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Alberto Barrera Tyszka: “La muerte de Chávez eliminó la fuerza de la polarización”; por Hugo Prieto

Por Hugo Prieto | 10 de abril, 2016
Alberto Barrera Tyszka retratado por Roberto Mata

Alberto Barrera Tyszka retratado por Roberto Mata

—¿Cómo te sientes?

—No lo sé. Todo es raro.

—¿Quieres regresar?

—Ya no podemos

—Y entonces, ¿qué vamos a hacer? ¿Adónde vamos a ir?

El intercambio de palabras corresponde a “Patria o Muerte”, la novela de Alberto Barrera Tyszka, que obtuvo el premio Tusquets Editores de Novela 2015. El diálogo es una tentativa a escapar de una situación violenta que amenaza a dos niños que no atinan a entender lo que ocurre a su alrededor. Lo único cierto es la incertidumbre, los sinsentidos, la locura y el miedo, cuyos trazos dibujan el horizonte de esta historia.

El país también es protagonista de esta trama, un país confundido y en vilo por la enfermedad y la muerte de Hugo Chávez. Todos han sucumbido a su embrujo: partidarios y adversarios por igual. Las pasiones y el delirio se disparan como una bala perdida. Sin destino, sin blanco, quizás sin aparente intención. Mientras tanto, las historias de los pequeños seres son las letras de una marquesina que anuncia lo insólito y a veces lo grotesco. Esta es la segunda novela premiada de Barrera Tyszka. Antes fue La enfermedad. Sin duda es un escritor tocado por el éxito. Para realizar la entrevista buscamos un lugar apartado de las miradas curiosas, de las interrupciones gratuitas, del acoso de los paseantes. Misión imposible. Una pareja de jóvenes venezolanos, residenciados en Barcelona, reconocen al autor. Se acercan con el libro en la mano y piden una dedicatoria. Las palabras fluyen con naturalidad, al igual que las preguntas.

María y Rodrigo, dos niños de la novela, sin importar las causas, son víctimas de la violencia. De la violencia que se ha naturalizado en la sociedad venezolana. ¿Cómo llegó a ese cuento infantil que no tiene nada de infantil?
Hay unos elementos en los que he pensado antes o que tal vez son deliberados; otros surgieron como impresiones, pero también hay elementos que surgen de la lectura, de la propia o de la que hacen los otros, pero aquí, y particularmente en el caso de María, sí quise exponer la violencia en sus distintas gradaciones. De una madre que está tan aterrada, que sustrae a su hija de la realidad para enclaustrarla en su propia casa, pero que estando allí la somete a un televisor que dispara noticias las 24 horas, que también es otra forma de violencia. Es un absurdo del cual la propia madre no puede escapar y muere.

Muere asesinada, baleada en la calle
Es esta lógica, absolutamente absurda, de lo indetenible, donde una niña se ve obligada a aprender a vivir sola. En España, alguien me preguntó por ese mismo personaje. Casualmente era el mismo día de la amenaza terrorista en Bruselas. Me sorprendí, al leer las noticias, que la mayor medida de protección que ofreció el Estado a sus ciudadanos era: métanse en el closet y no salgan. Me acordé de María y de esta lógica que viene de afuera como una amenaza. O el caso del niño que también es víctima de la violencia, pero por circunstancias muy distintas. Pero eso me permitió escribir sobre dos niños que mantienen comunicación por Internet. Sin duda, fue lo más difícil del libro, porque escribir sobre niños es muy difícil, al menos para mí. Me parece muy riesgoso y un desafío muy grande.

Dos niños a quienes se les podría preguntar, bajo esas circunstancias, ¿y ustedes a qué bando pertenecen
Aquí hay una generación de niños, producto de estos 17 años, que quizás quiera huir de la intoxicación política de sus padres. ¿Qué pasa con un niño que ha crecido en una sociedad polarizada? ¿Qué idea de la vida puede tener?

