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Al límite // Otra vuelta de tuerca: el blackout democrático; por Luis García Mora

Por Luis García Mora | 13 de septiembre, 2015
Héctor Poleo Al límite

Ocaso (1949), de Héctor Poleo

Con la sentencia gubernamental que ha condenado a Leopoldo López a casi catorce años de cárcel y sin pruebas técnicamente, tal como advertíamos la semana pasada, en Venezuela se establece un gobierno de facto.

En esta hora aciaga, ni hacia adentro ni hacia afuera de Venezuela se traga (como no se ha tragado jamás) el argumento de los “mensajes subliminales”.

Se trata de una decisión ejecutiva. Más que una decisión de Nicolás Maduro, pareciera el dictamen de un gobierno (o de una junta de gobierno) militar.

Y con la sentencia el país ha dado un giro de 180 grados.

Ya no somos los mismos.

Aquí ya nada será igual.

Como dictaminó Human Rights Watch y Amnistía Internacional, después de expurgar escrupulosamente el expediente abierto a Leopoldo López, no hay pruebas. No hay ninguna base que lo vincule con la comisión de un hecho ilícito ni que siquiera justifique su detención.

Y ésa también parece ser la percepción del mundo entero, que todavía respeta y se atiene al Derecho y a las normas civilizadas de la convivencia democrática.

Aquí se ha fabricado una farsa para satisfacer las órdenes de un “gobierno revolucionario”. El Estado de derecho ha sido derribado por la fuerza y Leopoldo López está detenido y aislado de cualquier asistencia legal.

Se ha producido un zarpazo imposible de justificar o de entender.

Lo que busca Maduro (o lo que estimula el régimen), sin importarle ponerse al margen de la ley, es suspender o evitar su derrota en el 6-D. Y si no hay una reacción fuerte de la comunidad nacional e internacional, aquí no habrá a quién recurrir.

Con una herencia de problemas acumulados y difíciles, Nicolás Maduro (como la cara civil del régimen) sigue proporcionando abundantes muestras de imprudencia. Y la peor es el incumplimiento de aquella promesa presidencial de gobernar para todos los venezolanos.

Confundió la causa del país con la suya propia. Confundió esos votos con un cheque en blanco para meter en la cárcel o reprimir a quien le proteste.

Y no.

El golpe se está asimilando como un mazazo. La alarmante carga de violencia soterrada de una decisión como la de encerrar a una persona durante catorce años dentro de una celda por exponer de forma vehemente su oposición, su disconformidad por algo que considera inadecuado, injusto, ilegal. Por protestar. Y eso es impresionante para cualquier conciencia civil, como la que construimos con tanto esfuerzo durante más de tres cuartos de siglo.

Ante la urgente necesidad de estabilidad, de una solución política creíble y democrática ante el colapso, que sea fruto de un diálogo nacional, el gobierno actúa como el duro brazo de un Estado de facto. Y así permite que se proyecte una sombra todavía más inquietante sobre la única ventana de esta crisis institucional: las elecciones del 6 de diciembre.

¿Se atreverá (el presidente Maduro, o su Junta) a clausurar esa única ventana?

¿Terminará de sumir a este país en una mayor oscuridad política?

Ya se ha constituido una verdadera monstruosidad, como en cualquier dictadura, al convertir en delitos como “instigación pública, asociación para delinquir y determinación en daño e incendio” unas protestas que se prolongaron durante tres meses.

Es decir: esta sentencia se convirtió en una orden para que te metas en tu casa y te calles.

Leopoldo López le pidió al Presidente renunciar y vino la represión más sangrienta recordada, por parte de un Gobierno que dio órdenes de disparar a sus correligionarios militares y paramilitares. Pero lo peor ha sido pretender convertir las decenas de muertos y los miles de heridos y los casi 4 mil detenidos (números que sacudieron al mundo entero) en algo tan maquiavélico y perverso como la obra de un líder.

Es decir: querer hacer ver que la culpa del crimen es de la víctima que protestó, que tomó la (prohibida) calle.

Y Maduro, en una escalofriante vuelta de campana, a través del uso de un perverso y dictatorial recurso retórico, se convierte en víctima y no en verdugo.

A los fines de su historia oficial, él es inocente porque dizque es socialista. Porque dizque es revolucionario. Porque es como una especie de agente 007 que tiene licencia para matar, cuando está claro que la sentencia trasciende el mero procedimiento judicial.

