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Al límite // Da escalofrío, pero es verdad; por Luis García Mora

Por Luis García Mora | 6 de marzo, 2016
Nicolas Maduro en acto conmemorativo de la muerte del presidente Hugo Chávez Frías. 5 de marzo de 2016 / Fotografía de EFE

Nicolas Maduro en acto conmemorativo de la muerte del presidente Hugo Chávez Frías. 5 de marzo de 2016 / Fotografía de EFE

Está demostrado que Maduro carece del liderazgo presidencial para acometer la actual situación, para conducirnos a la solución de esta crisis o para imponérsele a su corset militar. Pero no está demostrado que no tenga agallas, coraje.

Valor físico.

No lo conozco personalmente, pero quizá sea lo único que hizo que en La Habana lo ungieran Chávez y los hermanos Castro.

Un “duro”, lo considera un excomunista rudo, liberalizado y cuarteado como mi hermano Rafael Orihuela. Educado en esa escuela de la izquierda “borbónica” (Petkoff), que no aprende ni olvida.

Esa izquierda muy loca de Jorge Rodríguez y su hermana y Jaua, que fueron tal vez fidelistas, maoístas o estalinistas. Y que no se reconoce ni siquiera donde terminan los desatinos voluntaristas. Como la “zafra de los 1o millones de toneladas”.

O el Gulag.

Y que en su infantilismo fosilizado, se aferran al control de los poderes públicos como a un rencor. Y a un obsesivo – compulsivo culto a la personalidad masculina del líder.

Una izquierda recalcitrante y nostálgica que no tiene alternativa para la economía de mercado y el rumbo de la globalización, pero que como dice Mangabeira Unger, quiere restringir la marcha hacia el mercado y el rumbo a la globalización solo para defender los intereses de su derrotada base histórica.

Sin proyecto.

Pues su proyecto es solo la negación.

Y es esta negación el factor mas radical del Gobierno, el ideológico, como Héctor Rodríguez, para quien después de Marx, él y quienes quieren mantener la “revolución” como sea.

Machacándole la cabeza en las afueras del Palacio Federal a diputados como Carlos Paparoni, con ropas de la alcaldía de Libertador. Obsesionados con la violencia como partera de la Historia, que empuje a la instalación de un régimen militar abierto como escape del colapso social que nos amenaza.

Persiguiendo con la violencia por la violencia ese ansiado final de película en su propio Palacio de la Moneda.

Como niños jugando a la guerra.

Chavistas, se dicen, al no encontrar a mano algo mejor para atarse. Acorralados como están por la crisis. Aunque fundamentalmente por el verdadero y único poder tras del trono, o lo que Heinz Dieterich denomina el “bloque del poder militar”.

Que es el único poder operativo en este momento.

Que está ahí, dentro y fuera de este Gobierno, con su estética decadente, que obliga al recuerdo del estruendoso final a lo grand guignol de la caída de la Casa de Usher.

Aunque más trágico.

Dieterich, el inventor del “socialismo del siglo XXI”, advierte, en el ocaso de tal ficción, que hay que cortar el nudo gordiano de burocracia militar y mediocre que estrangula al país para salvarlo.

Él sabrá. La culpa no debe dejarlo dormir por las noches. Debe de mantenerse en comunicación con su compañero de viaje, el inhabilitado y acosado -pero no liquidado- general Raúl Isaías Baduel, que propuso y propone no un golpe sino algo mas sofisticado como “la generación de un nuevo centro de gravitación operativo del poder político dentro de la cáscara institucional existente que tenga la capacidad de salvar al país de la catástrofe”.

Salida que, en teoría, empujarían “los miembros honestos y democráticos del bloque de poder militar” bolivariano, es decir, el chavismo de quienes como Baduel devolvieron el 11 de Abril el hombre a su asiento, y habrían “salvado a miles de venezolanos de la matanza”.

Esta vez con una especie de  Deng Xiaoping tropical para evitar que el proyecto desaparezca, una vez desbordados los cauces.

Tras lo cual, en las inmediatas elecciones la oposición arrasaría (debido a la actual correlación de fuerzas, nacional e internacional) con un gobierno a lo Macri llevando el chavismo a mejor vida.

Que es el temor.

Y una posibilidad.

Aunque no quieran tomar el poder públicamente. ¿Para qué? Actualmente no cargan con esa horrorosa corona de espinas que soporta solito Maduro: la responsabilidad pública e institucional del desastre.

Por lo demás tampoco les conviene tomar el poder en sus manos formalmente porque significaría, como apunta Heinz, el hacerse cargo de un problema prácticamente insoluble para ellos, que no tienen 1) el know how de sanación económica, 2) el equipo humano y 3) el apoyo social e internacional para hacerlo.

Por lo que esperan y calibran el comportamiento del paciente en su unidad de terapia intensiva. Como la oposición. Observando las atmósferas de presión de la crisis.

Y el grado de trituración que esta imprime.

Es dura la vida del policía.

Lo que aprovecha la izquierda corta para bailar su minuet.

Como la temeraria jugada de los 5 magistrados (se necesitan 7) de la Sala Constitucional de intentar castrarle al Parlamento la capacidad constitucional de control del resto de los Poderes Públicos.

Una medida a lo África Ecuatorial.

Que desestabiliza por completo el entorno y mete al país por completo en el desconocimiento de las competencias de su Parlamento.