Andreína Mijares regresa a un país que ha decidido vivir sin estado de Derecho. Se entera del significado de la frase que dijo Ramón Piñango: “Si cumples con la ley, puedes poner tu vida en peligro”. No es solamente la lucha fratricida por un apartamento. Es la falta de convivencia, de un mínimo de trato humano.
Andreína es uno de los personajes que más me interesan, porque allí hay algo desolador. En algún momento ella se plantea lo que dices: para recuperar lo que es mío, tengo que cometer un delito y así lo hace, se mete en su apartamento con tres invasoras. Pero hay una dimensión humana que a mí me interesa muchísimo. ¿Hasta qué punto es capaz de llegar este personaje? ¿Hasta qué punto va a poner a prueba sus valores? Hay un momento en que se pregunta si fue ella la que orinó en el pasillo, yo hice esto, yo entré en esta dinámica, en qué me convertí yo, qué tiene que ver esto con lo que yo soy, quién soy y en esa lucha destruye su espacio para hacerlo suyo. Cuando dice, por fin sola en mi casa, la casa está hecha mierda, la casa es un horror.

No es de nadie.
Exacto, porque es como decir “estamos todos juntos, vamos a ser de esta vivienda un derrumbe colosal”, para decir después “este derrumbe es mío”.

Pero es un derrumbe humano también
Claro, ellas quedan absolutamente vacías. ¿A quién he vencido? Allí hay como un sinsentido de todos los personajes. Finalmente, las tres mujeres invasoras son las que cumplen su trabajo con tranquilidad y para ellas es una forma de actuar políticamente, cuando se van dicen: “¿Viste que la revolución también apoya a la clase media?”, pero todas se han convertido en cómplices de la destrucción.

Alberto Barrera Tyszka retratado por Roberto Mata

Alberto Barrera Tyszka retratado por Roberto Mata

La realidad es como una fábrica de noticias, un imán que atrae a periodistas deseosos de de dar un “tubazo”. Una, Madelein Butler, estadounidense, y otro, Freddy Lecuna, venezolano. Butler quiere hurgar debajo de la famosa conexión emocional que hay entre Chávez y el pueblo (el carisma, el caudillo), mientras Lecuna sueña con escribir el libro de su vida. ¿No hay una gran frivolidad en la forma en que se relacionan con todo esto?
A ver: Madeline Butler. En ella sí hay una elección deliberada de una mirada extranjera, que funcionó mucho. Aquí vinieron una buena cantidad de periodistas europeos y norteamericanos fascinados por la realidad venezolana, que venían a confirmar sus certezas, y casi a decirnos que nosotros (los venezolanos) no entendíamos lo que estaba pasando. Ella sí me permitió plantear un personaje que existe, que es aquel que se fascina, ¿verdad?, con un fenómeno. Trata de entenderlo, de indagarlo, es una mirada que no es venezolana y por lo tanto no estaba tan metida en la polarización.

¿Una mirada más pura?
No, porque toda mirada tiene una subjetividad ideológica. Es posible que sea mucho más ingenua. El caso de Lecuna quizás está tratado con mucho más cinismo, con mucho más dureza, porque es un periodista que finalmente está buscando hacerse la vida de cualquier forma, es un tipo que empieza a pactar con mentiras, va cayendo en las mentiras así como si nada, siempre con la idea de que puedo conseguir la gran noticia, el gran tubazo de mi vida, finalmente no sabemos cuál es y lo termina vendiendo. Hay una lógica cínica en esa mirada. El periodista que se va corrompiendo… como si él no se diera cuenta, como si fuera un personaje que se deja llevar por las circunstancias alegremente, cuando eso en realidad tiene mayores consecuencias. Claro, hay periodistas que saben perfectamente lo que está pasando, pero a ese no lo elegí yo para que fuera el personaje de la novela.

Son las piezas del drama, pero aún queda pendiente el tema de la frivolidad.
Si nosotros tomamos el lapso entre el momento en que Chávez anuncia su cáncer y el momento en que él muere, sin duda es una etapa muy interesante para el periodismo venezolano, ¿verdad? Porque como Chávez se convirtió en el único vocero de su enfermedad, todo lo que sucedió a su alrededor era interesantísimo. A ver, ¿Quién fue uno de los principales periodistas involuntarios que apareció en escena? Un doctor llamado Marquina que vivía en Miami y que decía que tenía una fuente casi dentro del quirófano del Cimeq (el centro hospitalario de La Habana donde trataron a Chávez), tenía no sé cuantos seguidores y se convertía en un productor de noticias, en un productor de verdades. ¿Qué pasaba con el resto de los periodistas venezolanos? Estaban desesperados también. Hay un problema con las fuentes oficiales y en muy pocos países del mundo ocurre eso. Eso de recoger la información de una fuente oficial se acabó. Los periodistas quedan como rebotando en el vacío, preguntándose. ¿Y ahora qué hago?