En la prensa internacional, aparte de la sentencia, se destacó el blackout informativo que la rodeó. Ningún canal de televisión y ninguna emisora de radio de Venezuela dio seguimiento al juicio del líder opositor: no se permitió la entrada ni a periodistas ni a representas diplomáticos. No se podía tomar nota ni tuitear y todos los equipos electrónicos fueron incautados en la entrada al lugar.

Fue imposible acceder periodísticamente a un acto público como lo debe ser, constitucional y legalmente, un juicio oral.

Sin embargo, de acuerdo con los testimonios, la juez Barreiros  llegó a preguntarle a Leopoldo López si los riesgos de los cuales advertía a sus seguidores en sus arengas antes del 12 de febrero respondían a una consciencia previa de la violencia que se iba a desatar.

Es decir: la jueza consideró que Leopoldo debía saber que el Gobierno iba a reprimir salvajemente la protesta, que actuarían con armamento de fuego ante una manifestación desarmada, como si él fuera del MRIJ, del Sebin, del Ejército o de la Guardia Nacional. Por aquello de que con este régimen protestar en la calle equivale a jugarse el pellejo, ésa parece la orden que (desde antes y hasta entonces) se ha extendido por todas las calles, avenidas y plazas del país. Y así mantiene a la dirección de la oposición rígida y sin traspasar las puertas.

¿Pero sabrá Maduro a qué equivalía en los años sesenta ser reprimido y caer bajo las balas en la calle? ¿Cómo es que jamás se ha mirado en ese gran presidente de izquierda democrática que es el viejo Pepe Mujica, en vez de ese degradante, sangriento y antidemocrático espejo cubano?

Un comentarista político, generalmente bien informado y jamás enemigo de la Revolución, publicó esta semana que la jueza Susana Barreiros se encontraba en tres y dos antes del dictamen, porque en caso de absolución (al no encontrar elementos de prueba en contra) podría reeditarse la historia de la juez Afiuni, pero Barreiros no tendría oportunidad de pedir asilo en ninguna embajada. Además, se dice que los familiares de la juez estaban al tanto de su preocupación, así que el comentarista se preguntaba si al final valdría más la presión que la consciencia.

Un corresponsal extranjero en Caracas, muy alerta, destaca que al menos dos de los presentes en el juicio afirmaron que la juez fue muy dura y leyó de manera rápida y con un tono implacable el dictamen, como quien quiere salir rápido de eso.

Leer rápido y soltándole a Leopoldo los catorce años de prisión, pero a la vez colocando al país (técnicamente) en un lamentable estado de facto.

♦♦♦

CRÁTERES

Después de que uno de los símbolos más importantes de la oposición venezolana sufriera este golpe brutal, la BBC señaló que la oposición se enfrenta a un dilema: ¿protestamos o votamos? Luce paralizada ante un Gobierno que (ahora sí) asume el control de todo.

En Voluntad Popular, Freddy Guevara acaba de entrar a formar parte del “grupo de los cuatro”, junto a Julio Borges (PJ), Henry Ramos Allup (AD) y Márquez de Un Nuevo Tiempo. Voluntad Popular es un partido consumido por la tragedia de su líder principal y eso los obliga a convertir la agenda de Leopoldo López en su prioridad. Pero al hacerlo, inevitablemente, van por unos rieles diferentes del resto de la oposición. Con el detalle de que está integrándose a una nueva mesa unitaria cuya prioridad no es el Caso López y con un problema electoral que los afecta como a todos: sin medios de comunicación y reclamando un líder nacional visible y corpóreo en la calle que recorra Venezuela y se mueva sobre el terreno. Esto acompañados de una AD que nadie sabe en qué anda y que vive de la rentabilidad que le presta su mínima estructura y su tarjeta de la Unidad, como una familia rentista venida a menos que con unos realitos ha comprado una acción unitaria que le rinde alguna ganancia. Y por Primero Justicia, lo más parecido en la oposición a un proyecto colectivo, cerrado a cal y canto a cualquier exigencia externa, y que tiene en su líder Henrique Capriles Radonski quizás su activo más importante, pero que no se decide a tomar la calle y a sacar a PJ de sus oficinas.