Terminando de desmoronar con un falso manto jurídico el resto de Estado que existe.

Y que como afirma con su kantiana lógica jurídica Beatriz Di Totto, equivale a dictaminar que el Poder Legislativo no existe.

Significa la anulación de las reglas, las convenciones y los procedimientos que regulan la búsqueda y el ejercicio sano del poder político.

Liquidando con un desprecio total por el pueblo la suprema expresión de su soberanía en el voto.

Pero algo más: una sentencia que suma el importante componente constitucional a los otros componentes de la crisis, apresados en un ambiente de creciente deslegitimación precisamente “constitucional”.

Carrasquero y los suyos han abierto en canal la institucionalidad.

Trancando el juego.

Y hay que buscar una forma de barajar esto.

En este escenario todo pareciera estar en manos del azar.

Y nadie que se llame líder se entrega al azar. Nadie en la historia.

Nunca se pone en manos de una aventura.

El trauma de haber perdido aquel referéndum revocatorio de 2004 debe ser superado y sin miedo ponerse al frente de este otro.

Como recordaba aquí Michael Penfold, para las fuerzas policiales y militares, para el Ejército, va a ser cada vez más arduo, complicado y complejo reprimir pues las razones socioeconómicas que justifican la protesta social son claramente legítimas.

Y pueden terminar generalizándose.

Da escalofrío pero es verdad.

Luis García Mora 

Comentarios (8)

Diógenes Decambrí.-
6 de marzo, 2016

Quienes como Baduel devolvieron el 11 de Abril el hombre a su asiento, y habrían “salvado a miles de venezolanos de la matanza”: Ambigüo, ¿esa matanza iba a ocurrir en abril del 2002 o es algo que puede suceder a partir de ahora? El condicional de “habrían” lo enreda, no aclara si es referido al pasado o al futuro. “Como la temeraria jugada de los 5 magistrados (se necesitan 7)”: Firmaron 4, y se requieren 5 para mayoría de dos tercios. Eso es lo que más anula ese prepotente dictamen, además de su aberración intrínseca al pretender reducir las potestades de la AN. Todos suponemos que hay todavía en el seno de las FFAA elementos no comprometidos con la Corrupción y la Represión, a quienes les conviene que la civilización retorne al país, y esa porción del estamento militar no estará dispuesta a inmolarse para que la parte podrida mantenga sus privilegios mal habidos, y evada la Justicia (que a muchos le ha llegado, por ejemplo: Noriega, Milosevic, Videla).

Pilar
6 de marzo, 2016

Con menos análisis: el hambre vieja y el resentimiento social NO se curan. De allí que no van a parar hasta ponernos a suplicar de rodillas.

juan vicente pérez delgado
6 de marzo, 2016

Amigo Luis ese referéndum revocatorio tiene la virtud de la movilización y creo que pueden recoger esas firmas en tiempo record; y de como se aferran al poder hay un tango de JULIO SOSA y sus grandes éxitos que se llama “RENCOR”

Israel Cárdenas Correa
6 de marzo, 2016

Muy bueno el comentario. Tratan de escapar entrabando el juego. Buscan el justificativo para seguir mintiendo. A mi entender, es bueno dejarlos rodar, sin dejarlos de asechar, con las armas que ellos mismos crearon: la corrupción. Necesitamos destapar “una olla” de sus altos personeros politicos o militares, con pruebas contundentes colocandolos en evidencia ante el Pueblo y el mundo. Forzando al T.S.J. a que se “desenmascare”y poder llevarlos al juicio del Pueblo.

Edgar Allan
7 de marzo, 2016

Trancar el juego, cuando uno no tiene ni la mas remota idea de como se juega dómino, como estos seudocomunistas trasnochados, es perderlo casi irremediablemente.

eduardo valera
8 de marzo, 2016

Pareciera que todos (incluyendo “líderes” de oposición y gobierno) estamos esperando que “alguien” o “algo” nos salve. Pareciera incluso una sensación de esperanza infantil. Ese “algo” es que por magia el petróleo vuelva a subir. Ese algo es una especie de fuerza o “carta” que llegue desde el exterior. Ese “alguien” es (ooootra vez) un militar Honesto y patriota. Ese “alguien” es de la oposición o del gobierno con una receta osada. Esopo revive entre los venezolanos: Quién le pone el casacabel al gato?. Y Diógenes también con su lámpara. Y al común de los mortales nos basta twitter para dejar que protestamos contundentemente con 140 caracteres. Hay una cobardía en el ambiente pero nadie usa esa palabra. Difícil que la oposición tome la vía del Revocatorio. Y difícil que el gobierno tome medidas económicas. Ahora TODOS decimos (en silencio, sshhhhh) DIOS PROVEERÁ

Luis Molero n
9 de marzo, 2016

Pienso,Leo,y analizo y a todos les veo razón. También pienso, que los revolucionarios,mas que defender su ideología y su postura del Poder. lo que quieren es mantenerse,en gobierno,por que sera,la única forma de que puedan medio ocultar,el tamaño del desastre y el saqueo Económico,que tienen montado en el País. Las millonadas de dolares que se han repartido,unos y otros menos,mas los desfalcos millonario,en cada ministerio y empresas estatales,son inimaginables y mucho menos,auditables (Luis)

Luis Molero n
9 de marzo, 2016

Nota; Entregar el Gobierno, equivale, a declararse, culpable de todos los cargos.

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