Tocaba esperar el nuevo tweet de Marquina.
Exacto, o esperando un milagro. Los milagros pueden existir en la forma de un libro. Hubo periodistas que fueron a La Habana, por cierto.

Uno va leyendo las declaraciones del ministro de Información, del Vicepresidente de la República alrededor de la enfermedad de Chávez y, en cierto momento, en una de las líneas, advierte que estos señores le están mintiendo al país, que todo era una mentira ¿En algún momento de la corrección, de la lectura, tomó consciencia de eso?
En una página, ya al final, hago una enumeración, porque había un ambiente demasiado delirante, ¿no? ¿Cómo puede ser que este hombre esté realmente mal, tenga un problema en la tráquea y después tenga una reunión de cinco horas? Pero eso nos lo permite ver este momento. Sí uno piensa en las alocuciones que hacía Villegas, en las que leía unos papeles, ¿A quién le hablaba? ¿A quién informaba? Todo es una cosa muy delirante. Por lo tanto, la noción de la verdad se perdió en el país. Después del 8 de diciembre, cuando Chávez deja de hablar, parece que se hubiese acabado todo, parece que se hubiese acabado la posibilidad de la verdad, entre otras cosas, porque él era el único vocero de su enfermedad, a mí me pasa esto, a mí me pasa aquello, ¿Cómo le podías creer a los demás?

El personaje de Aylin Hernández, la enfermera cubana que trabaja para la misión médica en Venezuela, es como el prototipo del gran fraude cubano donde estamos metidos. Allí hay una realidad que compartimos los venezolanos, bajo la consigna: “Aquí hay que resolver”, sin mayores reparos éticos o cuestionamientos.
Ese personaje me resultó interesantísimo. Primero por la falta de información que tenemos los venezolanos sobre la presencia de los cubanos en el país. ¿Cuántos son? ¿Dónde están? ¿Qué hacen? Es insólito. Esa es otra de las relaciones totalmente enloquecidas que tiene Venezuela con esa isla. Pero también hay impresiones personales. A mí me tocó viajar a México, en esa fila de tres del avión, junto a dos venezolanas que iban para Cuba porque estaban casadas con dos cubanos. Era algo sensacional. La cantidad de cosas que llevaban. Ellas tenían que ir a Cuba para que a sus esposos les dieran los papeles. En el consulado venezolano les decían: esos tipos se están aprovechando de ustedes, lo que quieren es salir, pero ellas, digamos, creían en el amor. Era algo muy curioso. Una de ellas, la más joven, decía en el avión, yo sí creo, porque mi novio tiene mi misma edad, pero ella sí que está jodida, porque ella tiene 40 y su novio tiene como 26. Y lo decía como que el amor no puede con tanto.

Justamente, media ese impulso, no tan camuflado de resolver.
Pero también, del otro lado, hay un grupo de venezolanos dispuestos a aprovecharse de los cubanos. Venezolanos que cobraban para casarse o que recibían la plata para comprar celulares y se quedaban con el dinero o con los celulares y no regresaban. Allí se creaba una relación muy distinta a toda esta hermandad de dos pueblos. Era Fidel y Hugo cantando al unísono. Pero lo que hay debajo son dos pueblos tratando de sobrevivir sin ninguna ética, sin ninguna dignidad. Es como la paradoja absoluta.

Alberto Barrera Tyszka retratado por Roberto Mata

Alberto Barrera Tyszka retratado por Roberto Mata

Miguel Sanabria es el personaje que siempre va a ser fusilado, que apenas lo vean en la calle le van aplicar la pena de muerte. El trata de entender todo esto desde una mirada racional. Él es el que se relaciona con todos estos personajes atormentados por la polarización y la locura. Pero uno termina diciendo este es el tibio, el tibio de la película, el que nunca toma posición.
Esa es tu lectura; para mí, en el plano narrativo, me sirvió para hacer esto que tú acabas de señalar. Para que sea el personaje que se pueda ensamblar y eso es importante. Pero, por otro lado, como personaje, era el que trataba de ser sensato, el único que trata de ser ponderado, pero quizás en la lectura sea juzgado como un pusilánime. Aunque Sanabria finalmente dice las cosas más duras. (A propósito de la agonía de Hugo Chávez, del silencio absoluto que rodea su muerte, Miguel Sanabria le responde a Madelaine Butler, quien pregunta, ¿Por qué no quieren que lo vean así?  —Porque los dioses no tiene cuerpo —respondió sin mirarla—. Los dioses no gritan de dolor, no sangran por el culo, no lloran. Los dioses no suplican que los salven. Los dioses nunca agonizan). Pero fíjate tú que en estos ambientes delirantes, donde parece que todo el mundo tiene que ser un titán, un personaje que trata de ser medianamente consciente pasa por ser un tipo tibio, acomodaticio.

