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‘La respuesta al petróleo se encuentra en Austria’ de Fernando Tonelli // Ganador Concurso de Escritura en Economía-UCAB

Con la intención fue promover la escritura como una herramienta indispensable para la expresión de las ideas y reforzar las habilidades de investigación y análisis, el Centro de Estudiantes de Economía de la Universidad Católica Andrés Bello realizó un concurso de escritura en el cual los alumnos de esta escuela debían elaborar ensayos académicos enfocados en su área de estudio. La pauta general de los trabajos fue que los textos que concursaron giraran en torno a la idea de "100 años de historia petrolera en Venezuela".Los criterios utilizados para evaluar se centraron tanto en análisis económico como en los elementos formales del lenguaje. El jurado estuvo compuesto por los profesores Arnoldo Gabaldón, Igor Hernández, Daniel Lahoud, Mariela Mata y María Ara. A continuación presentamos a los lectores de Prodavinci La respuesta al petróleo se encuentra en Austria uno de los dos textos ganadores escrito por Fernando Tonelli.

Por Material cedido a Prodavinci | 25 de marzo, 2015

Material cedido exclusivamente para prodavinci 640

Friedrich Von Hayek

El título de este escrito nos lleva a preguntarnos: ¿Qué puede hacer por nosotros un pequeño y tranquilo país alpino como Austria? Nuestro contexto actual nos hace pensar en países como China o EEUU en posibles aliados para solucionar nuestra problemática económica; pero, no es Austria el aliado que necesitamos, sino una serie de ideas económicas desarrolladas en dicho país durante el siglo pasado.

La escuela de pensamiento austríaca surge entre la Primera y Segunda Guerra Mundial en Viena a manos de Friedrich Von Hayek y Ludwig Von Mises; quienes proponían como tesis fundamental que “únicamente los individuos saben el valor de los bienes y únicamente el mercado puede coordinar eficientemente las preferencias de los mismos. Ningún gobierno puede tener más conocimiento que el mercado”[1]. Esto se puede interpretar como que el mercado sin intervención del gobierno es la manera más eficiente de organizar la actividad económica y por lo tanto éste debe de adoptar una doctrina laissez-faire para que los factores económicos se coordinen eficientemente entre sí.

En los últimos 40 años de historia petrolera en Venezuela podemos notar que se han realizado acciones y tomado medidas que van en un sentido totalmente contrario a los pensamientos austríacos de no intervención del Estado y de preferencia a la empresa privada. El punto que marca la total intervención del Estado en el sector petrolero es cuando éste asume la propiedad de las empresas petroleras en manos de propietarios privados con la nacionalización decretada el 29 de agosto de 1975. Este proceso se llevó a cabo “sin que el proceso implicara la incautación por parte del sector político, se trato más de un cambio de accionistas –las transnacionales extranjeras por el Estado venezolano- sin afectar la gerencia ni la organización administrativa”[2]; por lo cual se debería esperar que la eficacia en la operatividad del sector se mantuviese en un nivel cercano al que tenía. Sin embargo, lo ocurrido fue totalmente lo contrario. Se dio una baja en las cantidades de petróleo producidas anteriormente hasta lograr nuevamente una recuperación del nivel de producción en el año 1991 según lo contenido en el gráfico 1. Esto va en línea con los pensamientos de la escuela austríaca, los cuales establecen que el gobierno no está en la capacidad de ser empresario, es decir, que el gobierno no puede manejar empresas con la misma eficacia que el empresario privado, por lo que, tarde o temprano, las empresas propiedad del Estado serán menos rentables que las privadas.

