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Transparencia y planes económicos: una respuesta a Ricardo Hausmann; por Francisco Rodríguez

Por Francisco Rodríguez | 12 de junio, 2016

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¿Escribiría usted una crítica de un libro que no ha leído?  Si va a opinar sobre la calidad de una obra, lo menos que debería hacer es leérsela primero.  Y si aún no está disponible a la venta, lo más que uno puede hacer es especular sobre lo que uno espera –o teme– que el libro contenga.  Pero si usted ve a alguien emitir un juicio tajante sobre un libro que aún no se ha publicado, estaría plenamente justificado cuestionar la seriedad de ese juicio.

Ricardo Hausmann es uno de los economistas más serios que tiene Venezuela.  Lo respeto y aprecio muchísimo.  Pero Ricardo Hausmann acaba de hacer una de las cosas menos serias que he visto a algún economista hacer.  Acaba de emitir una crítica a un plan que no conoce.

El pasado viernes 10 de junio, el Secretario General de UNASUR Ernesto Samper y el expresidente de República Dominicana Leonel Fernández, entregaron a las autoridades venezolanas un documento que contiene un diagnóstico de la economía venezolana y una serie de recomendaciones en materia de política de estabilización.  En una rueda de prensa ofrecida ese día, el expresidente Fernández discutió tres de las recomendaciones principales del informe –unificación cambiaria, un mecanismo de subsidios directos a los consumidores y un plan de abastecimiento de alimentos y medicinas–.  En su declaración, el expresidente Fernández dejó muy claro que estas son algunas de las medidas que la misión de UNASUR sugirió se adoptasen para disminuir las distorsiones que existen en la economía venezolana y aclaró que el informe contenía multitud de aspectos técnicos que se dejaban a la discusión posterior.

Pocas horas después, Ricardo Hausmann escribe en estas páginas que “lo anunciado dista mucho de ser un programa coherente y creíble. Hay temas que no se abordan y que son centrales para enfrentar la crisis”.  Ricardo pasa a esbozar una lista de factores que deben ser tratados en el contexto de un programa macroeconómico. Ellos incluyen la programación fiscal asociada, la estrategia de financiamiento externo y la interrelación entre la liberación cambiaria y la política de control de precios. Dado que estos elementos están –según él– ausentes de este plan, el plan carece de consistencia y credibilidad.

Concuerdo con Ricardo en que un plan de estabilización consistente debe abordar estos temas.  Lo que no entiendo es cómo él llega a la conclusión de que el plan de UNASUR no los contempla sin haberse leído el plan de UNASUR.  De hecho, dado que el expresidente Fernández dejó en claro que sólo estaba haciendo una descripción parcial de algunas de las recomendaciones del documento, lo natural sería suponer que estos elementos están abordados en el plan y en todo caso formular interrogantes sobre las formas en las que el plan busca abordar esos problemas.

Como es usual en cualquier tipo de asistencia técnica de organismos internacionales a gobiernos, son las autoridades venezolanas las que tienen la potestad de decidir publicar el informe resultante de esa asesoría.  Hay muchos casos –por ejemplo, los informes realizados en seguimiento del Artículo 4 del Convenio Constitutivo del Fondo Monetario Internacional– en los cuales los gobiernos deciden no divulgar esos informes.

Dada la gravedad de la crisis económica venezolana y la existencia de un debate abierto en torno a la búsqueda de soluciones para esta crisis, sugiero que el gobierno venezolano haga público el contenido del informe de UNASUR, para que la sociedad pueda debatir las soluciones y contrastarlas con el curso actual de las políticas así como con las recomendaciones de otros especialistas. Publicar el informe de UNASUR e invitar a un debate público sobre sus recomendaciones ayudaría a marcar una enorme diferencia con la forma en la que en el pasado se han discutido los cambios en política económica.

Si el gobierno venezolano efectivamente decide seguir las recomendaciones de UNASUR, un debate público y transparente sobre ellas abriría un espacio para que economistas de diversas tendencias puedan plasmar sus observaciones, críticas y recomendaciones, fortaleciendo así la calidad de la política económica que surja de ese debate. Así es como debe funcionar la transparencia en la conducción de los asuntos públicos y es lo que uno esperaría del gobierno de un movimiento que coloca al concepto de democracia participativa en un lugar central de su discurso político.