La oposición no se termina de encontrar con la realidad. Éstas son lo que llaman unas “elecciones de tierra” en las que no hay “fuerza aérea” ni medios de comunicación, ni TV ni radio. Lo que debería ser un ejercicio encadenado de venta multinivel, hasta ahora luce confinado al espacio urbano y en los únicos sitios donde tienen muelles para atracar. Tienen que adquirir conciencia de que la configuración de las planchas unitarias dejó heridas en los liderazgos locales por las candidaturas que se impusieron desde Caracas y que (aunque no se quiera admitir) eso constituye unas ruedas frenadas.

Y habría que sumar otro factor: la falta de músculo organizativo, algo que es mucho más importante en ausencia de la ventana mediática. Sobre todo frente a un chavismo militarmente ordenado, con una fuerza que para algunos está más o menos entre el 25 y el 30% contra una oposición en el 35-40%. El problema de esta data es que algunos dicen que no se está encuestando en la Venezuela profunda y que se guían por la foto de las elecciones del 15 de Abril, que muestra un registro de 50-50%, que en las municipales de ese mismo año (quitándole y poniéndole) fue algo igual.

El Gobierno se desmenuza los nervios en un ensayo y error continuo, buscando un tema de mayor calado que le permita contrarrestar la matriz de opinión que hunde aceleradamente a Maduro y a su gobierno en las encuestas de opinión. Tras desechar lo de Guyana, las OLP y las inhabilitaciones, ahora va con Colombia y la sentencia contra Leopoldo. Y se juega las hilachas que le restan de rostro democrático, para detener el 80% de rechazo.

¿Algo que detenga la caída? Fíjense: la relación de 80-20% de repudio a Maduro no es la misma en torno a lo de Colombia. Ahí el país se divide en torno al tema de una manera diferente: 60-40%. Y si se busca un vínculo entre el asunto Colombia y otros en los que no alcanza la mayoría, quizás detengan la caída por un momento. Y ése es el vínculo que propagandísticamente trabajan: su plan es lograr que un nuevo argumento permita, si no detener la caída, al menos reducir su velocidad.

Lo grave es que el Gobierno sigue imponiendo la agenda. Y la oposición no lo logra. Y pendientes: las elecciones las gana quien lleva la iniciativa, quienes llevan la vanguardia en los temas y los plantean. La oposición no articula una sola idea que obligue al Gobierno a reaccionar, a responderle. Eso no significa que tengan perdidas las elecciones, sino que de no actuar (quedan todavía tres meses), el Gobierno puede salir mejor parado el 6-D de lo que debería.

En lo que queda de campaña, los líderes y estrategias del comando de la Unidad (Borges, Ramos Allup, Freddy Guevara y Márquez) tienen que imaginar (por decirlo así) su propio Dakazo, su crisis de frontera, su sentencia. Vale decir: la oposición necesita un evento que produzca el quiebre, pero los mediocampistas no pasan el balón, no generan los espacios, no producen variantes. Puro pase largo infinito y sin ubicación, con un déficit organizativo contra un Gobierno que sí lo tiene.

La parábola del expresidente boliviano Jorge-Tuto Quiroga es interesante: al imaginar una pesadilla fantasmagórica en la que el presidente de Estados Unidos es Donald Trump, se inicia la deportación violenta y brutal de millones de latinos, mientras marca y derrumba con tractores las casas de quienes hablamos español, “pero va más allá, dictamina la expulsión del periodista Jorge Ramos por no ser ‘imparcial’, detiene a los gobernadores opositores que protestan contra sus medidas y confina en el cuartel militar de Fort Benning a la líder opositora Hillary Clinton. Y la pesadilla se pone peor: la OEA, convocada por México, rechaza tratar el tema porque la mitad de los países respaldan a Trump o prefieren cobardemente “abstenerse”, condonando el abuso de lesa humanidad.

Al Gobierno le sale una paliza electoral, pero no va a recibirla si la oposición no produce las variantes necesarias. El Gobierno sí sabe imponer su agenda y se muestra capaz de producir movilización. Por eso la oposición tiene que colocarse al frente a la situación con mayor energía y apartar a un lado a los gagá. Pero sobre todo dejar de pensar en que el voto castigo les va a llegar como la lluvia. Es la hora de modernizarse, aggionarse y colocarse en perspectiva, utilizando a esos tres gobernadores que lucen como los verdaderos líderes del país y que juegan dispersos. ¿O es que el Gobierno es el único que verdaderamente está haciendo la política?