Aquí todo el mundo está hablando de diálogo, de reconciliación. Miguel Sanabria debería ser el moderador de ese diálogo. Debería ser el primer convocado. Usted Sanabria, que ha tenido que soportar la locura, que ha tenido la entereza de soportar esta locura, ¿por qué no nos dice cómo ve las cosas? ¿Cómo cree que se puede resolver esto?
He recogido varias lecturas de Sanabria… este tipo que quiere ser ponderado, en realidad es un tonto. Cualquier intento de ponderación, finalmente, no tiene sentido en el reino de la irracionalidad, como si fuera esa la lectura. Tal vez sea cierto. Yo no estoy tan seguro de que estamos entrando en el diálogo, en la reconciliación. No veo eso en el horizonte. El 6-D fue importante y hay un retorno a la alternancia. Pero eso no quiere decir que la oposición tenga el poder.

Las aguas están bajando y estamos viendo otra cosa, una dimensión más pequeña de lo que es ese triunfo.
Exacto, pero bueno, está bien. Ojalá que haya cambios. Lo que pasa es que yo creo que la muerte eliminó la fuerza de la polarización. Y los herederos de Chávez quisieran repolarizar el país de manera cierta, pero no tienen con qué, ni cómo hacerlo, y la crisis económica tampoco los ayuda. Habría que ver qué aprendimos después de estos 17 años, de lado y lado. No lo sé.

Todo esto sucede bajo el embrujo de Hugo Chávez, que arropa por igual a sus seguidores y quienes lo aborrecen, a estos últimos quizás en mayor medida, porque los contamina el odio y la irracionalidad, y aquí cabe la pregunta: ¿Cómo fue que caímos en eso? ¿Cómo es que el país se convirtió en el gran escenario para que Alberto Barrera Tyszka escribiera Patria o Muerte?
Yo creo que la escribo para tratar de responder a esa pregunta, pero tampoco es una cosa que yo la tenga clara. A mí, en lo personal, me interesa mucho el tema del carisma y por eso traté de indagarlo. ¿Quién iba a pensar, por ejemplo, que el fenómeno de la polarización se iba a dar antes de una definición ideológica? ¿Qué tiene la sociedad venezolana para engancharnos, a favor o en contra, alrededor de una figura como él? Son cosas que a veces me pregunto. La gente empieza a relacionarlo con Perón, pero no estoy tan seguro. Chávez es el primer presidente que nace cuando la televisión estaba allí. Creo que él tuvo una cosa mediática muy importante y comunicativa. ¿Cómo él convirtió esa posibilidad en una experiencia invasiva de la intimidad de los venezolanos? La gente sintió que Chávez arañaba su privacidad, que se metía dentro y lo dominaba. ¿Qué pasó aquí? Se creó un mundo. Desató unas pasiones en contra muy sorprendentes, y a favor también. Lo que disparó fue una dinámica irracional.

Hugo Prieto 

Comentarios (16)

Pilar
27 de diciembre, 2015

“¿Qué tiene la sociedad venezolana para engancharnos, a favor o en contra, alrededor de una figura como él?”

Que somos niños buscando un Papá-Bolívar??