De la misma forma en la que hago un llamado a las autoridades venezolanas a que traten la definición de la política económica con la mayor transparencia posible, quiero también emplazar a las otras fuerzas políticas que hoy están elaborando iniciativas programáticas para que promuevan la discusión pública más abierta posible sobre estas recomendaciones.  Hace unos días, los economistas que acompañamos la propuesta que ha hecho el Gobernador Henri Falcón para un Gobierno de Unidad Nacional expusimos en una presentación pública en el Consejo de las Américas nuestras ideas para la política económica que lo caracterizaría.  Invito a otros grupos involucrados en este tipo de iniciativas a que hagan lo mismo.

Mi emplazamiento a discutir la propuesta de política económica para Venezuela va dirigido al mismo Ricardo Hausmann.  Ricardo dirige a un grupo de expertos en Harvard que desde hace meses viene trabajando en propuestas económicas para salir de la crisis.  Varios especialistas asociados con la oposición venezolana han sido invitados a reuniones que se han hecho en los últimos meses en Boston y Bogotá para discutir este plan de gobierno (1). No queda claro si esta es una iniciativa avalada por la Mesa de Unidad Democrática y si es efectivamente el programa de gobierno que la coalición de oposición piensa proponer al país.  Como economista y como venezolano, me gustaría conocer y poder discutir las recomendaciones del programa económico que el equipo dirigido por Ricardo Hausmann prepara para la oposición venezolana.  Es lo mínimo que demanda la transparencia.

***

(1) Hasta ahora, el único documento asociado con estas discusiones que se ha hecho público es la presentación “Bases para el diseño de un programa de reconstrucción nacional,” preparado por Miguel Ángel Santos, el cual contiene un diagnóstico – con el cual concuerdo en varios puntos – sobre las causas de la actual coyuntura económica. Sin embargo, este documento ofrece una descripción muy somera y general de las líneas sugeridas de política económica y no presenta ni busca presentar un programa económico para estabilizar la economía y recuperar el crecimiento.

Francisco Rodríguez es economista jefe de Torino Capital

Comentarios (12)

Rafael Vivas
12 de junio, 2016

Lo que pareciera decirnos el Dr F R. es que como el plan no ha sido divulgado completo y en detalle no es licito ningun comentario especulativo acerca del mismo por que ese comentario podria estar sujeto a correccion una vez se conozcan todos los detalles (dependiendo de lo que decida el gobierno nacional). Esto suena un tanto rigorista ……de todas formas alecciona que el Dr R este de acuerdo con que los puntos mencionados por el comentario del Dr RH so relevantes y si estan incluidos en el plan que el conoce pero que nadie mas que el gobierno puede conocer.

Tulio Navas
12 de junio, 2016

Sin entrar en la polémica entre estos dos notables economistas. Sólo quiero indicar al Dr Rodríguez que debe tener cuidado al embarcarse en propuestas que abandera Henry Falcón, uno de los factores que pone en peligro la unidad opositora. Él ha pertenecido a la MUD porque solo no tiene posibilidades; pero es indudable que, al margen de aquella, tiene un proyecto que, en aras de su beneficio personal, podría incursionar en cualquier maniobra para quebrarle el espinazo, si con eso piensa poder alcanzar sus ambiciones. Le aconsejaría que, en vez de cazar una pelea con Hausmann, presumiendo lidera algún proyecto que antagonice el suyo; recuerde su fracaso político en el mal llamado paquetazo de CAP. Hasta donde sé, muchos economistas están de acuerdo con las ideas básicas para un plan de rescate de la economia venezolana, las diferencias podrían estar en los detalles y lo adjetivo. Creo que el problema no es el qué, sino el cómo. Por favor evite caer otra vez en el mismo error político.

Gerardo Perozo
12 de junio, 2016

Para seguir con la metáfora, hay novelas que no se pueden entregar por partes porque no se leen y eso fue precisamente lo que hizo el ex presidente Fernández. Vayamos a una discusión seria y completa de la propuesta de UNASUR (que por cierto tiene mucho de lo que se le ha dicho innumerables veces a este gobierno y ha decidido ignorar), y no la entreguemos por partes como por cierto se informan todas las medidas equivocadas del gobierno de Maduro.

Pedro González Marin
12 de junio, 2016

Aceptemos, de entrada, que FR tenga razón en la crítica de método que hace a RH. Pero si lo que éste hecha de menos del anuncio de UNASUR, el ex-presi LF, indica que no lo dijo en su declaración, y no sería por “razones de tiempo” sino de Concepción de política económica. En segundo lugar, porque FG no tiene la gallardía de quitarse el antifaz y señalar, al menos, que formó parte del equipo de economistas que contrató con los escasos dólares del gobierno venezolano la “injerencista” UNASUR. Al que tener algo de pudor para que el dedo acusador no se dispare hacia el corazón propio.