grafico

La explicación de las razones detrás de dicha conclusión se dan en la siguiente paráfrasis del economista Murray Rothbard: Los promotores del gobierno empresario pueden establecer que el gobierno está en capacidad de manejar sus empresas como si fueran una empresa privada. Pero hay dos fallas en esta teoría. Primero, ser empresario privado significa poner en riesgo su propio dinero; los políticos y burócratas no arriesgan su dinero en las empresas públicas por lo cual no tienen incentivos para desarrollar emprendimiento. Segundo, la facilidad para obtener financiamiento gracias a los fondos recaudados por los impuestos causa distorsiones a nivel de la gerencia ya que en caso de necesidad se obtiene financiamiento muy fácilmente [4]

La intervención del Estado en el sector petrolero no sólo tuvo un impacto negativo en la producción de las empresas del sector sino que también causó una reducción en la inversión privada en la economía nacional; esto se ve en el estudio realizado por Luis Roberto Rodríguez en cual se nota que, posteriormente al año 1976, se da una reducción de la inversión privada, que a pesar del aumento de la inversión del gobierno, se tradujo en una reducción de la productividad [5]

La escuela austríaca también ofrece una explicación para esta relación inversa entre intervención del Estado e inversión privada en la economía: “La inversión privada se va a ver fuertemente restringida ya que inversores futuros van a anticipar las pérdidas causadas por el privilegiado competidor gubernamental (…) Y cuando una empresa propiedad del gobierno abre, generará miedo en las demás industrias de que éstas serán estatizadas o forzadas a competir injustamente con empresas del gobierno. Esto reprime la inversión privada a largo plazo”[6]

Las teorías ideadas en el siglo pasado por los economistas pertenecientes a la escuela de pensamiento austríaca dan explicación del origen de dos de las principales causas de la problemática económica que tenemos hoy en día: La poca productividad de la empresa petrolera, que causa una reducción de nuestros ingresos petroleros; y de la falta de inversión privada que impulse a la economía. El origen de estas causas es, según las teorías e ideas usadas en este ensayo, la fuerte intervención del Estado y la tendencia al Estado empresario que se ha observado desde la primera presidencia de Carlos Andrés Pérez.

Una vez determinado, mediante el análisis de las teorías anteriormente mencionadas, que el fuerte intervencionismo por parte del Estado puede ser el origen de varias causas de la problemática actual en Venezuela se propone como posible solución reducir el papel del Estado en materia petrolera. Esto se lograría mediante la apertura petrolera al sector privado, tanto nacional como internacional; de manera que se eliminaría el monopolio de PDVSA creando competencia. La privatización parcial o total de PDVSA, creando un entono petrolero similar al previo al de la nacionalización y reduciendo en el largo plazo el papel del Estado a un simple recaudador de impuestos mediante la aplicación de concesiones y/o regalías.

En los últimos años se ha satanizado la empresa privada como un ente que causa males a la población y que lo único que persigue es las ganancias; pero estas son puras falacias basadas en un discurso político alejado de la realidad económica. En el libro How Capitalism saved America Thomas Di Lorenzo dice: “Jhon D Rockefeller, Cornelius Vanderbilt (…) mejoraron las vidas de millones de consumidores, dieron trabajo a miles, crearon ciudades enteras, innovaron en técnicas de producción y donaron millones a la caridad”[7]. Estos son ejemplos de cómo la empresa privada puede generar progreso para una nación; para dar un ejemplo de Venezuela se puede ver como durante la presidencia de Medina Angarita se dieron grandes avances sociales y de infraestructura con la creación del seguro social, se inició la modernización de Venezuela, mejoras en el sistema educativo, entre otros logros de su gestión. Obras y acciones financiadas con recursos obtenidos de impuestos a las empresas privadas trasnacionales que operaban en nuestro país. La clave de su éxito fue el uso de los fondos, obtenidos de los impuestos a una creciente empresa privada, en obras y programas que mejoraran la calidad de vida de todos los venezolanos.

