIONAL, nombró a las Rectoras,¿por que lo hizo, le asistía la razón¨? se debió elegir el 4 y 6 dias despues fue q intervino esa Sala.El revocatorio suspendido? y por q no lo activaron en Enero, sabiendo la AN, que esta amparado por un reglamento del CNE.Por favor colega, releea lo q ud ha planteado pero con la lEY EN MANO.

ReurtersClomf
18 de diciembre, 2016

Totalmente de acuerdo con lo expresado por el entrevistado. Hay que luchar persistentemente, pero siempre con los pies sobre la tierra, sin manchetas creadoras de ilusión y engaños premeditados.

Ruben Dario Gutierrez Sanchez
18 de diciembre, 2016

Por Dios, solo decir que tenemos que esperar hasta el 2018 o que no estamos en dictadura, demuestra que pertenece al ala de los que no estan sufriendo en carne propia los estragos de esta DICTADURA, pero así son estos intelectuales como siempre desconectados de la realidad. Claro Sr. Salamanca que la oposición no puede contar con un levantamiento popular, DEBE PRODUCIRLO, y la AN y la MUD ponerse los pantalones y hacer lo que le encargamos hacer. Sin embargo que una persona con sus conocimientos diga en un medio publico que la dictadura no es dictadura porque usted cree que solo existen regímenes dictatoriales originados en hechos de fuerza, bueno eso no se si me da ganas de reirme o de llorar, una gobierno se erige en dictadura cuando viola los derechos de los ciudadanos, cuando elimina la división de poderes, asesina opositores o los encarcela fraudulentamente, como ciudadanos no podemos tener la flexibilidad moral que tiene usted y eso que es constitucionalista.

Jose Pirela
18 de diciembre, 2016

Ok, en conclusión, a la dirigencia política en la MUD solo le queda la defensa de lo constitucional, electoral y todo lo que no sea la fuerza. ¿Pero el gobierno si tiene derecho a utilizarla? Ya comenzó a reprimir al lanzar la estrategia del cambio de la moneda. Apaga una candelita por aquí y otra por allá, y se fortalece en el ring; y de paso, le quita al “pueblo” lo que le había regalado. Y dónde queda en este análisis el padecimiento que la gente está sufriendo. Que sentirá la gente al decirle: ¡No se preocupen que tenemos hasta el 2018 para ganar las elecciones!

Irma Sánchez de Díaz
18 de diciembre, 2016

Buen artículo, pero comparto el comentario, con el Sr. Gutierrez Sánchez, colegas de apellidos,yo si pienso que ya estamos en Dictadura, porque decirle a un comerciante, vende tu mercancia, perdiendo, o sino te bajo la Santamaria, o sino te meto preso, te robo el negocio y me la agarro yo, para ganar indulgencias con escapulario ajeno,expropiar es robar, y no hay pele, es un régimen dictatorial,vende alimentos a quienes le siguen, sino, ( tu no comes compadre) aqui mando yo, mete preso al que piensa distinto,va cerrando todas las puertas poco a poco,prohibe salidas del país,cada vez que quiere, pone al TSJ, a hacer el trabajo que no le corresponde.Si estoy de acuerdo, nunca se debió romper la estrategia electoral, y es la que se debe asumir en Enero, con todos los hierros, sin anestecia, sino estaremos fregados, por muchos años, las FAN, no va a hacer nada,está vendida al régimen y eso es fatal,la FAN buena ya no existe,se esfumo. Es todo.

José Vargas
18 de diciembre, 2016

En cuanto a que esto no es una dictadura, disiento del abogado Luis Salamanca. Porque aquí No se siguen lo establecido en la Constitución Nacional. No es verdad que seguimos con un hilito constitucional ese hilo se rompió y por eso el gobierno hace lo que le da la gana a su conveniencia. Aquí se ha demostrado que no solo por un hecho de fuerza se establece una dictadura. Esta es una dictadura y comunista, Por cierto que el pueblo sufre imposiciones que sufre el pueblo Cubano actualmente.

Ozran Delgado
18 de diciembre, 2016

Al Prof. Salamanca lo conocí en la UCV hace muchos años. Docente de primera línea, inteligente, sencillo, muy humano. Hay que tomarlo muy en serio.

Henry
19 de diciembre, 2016

Estoy de acuerdo con el Sr. Gutierrez. El régimen de gobierno de Venezuela es una dictadura y desde hace bastante tiempo lo ha sido porque cuando una sola persona ejerce el poder sin límite alguno, lo cual es evidente, es una dictadura. También estoy de acuerdo en lo que dice el Sr. Gutierrez: La MUD no debe esperar un levantamiento popular, debe producirlo. Ahora, en mi opinión, la MUD ha sido tan inepta como el gobierno: Le ha faltado astucia, imaginación y creatividad. Lo que acaba de pasar y sigue pasando con el desastre de los billetes de 100 bolívares, es suficiente para que la MUD canalice la energía presente en el pueblo. La decisión de eliminar los billetes de 100 ha servido para dejar en claro la ineptitud y debilidad del gobierno.

pilar
19 de diciembre, 2016

Lo primero que tienen que hacer los sectores que quieren controlar la MUD es… ganarse los votos. Lo contrario es desconocer los resultados electorales. Cómo va a ser que partidos que no tienen ni cinco diputados se quieran erigir como los que controlan, si no tienen apoyo, ni representan una mayoría.