Jesus Zurita Peralta
27 de diciembre, 2015

Otra buena entrevista de Hugo Prieto… “Patria o Muerte” de ABT es una crónica de lo cotidiano y actual en un país sumergido en su propia barbarie social. Sus 256 páginas de realidad se leen sin detenerse, con avidez, pues nos cautiva la historia de unos personajes tan cercanos entremezclados en ese tiempo que bien va desde el cáncer hasta la muerte del protagonista real de la novela. Pensé que sería todo un riesgo escribir una novela con una temática tan local, pero ya hemos visto, allende del premio merecido, como existe interés por todo ese tiempo y ese personaje tan mediático. Adónde vamos a ir?, así termina su historia, y que tal si ya llegamos? Si ya no hay más adónde ir?, digo yo al concluir la lectura. Siempre hay un hacia adelante, un tiempo en futuro, pero algunas sociedades permanecen congeladas, sin avanzar, rumiando el pasado hasta retar al tiempo y convertirlo todo en ayer. Quizá hay sociedades que se niegan el beneficio de avanzar y se condenan, temporalmente casi siempre, a involucionar. Cuando la historia y las hazañas son de tan todos los días, el tiempo parece detenido. Hay material en lo reciente para quienes como ABT se dedican con maestría a condensar historias, relatos, dramas y personajes que reflejan o presentan casi una imagen fidedigna del mundo de relación y de un tiempo. El venezolano alcanzó en este tiempo dos de sus grandes anhelos, por un lado su Mesías, que llegó con su carisma a cautivar carentes y contar historias de hazañas, fabuladas, para convertir el fracaso y la tragedia en virtudes y por el otro con el igualitarismo, esta vez evidente en un rasgo común, la violencia (agresividad, reactividad) que nos alcanza a todos y nos transforma a todos. ABT ha tenido visión clara para analizar nuestro acontecer y suficiente elocuencia para manifestarlo. Excelente la entrevista, excelente libro el más reciente del escritor y oscuro panorama, quizá, cuando ya sin administrar victorias o asimilar derrotas, sin capitalizar voluntades, otra vez nos enfrentamos al lenguaje cargado de agresividad, de lado y lado, con las individualidades por encima de algún bien colectivo… una historia que nos alcanzará en otra nueva realidad, la neurosis. Que estará pensando el Dr. Sanabria ahora?

Cesar Romero
27 de diciembre, 2015

Leí su artículo con detenimiento aunque interesante su plataforma se basa en lo q representa Hugo Chavez segun los medios e individuales pero

Irma Sànchez de Dìaz
27 de diciembre, 2015

Caimos en esto,Sr. Hugo Prieto, porque fueron las circunstancias, de que muchas personas creyeron ciegamente, en las palabras engañosas de Hugo Chavez, que envolviò con su carisma y su lèxico, a ese pueblo que pensò,! AHORA SI VA A SER TODO MEJOR! caimos porque nunca le dieron una inhabilataciòn polìtica, despuès de salir de la càrcel,pensaron que todo habia terminado, despuès de estar preso, y que estaria arrepentido, pero no fue asi, muchas veces las caras de angeles, engañan y detràs està el Angel que traicionò a Dios, segùn la Biblia, pero a pesar de todo esto, muchas personas no creyeron, porque tuvieron oidos para oir y ojos para ver,pero como dice el dicho no lloremos sobre la leche derramada, porque hubo una cosa buena le dio al Sr. Alberto Barrera, herramientas para escribir este libro, con la verdad de todo lo que pasò, y amenanamente y entre linea y linea podemos leer, este gran libro.ES TODO.

Odoardo Graterol
27 de diciembre, 2015

Hay muchos chávez en potencia en la infancia desvalida o indisciplinada en los hogares. Si la sociedad (somos todos) no se ocupa con seriedad y propiedad de la fase educativa y de la protección de la familia (o lo que la suceda, si es que “se admite” un cambio de lo “natural” a lo “social”) y de la consiguiente formación de “valores humanos” en lugar de “derechos humanos” no saldremos del caos en el que nos hemos sumergido. Se requiere de mucha reflexión sistémica evolutiva en “grupos” interdisciplinarios y multidisciplinarios(ya no es posible pensar individualmente en soluciones y teorías) para evitar que el caos se nos entronice como caos sistémico. Si bien es cierto que el futuro es siempre impredecible, por lo menos debemos evaluar un conjunto de futuros posibles y factibles de convivencia sobre los que pueda establecerse un “Estado dinámico y flexible a cambios y potencialidades de confianza y solidaridad” nacional e internacional.