Luis García Mora 

Comentarios (13)

leonardo
13 de septiembre, 2015

Más fácil decir que hacer. ¿Y qué hacer? ¿dónde está la propuesta? El gobierno es uno de los equipos pero es también el dueño del balón, de la cancha y sus jugadores sont además los árbitros. El gobierno siembra terror y acaba de marcar dos goles. Se permitió el contrabando de extracción (con muchas complicidades) para crear ls condiciones de cierre de la frontera. Bastó con expulsar a mil colombianos y acusarlos de paramilitares y contrabandistas para que otros diecisiete mil se fueran por miedo. Y si tienen miedo de algo muy concreto ha de ser. La condena inicua, prevista de marras, a Leopoldo López (cuyo liderazgo tampoco es incontestable)no puede sino paralizar a la oposición. Ya están advertidos de lo que ocurrirá si salen a la calle, aunque salieran en paños menores y con banderas blancas! La violencia se desataría contra ellos para luego acusarlos de ser los promotores. ¿Quejarse en el extranjero? ¿De qué ha servido? ¿Con qué medios cuentan para hacerse oír en el interior? Los tres meses que quedan serán una eternidad (oscura y amenazadora) para los venezolanos. A lo mejor falta mucho tiempo más para pasarle factura al chavismo.

Lino
13 de septiembre, 2015

Otro excelente articulo de Luis garcia Mora. Cierto es que no la tenemos facil y que vivimos en una amenaza constante, es el miedo que quieren inculcarnos. Pero hay que seguir y enla protesta no desmayar. La MUD o caul sea el liderasgo de la oposicion debe asumir las riendas en este momento historico. Ante lo ocurrido con Leopoldo, mnimo ha debido convocarse una marcha para repudiar esta caricatura de juicio y condena. Que se hizo? NADA. paraisis total y letal. Que debe hacerse entonces? Si no se logra el triunfo ahora,para cuando sera? ya bastante dificil se vislumbra cualquier via para recomponer las cosas ahora. Mucho mas dificil sera despues.

Pepetex
13 de septiembre, 2015

¿Basta tomar la iniciativa?

Luis García Mora aporta elementos interesantes dentro de su análisis dominical. Sin duda, el más evidente es la falta de organización propositiva por parte de la oposición organizada (léase MUD) Adicionalmente, asoma el aspecto del autismo o la conveniencia de ciertos gobiernos de países del hemisferio a la hora de demandar presiones contra la dictadura venezolana y por último el tema de las encuestas y su eco en la “Venezuela profunda”.

Es cierto que la expresión en términos de estrategia militar “tomar la iniciativa”, revela en mayor medida el grado de éxito en la escaramuza o la batalla respectiva. La dictadura que ya viene siendo, mucho antes de la sentencia a Leopoldo López, secuestró todo el espacio mediático y va por los últimos resilientes como el diario El Nacional o El Carabobeño. Como se vea, la opinión pública tradicional en Venezuela se encontró obligada a abordar los espacios de las redes sociales y los medios alternativos en internet para enterarse de lo que venía aconteciendo en el juicio al dirigente de VP y los estudiantes, por ejemplo. La TV brillaba entonces por su ausencia.

¿Significará entonces un desafío imposible para la oposición organizada marcar la pauta y mantenerla en virtud de la carencia de medios de información masivos que permitan en tiempo real alcanzar a aquellos venezolanos que no viven en Caracas, ni en el centro del país, sino en la periferia más remota, sin internet, aislados de todo y donde sólo llega la TV nacional si acaso y donde la dictadura cabello-madurista tiene sus tentáculos clientelares? ¿Es a esta realidad la que refiere García Mora?

A pesar de los pesares, como dicen por allí, la realidad es terca. Bien habrán podido ofrecerle a los guajiros comida semanal colocada en la puerta de sus casas o traslado asistencial a los indígenas que viven en sus comunidades selváticas en Amazonas. Pero nada cambia el hecho que es precisamente en esa “Venezuela profunda” donde se vienen muriendo de hambre, mengua y abandono los venezolanos, donde se cree hacer ver que el ventajismo prosperará a través de los respectivos operativos proselitistas.