Rita Perez
19 de diciembre, 2016

No deja de tener razón el entrevistado, en muchos aspectos. Lo que sucede en la actualidad es que las teorias se divorcian de las prácticas. Al gobierno no le intetesa un pito la población ni su bienestar, no le interesa ya contarse porque sabe perderá. Lo único que defiende es permanecer en el poder para proteger todo lo apropiado del heraldo público. Y razón tiene la MUD de defender lo electoral, es la única manera de legitimarse, nadie quiere responder por muertes en una confrontación. Pero el miedo a la larga debe dejarse a un lado. No dudo que el Régimen disuelva El Congreso yhasta se atreva a cosas peores. La desmedida ambïción le borra la cordura y sensates a los individuos. El pueblo es sabio, llegará el momento que el cerco montado por LOS NEFASTOS, obligue a no retroceder.

Inés García
19 de diciembre, 2016

Por fin un entrevistado con los pies en la tierra, visión de largo alcance y cerebro en pleno funcionamiento. Aunque suene duro, y no nos guste, es mucho lo que todavía tenemos que aguantar. Ojalá que no.

Chacao Bizarro
20 de diciembre, 2016

1 de 3.Si es dictadura o no dictadura, ese no es el problema fundamental. Si el presidente es venezolano o colombiano, tampoco es un gran problema. El problema fundamental es que la mayoría de los venezolanos, con sobradas razones, queremos que no continúen gobernando. Y los que están gobernando, con sobradas razones, no se quieren ir por nada del mundo. En resumen ellos se quieren quedar eternamente y nosotros que se vallan eternamente. Tanto los que se quieren quedar, como los que queremos que se vallan. Sabemos que los gobiernos salen o se quedan, por golpe de estado (golpe a Salvador Allende), por insurrección popular (toma de la Bastilla) o por elecciones (Hugo Chávez).

Chacao Bizarro
20 de diciembre, 2016

2 de 3.Los golpes de estado no son competencia de los civiles. Los civiles solo terminamos pagando los platos rotos de esas bestialidades. En Venezuela nadie está interesado en ninguna insurrección popular y el que lo dude que pare en una concentración política un camión cargado de machetes para repartírselo a los que quieran a tumbar al gobierno o defender al gobierno. Se le quedaran los machetes varados. Y los pocos sujetos que agarren el arma blanca serán para llevárselo para su casa o para venderla más adelante. Solo queda la opción más civilizada y la que les gusta tanto a los partidarios del gobierno como a los partidarios de la oposición. Las elecciones.

Chacao Bizarro
20 de diciembre, 2016

3 de 3. El gobierno intentara hacer todo lo posible por ganarla o impedirlas. Ganarlas no es posible con el sufrimiento que hemos tenido todos los venezolanos de a pie. Impedir las elecciones son palabras mayores. No crean que todo el mundo esté dispuesto a tirarse por ese barranco. Y menos aún apoyarlo. En fin el mayor dolor de cabeza del gobierno son las elecciones de 2017. Y la gran oportunidad de la oposición, ya sea ganándolas o que el gobierno las suspenda.

Eleazar gonzález
22 de diciembre, 2016

El autor define dictadura como “…la toma del poder por la fuerza, ya sea violentamente o institucionalmente.” Entonces no es dictadura cuando creas una figura inconstitucional llamada “Protectores”? En la cual entregas una gran cantidad de recursos a personas seleccionadas a dedo, en vez, de respetar la política descentralizada de nuestra constitución en la que en este caso es al gobernador (elegido por voto) quien funge todos los preceptos de esa figura. A caso suspender las elecciones porque no hay dinero (excusa del CNE), no es dictadura? Es decir, tenemos un gobierno autocrático y déspota que ya ha suspendido elecciones, pero aún es muy pronto llamarlo dictatorial. No estoy de acuerdo. Sin embargo, concuerdo en los errores de la MUD, y no se trata de dejar la política en una posible refundación sino apartar el individualismo y partidismo que ha caracterizado nuestra Venezuela desde los inicios. De acuerdo con usted, un plan en la cual todos los actores estén comprometidos.

JACM
25 de diciembre, 2016

Excelente entrevista Hugo, Luis realizó una serie de planteamientos realistas. La MUD, que es el medio que disponemos los que abogamos por una salida electoral y reinstitucionalizante, debe reenfocarse asumiendo los “errores” cometidos, y acabar de asimilar la naturaleza gansteril del grupo que ejerce el gobierno, al que se debe sacar del poder para iniciar la recuperación del país

nelson briceno
28 de diciembre, 2016

Entonces definan la palabra dictadura, y saquen sus propias conclusiones Cada loco con su tema. Asi de facil y no entremos en asperezas.Que estamos en navidad.

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