Martin Rodríguez
27 de diciembre, 2015

El impacto de Chávez en las masas podría tambien relacionarse con su fenotipo, el de un mestizaje claramente representativo de nuestras tres razas y más concordante con el de los sectores llamados populares. Este elemento, reforzado (o deteminado) por una intensa y sostenida exposición mediática, donde se automodeló un líder que habló y se expresó como lo hacen en el barrio probablemente contribuyó a crear la ilusión de empoderamiento en las masas, que vió por primera vez a uno de los suyos en el poder. Mi argumento es, habría tenido el mismo éxito político alguien con el mismo discurso, la misma vehemencia, la misma audacia pero con el fenotipo de Alberto Barrera?

CEFÁS ROCAFIRME
27 de diciembre, 2015

EXCELENTE! la entrevista del Sr. PRIETO al Sr. Barrera T… Tal como “El BAGRE” dictador nacional por más de cuatro lustros, nato “colombo-venezolano” y convertido – por la gracia o la desgracia de una TRAICIÖN “al compadre” de viaje- en DUEÑO de esta PATRIA, profundamente SUB-DESARROLLADA, considerada y manejada como una personal HACIENDA agrícola y pecuaria…TIRANO y CAUDILLO, PODEROSO y APOYADO por “enchufados” y “SALUDADORES”, de oficio y académica MARCA…Con el LÍDER que se ha ido sin regreso, parece haber más de MUCHAS SEMEJANZAS, que a ningún buen observador o agudo Analista político se escapan, salvando -por supuesto- las distancias, y restando la influencia y el APOYO del PRECIO del BARRIL de PETRÓLEO…. NADIE PUDO DERROTARLOS ni DERROCARLOS… ambos DIVIDIERON el país en “gobierneros”, y “pensionistas engrillados” de “La ROTUNDA”, el Castillo de Pto. CABELLO, o el EXILIO. Ambos crearon sus “Guardias de CORP” y sus milicias para personal protección, que el de “gochilandia” llamaba “La SAGRADA , por su condición de ÍNTIMA confianza, armados hasta los dientes con MACHETES de dos filos, listos para la “planazón”, y MÁUSERES de actualizada tecnología germana…Ambos DESGOBERNARON a sus GANAS y personales ANTOJOS, con PODER LEGISLATIVO y JUDICIAL a “su MANDAR”… y llenaron sus arcas y las de sus “AD LATERES”, con todo lo que vale ORO…Y AMBOS murieron de MUERTE “NATURAL”, dejando “la HACIENDA”, en manos de quienes fueron sus INCONDICIONALES “cargacatre”…Cada cual con sus MODALIDADES ! Pero similarmente dejaron una NACIÖN DIVIDIDA y ARRUINADA…y una población acosada por la POBREZA, por las CARENCIAS y el HAMBRE !…Lo demás es HISTORIA PATRIA, que narra- entre tantas otras post-gomeras – las anécdotas de la llamada “gloriosa” REVOLUCIÖN de OCTUBRE del 48., que deviniera en consecuencia… la elección muy democrática del MAESTRO GALLEGOS como PRESIDENTE republicano, su casi inmediato DERROCAMIENTO y el advenimiento del “PEREZJIMENATO” posterior, por DIEZ largos años.. Y en lo actual, tal como dice el SLOGAN del periodista del DOSSIER del CANAL OCHO, son “ACONTECIMIENTOS en PLENO DESARROLLO” !… Esperemos, después de los EXTRAORDINARIOS SUCESOS del 6D, REVOLUCIONARIOS “al SUFRAGIO” y “antitéticos” a lo R, MERTON, lo MEJOR y más ESTABLE y DEMOCRÁTICO, para este VAPULEADO y MALTRATADO pueblo !!!

Roberto Quijada Gopaul
28 de diciembre, 2015

Maravilloso INTENTO, de Alberto Barrera Tyszka, por dilucidar, el MAREMAGNUM, de lo OCURRIDO en nuestro país, de TRANSICION, siempre de TRANSICION.

Victor Roa
29 de diciembre, 2015

La entrevista es magnifica, el libro está mejor explicado aquí que en Patria o Muerte. El libro es regular, la construcción de los personajes es muy pobre y la historia parece la de un periódico o una telenovela. Demasiado obvio, sin sorpresas. Aplaudo a Hugo Prieto cuándo repite dos veces en sus preguntas el tema “¿No hay una gran frivolidad en la forma en que se relacionan con todo esto?” al hablar de Madelein Butler y remata con “Son las piezas del drama, pero aún queda pendiente el tema de la frivolidad”. Otra vez magnifica entrevista

@manuhel
23 de enero, 2016

Al igual que Victor Roa, opino que el libro es regular.