Sin embargo, gracias a la derrochadora tradición clientelar chavista, “hoy la masa no está para bollo”. La dictadura clientelar no tiene los recursos que tuvo otrora. Sus alforjas no alcanzarán para complacer a todos y muchos, la gran mayoría (urbana y rural) ya no comen y mucho menos, el cuento que “gobierna el pueblo”. De modo que el grado de la desesperación ante lo inevitable, inventen lo que inventen, urdan lo que urdan, no podrán contra una Venezuela indignada ante la humillación cotidiana.

El voto será su arma y la iniciativa la tomará cada uno de nosotros cuando se encuentre cara a cara frente a las urnas electorales.

Nelly Tsokonas
13 de septiembre, 2015

Incontestable su opinión acerca del abominable juicio (que nunca debió haber tenido lugar) y la sentencia a Leopoldo López.

En cuanto a la crítica al comando de la Unidad, me parece muy injusta. Coincido con “leonardo” en comentarios en esta misma página. Cómo puede la Unidad imponer su agenda con los medios secuestrados por el Estado, en los que ni una simple convocatoria o actividad son difundidas, y solo se conocen a través de las redes sociales; como acabamos de verlo con el juicio a Leopoldo López, cuya sentencia conocimos vía Twitter.

Esta es una lucha muy desigual. Urge, por tanto, que en lugar de críticas, o aparejado a ellas, se hagan PROPUESTAS CONCRETAS para robustecer y hacer llegar todo el país la agenda de la Unidad.

Gracias una vez más a Prodavinci por la excelencia de sus publicaciones, y por dar cabida a nuestros comentarios. Saludos, @abezeta

Irma Sànchez de Dìaz
13 de septiembre, 2015

Señor Garcìa Mora, muy bueno su artìculo, pero yo creo, que esas cartas estaban echadas hace tiempo, con lo de la sentencia de LEOPOLDO, ya en una canal de TV de todos los Venezolanos, se hablaba y de 11 años o màs, o cadena perpetua si existiera, ya ese MAZO, lo habia condenado, pensemos solo (? Quièn manda aqui¿) para muestra basta un botòn. Nos queda solo desear que la MUD, y tambièn nosotros los venezolanos, hagamos bien nuestro trabajo, y recordemos lo que SARTRE, opinaba sobre la violencia.” UN HOMBRE SE SIENTE MAS HOMBRE CUANDO SE IMPONE A SI MISMO Y CONVIERTE A OTROS EN INSTRUMENTOS DE SU VOLUNTAD, LO QUE LE PROPORCIONA “INCOMPARABLE PLACER”. no dejemos que disfruten de ese placer,utilizando nuestra ùnica arma Constitucional y Democràtica, que es el “VOTO”. todos a vota y cuidar nuestros votos. Es todo.

juan vicente pérez delgado
13 de septiembre, 2015

yo prefiero creer en lo que dice Fausto Masó, que a pesar de las candidaturas paralelas, de los que hablan, hablan y hablan de que no va haber alecciones de que no se puede derrotar al Gobierno; la avalancha de votos ve a ser brutal y no hay trampa que valga. En cuanto a Primero Justicia lo que yo veo es que están metidos en el último rincón de Venezuela, echándole un camión y para que vean pasen por Aragua o por Bolívar que te vas a quedar loco

Carlos
13 de septiembre, 2015

La gota desbordó el vaso. Sin propaganda masiva y bajo amenaza la catarata de votos no la para nadie. La campaña boca a boca corre sola en las colas de los supermercados y en la miseria de la inflación que no distingue ideologías. Todo lo bueno que haga la MUD y las torpezas que seguirá haciendo el gobierno es ganancia. Sólo ganan por medios no Santos. Son capaces pero no es un solitario.

carlos Molinatti
14 de septiembre, 2015

Creo que todos estamos en ese lugar donde nadie confía en nadie! La realidad en la calle es otra cosa. Cada día escucho más “pueblo” esperando la “revancha” del 6D; nunca antes con tanto descaro la gente se dejaba escuchar! El voto castigo puede darse, pero es necesario un mínimo de proselitismo político, y, sí, hay que patear las cuadras de cada calle de Venezuela (la urbana y la rural) con el mensaje de cómo solventaremos esta crisis y capitalizando el descontento. Aquí no vale el “Dios proveerá”!!!!!