Los pensamientos generados por Hayek, Mises, entre otros; nos demuestran que el intervencionismo en el sector petrolero por parte del Estado durante los últimos 40 años nos ha causado la problemática actual. A lo largo de la historia se ha visto como la empresa privada y el intervencionismo mínimo del Estado ha impulsado países hacia el desarrollo y progreso, hasta hay ejemplos en la misma Venezuela de esto; por lo cual se debería de aprender de los hechos del pasado y proceder a una separación del estado de nuestra principal industria. En la mayor parte de los 100 años que llevamos de historia petrolera hemos ignorado estas teorías, queda como incógnita qué pasaría si escuchamos la respuesta que nos da Austria a nuestra problemática actual.

“A mayor regulaciones, controles, impuestos, empresas del Estado, proteccionismo y demás formas de intervención gubernamental que existan; más pobre será el país”
Thomas di Lorenzo [8]

Referencias bibliográficas:
1. Donald Marron. 30 second economics. (New York, Metro Books, 2010) pp 22
2. Elías Pino Iturrieta, et al. Historia mínima de Venezuela ( Caracas, Fundación de los trabajadores de Lagoven, 1993) pp 195
3. Ramón Espinasa. “El auge y el colapso de Pdvsa a los treinta años de la nacionalización” Revista Venezolana de economía y ciencias sociales v12 nº1
4. Murray Rothbard. “The Myth of Efficient Goverment Service” (2003)
5. Pedro Luis Rodríguez, Luis Roberto Rodríguez. El petróleo como instrumento del progreso (Caracas, Ediciones IESA, 2010)
6. Murray Rothbard. “The Myth of Efficient Goverment Service” (2003)
7. Thomas di Lorenzo “What They Won’t Tell You About Capitalism” (2005)
8. Thomas di Lorenzo “What They Won’t Tell You About Capitalism” (2005)

Material cedido a Prodavinci 

Comentarios (12)

Estelio Mario Pedreáñez
25 de marzo, 2015

Interesante estudio, aunque contiene no solo verdades, también tiene deformaciones y grandes omisiones, y una de sus conclusiones (privatizar PDVSA)es totalmente negativa. Se quiere una PDVSA comprometida con políticas públicas pensadas en beneficio de Venezuela y no de bastardos intereses partidistas y hacerla patrimonio de un grupo de empresarios privados (nacionales o extranjeros) nunca será parte de la solución, por el contrario, constituiría agregar un mayor problema para Venezuela, porque Venezuela se moderniza (y se modernizará), en todos los aspectos, gracias al petróleo y a pesar de sus malos gobiernos. La Nacionalización de la industria petrolera venezolana, en 1976, mediante una ley del Congreso de la República con mayoría adeco-copeyana, constituyó un verdadero hecho histórico (y positivo) para nuestra nación, cuyos gobernantes, ya sea por incapacidad ética, gerencial, política o ideológica, han desperdiciados todas las oportunidades para vencer el subdesarrollo y aún hoy puchos ven al petróleo como el “Excremento del Diablo” cuando en realidad es “El Regalo de Dios”.

Gerónimo Mansutti
25 de marzo, 2015

Excelente el artículo. A pesar de que concuerdo con el planteamiento de fondo, veo difícil su aplicación a Venezuela. El socialismo es un cáncer que apareció en el país hace más de 50 años de la mano de AD, y que ha hecho metástasis durante los gobiernos chavistas. Y mientras exista, cualquier planteamiento moderadamente liberal se va a encontrar con una resistencia férrea.

Ojalá hubiese alguien que propusiese la privatización de empresas públicas (incluyendo PDVSA), pero es que incluso la oposición política de nuestro país se rehúsa a plantear un debate al respecto. El artículo apunta en esa dirección, y hay que agradecerlo.