Que las expectativas se van diluyendo a medida que uno avanza en su lectura y uno como que va sin querer queriendo dándose cuenta de que la realidad se impone a la ficción en cada una de las historias paralelas.

Es un libro fácil de leer y que sirve para atrapar a nuevos lectores o no asiduos a la lectura. Un libro que pudo haber sido más ambicioso, pero que prefirió optar por ser referente a lo cotidiano, y he allí su valor. Servirá como prueba de lo que vivimos los venezolanos durante la enfermedad de Chávez y del período chavista como tal.

Servirá como preámbulo a un libro más ambicioso que va a venir, que abarcará a profundidad -por ejemplo- la situación de los botados de pdvsa por la politización de la empresa, las rupturas familiares por la polarización de sus miembros; y la degradación de la sociedad por la politización-polarización de las escuelas, universidades, cuarteles y espacios públicos en todo el país.

Joeif Duroim
12 de abril, 2016

El primer presidente elegido “casi” desde la Televisión…el difunto fue vendido a través de toda la propaganda necesaria como la gran solución, una vez en el poder, copó todos los espacios de comunicación posibles. Pobres todos: los que votaron a favor y los que lo hicieron en contra; porque todos están asistiendo a la destrucción de la sociedad que existía y ahora toca seguir y tal vez edificar, si es que es posible, desde esta división actual.

Diógenes Decambrí.-
12 de abril, 2016

Martín Rodríguez retrata el meollo del atractivo inicial de Chávez, su “personaje” (en parte real, en parte actuado) de “mestizo de origen humilde, feo, mal hablado -Manuel Caballero reiteradamente describía su lenguaje como “de portero de burdel-, iconoclasta, irrespetuoso de las normas y las leyes, por lo que logra que -desde acomplejados hasta criminales- se identifiquen con esa degradación del chapulín colorado que viene a “defender” precisamente al LUMPEN, el objetivo de su marketing político. Un éxito entre resentidos e ignorantes, su discurso simultáneamente adultera la Historia a capricho y conveniencia, y ofrece mejorar posiciones sin esfuerzo previo y aun a costa de los que ya lograron un patrimonio propio, expropiable, invadible, lo ajeno incorporado con arbitrariedad respaldada o cometida por el Estado mejjjmo. La receta contiene ingredientes del Nazismo y del Peronismo, y una simple elevación del nivel de dádivas habituales en las gestiones de AD-COPEI.

carlos holguin
13 de abril, 2016

puede parecer simple para los que buscan siempre lo complicado pero para mi chavez fue un gran engaña bobos que llego en el momento justo

Francisco Esteban Somana
13 de abril, 2016

La muerte de Chavez fue nefasta porque lo convirtio en un martir. Si estuviera vivo tendria que lidiar hoy con las consecuencias de sus propios actos estaria perdiendo parte de su imagen entre el electorado en lugar de perpetuarse. El chavismo puede echarle la culpa de todo hoy a maduro, tirarlo por la borda y seguir como fuerza politica porque su abanderado principal hoy es leyenda. Asi de mala fue la muerte de Chavez.

mercedes da silva
24 de abril, 2016

Alberto te felicito por tus éxitos .Fuimos companeros de clases en LETRAS,UCV.En este momento vivo en Washington.Gracias a Prodavinci sigo tu obra literaria.

Victoria I
17 de agosto, 2016

Excelente entrevista, gracias ! Pareciera que la fuerza de la polarización en nuestro País ha pasado por varias etapas críticas, durante esta fase roja del poder, que ha desatado grandes polémicas entre sus contrincantes, por ejemplo: 1-Chavez frente a la lucha de pobres y ricos 2- Chaves frente a la lucha gobierno y empresariado. 3-Chavez en su lucha contra el imperio yanki , etc, etc, etc……hasta que el pilar de dicha polarización, desapareció del escenario y con él enterró sus luchas bipolares. Ahora bien…qué polarización tenemos hoy……Amigos lo que quisiera decir prefiero no decirlo , porque la fuerza de la polarización de todo un pueblo entre tener hambre y no encontrar el alimento, es muy grave, por motivos que ya conocemos. Saludos, Vic-I

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