jesus “Beto” Conde
14 de septiembre, 2015

Estimados foristas: Como siempre, un excelente analisis-diagnostico de los acontecimientos por los que atraviesa actualmente nuestra “maltratada” Venezuela. Sin embargo, creo que debemos bridarle un “espaldarazo” a la MUD, especialmente a su secretario Jesus Torrealba, por el habil y oportuno manejo que le ha dado a todas y cada una de las triquiñuelas que ha asomado el gobierno hasta el presente. Con practicidad e hidalguia lograron sobreponerse a los peines colocados por esta pseudorevolucion. En consecuencia, sugeriria reforzar lo que en mi opinion es el flanco debil de la alternativa democratica, como lo es el deficit comunicacional. Para ello propongo dividisrse el trabajo por sectores como por ejemplo: educacion, politica, economia, salud, entre otros; y no dejarle pasar una sola metida de pata mas al gobierno la cual debe ser respondida por personas especializadas (algo similar a los voceros del Departamento de Estado), con un basamento tecnico-conceptual que aborde la problematica con la mayor profundidad y discernimiento posible, explicando en un lenguaje sencillo la problematica abordada, sus consecuencias y la solucion que mejor se adecue a su resolucion. Saludos cordiales

María Urbina
14 de septiembre, 2015

Gobierno de facto? Cuando sicedió eso? Sería cuando estaba trabajando o durmiendo porque no recuerdo…!

bernardo moreau
14 de septiembre, 2015

Hay un dicho mundial y que no dejará de tener vigencia en estas tierras. “Lo que cambia malos gobiernos es la economía”. Un pueblo en penurias que en el pasado estaba acostumbrado a los 3 platos de comida diaria y su cervecita, donde conseguir empleo decente se hace ahora imposible y por lo tanto ya no alcanza el poco dinero devaluado para cubrir los gastos de casa: tiene sus días contados. Todos somos gente de paz y de principios y apostamos que las elecciones del 6D sean el camino correcto ( por ahora el único que nos queda) para poner orden en la casa. El gobierno no puede darse el tupé de suspender ninguna elección y queda de TODOS participar no solo dando el voto sino también con su presencia activa en las mesas velando que el proceso se realice en sana paz y que las auditorias de cada mesa al final de jornada estén acorde a las reglas de juego y cada quien de los representantes se lleve el reporte fiel que avale lo que aconteció. Con esa papeleta en mano en las 30 y pico mil mesas que habrán en lo largo y ancho del pais no hay CNE posible que manipule resultados a puertas cerradas luego de culminada la votación. Es responsabilidad de todos, no solo de los partidos políticos, aportar para que la democracia y la sindéresis colectiva predomine sobre la barbarie.

Hugo Mendez
14 de septiembre, 2015

hace falta que la oposición tome la calle, pero el gobierno envía sus fuerzas de choque los colectivos o infiltra gente violenta, motivo por el cual vemos a una oposición temerosa y cautelosa, para que no los acusen de violentos y golpistas.

VM RO
15 de septiembre, 2015

Apreciado amigo, Luis Garcia!

Sus argumentos, relacionados con el tema de Leopoldo López, pretenden desconocer, en el veredicto de la Justicia Venezolana, una decision autónoma y que la misma se perciba como una decisión política, ajena al Derecho y las garantías constitucionales.

Le aportó en contraste, lo siguiente:

1- ) El origen del caso es politico, y es legitimo el derecho a disentir y proponer el cambio de un gobierno.

2- )El llamado “Hasta que saquemos del poder, a los que nos gobiernan”, desencadeno una serie de hechos violentos con 43 casos fatales, mas de 800 heridos y cuantiosos daños en la propiedad pública.

3- )Durante las guarimbas y “protestas pacificas”, todos los que hoy se rasgan las vestiduras, por la sentencia de Leopoldo Lopez y el mismo, no hicieron nada o muy poco, por condenarlas ni por desmarcarse de la “salida”. Le apostaron en forma solapada y los medios de comunicación aupaban, que era un metodo legitimo y eficaz.

4- )El apoyo inmoral del gobierno de Obama, el Reino de Espana, Méjico, voceros de Colombia, la radio y televisión colombiana, el club de expresidentes, instituciones de la OEA, parte del parlamento Europeo, CNN, ABC, el Pais de Espana y casi todos los medios privados de comunicación en Venezuela, mostraban la causa politica de Leopoldo Lopez como legitima, con gran respaldo popular, empujando a la opinion publica internacional en la lectura de una realidad, sin contraste con la verdad de Venezuela.

Un abrazo Bolivariano!

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