Saludos

Alexander Guerrero
26 de marzo, 2015

Extraordinaria contribución, tenemos anos explicando que lo del petróleo venezolano radica en los mecanismos de captura de la renta del recurso es esencialmente fiscal, por regla constitucional u legal. Fernando, además, abandona el común denominador del enfoque “autóctono” generalmente sobre el vetusto ideario keynesiano para explicar las “economías” de la renta del petróleo. Fernando se fue a las raíces -básicas- de la economía clásica, en su versión “austriaca”, pone el índice sobre el tema central del petróleo venezolano, el Estado es dueño del yacimiento y el gobierno tiene los derechos de propiedad sobre la renta del petróleo. Fenómeno que eventualmente nos llevaría al colapso -y lo hemos proyectado sin recurrir a la exquisitez neoclásica, cuando la renta del petróleo medido en volúmenes de barriles per cápita, se reduzca inevitablemente, por la mera lógica que no es posible mantener in crescendo el volumen de petróleo -ceteris paribus en precios, -lo cual es una buena teoría económica y evidenciada, para analizar el largo plazo y el punto de equilibrio en su acción redistributiva -del Estado/Gobierno- frente a una población creciente, físicamente imposible, pero además sobre un astringente entorno fiscal que pende la renta del petróleo, lo que conduce inevitablemente a la masiva monetización del déficit fiscal a través del impuesto inflacionario, factor económico subyacente a los mecanismos socioeconómicos que solo crean pobreza. El ensayo de Fernando, es una extraordinaria contribución a la historiografía -económica- petrolera VENEZOLANA, pone en tela de juicio, inclusive, aquella célebre afirmación de Uslar Pietri de ‘sembrar el petróleo”. La renta del petróleo no se puede sembrar mientras los mecanismos de captura de la renta del petróleo se encuentren bajo dominio del “fisco” o de la política que es lo mismo. No es económicamente lo mismo maximizar la renta de petróleo bajo la inducción fiscal, que maximizar el producto en beneficios e impuestos, es decir, los precios del petróleo no están conectados directamente a la matriz de crecimiento económico, el caso venezolano es clásico de esta premise.

Jose R Pirela
26 de marzo, 2015

Es inconcebible que en el siglo XXI no se sepa lo que Hayek y Von Mises sabían al inicio del XX.

Es inconcebible que el Presidente o el mejor asesor económico del planeta sepan lo que sienten, piensan, quieren o pueden comprar, producir o vender cada persona de los millones de habitantes de la población del país y de los demás países.

En los países democráticos cada persona toma la decisión que mejor se ajusta a su razonamiento, y del cruce de millones de intercambios surge el equilibrio de costos, cantidades y precios, que ningún gobierno podrá saber qué es lo justo y necesario. Ese intercambio dinámico y permanente, Justo y Necesario, es el Mercado, siempre y cuando el gobierno no lo intervenga, no lo pervierta, no lo corrompa.

Pero eso es lo que precisamente hace el gobierno de Venezuela al monopolizar la economía de la población, gracias a la autonomía de las divisas del petróleo y a su control.

Jose R Pirela
26 de marzo, 2015

Lo que no sabe Pedreáñez es que el hombre es el lobo del hombre cuando tiene poder, y ese poder lo obtienen los gobernantes venezolanos de PDVSA,”la que se estatificó para beneficiar a la población”. La que sembraría el petróleo, pero está sembrando la miseria mientras las cuentas bancarias de los gobernantes crecen.

Esperemos al nuevo mesías, que ese sí será bueno con el pueblo. Mientras esperamos su llegada los pozos se agotan, las nuevas tecnologías lo sustituyen, y la población crece, crece y crece.