Angel Carnevali
12 de junio, 2016

No entiendo porqué Francisco Rodríguez se molesta por un error que ellos mismos comenten. Si el plan es completo, según Rodriguez, deberían haberlo mencionado en la exposición y haber señalado los aspectos relevantes del plan; no dejar abierta esa posibilidad, porque lo que me faltó lo agrego después. Como pretende el sr. Francisco Rodríguez, en este reclamo. Si lo consideraba tan importante no le deje a los legos lo que se debería decir, ergo ese error es computable a ud. y no lo justifique con que el libro no ha salido.

Rodrigo J. Mendoza T.
12 de junio, 2016

El comentario de FR es impecable en su forma. Es un comentario sereno, equilibrado, podría decirse incluso que elegante.

Sin embargo, pareciera desinformado, por decir lo menos. Uno se queda perplejo ante formulaciones como estas:

“… son las autoridades venezolanas las que tienen la potestad de decidir publicar el informe resultante de esa asesoría. Hay muchos casos –por ejemplo, los informes realizados en seguimiento del Artículo 4 del Convenio Constitutivo del Fondo Monetario Internacional– en los cuales los gobiernos deciden no divulgar esos informes”.

FR está solicitando transparencia a tirios y a troyanos. Pero pareciera que pre-legitima o excusa la no divulgación gubernamental.

“… sugiero que el gobierno venezolano haga público el contenido del informe de UNASUR, para que la sociedad pueda debatir las soluciones y contrastarlas con el curso actual de las políticas”

“… hago un llamado a las autoridades venezolanas a que traten la definición de la política económica con la mayor transparencia posible”.

Es curioso, FR pareciera ignorar que el régimen ha purgado a individuos en las más altas instancias del poder por proponer, no digo ya políticas, sino meros vendajes a las heridas más purulentas de la economía nacional.

¿Es que tiene algún sentido pronunciarse sobre los más graves problemas haciendo total abstracción de las actitudes de los dirigentes y de los antecedentes recientes y factores actuantes desde el poder?.

¿Es que un discurso racional va a inducir la racionalización de factores ajenos y hostiles al mero sentido común?

Aurelio USECHE
12 de junio, 2016

Lamentable esta situacion entre dos brillantes economistas venezolanos. Y sobre todo la falta de transparencia del Ex Presidente Dominicano, quien ha debido presentar a la opinion publica el documento en referencia. Y no, comentar sobre un aspecto como lo es el tema cambiario. Venezuela requiere de un plan economico de ajustes concebido de un modo integral, y coherente.

Sergio Guerra
12 de junio, 2016

Luego de leer este artículo tengo sentimientos encontrados. Por un lado entiendo (y comparto) el deseo genuino de discutir sobre la base de propuestas públicas. Sin embargo, este artículo no tiene ese espíritu. Este artículo es una extorsión. Si no fuese por el autor, estoy seguro que no estaría publicado en Prodavinci. Terminé de leerlo pensando en mi adolescencia. Ese momento en el que deseamos pertenecer y nos duele si no somos parte.

Al Sr. no lo invitaron a la fiesta. Y si no va él, no va nadie.

Moises P Ramirez
15 de junio, 2016

Lo unico en lo que estoy de acuerdo con FR es en que califica de brillante a RH. De resto su articulo es, en el smejor de los casos, una reaccion para defender a un gobierno indefendible… ¿por que sera que lo hizo?

Silvino de Sousa
15 de junio, 2016

No sabemos d la rigurosidad cientifíca d los conocimientos d los representantes d UNASUR. Por lo tanto nos abstenemos d pronunciarnos al respecto. Pero si podemos opinar c propiedad en cuanto al Dr.Ricardo Hausmann. Es todo un profesional reconocido p sus trabajos, pedagogía e investigaciones en ecnomía desde el siglo pasado. Como nuestro profesor en la prestigiosa IESA. Luego como ministro d Cordiplan. Después en el BID. Y ahora en Harvard. Amen d sus escritos y preocupación constante sobre nuestra problemática en Venezuela. Saludos.

Miguel Delgado
22 de junio, 2016

Puros fanáticos de Haussman. Fanátocos en todo el entendido de la palabra, de esos que pierden la racionalidad y no leen argumentos.

Victor Gutierrez
14 de agosto, 2016

Por lo visto no se puede discutir una propuesta que no existe, solo esta esbozada . Pero si quiero discutir una que aun no se completa, ni se presenta. La asimetria total de la extorsion.; lee la mia para antes de criticarla pero no te la doy, y quiero polemizar sobre la tuya aunque no haya salido. Por favor Seriedad

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