Estelio Mario Pedreáñez
27 de marzo, 2015

Amigo Pirela: El petróleo consolidó la dictadura de Gómez, quien dejó que la legislación regulatoria la redactaran las empresas petroleras extranjeras y otorgó concesiones a sus familiares y amigos, que la negociaron con éstas, éste el el primer núcleo de millonarios venezolanos enriquecidos por el petróleo. Afortunadamente para Venezuela la legislación minera heredada de la Corona Española establecía que los yacimientos minerales en el subsuelo eran propiedad del Estado (al contrario que en los Estados Unidos, donde el dueño de la tierra también es el dueño del petróleo del subsuelo) caso contrario los empresarios extranjeros simplemente hubieran comprado la tierra y adiós PDVSA. El petróleo modernizó a Venezuela, a pesar de sus malos gobernantes, y en nuestro país aún se mantiene la mayoritaria idea, errada idea, de ser el petróleo “el Excremento del Diablo” como han repetido hasta la saciedad muchos “expertos petroleros”, por eso nuestra sociedad creció de espaldas al mundo petrolero y si Gómez no quiso grandes aglomeraciones de obreros petroleros en Venezuela (temiendo las consecuencias políticas) y no permitió la construcción de las primeras refinerías en el país (por eso las empresas petroleras extranjeras las instalaron en Curazao y Aruba)y nuestros gobernantes nunca desarrollaron y ejecutaron planes de industrialización global del país usando como motor el petróleo. Así Venezuela ha perdido el tiempo, por culpa de sus malos gobernantes, ya por ser unos ladrones, unos ignorantes, unos incapaces o unos vendidos a intereses y gobiernos extranjeros. Ahora bien, sobre el tema de “privatizar” PDVSA como supuesta solución de todos los males, aclaremos ¿Qué significaría privatizar PDVSA? Darle el patrimonio de la más importante empresa estatal, soporte financiero del Estado y motor de la economía nacional, a un grupo de empresarios (extranjeros o venezolanos) para que éstos la gerencien según sus propios planes e intereses (no los intereses de la nación venezolana) para enriquecerse más. Queremos una PDVSA comprometida con políticas públicas pensadas y ejecutadas en interés de la sociedad venezolana y no en función de bastardos intereses partidistas ni como instrumento de dominación totalitaria, pero privatizarla nunca será una solución, por el contrario, sería renunciar a contar con un mecanismo para emprender el desarrollo nacional, claro que primero debemos lograr un verdadero Estado de Derecho Democrático.

R Vivas
28 de marzo, 2015

El petroleo es un negocio complejo que solo saben manejar las organizaciones profesionales , usando criterios profesionales , el estado dueno no es necesariamente estado gestor . durante el periodo que siguio la nacionalizacion el estado respeto la meritocracia que regia la actividad petrolera y que fue el mejor legado de las concesionarias internacionales .Era el dueno pero no el gestor de la actividad . La produccion bajo por que las concesionarias no iban a invertir en mantener una produccion que no iban a poder explotar no por que el dueno fuera el dueno. Si esa organizacion profesional no existe entonces lo importante es buscar quien gestione la actividad con profesionalismo y y que el estado y los politicos que lo dirigan aprendan a respetar su autonomia y desarrollar una organizacion meritocratica proteguida de las injerencias partidistas que proliferan tanto en las democracias clientelares para que se ocupe de gastar los reales en maximo beneficio para el pais y no para ganar elecciones. !! Me abochorna que tanto comentario enjundioso no ENTIENDA nada de como funciona el petroleo en la realidad .!!

R Vivas
28 de marzo, 2015

Correccion en la linea donde se lee por que el dueno sea el dueno se debe leer donde el Estado sea el dueno .

r. Vivas
29 de marzo, 2015

En EEUU hay hedge funds que son propietarias de empresas que no administran , la propiedad es del fondo pero la administracion de la empresa se entrega a una gerencia profesional , el fund tiene acceso a las ganancias pero el manejo de la empresa esta disociado de la injerencia del fund que conoce de finanzas pero no del negocio de las empresas de las cuales es propiataria. Si trasladamos el caso a Venezuela se puede entregar la administracion de la ndustric petrolera a una entidad independiente o autonoma , incluso privada , para que la gestiona en base a criterios comerciales y tecnicos comprometiendose a alcanzar ciertos resultados . Los mecanismos existen para tener una empresa petrolera sana propiedad del Estado pero que el estamento politico no pueda ni saquear ni sabotear para provecho de su agenda politica. Se necesita de un estamento politico que renuncie a las ventajas del clientelismo y permita institucionalizar la operacion de la industria en plan meritocratico . Otros paises lo han hecho . Ahora bien eso no resuelve el problema por que si dejamos a ese estamento disponer de lo que la industria produce , va a obrar con la misma negligencia y corrupcion que ya conocemos , Por eso al final al que institucinalizar tambien la operacion de esas actividades estatales que no tenga relacion directa con la existencia de las instituciones politicas. Otro delirio mas !!entre tantos que se escuchan !!

Ramón Guerra
31 de marzo, 2015

Saludo a los presente, muy especial para quien supongo un joven, me refiero al autor del texto. Lo felicito por su honestidad y valentía para exponer estas ideas, no nuevas por cierto, en un país parte de un continente lastrado trágicamente por un absolutismo estatista (de derecha y de izquierda), cual Rey Midas a la inversa, ha propagado el hambre, la pobreza y el atraso, en medio de una de las geografías del planeta más ricas en recursos naturales. No hay perdón. México y Venezuela constituyen ejemplos dolorosos. Sus abundantes riquezas petroleras, luego de más de UN SIGLO (valgan las mayúsculas), de explotación, muestran resultados exiguos. PEMEX, la petrolera mexicana y PDVSA, la nuestra, salvo excepciones, han sido antros de corrupción, clientelismo y de mafias sindicales. Son los primeros dolientes, con sobradas razones, cuando se cuestiona su nefasto desempeño y se habla de privatización como medida correctiva. Miremos también la PETROBRAS de los vecinos, hundida por la corrupción y malos manejos de los redentores del Partido de los Trabajadores, Lula a la cabeza de ellos. El rentismo, esa especie de maldición, es la guía del proceder del fracasado Estado-Empresario latinoamericano. Los resultados están a la vista, desde el Río Grande hasta la Patagonia. Es hora de dar paso a una nueva gestión en la conducción del destino de este rico y a la vez pobre continente. Yo no tengo la receta, pero comienza por ser distinta a lo transitado hasta ahora y entierre definitivamente al fracasado Estado-Empresario.

ruben hurtado
3 de abril, 2015

Agradezco que existan espacios como este, que permitan debatir apropiadamente. Humildemente, y con la aclaratoria que soy un ignorante en esta materia, me permito comentar la ausencia en el ensayo, y en los comentarios del foro, de los efectos de la ley de reversión de la industria petrolera, promulgada años antes de la nacionalización. Ese bajón que presenta la curva de producción (de la fuente de PODE como se indica) tuvo que ver con la ausencia de inversiones en mantenimiento y actualizaciones tecnológicas que aplicaron las transnacionales en los activos para la extracción, así como el efecto de no actualizar los inventarios, o las exploraciones de yacimientos, por las mismas razones de que tenían el tiempo contado para revertir las concesiones que explotaban. Si esta conducta de las transnacionales no fueron la causa de la depresión de nuestra producción en su totalidad, en el análisis no se mencionan los efectos de la misma, que al menos debe haber influido en este aspecto. Máxime cuando el énfasis en los remedios y en las proposiciones del ensayo se basan principalmente en esta drástica disminución de nuestra producción. Ojala el foro nos ilustre en este sentido.

Ernesto Fronjosa
7 de abril, 2015

Señores: Soy profesor/investigador de la Universidad Metropolitana. Geólogo, Master of Engineering y Doctor en Ciencias Sociales y Humanidades. Con 30 años (1961-1991) de experiencia en la industria petrolera, 15 en la Creole Petroleum Corporation (filial de la Exxon Corporation) y 15 con PDVSA y su filial Corpovén.

Antes que nada debo felicitar al joven Fernando Tonnelli por un trabajo muy bien escrito y, sobre todo,lo más importante, la admiración que le produce a una persona mayor, ver a un joven que “se lanza al ruedo” a opinar sobre temas fundamentales para el país. Espero que no abandone este esfuerzo y le deseo el mayor de los éxitos. La industria petrolera, no es tan sencilla como la fabricación de neumáticos o el envasado de diversos productos. Es una cadena de funciones de naturaleza totalmente distinta, indispensables todas, y absolutamente interdependientes. Cuando se comenta acerca de la industria petrolera, se utiliza como indicador el más evidente en otras industrias, el volumen de producción. En el caso del petróleo, este no es la única función importante. Par analizar cualquier los aspectos de la industria, posteriormente a su total estatización, es necesario advertir que, afortunadamente, por más de dos décadas, la intervención del Estado se limitó a su papel de accionista y respetó totalmente la gestión operacional de los profesionales venezolanos que habíamos sido formados en la época de las concesionarias. Por otra parte, utilizar la producción como indicador de los resultados de la industria nacionalizada, ignora que esta función era LA ÚNICA sujeta a LIMITACIONES EXTERNAS: las cuotas de la OPEP. En ese período, sin embargo se aumentó el POTENCIAL de producción para darle a la producción real la suficiente flexibilidad en caso de existir la posibilidad de aumentarla. Esta limitación condujo a frecuentes debates acerca de la conveniencia o no de seguir perteneciendo a dicha organización. No es el caso de la disminución actual de la producción que, de acuerdo a la información que es posible obtener, parece ser que no permite ni siquiera cubrir la cuota asignada por la OPEP. Una función realmente representativa del esfuerzo llevado a cabo fue la exploración que, en los años previos a la total estatización, por razones obvias debido a su prolongada recuperación de las inversiones, había llegado a niveles inapropiados para mantener los volúmenes de reservas. Entre 1971 y 1975 se perforaron en Venezuela 33 pozos exploratorios y se hicieron alrededor de dos mil kilómetros de levantamientos sísmicos. Sólo en 1976, se perforaron 25 pozos exploratorios, y hasta 1982 se perforaron un total acumulado de 225 pozos. Además, se levantaron casi 200 mil kilómetros de líneas sísmicas. Las reservas probadas a final del año 1975, eran de 18,2 MMM de barriles con un 70 % de pesados y extra pesados. Al final de 1986, estas reservas eran de 40,2 MMM con un 60 % de medianos y livianos. Mención especial merece la investigación. Guardada celosamente en laboratorios en los países de origen de las transnacionales, y que obligó a firmar contratos de asistencia tecnológica. La labor del Intevep en este sentido, permitió prescindir de dichos contratos en alrededor de 4 años. Entre 1976 y 1999, el Intevep registró alrededor de 900 patentes y generó unos 240 inventos, además de llevar a cabo el desarrollo de importantes proyectos como la tecnología de mejoramiento de crudos pesados (proceso HDH) que le valió el Premio de Ciencias de la UNESCO en 1991 y el desarrollo de la orimulsión, una forma novedosa para la comercialización de crudos difíciles de colocar en los mercados Sin duda, el logro más importante de la industria nacionalizada fue el proceso de internacionalización. Un proceso sin precedentes mediante el cual fuimos el primer país productor que llegó a controlar la totalidad de su cadena de valor agregado al contar con refinerías, redes de distribución y puntos de venta a consumidores finales en los Estados Unidos y varios países europeos. Con ello, como es natural, se hicieron también absolutamente innecesarios los contratos de comercialización que se habían tenido que suscribir al momento de la nacionalización. Quiero cerrar este extenso comentario, mencionando que quedarnos en el análisis de situaciones concretas, basados en conceptualizaciones, por válidas que sean, puede llevarnos a hacer real el viejo adagio anglosajón: Don’t confuse with facts, I have my mind already made. Me excuso por lo extenso de este comentario, y me suscribo a su gratas órdenes para abundar sobre el tema. Atentamente Ernesto Fronjosa

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